De qué hablamos cuando hablamos de impunidad? Un ejemplo contundente: el caso de la banda del Curro Ramos


curroSi algo está en disputa en la Argentina son las palabras, ese territorio de significación y resignificacíón de nuestra historia, la reciente y la pasada. Uno de los efectos más ocultos del genocidio sufrido por nuestro pueblo es la desaparición de algunas palabras por algunos años y la posibilidad que tiene la derecha de disputar y resignificar cada una de las palabras que fueron bandera y construcción popular.La impunidad, falta de castigo según la Real Academia Española, fue la acusación con que sostuvimos treinta años de lucha contra los torturadores, asesinos, desaparecedores y los organizadores, legitimadores y beneficiarios de los crímenes horrendos cometidos por el Estado Argentino (y por Estado entendemos no  solo las fuerzas autorizadas a matar, sino también los operadores judiciales y demás funcionarios que administraban cárceles, cementerios, hospitales, etc. que participaron en el plan de exterminio) hoy pretende ser un agravio que sufren los poderosos, los que siempre ejercieron el dominio sobre los bienes y los habitantes de la Nación.Conviene entonces, traer a colación un simple caso de impunidad de los crímenes del Terrorismo de Estado que asombra por la desfachatez con que se la perpetua.

En los años del Terrorismo de Estado, un grupo de tareas reportaba a Inteligencia de la Policía Provincial de Santa Fe aunque se encuadraba en el accionar más integral controlado por el II Cuerpo del Ejercito. En la ciudad de Santa Fe, el grupo estaba dirigido por Osmar Rebechi y compuesto por Eduardo “Curro” Ramos, Juan Eduardo González y Víctor Cabrera. Todos ellos fueron denunciados en 1999 ante la Audiencia Nacional Número Cinco de Madrid y en el Jury de destitución del entonces Juez Federal Víctor Hermes Brusa (el 31 de marzo del 2000 el Consejo de la Magistratura destituyó por vez primera a un Juez Federal, era Brusa). La misma denuncia se reiteró en mayo de 2002 en los inicios de la causa judicial que culminaría (¡Ohh, el poder de Brusa para frenar la causa judicial con la complicidad de jueces, conjueces y abogados santafecinos!) recién en diciembre de 2009 con la condena del mencionado ex Juez Federal y un grupo de represores donde figuraba Eduardo Ramos, pero solo Ramos,  ya Rebechi había fallecido impune y de los otros ni noticias. La sentencia fue confirmada por la Corte Suprema y está firme.  ¿Por qué razón nadie nos escuchó cuando decíamos sus nombres?   Nadie lo sabe, pero en el juicio oral, una y otra vez los sobrevivientes de La Cuarta que habían sido torturados por el Grupo de Tareas volvían a enumerar el total de los nombres de modo tal que en la sentencia se ordenó a la fiscalía que “investigara” las denuncias (que habían sido receptadas en sede judicial ¡en el 2002!).

La espera del accionar judicial se hizo penosa y estéril, hasta que hace algunos años recibí por una vía, que por ahora no podemos revelar, información detallada que suministramos a la fiscalía insistiendo en que cumplan su función y soliciten la indagatoria de los torturadores (por un segundo, les ruego que piensen en otros accionares fiscales y comparen para saber de qué hablamos cuando hablamos de impunidad, ¿si?) hasta que en ¡abril de 2014! el fiscal Walter Rodríguez le pide al Juez Federal de Rosario Carlos Vera Barros que cumpla el viejo pedido de los sobrevivientes;  en el grupo de tareas había cuatro torturadores, no uno, ¿tan difícil es entender eso?.  El juez rosarino, no contestó y el fiscal Rodríguez reiteró el pedido de indagatoria en otras dos ocasiones, la última el 4 de febrero pasado. Todavía no contestó. No tiene apuro. El lector atento preguntará: ¿y  por qué un fiscal de Santa Fe se dirige a un Juez de Rosario?, pues porque en su momento como nadie quería juzgar a Brusa, se despedazó la causa y una parte fue a parar al despacho de Vera Barros, que parece ignorar que la tiene en algún cajón.

El grupo de tareas me secuestró dos veces, en octubre de 1976 y en noviembre de 1977. La segunda vez casi me mata. Literalmente. Entre otras acciones, durante horas alguien me golpeaba sistemáticamente en el hígado para reventarlo. A pesar de mi peso y altura, volaba por la habitación de la Cuarta como una almohada. Al salir, un medico forense constató las lesiones y advirtió que había estado a muy poco de perder el hígado. Hace poco, alguien muy allegado a uno de los torturadores impunes me contó que en su juventud ( o sea en 1977), el hombre era boxeador y volvía a su casa con joyas y relojes de regalo para su familia (el botín de guerra, decían los de la patota en sus payasadas).  Pero el juez Vera Barros estima que no se ha conformado la prueba suficiente.  No para condenarlos, no para llevarlos a juicio oral, no; ni siquiera considera suficiente el testimonio de veinticinco sobrevivientes para llamarlo a indagatoria.  De este tipo de impunidad no se habla en algunos medios. Por ello es nuestro el deber de defender la memoria y vencer la impunidad. Como siempre.

El uruguayo y la Teresa. Las largas sombras de nuestros desaparecidos


Originalmente publicado en Crónicas del Nuevo Siglo:

Para Javier y Ernesto

que sostienen la bandera

de Teresa en alto

Volver a la cárcel nunca es fácil. Han pasado más de treinta años pero el ruido de los cerrojos atenaza el corazón igual que antes, el ruido de los borceguíes haciendo eco por los pasillos es el mismo y en cualquier momento el olor a orín te golpea en el mentón para recordarte que si algo no cambió, es la cárcel.

Cuando le digo al guardia que voy al Centro Universitario Devoto, el tipo grita “entra un profesor” como si no se pudiera hablarle a los estudiantes si un titulo no te habilita o como cuando el Juez me dijo que como era abogado….y yo que no terminé más que el Comercial de Santa Fe, me cansé de explicar que no soy abogado ni profesor, que lo que se me lo enseñaron en universidades como esta de Devoto…

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Teresa Israel es legado y es bandera. Porque los sueños de libertad nunca desaparecen. Acto de reivindicación el 14 de marzo a las 17hs en Acuña de Figueroa 797


El ocho de marzo de 1977,  Teresa Israel abogada comunista y militante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre era secuestrada y sumergida en el circuito del terrorismo de Estado que desapareció a treinta mil compañeras  y compañeros de la más diversas manera de pensar, actuar y organizarse, pero todas y todos comprometidos con los sueños populares de liberación nacional y algún modo de vivir por fuera del capitalismo. Teresa pasó a ser, hasta hoy, una más de nuestros treinta mil desaparecidos.

Teresa formaba parte de un grupo de esos treinta mil que hoy queremos recordar con particular interés: el de los profesionales del Derecho que en vez de poner su saber al servicio de los poderosos y represores, lo pusieron en la defensa de los derechos del pueblo y pusieron el cuerpo cuando llegó el momento de las bombas, los secuestros y detenciones ilegales. En el juicio oral por los crímenes cometidos en el circuito represivo conocido como ABO (Atlético Banco Olimpo), la sobreviviente Ana María Careaga testimonió haber visto a Teresa a quien pudo reconocer por ser la abogada defensora de su cuñado desaparecido.

El próximo catorce de marzo desde las 17hs. nos convocamos en el Centro Cultural que lleva su nombre, en la esquina de Humahuaca y Acuña de Figueroa, donde su mamá Clarita daba apoyo escolar a los niños del barrio y hoy se siguen desarrollando actividades de educación y cultura popular. Nos encontraremos para rendirle homenaje, celebrar su vida y valorar su legado, que aspiramos a convertir en bandera de las nuevas generaciones que buscan Patria y Dignidad en el marco de la Patria Grande liberada.

Para que cuando nadie se acuerde del nombre de los genocidas Videla y Suarez Mason, cuando ni polvo quede de los huesos del Turco Julián y los torturadores de Teresa, las niñas y los niños del barrio de Almagro sigan creciendo con el ejemplo luminoso de su lucha y la de cada uno de los treinta mil compañeros que seguirán vivos mientras vivan en sus corazones. 

Así lo soñó Teresa, así lo estamos haciendo.

 

CENTRO CULTURAL TERESA ISRAEL

LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE

Buenos Aires, febrero de 2015

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre acompañará a Ernesto De Marco, sobreviviente del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio que funcionara en la ESMA en su declaración testimonial en el marco de la Causa ESMA II que se lleva a cabo desde hace más de dos años en Comodoro Py


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   La Liga Argentina por los Derechos del Hombre acompañará a Ernesto De Marco, sobreviviente del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio que funcionara en la ESMA en su declaración testimonial en el marco de la Causa ESMA II que se lleva a cabo desde hace más de dos años en Comodoro PyEn la mañana del Jueves 19 prestará declaración testimonial en la causa que tramita por ante el TOF n° 1 de la Ciudad de Buenos Aires el militante Ernesto De Marco, quien fuera secuestrado por quienes se identificaron como integrantes de la Policia Federal en marzo de 1978 en una pizzería del centro de la ciudad junto otros dos compañeros que militaban como él en el Partido Comunista.

De Marco, pudo saber recién treinta años después de su secuestro y cautiverio ilegal, que había estado en la ESMA, gracias al trabajo del equipo de conservadores del Instituto Espacio para la Memoria (IEM), que en el año 2008 lograron dar con una inscripción, “De Marco PC“,  en el tanque de agua de la sección de “capuchita” en el más emblemático de los campos de concentración que la dictadura sembró a lo largo de toda la ciudad.

Acompañarán al militante integrantes de la dirección y el equipo jurídico de la Liga, organismo que denunció el hallazgo junto con el referido IEM y que asumió la representación de la querella respectiva de De Marco por ante el Juzgado de Instrucción del Juez Torres en 2010, así como militantes actuales del Partido y la Juventud Comunista.

De Marco, que fuera secuestrado a principios de 1978 junto con otros dos integrantes del Partido Comunista de nombre Ernesto Zarica y Julio Guevara, -ambos delegados gremiales de la Empresa estatal de correos ENCOTEL- cuando estaban preparando una reunión para reclamar aumento salarial para los trabajadores. Los militantes fueron llevados a la Comisaría 1era. sita en la calle Lavalle, aunque después De Marco fue trasladado a la ESMA donde sufrió un cautiverio de alrededor de diez días en el que fue sometido a distintos tormentos tales como el simulacro de fusilamiento  para ser finalmente liberado con evidentes signos de haber sido torturado en la localidad bonaerense de General Pacheco.

El caso de De Marco y el hallazgo de la inscripción hecha aparentemente con un clavo en las instalaciones de la ESMA, dan cuenta del grave estado de impunidad que reinó durante muchos años y prueba que pasaron por el terrible CCDTyE muchísimos más compañeros que los que los registros oficiales y testimonios de víctimas sobrevivientes pueden dar cuenta.

A la hora de valorar la incorporación de su testimonio oral en esta nueva etapa del juicio, De Marco puso de relieve la importancia de su citación para referirse al hecho de su secuestro y de hablar sobre los hechos relativos al secuestro de sus dos compañeros que fueron llevados con él, a la vez de señalar que la marca hizo en el sector “capuchita” del casino de oficiales de la ESMA tuvo que ver con su necesidad de señalar: “quien era y de que partido era” ante la presunción de que perdería la vida.

Bs. As. 18 de febrero de 2015

 

LLAMAMIENTO A UN ENCUENTRO NACIONAL DE ARGENTINOS DE ORIGEN JUDÍO


Durante estos últimos años son cada vez más los argentinos de origen judío, vinculados o no a instituciones de la colectividad, que se sienten totalmente indiferentes y/o ajenos a la actitud de los dirigentes de las entidades centrales comunitarias.

Las conducciones de la DAIA y la AMIA intentan erigirse en únicos representantes de miles de ciudadanos de ese origen ignorando que muchos de ellos no se identifican con su discurso ni con sus posicionamientos en torno a los conflictos nacionales o internacionales.

Quienes formulamos este llamamiento no pretendemos constituirnos en la voz de la totalidad de los argentinos de origen judío pero le negamos a la DAIA y la AMIA la atribución de hablar y negociar en nuestro nombre como si fueran los depositarios  del  monopolio de  “lo judío”.

Reivindicamos nuestro incuestionable derecho a pronunciarnos libremente, con independencia de las opiniones del oficialismo comunitario sustentadas en directivas exteriores. En este sentido vale recordar el vínculo de subordinación del fallecido fiscal de la causa AMIA-DAIA, Dr. Alberto Nisman, con la embajada de Estados Unidos  (ver “Clarín” del 30-8-2011 y “Página/12” del 17-2-2013), conocido a través de los cables de dicha embajada al Departamento de Estado revelados por los wikileaks, pese a lo cual se lo siguió apoyando expresamente hasta el día de hoy; también, el brusco cambio de postura de un día para otro de la dirigencia AMIA-DAIA en torno al Memorándum Argentina-Irán y, asimismo, el ceñirse estrictamente al relato oficial del gobierno de turno de Israel con respecto al conflicto con el pueblo palestino, sin permitirse el más mínimo matiz de diferenciación.

Nuestro destino estuvo -y está- íntimamente enlazado con el futuro de la Argentina, país en el que nacimos o adoptamos como propio, como puede verificarse desde la llegada de los primeros inmigrantes judíos. Nos sentimos herederos de las mejores tradiciones progresistas que están representadas, entre otras, por sus aportes en el surgimiento del movimiento cooperativo y en su activa participación en los inicios del movimiento obrero y estudiantil. Del mismo modo estamos lejos de aquellos sectores que se han cobijado, en defensa de sus intereses, a la sombra del poder político y económico en distintas épocas nefastas para el país.

Nuestras preocupaciones y esfuerzos están dirigidos a conservar y ampliar la democracia con justicia social, la eliminación de todo tipo de discriminaciones y la irrestricta vigencia de los Derechos Humanos.

Somos -y nos sentimos- parte integrante e indisoluble del destino de nuestro país y asumimos como propios los horizontes de una Patria Grande para todos los pueblos de América Latina, ajenos a los intereses de quienes hacen de la guerra y del desastre ambiental algunas de sus acciones más deleznables.

Invitamos  a quienes comparten los fundamentos de este llamamiento  a adherir y a  aportar  sus  opiniones  tendientes a  preparar la realización, en el año 2015, de un Encuentro Nacional, para pronunciarnos con voz propia, acerca  de la problemática descripta.

Buenos Aires,  febrero de 2015

Enviar adhesiones a: argentinosdeorigenjudio@gmail.com

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre repudia las amenazas del Gral. Milani contra la familia Ledo y sus abogadas; repudia el accionar de los funcionarios judiciales que convalidan las chicanas de los represores en procura de ensuciar la causa y reclama del Ministro Rossi su enérgica intervención para que el Gral. Milani deje de utilizar su puesto para impedir el avance de las investigaciones judiciales sobre la desaparición forzada del compañero Alberto Agapito Ledo


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Al tomar conocimiento de las maniobras judiciales y extrajudiciales por las cuales el Gral. Milani agrede a los familiares del compañero Ledo, amenaza a las abogadas Reinoso y monta una provocación que procura privarlas de su matricula profesional como modo de amedrentar a quien se atreva a cuestionar la impunidad que lo protege, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre se solidariza con la familia Ledo y con las compañeras abogadas María Elisa y Viviana Reinoso en primer lugar

En segundo lugar se dirige a la Procuración General de la Nación y su Unidad Fiscal para Delitos de Lesa Humanidad a fin de que de manera urgente provean las acciones necesarias para que los fiscales abocados a las causas donde se investigan los crímenes de Milani y sus cómplices dejen de actuar  como parte de la defensa y se aboquen de verdad,  a la persecución penal de los acusados de los horrendos crímenes por los que está acusado el Gral. Milani

En tercer lugar solicitamos del Ministro de Defensa, Agustín Rossi que tome las medidas correspondientes, que le incumben por su cargo y  responsabilidad a los fines de que el Gral. Milani deje de utilizar su cargo, los agentes de Inteligencia Militar y el presupuesto que le provee el Ministerio a su cargo, para montar operaciones de provocación contra los familiares de las víctimas de delitos de lesa humanidad y las abogadas defensoras de los derechos humanos de la provincia de La Rioja.

Del mismo modo, corresponde a la titular de la Defensoría Pública, Dra. Stella Maris Martínez, instruir al defensor público actuante para que cese de realizar chicanas jurídicas tendientes a perpetuar la impunidad de un Estado que desde hace casi cuarenta años está en mora con la familia Ledo y el pueblo riojano.

Está en manos del Ministro Rossi, de la Procuradora General de la Nación Carbó y de la titular de la Defensoría Publica Martínez demostrar que son ajenos a las  maniobras de impunidad que ejecuta el Gral. Milani desde el alto cargo militar que el Congreso de la Nación a propuesta del Poder Ejecutivo, le ha confiado.

No estamos dispuestos a regalar cuarenta años de lucha contra la impunidad por supuestos beneficios políticos de contar con un militar de esta calaña al frente del Ejercito.  Un represor que no solo no se arrepiente sino que sigue agraviando y amenazando a las víctimas, sus familiares y abogados defensores de los derechos humanos.  No es poco lo que hace el Gral. Milani por la impunidad de sus pares, y la de él mismo

Respaldamos totalmente la denuncia de los familiares de Ledo cuando dicen  que el jefe del Ejército, Teniente General César Milani, hostiga a sus abogadas defensoras con el objetivo de sacarlas de la causa que se tramita en Tucumán por la desaparición del soldado Alberto Agapito Ledo, en la que Milani es uno de los principales involucrados.     Graciela Ledo, hermano del soldado, señaló que el defensor oficial ad hoc, Adolfo Bertini, por orden de Milani, presentó una denuncia penal “contra nuestras abogadas Viviana y María Elisa Reinoso, para que tengan temor y se retiren del caso. La denuncia es por el presunto hostigamiento a un testigo favorable a Milani que no tiene nada que ver con la realidad con sus falsedades y con todo esto van dilatando la causa”. “Milani se siente muy fuerte y muy poderoso. Ya nos amenazaron con las llamadas telefónicas y ahora con nuestras abogadas, pero nuestras abogadas no tienen miedo. Esto también tiene que ver con dilatar la causa, porque los jueces, teniendo todos los elementos y las pruebas no lo están llamando a indagatoria, se lo está protegiendo”, agregó la hermana del soldado.  Relató además que el lunes las abogadas fueron a Tucumán y “se enteraron que el fiscal había pedido una semana de licencia, y el defensor de Milani recusó al fiscal reemplazante y le piden urgente el expediente, y no sabemos cuál es el objetivo, nos extraña mucho esta actitud”.  “Para nosotros, -apuntó Graciela Ledo- Milani es una persona protegida y goza de total impunidad de los tres poderes: del Ejecutivo que lo propone, del Legislativo que le aprueba los pliegos y del Poder Judicial permitiendo todas sus cuestiones y que no procede”, destacó.   También denunció que las causas en La Rioja contra el jefe del Ejército están paralizadas. “Las cuatro causas; dos de Ramón Alfredo Olivera, la causa de Plutarco Schaller y de Verónica Matta, no se mueven por que no les asignan fiscal; el fiscal federal Enrique Salman se inhibió y después no designaron otro fiscal”

 

 

El olor de la papaya madura


pedrito

para Rosa, Luis y Francisco

en memoria de Pedrito

 

Es extraño como los olores pueden ordenar la memoria y los afectos.

En el centro clandestino La Cuarta, un compañero se salvó de otra paliza por el mal olor de sus zapatillas.  Resulta que como no lo dejaron ir al baño por varios días terminó cagando en una de sus zapatillas pensando en limpiarla la primera vez que accediera al agua; pero lo llamaron al rato para “interrogarlo” y por más que quisieran los tipos no se bancaron el olor a mierda que él despedía y lo despacharon en mucho menos tiempo de lo que habían pensado.  Y con ello se salvó de algunos cientos de kilovatios, patadas y otras delicias de la Inteligencia en acción.

Fue cuando el Mono me contó eso que caí en la cuenta que el olor es una categoría política.

Hay olor a pobre, hay olor a indio, y también olor a viejo.

Hace unos años tuve un encuentro con estudiantes de un colegio secundario de la zona de Liniers, muy cerca de la cancha de Vélez Sarfield.  El tema era la diversidad cultural y yo les conté la historia de la dominación americana por parte de los españoles, los ingleses y los yankees, y de la construcción de la discriminación contra los que se busca doblegar, dominar. Costó bastante pero al final logré establecer un dialogo bastante sincero con los muchachos y muchachas. Reconocieron que les molestaban los migrantes de los países vecinos, particularmente los bolivianos. Y de los jóvenes bolivianos les molestaba el olor a ser humano. Es decir, el olor de las personas que no usan desodorante ni perfumes como la mayoría de los argentinos, sean pobres o ricos.

Por eso en nuestra memoria los olores ordenan imágenes y recuerdos, placeres y dolores  y es que los olores no son neutrales. Como casi todo en la vida.

 

Hoy al salir de casa, en la verdulería del boliviano Andrés había un cajón de papayas maduras. Y para mi, desde hace unas semanas, el olor de la papaya me lleva a Guatemala. A su mercado frente a la catedral y a la mesa de Rosa en el desayuno. La papaya me hace pensar en esas mujeres vestidas con sus ropas, las que ellas mismas hilan y cosen, multicolores y hermosas. En la selva y la cultura maya. En la gloria de aquella civilización que en el siglo VII creó una ciudad de 80 mil habitantes donde hoy solo hay selva y construyó un calendario más preciso que cualquier otro de la antigüedad. Pero la papaya, dulce y cremosa, me remite a la tragedia guatemalteca, esa que casi no conocemos por esa manía argentina de ser los mejores y los más grandes del mundo. En el futbol, en el teatro y hasta en el sufrimiento por el terrorismo de Estado. El justo orgullo por las conquistas en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia a veces se transforman en un nacionalismo de pacotilla que  puede llegar a ignorar los otros genocidios y que de tanto mirar al pasado no puede ver el presente. Digo, no ven a los más de 9500 presos políticos colombianos ni a los perseguidos/estigmatizados/asesinados de Paraguay, Honduras o Guatemala.  Los procesos genocidas que se perpetúan en la impunidad y se continúan en el asesinato selectivo y constante de los dirigentes populares que pretenden cuestionar el dominio omnímodo de un bloque social que contiene a los viejos oligarcas y las más modernas empresas transnacionales junto a los militares e intelectuales que sostuvieron aquellos años del lobo.

 

En Guatemala perpetraron un Genocidio.  Destruyeron varios grupos de modo tal que la sociedad toda perdió su identidad en formación. Esa que se intentó democrática y plural en el corto periodo que va desde la destitución del Dictador Ubico y el comienzo de la Revolución en Octubre de 1944 hasta el Golpe de Estado organizado y protagonizado por la CIA y los grupos fascistas en 1954 contra Jacobo Arbenz quien había intentado la Reforma Agraria, la legalización de los partidos políticos (incluido el comunista Partido Guatemalteco del Trabajo), el fin de la servidumbre y el trabajo obligatorio de los indios en las plantaciones de café, tabaco y banana, la autonomía de la Universidad San Carlos y algunas otras pocas reformas democráticas y anticolonialistas desde una mirada lejana y desde el siglo XXI. Pero en los cincuenta, la combinación del racismo brutal heredado de la Inquisición Española y el predominio del pensamiento anticomunista en la versión patológica y paranoica que generó el Macartismo en los EE.UU. de los años del comienzo de la Guerra Fría, generó una mirada sobre Arbenz y sus pocos amigos comunistas desproporcionada y que disparó la preparación del segundo golpe en forma que preparó la CIA (el 1º fue en Irán en 1953 para voltear el Primer Ministro  Mohamed Mossadeq) articulando todo tipo de medidas: económicas, diplomáticas, militares y de acción psicológica que contó con radios clandestinas (como la que luego montarían contra la Cuba revolucionaria) y una invasión armada de mercenarios sostenidos por la CIA en un formato que se consolodiría en un “clásico” para la CIA.  El primero en asumir el gobierno dictatorial fue el fascistal Coronel Carlos Castillo Armas que volteó todas las reformas democráticas y lanzó la persecusión contra comunistas y partidarios de Arbenz, gobernó desde julio de 1954 a julio de 1957 fecha en que fue asesinado para que el Coronel Luis Arturo González López asumiera el gobierno hasta octubre del mismo año en que asumió el Coronel Guillermo Flores Avendaño hasta marzo del siguiente año en que asumió un General, José Miguel Ramón Ydigoras Fuentes que duró hasta marzo de 1963 en que otro golpe lo desplazó por Alfredo Enrique Peralta Azurdia que solo gobernó hasta que en julio otro Golpe llamó a “elecciones” para que un civil Julio Cesar Méndez Montenegro, luego de firmar un Pacto Secreto de subordinación al Ejercito, asumiera hasta 1970 en que lo reemplazó otro General, Carlos Arana Osorio hasta 1974 para dejar paso al General Kjell Eugenio Laugerud García que duró hasta 1978 en que otro General, Fernando Romeo Lucas García lo hace hasta que en 1982 asume el más brutal de los genocidas, acaso el más conocido por sus masacres, el General Efraín Ríos Montt que aunque solo gobierna 16 meses ejecuta las más extendidas y masivas masacres contra la insurgencia y los pueblos mayas (20 mil asesinatos o desapariciones forzadas, 324 masacres, 600 comunidades de pueblos originarios destruidas y unos 90 mil refugiados internos que se suman al millón de desplazados. Ríos Montt fue desplazado por otro golpe de estado que puso a Oscar Humberto Mejía Victores quien sancionó una nueva Constitución y llamó a elecciones para que ganara un democristiano, Virginio Cerezo en 1986 y diera comienzo a la “transición” hacia el convenio de paz que se firmaría en 1997.   Si pensamos que los españoles aplastaron la cultura maya y que la Independencia de 1821 agravaría las condiciones de vida de los pueblos originarios al abolir algunas “capitulaciones reales” que daban un mínimo pero real espacio de autonomía en los pueblos de indios; y si desde 1871 en adelante solo habrá gobiernos autoritarios, racistas hasta el paroxismo comprenderemos la extrema importancia que tienen esos diez años que los guatemaltecos llaman la Revolución: entre 1944 y 1954; y si pensamos que lo primero que hace Castillo Armas, el hombre de la CIA para el golpe es anular la Reforma Agraria que había afectado la United Fruit Company (cuyo presidente era hermano del vicepresidente de los EE.UU.), la autonomía de la Universidad San Carlos y anular el derecho al voto a los analfabetos que eran al menos dos tercios de los pueblos originarios, nos estaríamos acercándonos al meollo de la cuestión.

 

En Guatemala hubo un Genocidio. Doscientos mil muertos. Cuarenta y cinco mil desaparecidos. Se exterminó la insurgencia en varias oleadas represivas cada vez más brutales y masivas.  La primera oleada aplastó la sublevación armada de las Fuerzas Armadas Rebelde conformada por militares partidarios de la Revolución del 44 con apoyo comunista; luego se aplastó el movimiento social a finales de los 70 y la nueva ofensiva guerrillera de 1981/1982 del Ejercito Guerrillero de los Pobres y de la Organización Revolucionaria del Pueblo.   También  se aplastó casi hasta la desaparición del Partido Guatemalteco del Trabajo (comunistas), de la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORPA) y del Ejercito Guerrillero de los Pobres quienes en 1982, en el momento de cénit de la lucha guerrillera se habían agrupado en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca.  Se aniquiló el movimiento sindical, estudiantil y campesino de modo tal que algunas organizaciones actuales como la Asociación de Estudiantes Universitario (AEU) portan el nombre de lo que fueran organizaciones de combate, cuyos dirigentes fueron asesinados como el caso más notorio de Oliverio Castañeda de León (1978), pero no tienen relación alguna con aquella lucha. El método de de enfrentar el desafío revolucionario fue el del exterminio total.  En 1965, solo dos años después del comienzo de las acciones de resistencia armada impulsadas por las Fuerzas Armadas Rebeldes creadas en 1963 por oficiales partidarios de Arbenz en acuerdo con los comunistas, el Ejercito secuestró el Comité Central completo del PGT y lo asesinó: 28 compañeros.  Ese fue el estilo hasta el final. Secuestro del Comité Central Confederal de la Central de los Trabajadores y todos asesinados. Ocho de los diez primeros organizadores de Famdegua (organismo similar a Madres o a Familiares de Argentina) asesinados de manera salvaje, todos torturados incluidos niños de tres años que aparecían con los dedos mutilados. La dimensión del exterminio de la izquierda no se puede separar de la subordinación económica, política y cultural de las elites guatemaltecas a los EE.UU. y de la visión anticomunista paranoica que prima allí en los cincuenta.  El Genocido es incomprensible sin pensar el  impacto del triunfo de la Revolución Cubana y el fracaso de la invasión de Playa Girón en los sesenta.  Y para nada es casualidad que Ríos Montt aparezca en 1982 ,solo tres años después del triunfo de la Revolución Sandinista en la cercana Nicaragua.   Solo desde la dimensión continental de la Operación de Contrainsurgencia se puede entender el Genocidio en toda América Latina y también en Guatemala.  Un genocidio que posiblemente comenzó justamente con el golpe contra Arbenz en 1954 y prosiguió hasta el fin del conflicto armado en la misma Guatemala en 1997 cuando los yankees se creen que la victoria en la Guerra Fría ha eliminado el comunismo, las ideologías y hasta el campo de las reformas socialdemócratas. Igual que el Paraguay de Stroessner, el máximo orgullo de los militares y las elites chiapinas era proclamarse campeones del anticomunismo. Valga pues, una mirada de reconocimiento y valoración hacia todos los que sostuvieron el ideal revolucionario en Guatemala en condiciones tan extremas pero valga un reconocimiento especial a esos pocos cientos de militantes del Partido Guatemalteco del Trabajo que mantuvieron la bandera del comunismo en alto a pesar de la histeria anticomunista.  Recordemos por ahora al fundador del Partido, José Manuel Fortuny y el nombrado Oliverio Castañeda de León, militante de la Juventud Patriótica Guatemalteca.

 

En Guatemala hubo un genocidio. Doscientos mil muertos y cuarenta y cinco mil desaparecidos. Pero de ellos, tres de cada cuatro pertenecían a los pueblos originarios. En Guatemala hubo dos genocidios si se quiere decir de esta manera: uno, el mismo que se extendió hasta la Patagonia chilena y argentina en el sur del continente, contra todos aquellos que proponían superar el capitalismo y constituían un escollo serio al nuevo modelo de desarrollo capitalista que se buscaba imponer desde Washington y las oligarquías locales; y otro un Genocidio étnico, una limpieza racial que buscaba completar lo que el Español no terminó en el siglo XV: liquidar los pueblos mayas, borrarlos del mapa social y geográfico. Porque molestaban  para el despliegue de algunos emprendimientos mineros, enérgeticos o agrarios (molestía que persiste y explica el nivel de represión hacia los pueblos originarios de estos días), pero sobre todo por racismo, por la intolerancia hacia el  llevada a la locura de asesinar miles y miles de mujeres, de partir las cabezas de los niños para que corra la sangre como agua hacia el mar, de esclavizar mujeres como esclavas sexuales por años o niños como sirvientes. Sin ese componente racista no se puede entender la decisión de exterminar toda comunidad que hubiera entrado o que ellos pensaran que había entrado en relación con la insurgencia.

 

Digo, no puedo entender el genocidio guatemalteco sin pensar en el olor.  En eso que molesta a los estudiantes del colegio de Liniers de los compañeros bolivianos.  Si en un barrio limítrofe de la Capital Federal, un grupo de estudiantes se molesta por el olor de los hermanos bolivianos, qué les pasaría a los ladinos guatemaltecos al ver las mujeres mayas con sus polleras de colores? Por eso, escribí estas líneas inspirado en el olor de la papaya que trajo mi verdulero boliviano. Y no puedo terminar sin recordar a mi hermano guatemalteco asesinado en 1984 con quien estudié en Moscú en 1970, a su memoria dedico estas líneas que buscan convencer que hay mucho que aprender del genocidio guatemalteco. En memoria de Pedrito.

 Dicen que debajo de esa bandera

dentro de ese pequeño cajón,

están los huesos de Pedro.

Dicen 

que su hija menor, 

que creció sin conocer la historia

tomó la bandera de su padre

y la puso sobre la caja de madera

donde reposan 

los huesos de Pedro.

Dicen 

que cuando lo atraparon

manoteo su 38 y opuso resistencia

cumpliendo con aquella promesa

de una tarde de nieve 

cerca de la Plaza Roja

doce años antes de aquel instantes

 Entonces,

gritó seremos como el Che

o al menos,

corregí yo, como el Che

quería que fueramos

Dicen 

que lo mataron 

a los veinticuatro días:

o sea, el 29 de marzo 

de 1984

Así escribieron los militares

guatemaltecos

tan prolijos como todo

militar latinoamericano

en eso de asesinar 

militantes

Dicen y dicen

porque yo no lo vi más

desde aquella tarde de nieve

No lo vi

cuando cruzaba fronteras

con nombre falso

y bigote recortado

No lo vi

cuando entró a su

Guatemala

y se puso a pelear

justo cuando aquí

caían dictadores y volaban 

Allendes por el cielo

No lo vi 

cuando  volvió a cambiar de nombre

tantas veces que ni él se acordaba quien era

Pero ahora recuerdo

que aquel 29 de marzo de 1984

me tomé un par de vinos 

con el Tito, el Carlos y el Tato

que eran buenos 

en eso de ponerle al pueblo

uniforme de pueblo,

y salir a pasear con las banderas

en alto.

Banderas como esas

que la niña de Guatemala

criada en el país de los gringos

dobló con amor

para poner sobre la caja 

de los huesos de su padre

Mi amigo guatemalteco

perdido en la noche, 

que recuerda la culpa de estar vivo

y no ser, como él,

un puñado de huesos

dentro de una caja

bajo una bandera

La contundente materialidad del discurso justificatorio en la violación de los derechos humanos


KOSTEKI.2

 

“tal vez no registraron en el hospital público las huellas dactilares,
es un tema que ha sido más hospitalario que otra cosa”
Ricardo Casal, Ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires
sobre el caso Luciano Arruga
“estas personas, cuando salen a robar, dejan un tendal en la ciudad. La laxitud judicial
así se lo permite. Generan delitos que son rápidamente excarcelables y,
mientras esperan un juicio que nunca llega, siguen cometiendo delitos.”
Sergio Berni, Secretario de Seguridad de la Nación
sobre los migrantes pobres de la Patria Grande
Es importante el tema de la puerta giratoria: habrá prisión preventiva
de acuerdo a la importancia del hecho, a la conmoción social que cause
y también se tendrá en cuenta la reincidencia del autor”,
Cristina Kirchner. Presidenta de la Nación
pronunciándose contra el garantismo jurídico

Para los cultores del “realismo” en la lucha política, aquellos cultores del respeto irrestricto de la “correlación de fuerzas” hasta reducir el accionar del movimiento social y político a la búsqueda de lo “posible” de alcanzar, nunca más de lo posible porque sería descabellado y terminaría “haciendo el juego a la derecha”, son días difíciles y ciertamente incómodos.

Luego de diez años de Juicios contra los perpetradores del Genocidio y de construcción de políticas públicas de Memoria y de auto erigirse en el modelo de respeto a los derechos humanos, la parte mayoritaria de la fuerza política en el gobierno comienza a asumir sin culpas ni complejos el discurso por medio del cual la derecha clásica y nostálgica resistió esas políticas de Juicios y Memoria hasta lograr instalar en la agenda social su propia secuencia de la historia reciente.

Para quienes luchamos por la verdad, la memoria y la Justicia desde siempre (al menos desde 1937 los militantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre) la secuencia histórica que defendimos en los juicios ha sido la de injusticia social / resistencia popular y generación de proyectos colectivos de transformación revolucionaria / represión genocida y reorganización profunda y sistémica del tejido social y de la estructura económica, la cultura y el resto de la vida social. Somos una sociedad post genocidio y la impunidad mantenida por décadas, la injusticia social derivada del dominio resultante de aquel genocidio en las condiciones de débil recuperación de los proyectos colectivos abrió espacios por los cuales un nuevo sujeto social de múltiples caras y cuerpos, fruto de la fusión de las mafias de la droga y la trata con altos sectores de las Policías y Fuerzas de seguridad más empresarios y políticos, ha ocupado vastos territorios geográficos y culturales instalando nuevas lógicas de supervivencia y de relacionamiento entre los habitantes pobres de la periferia de las grandes y ricas urbes alimentadas a soja transgénica y corrupción.

La derecha, en cambio, construyó otro relato en el que la secuencia es: la inseguridad es el resultado de la acción delincuencial, la misma está facilitada por el “garantismo judicial” (la “puerta giratoria”) que es el resultado de la decisión de los Montoneros en el gobierno de practicar la venganza contra quienes los vencieron en los 70; ese falso garantismo solo enjuicia a una de las partes (si hay juicios que sea contra todos, dice La Nación con persistencia) y ata las manos de la Policía que así perdió terreno contra la delincuencia, engordada por los extranjeros que vienen a robar porque aquí es jauja para ellos.

Inhibida por la crisis estructural y casi total de finales del siglo XX, asustada por la irrupción popular en el diciembre de 2001, fracasado su intento de cortar el ciclo de luchas populares con el asesinato de Kosteki y Santillán en junio del 2002, la derecha se vio inhibida de desplegar su discurso por un largo periodo.  Resistió los juicios todo lo que pudo, pero fue vencida y como bien decía Foucault “el derecho genera verdad” y esa verdad vino a ratificar nuestro relato y no el de ellos. Pero no abandonaron la pelea. Se agarraron al hilo de la llamada inseguridad y tiraron de ella hasta desenrollar todo un nuevo discurso de la derecha que no dejó de tener efectos sociales muy tangibles a pesar de que desde el gobierno se decía y hacía (por un largo periodo) otra cosa.

Es que la batalla cultural no es solo un descubrimiento de Fidel Castro o Hugo Chávez, es uno de los modos principales con que el bloque social que sostiene el capitalismo como civilización mundial, regional y nacional, defiende el status quo profundo, ese que se dirime en el carácter de la propiedad y del Estado, aquellas cuestiones que llevaron a Juan Gelman a recordar a Lenin en un poema suyo memorable donde estampó: todo es ilusión, menos el poder.

Y es su poder el que han defendido y defienden.

Ese que no cambió en lo fundamental a pesar de todo lo que pasó en diez años, y claro que pasó mucho más de lo que casi todos imaginábamos.

Pero no cambió el poder y parece que sigue siendo cierto aquella verdad de que quien domina en el terreno de la economía domina en el terreno de las ideas. O para ser más precisos, tiende a dominar si no le oponemos una resistencia en forma.

Qué hacer ante la apariencia de un péndulo que pareciera haber tocado su cenit y comienza su descenso cada vez con más fuerza y velocidad?

Lo primero es trazar una correcta línea divisoria. De un lado los que quieren Patria y del otro los que quieren Colonia. Como en el tema de los buitres, o de la Deuda Externa en su conjunto.

De un lado los que quieren Memoria, Verdad y Justicia y del otro los que quieren Olvido, Falsedad e Impunidad que ya es hora de acelerar los juicios antes que se mueran impunes los viejos asesinos y de juzgar al poder económico y al Imperialismo Yanqui que impulsaron y se beneficiaron del Genocidio

De un lado los que queremos ampliación de derechos e integración de los pueblos de la Patria Grande por el camino de la solidaridad irrestricta entre los que luchamos por el mismo sueño independentista de Bolívar, San Martín, Sandino, Guevara y Chávez; y del otro los que construyen un nuevo enemigo del “progreso” y de la “seguridad” estigmatizando a los migrantes, descalificando el garantismo jurídico y propiciando más mano dura que –deberían admitirlo sin ambages. es el camino directo para más Julio López, más Luciano Arruga y más causas armadas contra los pibes pobres de las barriadas populares.

Y que los de este lado defiendan sus verdades y principios sin asumir el discurso de la derecha clásica, porque es el comienzo de la derrota en todas las líneas, aunque en las urnas parezca que ganemos.

Hace muchos años que aprendimos que la victoria y la derrota son algo más relativos de lo que parece. Porque Raúl Sendic, el revolucionario uruguayo enterrado por años en un pozo, saliendo indemne de su suplicio es mucho más victorioso que el funcionario progresista que asume el discurso de la derecha para conservar su cargo.

Nunca las cosas fueron fáciles para los que quieren humanidad para los seres.

Estos tiempos son excepcionalmente difíciles y requieren lo más difícil de todo: que sigamos siendo nosotros mismos, no importa las condiciones adversas que vengan. Como nos lo enseñaron los treintamil que prefirieron seguir siendo ellos mismos a traicionarse y vivir una vida que no era la suya. Ser nosotros mismos es hoy la táctica más realista y posible, y la más eficaz de todas.

Declaración de la Liga ante la aparición del cuerpo sin vida de Luciano Arruga, cinco años y ocho meses después


luciano

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre expresa su más enérgico repudio a la larga trama de complicidades estatales que permitieron el secuestro, la tortura seguida de muerte y el ocultamiento del cadáver de Luciano Arruga por más de cinco años y ocho meses al tiempo que se solidariza con sus familiares, amigos y fuerzas sociales y políticas que han luchado todos estos años por la aparición con vida de Luciano y el fin de las criminales metodologías policiales que estigmatizan, persiguen y asesinan niñas y niños, adolescentes y jóvenes pobres con la complicidad de amplios espacios estatales.

 

Como dijo su hermana Vanesa: “Encontramos a Luciano, ahora queremos saber la verdad”.

 

La verdad sobre los episodios de detención ilegal y torturas que sufrió Luciano; la verdad sobre los hechos de aquel 31 de enero y sobre todos estos largos años de ocultamiento de la verdad por parte del Estado en todas sus dimensiones: municipal, provincial y nacional que cada cual tiene mucho que explicar y rendir cuentas sobre este caso y sobre una metodología de represión sistemática, masiva y selectiva sobre la porción pobre de la juventud de las barriadas populares.

 

Porque no solo se trata de Luciano sino de decenas y cientos de casos similares. Porque todavía seguimos buscando a Julio López desaparecido por luchar por la Verdad, la Memoria y la Justicia que permitió conquistar los Juicios contra los genocidas de ayer.  Porque faltan Gabriel Blanco y siguen impunes los crímenes de Formosa contra el pueblo Qom, los del Parque Indoamericano o los últimos hechos de Lugano.

 

La aparición del cuerpo sin vida de Luciano pone en evidencia indiscutible la continuidad de una metodología de dominación que hoy tiene como sujetos principales de ejecución a las fuerzas del Estado que portan armas (la Bonaerense, la Federal, la Gendarmería, la Prefectura, el Servicio Penitenciario Federal, todas las policías provinciales y las agencias de seguridad privada), buena parte del Sistema Judicial (particularmente los Servicios provinciales de Justicia) los que actúan articulados con las mafias delictivas que trafican drogas y seres humanos y los punteros políticos que controlan zonas enteras de la Argentina del mismo modo que los narcos controlan espacios territoriales de Colombia o Paraguay.

 

La subestimación de estos temas por parte de las administraciones nacional y provinciales, las ingenuas ilusiones de resolver las continuidades del Genocidio con “protocolos” o “cursos educativos sobre los derechos humanos” tiene su parte de responsabilidad en este tema que amenaza con caotizar zonas enteras del país (como ya ocurre con barrios enteros de la ciudad de Rosario).

 

Cuando secuestraron a Julio López (en setiembre de 2006) y muchos dijimos “Sin Julio López no hay Nunca Más”, nos trataron de exagerados y opositores sistemáticos.

 

Cuando alertamos sobre el discurso represor que se despliega desde la Secretaría de Seguridad de la Nación, Antonio Berni, desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados, o sobre los proyectos de limitación del derecho popular a luchar por sus derechos, proyecto Kunkel/Conti a partir del discurso presidencial del 1º de marzo; no faltó quien prefirió seguir mirando el pasado y solazarse con los pasos que entre todos conseguimos dar en la lucha por recuperar los bebes robados por la dictadura o las condenas a algunos de los represores tratando de tapar el sol con las manos. O evitar mirar el presente atados al pasado.

 

Ya es hora de abrir un debate nacional sobre el modo de terminar con la violencia institucional que es el nombre culto de las prácticas de Tortura en sede policial, penal y sitios de encierro; el armado de causas judiciales como método de “reclutar” delincuentes a las ordenes de los grupos mafiosos policiales; la ejecución sumaria y extra judicial de los jóvenes  (práctica bautizada como “gatillo fácil” por nuestro compañero Toto Zimerman); las acciones de estigmatización, intimidación y manoseo que ejercen cotidianamente las fuerzas estatales que ocupan vastas zonas del país.

 

Es nuestro compromiso con Luciano, con su familia y con todas las víctimas de todas estas prácticas.

 

dirección nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre

Se nos fue Cristina Guerra, avisen en el cielo que habrá música y bromas para rato


iris-bailando1Cristina Guerra fue una de esas luchadoras de toda la vida.

Digo, de las que peleaban antes de caer en cana; de las que resistieron en los Centros y circuitos clandestinos y de las que no aceptaron nunca ni la impunidad, ni la mentira y mucho menos el abandono de las banderas y sueños revolucionarios de su generación.

Militante de la Juventud Comunista, enfermera, solidaria siempre, cayó en manos de los represores del Circuito Oeste y sobrevivió, pero no para lamerse las heridas mientras se justifica la complacencia con el injusto orden social, sino para vivir cada día con la misma pasión y enjundia revolucionaria del primer día.

Gritona, calentona, la conocí en el local de la Liga un día que se reunían los sobrevivientes de Mansión Seré preparándose para testimoniar en su juicio.

Solo contaré dos anécdotas que la pintan entera: de cuando declaró en el juicio oral y de cuando condenaron a los represores de la Esma

Cuando llegó al primero juicio por Mansión Seré, Cristina se había retirado de la organización comunista y militaba en un movimiento piquetero; pero cuando habló en el juicio afirmó sin vacilaciones que había sido, era y sería toda la vida militante de la Juventud Comunista, de la Fede como se decía en los 70.

Y cumplió.

En sus pocas disposiciones necrófilas pidió que su feretro sea cubierto por las banderas de la Liga y del Partido Comunista; y que cantáramos La Internacional al momento de su viaje final.

Y así lo hicimos.  Hay foto.

También hay otra foto, de cuando bailó en la calle, frente a los Tribunales de Comodoro Py con su hermana Iris Avellaneda.

Entonces escribí:

Iris no danza sola

No danza sola ni triste.

En 1987, Sting, un maravilloso artista inglés, escribió una hermosa canción  dedicada a las madres que luchan contra la impunidad. Ellas bailan solas tituló a la canción porque creía, como muchos, que las madres estaban solas en su lucha. Pero no era así. Nunca ni para ninguna. Y mucho menos para Iris que no conoció la militancia por el dolor sino que conoció el dolor por la militancia. Larga, inclaudicable militancia revolucionaria por los derechos de todos y por la revolución socialista. Que eso era lo que soñaba el Negrito Avellaneda y casi todos los treinta mil. Y por eso Iris nunca estuvo sola, nunca bailo sola. No estuvo sola en el Campito de Campo de Mayo ni el penal de Olmos. No estuvo sola cuando salió ni cuando fue a Montevideo a buscar el cuerpo destrozado de su hijo. Y no estuvo sola en ninguno de los largos años de impunidad, como no estuvo sola aquel día de la condena contra Riveros y Verplaetsen.

Otro grupo de represores, doce esta vez, han sido condenados a perpetua. Entre ellos nada menos que el ángel de la muerte, el símbolo más poderoso de la perversión fascista de la derecha argentina. Puede que alguno de ellos también se beneficie de las dadivas judiciales argentinas. No digo que sea seguro, pero digo que no es imposible. Pero ninguno podrá hacer lo que hizo Iris esa noche de octubre porteño. Bailar un chámame de festejos con su compañera de luchas, la Cristina que sobrevivió a la Aeronáutica en la Mansión Seré y que tampoco baila sola. Es que los que bailan solos no derrotan la impunidad. La victoria llegó de la mano de las que como Iris o Cristina o Taty o la Adriana o tantas y tantos de tantos y tantas organizaciones de derechos humanos, sindicales, sociales y políticos, saben que para la lucha como para el baile, siempre es mejor estar acompañado.

Iris y Cristina  no bailan solas.

Nunca estuvieron solas.

Por eso vencerán.

La disputa por el sentido histórico del once de setiembre


Cuando niño, el once de setiembre tenía sabor a triunfo: no solo era feriado y no había clases sino que era el día del maestro, de Sarmiento, de la causa de la razón contra la ignorancia, de la Civilización contra la Barbarie.

Eso duró hasta mi adolescencia en que comencé a dudar de la sabiduría y hombría de bien del maestro sanjuanino (“no ahorre sangre de indio” comenzaba a hacer ruido en mi despertar ciudadano comprometido con las causas libertarias) y cambió totalmente de sentido desde aquel 1973 en que el sueño del Socialismo en Libertad, por la vía electoral y respetando todas las reglas de la democracia representativa ( o sea, burguesa, formal, clasista y siempre frágil por voluntad del Poder real) desapareció junto con el derrumbe de La Moneda bajo las bombas pinochetistas.  Por qué se quedó Salvador en la casa de gobierno hasta su muerte?  Fue muchos años después que Eduardo Rosenzvaig resolvería el enigma con el ejemplo del maestro tucumano Isauro Francisco Arancibia: “es que hay veces en la vida en que hay que quedarse”.  Fucik lo había dicho unos años antes: héroe es el que hace lo que hay hacer en aras de la humanidad, no importan las circunstancias.  Lo que había que hacer era marcar el camino de la resistencia y las circunstancias que no debían importar era que estaban bombardeando y aseguraban asesinar al Compañero Presidente. Y muchos de nosotros entendimos el mensaje y, con toda la humildad que corresponde, procuramos resistir todo lo que pudimos cuando nos tocó el turno de quedarnos y hacer lo que había que hacer: luchar por la libertad de todas y de todos los secuestrados y presos políticos.

En los ochenta, entendimos el significado histórico del once de setiembre de 1973 que era mucho más que el comienzo de un golpe de estado en un país donde los militares se decían “constitucionalistas”, era el comienzo de un ciclo de dominación continental en base al Terrorismo de Estado y la constitución de las condiciones para cambiar el modo de reproducción ampliada del capitalismo que mucho después llamaríamos neoliberalismo como si se pudiera vincular el ideario de la Revolución Francesa con el horror de Víctor Jara asesinado en el Estadio Nacional.

Pero al inicio del nuevo siglo, la fecha pegó otro viraje y pasó a ser para los medios de comunicación el día del comienzo de la guerra contra el terrorismo mundial. El día en que el imperio recuperó un enemigo capaz de justificar el Acta Patriótica que renegaba de la Declaración de la Independencia de las trece colonias británicas en el norte de las Américas. El “Acta Patriótica” es el nuevo dogma burgués y se abre paso por los medios y las bocas más inesperadas. En la Argentina de los diez años de juicios, es Sergio Berni quien predica el odio al extranjero y la intolerancia hacia los que luchan, los terroristas del 2001, los indios del siglo XIX a los que detestaba Sarmiento.

Mañana se conmemoraran las tres fechas en un solo día y cada uno deberá elegir cual de los once de setiembre vive. El de la constitución de la dominación cultural burguesa en la Argentina, el de la consumación del Golpe de Estado que inició un nuevo ciclo burgués en América Latina y el mundo o el de la fecha de comienzo de la era de la globalización sin otra súper potencia que frene a los yankees.

Aunque también se puede pensar desde esta perspectiva y ver un mismo ciclo civilizatorio, el burgués, que atraviesa por diversas etapas y que se pone diversas mascaras según la ocasión.

En todo caso, yo elijo estar del lado de los indios, de los patriotas chilenos y de los inmigrantes árabes perseguidos en todo el mundo por portación de facciones.

Lo que no se pudo ni se puede ni se podrá es intentar estar de los dos lados. Con Sarmiento y con los indios, con Salvador Allende y con Pinochet o con los pueblos encarcelados en Guantánamo y el Pentágono.

Aunque sea once de Setiembre, la historia sigue siendo la historia de la lucha de clases, de proyectos de vida, de posiciones éticas y de la distancia entre el decir y el hacer.

 

 moneda

3 de junio de 1978 en Córdoba


descargaConfieso que me volví desconfiado. De tanto escuchar mentiras en los juicios, cuando veo testimoniar un milico, un gendarme o un policía, me cuesta darle crédito.

Es que tantas veces escuché bolazos y mentiras tan grotescas que ni aún cuando los tipos terminan favoreciendo las querellas no hay caso, no les creo nada.

Cuando en el juicio a Brusa uno de los jefes de la Guardia de Infantería Reforzada dijo que había encontrado una lista de represores que habían participado en el plan de exterminio (porque él, que recibía ordenes directas del Area 212, “nunca le había tocado ni un pelo a un detenido”) pensé que nos estaba tomando el pelo una vez más y no me equivoqué: la lista era una lista de difuntos y ausentes, ni uno solo de los nombres que trajo correspondía a alguien que pudiera testimoniar en el juicio.

Te digo más, no le creí ni al gendarme que dijo que lo vio al Negrito en El Campito de Campo de Mayo, ese que contó que estaba casi totalmente desnudo (tenía el calzoncillito, dijo; y la capucha, claro está, pensé yo) y que cuando le mandó una prisionera que fungía de  enfermera, porque estaba sangrando por todos lados, al sentir la mano de la mujer susurró mamá y la Iris que estaba cerca de mí, se estremeció. Pero no me convenció de que fuera verdad, con eso que el testimonio fue dado como valido por el tribunal y se utilizó en la sentencia contra el General Riveros

Pero a este le creí, te juro que le creí.

 

El juicio era en Córdoba y no se bien si era el segundo o el tercero por los hechos de La Perla; pero para mi era la primera vez que iba y estaba bastante emocionado pensando que en esa sala se había hablado del Alberto y de algunos otros desaparecidos que alcancé a conocer antes del golpe.

El tipo se presentó como Gendarme pero explicó varias veces que solo había estado en la fuerza poco más de un año y engañado. El creyó que lo iban a mandar a la frontera porque decían que allá los gendarmes cobraban un suplemento por desarraigo lo cual es muy loco porque ¿donde carajo debería estar una fuerza que cuida la frontera si no es en la frontera, no?; pero a él no lo mandaron a la frontera después de los tres meses del curso de formación sino a una unidad móvil que iba de La Perla al Penal del barrio San Martín.

Eso lo explicó convincentemente al final del testimonio, cuando el abogado de la Liga le preguntó qué diferencias había entre ir a la frontera y quedarse en Córdoba, porque el tipo se había quejado como tres veces que no habían cumplido la palabra empeñada de mandarlo a la frontera y el gendarme retirado, con toda brutalidad/sinceridad (?) dijo que en la frontera ganaban más plata y él había entrado a Gendarmería porque se cagaba de hambre como mozo del comedor de la Fiat de Ferreyra, o {por qué se pensaba el abogado que él había entrado a la fuerza?, si no tenía ningún “cariño” por los verdes.

Se cuidó muy bien de aclarar de todos los modos posibles que él nunca había estado en contacto con los subversivos, pero que varias veces los había visto hecho mierda tirados en el suelo de La Perla o abandonados medio muerto en las celdas del penal.

Y se lo veía muy conmocionado cuando contaba que una vez había aparecido un niño en La Perla y que estuvo algunos días hasta que un milico se lo llevó. Fue ahí que dijo que lo vio a Menéndez el tres de junio de 1978 y contó con detalles como iba vestido el General y lo que había dicho y lo que había pasado después que el General se retiró y eso volvió loco a la defensa que apenas terminó, comenzó a interrogarlo.

Primero trataron de enredarlo con los actos ilícitos y lícitos, con la obediencia debida y su propia participación en el genocidio; pero el tipo zafó como un duque: les dijo que él nunca había cometido un acto ilícito, y cuándo le preguntaron si podía distinguir entre los actos ilícitos y los lícitos, entre las ordenes que se debían cumplir y las que no, dijo sencillamente que las ilícitas eran las que querían que uno hiciera barbaridades y el no había entrado a Gendarmería para torturar a nadie sino para ganar más plata para mantener la familia.

Pero me convenció de que decía la verdad cuando al preguntarle cómo podía acordarse con tanta precisión que el General Menéndez había estado en La Perla el tres de junio de 1978 lo miró al abogado de los represores con sorpresa y le dijo casi a los gritos: “porque ese día Perú le ganó a Irán por cuatro a uno” y él tenía entradas para ver el partido; que las había comprado como dos meses antes y que estuvo toda la mañana nervioso pensando que la visita del General le podía cagar el acuerdo que tenía con el jefe de cambiar un franco porque el único que tenía entradas para el partido era él y que por suerte Menéndez se fue al medio día y lo dejaron ir al partido, que fue el único que vio del Mundial del 78. Y empezó a explicarle cada uno de los goles de los peruanos pero el tribunal le dijo que no hacía falta, que le creían. Y yo también.

Los ojos de mi padre


Mi viejo era comunista y oficial de la Armada Paraguaya, algo que hoy puede parecer imposible pero en aquellos años era bastante común. Estando su cañonera anclada en Buenos Aires, el la sublevó y emprendió un insólito viaje río arriba, hacia la confluencia del Paraná con el Paraguay con la idea de ir levantando campesinos contra el régimen, pero terminó preso.

No lo mataron como temía la vieja, pero pasó el resto de su vida preso o en el exilio, mayormente en la Argentina, pero no solo en Buenos Aires.

En Buenos Aires formó una extraña sociedad con un poeta paraguayo para arreglar motores y toda clase de artefactos eléctricos, y recuerdo que tenía un tallercito por Once cuando lo detuvieron por última vez. Digo, cuando lo desaparecieron, no que después de esa vez no lo persiguieran más.

Yo iba al Mariano Moreno que estaba por allí y estaba volviendo del colegio cuando al llegar cerca de casa, un tipo me preguntó donde iba y yo sin pensar le dije que a mi casa y el tipo, que yo nunca había reparado en él ni sabía quien era, me dijo que lo pensara bien porque hacía un rato él había visto entrar unos tipos con armas largas y a lo mejor….

Me quedé parado del terror y la emoción.

Ya había ocurrido el Golpe del 24 de marzo y yo ya era grande para entender lo que ocurría. Ya se habían chupado algunos chicos del cole y yo mismo me había salvado de pedo de una encerrona cerca del Mariano Moreno cuando estábamos haciendo una pintada contra la dictadura.

Esperé un rato largo en la vereda, muy cerca de la parada del 86, como si estuviera esperando el ómnibus o a alguien que viniera de González Catán o algo así.

Estaba nervioso y cada tanto bajaba a la calle para mirar mejor la entrada del tallercito de mi viejo, que era la entrada a la casa que a veces funcionaba como local de exiliados sin olvido.  Venía el poeta y el zapatero, el sastre y el maestro de carpintería. Se reunían casi todas las noches y hablaban de política paraguaya y argentina, de la marcha del socialismo y de la guerra de Vietnam pero también de música y de teatro, de futbol y de cine. Allí me formé en la identidad paraguaya que porto a pesar de haber vivido tantos años lejos de Asunción o cualquier otra ciudad paraguaya.

Porque el viejo era así, llevaba al Paraguay donde él estaba y estoy seguro que en esos días de soledad y torturas, en el centro clandestino donde lo torturaron hasta morir, silbaba en silencio las melodías paraguayas y volvía a navegar por el Paraná al mando de su cañonera sublevada, soñando, me gusta soñarlo así, que iba a bordo del Potemkin hacia su San Petersburgo y que no importa lo que pase con él y los otros compañeros, al final del viaje estarían Lenin y la sublevación de Octubre en su Asunción colonial.

Cuando vi que salían unos tipos de civil con las ametralladoras colgando del hombro, como quien lleva una caña de pescar o una mochila grande, me puse tenso y volví a la calle aunque no venía ningún colectivo ni a cinco cuadras y el tipo que me había advertido que no fuera estaba más nervioso que yo.

Yo vi cuando lo sacaron a las patadas, con las manos amarradas a su espalda y lo metían en falcón verde, en el medio de dos gorilas que parecían enormes para entrar al auto, pero agacharon la cabeza y entraron. El viejo estaba en el medio y yo calculé que si me ponía en medio de la calle como haciendo señas a un ómnibus, que ahora si venía a dos cuadras, seguro que me veía y podía saludarlo.

Yo bajé a la calle pero el viejo no movió un milímetro su mirada, parecía una estatua por lo rígido y el falcón pasó raudo sin que nuestras miradas se cruzaran ni un segundo.

Hasta en el instante más feroz de su vida seguía protegiéndome, aún contra mi desesperación y ansiedad por hacer algo contra lo irreversible

Pero mi vieja seguía adentro y yo volví a hacer guardia en la parada del colectivo.

Diez minutos. Veinte. Media hora.

No aguanté más y me fui para el tallercito.

En el camino imagine la estrategia.

Al entrar golpee las manos y salió mi vieja, aunque por detrás de ella se escuchaban susurros y se percibían sombras que se movían.

Antes que dijera nada, dije buenas tardes señora venía a ver si ya estaba arreglada mi Spica, la que tiene el dial roto y su marido dijo que iba estar arreglada para esta tarde.

Mi mamá me miró espantada y con las manos hizo señas que me fuera mientras decía que no, que mi marido no estuvo bien estos días y no pudo terminar los trabajos pero seguro que mañana estará arreglado, mejor venga mañana, pero por la tarde eh y yo salí caminando para atrás y me perdí en la esquina sin mirar para atrás.

Caminé como cien cuadras y aparecí por Floresta en la casa de mi prima donde me quedé a dormir pero no pudimos averiguar nada porque ni teléfono teníamos en el tallercito y no había forma de saber nada ni de papá ni de mamá.

Dos días sin saber nada de nada hasta que al tercer día habló la vieja por teléfono y le atendí yo. Me confirmó que se habían llevado a papá y que estaban los tipos cuando yo entré al tallercito, que le habían recriminado que no me tratara bien y que si no trataba bien a los clientes se iban a dar cuenta que algo andaba mal.

Que la tenían secuestrada en la casa pero que no la torturaban y que todo el tiempo preguntaban por Federico y cuando ella le decía que ellos se lo habían llevado le decían que no se haga la boluda que querían saber donde estaba Federico, el hijo de Federico que no aparecía y que si aparecía entonces a lo mejor los dejaban libres a los dos.

Pero cuando yo le dije que entonces me entregaba a ver si salvábamos a papá que ya se sabía de los presos que no aparecían en ningún lado,  la vieja me gritó en guaraní que ya tenía un preso y que no necesitaba otro en la familia y un poco más tranquila, en castellano, me ordenó que pidiera plata a la prima y me fuera a la casa de mi hermana en Asunción.

Al otro día me tome un colectivo a Santa Fe, de allí otro a Tostado, de Tostado crucé a Resistencia y en Resistencia me conectaron los camaradas de mi papá, me llevaron a Clorinda y me pasaron con un canoero del partido, de noche me cruzaron para que la Prefectura Argentina no vea nada y la Paraguaya  no me detenga.

Con mi hermana estuve como un año y me volví a Buenos Aires para ayudar a mamá a buscar a papá. A la semana que me volví, a mi cuñado, un medico liberal que no se metía en nada, lo agarró la Técnica y de tanta maquina lo dejaron al borde de la muerte.

Mi vieja buscó a papá durante treinta y ocho años, sin pausa, acumulando papeles hasta llenar una pieza entera de la casa que alquiló con la ayuda de mi cuñado que cuando salió en libertad se fue a Bruselas y se hizo famoso como nauro cirujano y le mandaba plata para sostener la búsqueda de papá.

Nunca supimos nada cierto de él, y la puta madre, era tan disciplinado y militante que ni la última mirada a sus ojos me quedó. Solo su ejemplo luminoso y puro como la imagen de su cañonera de bandera roja río arriba en el Paraná

RosarioCanionera1931ParanaGuazu

 

 

 

a los viejos revolucionarios paraguayos,

esos que resistieron lo imposible

y vencieron la muerte más de una vez

La Liga denuncia represión de Gendarmería contra ambientalistas de Concordia el tres de agosto pasado


Repudiamos la reprsión de Gendarmería contra los manifestanets ambientalistas de Concordia del tres de agosto; exigimos investigación y castigo para los responsables e inmediato desprocesamiento para los compañeros judicializados

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre, seguirá firme junto a los que luchan por la libertad, la igualdad y la justicia para todos.

 

Es por ello que repudia públicamente los hechos acontecidos en la madrugada del 3

de agosto, donde un grupo de ambientalistas fueron reprimidos y desalojados por la

Gendarmería con violencia, de la banquina de la ruta 015, a la altura de la rotonda de Concordia, Entre Ríos, cuando se manifestaban impidiendo el paso de maquinaria que se disponía a pasar a Salto, R. O. U., por el puente internacional Salto Grande,

destinados a realizar exploraciones para la posterior explotación de gas y petróleo con técnicas de Fracking.

Asimismo, repudia la detención de cuatro de los manifestantes, quienes fueron

apresados por “cabecillas”, golpeados, esposados, encarcelados en el Escuadrón de

Gendarmería N°4 de la ciudad de Concordia, debiendo ser, uno de ellos hospitalizado en el Hospital Masvernat. Los mantuvieron incomunicados y esposados durante más de 30 horas, alegando una orden judicial, a la cual los detenidos y sus abogados nunca tuvieron acceso, sufriendo tormentos psicológicos, golpes, amenazas con picanas eléctricas, con el objeto de intimidarlos y obligarlos a firmar documentos en contra de su voluntad, aún en los momentos en que sectores políticos y sociales se manifestaban frente a la sede de la fuerza de seguridad.

Por último repudia la imputación de los cuatro detenidos y un quinto con posterioridad, por “obstrucción del servicio público”. También se los ha imputado por “agresión a la autoridad” en una clara intención de tergiversar los hechos y justificar la violencia indiscriminada, desproporcionada y vil, utilizada por los gendarmes.

Lo más curioso es que ni el gobierno provincial ni el gobierno nacional hayan tomado intervención ante esta situación de gravedad, y la justicia tampoco haya actuado con inmediatez ante las denuncias de estos hechos.

Que esta agresión, ha tenido como objetivo primario destruir la lucha no violenta y

organizada contra el Fracking, favoreciendo los intereses de las empresas

multinacionales que participan en la exploración y explotación de nuestros recursos

naturales hidrocarburíferos, aún a costa del daño ambiental que implica la

contaminación, nada más y nada menos que del Acuífero Guaraní, contando con la

acción de uno de los cuerpos de seguridad del Estado Nacional, la Justicia Federal de Concepción del Uruguay, y el silencio de las reparticiones gubernamentales con

incumbencia en el asunto.

Ante estos graves hechos, la comunidad de la ciudad de Concordia en su conjunto, a

través de muchas de sus organizaciones políticas, sociales, sindicales, populares,

colectivos de artistas y de derechos humanos, se ha manifestado en repudio y

absoluta condena a los hechos, al igual que distintas organizaciones y asambleas de

otras localidades entrerrianas y del resto del país. También se han manifestado

públicamente en repudio, la Subsecretaría de DDHH de la Provincia de Entre Ríos, los  Concejos Deliberantes de las Municipalidades de Concordia y Colón.

La Liga ha tomado conocimiento de estos hechos, por relatos y documentación aportada por Bernardita Zalisñak, reconocida por su trayectoria política en el Partido Humanista y su militancia social por los Derechos Humanos en la ciudad de Concordia, Entre Ríos, ya que uno de los implicados se trata de su padre, también conocido activista ecologista de esa localidad desde los años 70, hoy miembro de la “Asamblea Ciudadana Concordia”, organización ambientalista no gubernamental que defienden el derecho al agua y al ambiente sano, en lucha para que no se realicen técnicas con fractura hidráulica (“fracking”), no convencional, para extraer gas y petróleo, ya que por su alto poder contaminante, si se hiciera en la zona, afectaría necesariamente al Acuífero Guaraní, protegido por tratados internacionales entre los países que integran el Mercosur.

 

Información complementaria sobre los sucesos

 

La causa de la manifestación. El “Fracking”

El fracking es la a única forma de extracción de gas y petróleo que se puede utilizar en la región, ya que se encuentra debajo de ese acuífero gigante. Según sondeos preliminares por satélite, hay combustible a una profundidad de entre 3000 y 4000 metros. Siendo que el Acuífero Guaraní está a entre 1000 y 2000 metros de profundidad, cuya superficie abarca parte del territorio de Uruguay, Argentina, Paraguay y Brasil. Al romper, perforar y dinamitar las napas donde está el combustible, parte de ese combustible se mezclará necesariamente con el agua dulce del acuífero que está por encima, además de la cantidad de agua que se contaminará al ser utilizada en la misma práctica de extracción.     Existe abundante información respecto de las consecuencias de este tipo de explotación, siendo prohibida en muchos países del mundo, máxime si se toma en cuenta que la región sobre la que se quiere aplicar es justamente, sobre el Acuífero Guaraní.

El 19 de noviembre de 2012 se sancionó en la Argentina la Ley 26.780, promulgada mediante el decreto 2218/2012. La ley aprueba el Acuerdo sobre el Acuífero Guaraní celebrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (naciones que comparten una reserva de agua subterránea en un área superior al millón de km2) en el marco de la XXXIX reunión del Mercosur, realizada en la ciudad de San Juan (Argentina), el 2 de agosto de 2010. Esta legislación se encuentra vigente, y fue publicada el 23 de noviembre de 2012 en el Boletín Oficial de la Argentina, los países se comprometieron a usar el recurso en forma racional, sustentable y equitativa, e intercambiar información técnica sobre estudios, actividades y obras que se encaren, en función del aprovechamiento de este recurso hídrico estratégico, y crearon una Comisión responsable de coordinar la cooperación entre las partes integrantes del Sistema Acuífero Guaraní.

 

Las distintas Asambleas y Foros contra el Fracking vienen solicitando que el gobierno del Uruguay informe a los vecinos sobre sus planes de uso del subsuelo en cercanías del acuífero, que el gobierno de la Argentina pida informes sobre las tareas que comprometen el Sistema Acuífero Guaraní, que tanto el Uruguay como la Argentina informen a los pueblos sobre los planes de exploración y explotación del subsuelo por métodos no convencionales y que ambos gobiernos informen acerca de las implicancias de esos estudios y proyectos sobre el paisaje, el agua superficial y el agua profunda.

También han solicitado que los gobiernos y los pueblos de los cuatro países involucrados (no sólo la Argentina y Uruguay) sean debidamente informados, y que ante la insistencia sobre algún tipo de explotación, se creen ámbitos adecuados para la difusión y el debate, y para la obtención de la debida licencia social. De este modo, también han logrado que 44 localidades de todo el país se hayan declarado a través de Ordenanzas Municipales “Libre de Fracking”, de las cuales 22 son entrerrianas.

 

Los integrantes de la Asamblea, por los datos aportados por los ambientalistas de otras localidades del país, supieron que venían camiones de gran porte cargando vibradores destinados a una primera etapa de exploración a la zona para determinar dónde está la mayor parte del combustible, para luego continuar con etapa de perforación. Se intentó identificar quienes eran, a dónde se dirigían para operar, para intentar cambiar su opinión o articular medios para evitar que operen en el lugar donde pretendían.   A partir de investigaciones propias, los ambientalistas de Concordia tomaron conocimiento que ANCAP (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland), de la República Oriental del Uruguay, le dio la concesión a Schuepbach Energy International, las áreas de exploración en Piedra Sola y Salto. La multinacional cedió la operación a su vez a Petrel Energy Limited, socio mayoritario, que contrató a UGA SEISMIC, una empresa Argentina que brinda servicios integrales en materia de adquisición de datos sísmicos, y que fue adquirida por Pan American Geophysical, para que provea los equipos vibradores que harían los trabajos exploratorios, los cuales serían transportados por la Empresa de Trasporte “Don Pedro”.

 

Acción Directa: Detención de camiones y sentada en la Ruta 15

El grupo de activistas alertaron a las autoridades respecto de esta información, solicitaron informes por si se tenían conocimientos de estas maniobras, a las cuales no recibieron respuesta alguna.

Ambientalistas de la Pcia. De Bs. As., avisaron que los camiones ya habían pasado Campana, donde fueron precintados en la Aduana, con destino a Salto Uruguay, vía Concordia.

Decidieron entonces, con mucha difusión con volantes y prensa, el apoyo de ambientalistas de Chajarí, Colón, C. del Uruguay, docentes, dirigentes sindicales, militantes políticos y sociales, a los que se sumaron ciudadanos comprometidos, realizar una acción directa, para impedir el paso de los camiones a Salto, R.O.U.   Esperaron al costado de la ruta 15 en fecha viernes 1 de agosto de 2014 durante la mañana. El primer camión llegó a la estación de servicio YPF cercana a donde estaba la asamblea alrededor de las 11 de la noche; siendo que les está prohibido circular de noche. El camión quedó en esa estación hasta el otro día. El sábado 2 de agosto de 2014, a las 8:00 hs. llegaron los otros tres camiones, se quedaron en la estación de servicio a la espera de que no hubiera tránsito y se acercaron juntos hacia donde estaban los manifestantes que habían acordado con los camioneros y comenzaron a ubicarse, en fila, al costado de la ruta, tal cual fue documentado por la prensa de Chajarí y que consta en el video aportado en la denuncia que hiciera Zalisñak en la Fiscalía de Concordia y entregara copias a la Secretaría de DDHH de la Nación y a la LADH.

Por otra parte, los manifestantes también observaron que no tenían los precintos reglamentarios de seguridad colocados por la aduana de Campana, las cuerdas de seguridad flojas, lo que también puede ver con precisión en las fotografías y videos aportados. Los camioneros les explicaron que no deberían circular en esas condiciones porque es ilegal y peligroso.

Los activistas se ubicaron al frente del primer camión, se continuó con los carteles en alza y reparto de folletos para los conductores de los vehículos que circulaban normalmente en ambas direcciones. Los camioneros en cumplimiento de su deber laboral, informaron a su empleador de la situación.

Dos asambleístas redactaron un escrito de denuncia, informando la falta de precintos de los camiones, para que impidan su circulación por parte de la Gendarmería Nacional e intentaron presentarlo en el Escuadrón 4, de Av. Robinson de Concordia.

Los gendarmes se negaron a recibirlo, a pesar de lo prescripto en el Código de Procedimiento Administrativo y en la Ley de Gendarmería. Ante la insistencia de los denunciantes, ofrecieron tomarles declaración verbal, lo cual aceptaron y se realizó plasmándose en forma inexacta, en un acta, de la cual se sacó una fotografía que se encuentra en los DVD aportados. La denuncia se hizo por falta de condiciones reglamentarias para circular. Estos dos firmantes hoy están imputados por obstrucción del servicio público, junto a los asambleístas de Concordia y el auxiliar de prensa de C. del Uruguay.

Desde las 8:00 hs hasta las 22:30 aproximadamente nadie intervino ni oficialmente ni extraoficialmente a pedir que se retiren. Sólo vino una escribana a pedido de la empresa transportadora, quien les pidió que enciendan los motores para constatar que no podían circular por que la asamblea se lo impedía con el automóvil estacionado delante del primer camión. Los camioneros estaban convencidos que no podían circular por reglamento, por falta de precintos reglamentarios en condiciones.

 

Discusión. Represión. Detención de cuatro manifestantes. Abusos y tormentos.

A las 22:30 aproximadamente, se presentaron los gendarmes con una aparente “orden” (que no muestran) que vendría mediante oficio del Juzgado Federal a cargo de la supuesta Jueza Gomez Pinasco; que luego se pudo comprobar que no es Jueza sino secretaria, y no habría tal oficio. Nada de esto no existió sino más bien una comunicación telefónica según dice el propio gendarme al leer el acta, lo cual consta en la filmación documentada en los DVD presentados.

En la lectura del acta cuya filmación se aporta, se exigía el desalojo de la ruta (la cual se ve claramente despejada en el video), bajo apercibimiento de llevar detenido a los dos firmantes del acta donde se denuncia la irregularidad en el tránsito de los camiones sin precinto. Los asambleístas, para acceder a retirarse de la banquina donde estaban, solicitaron que se realice la medida de aseguramiento de prueba de un mero acta constatando el estado de los precintos y cuerdas flojas de los camiones,como única condición para levantar la protesta, para que se lleven los camiones, en esas condiciones, hasta la Aduana que son varios kilómetros.

Con tantas irregularidades presuntamente delictivas por parte del personal de la fuerza, la supuesta “autoridad” estaba totalmente degradada, y ello confirmaba la legalidad del accionar de los manifestantes y la ilegalidad del estado de los camiones para circular, al igual que la falta de legalidad en el actuar del Personal de Gendarmería. Los activistas, decidieron continuar pacíficamente con la protesta.

El personal de Gendarmería se dispuso a cumplir su amenaza de despejar por la fuerza y detener a los supuestos “cabecillas”, tal cual muestra el video que se adjuntó como como prueba, aproximadamente las 1:00 hs del 3 de agosto de 2014.

Los manifestantes esperaron sentados en accionar de gendarmería, la mayoría son mujeres, son pocos en relación a la cantidad de gendarmes, todos varones, excepto 2, que son mujeres, dispuestos a actuar.

El Jefe se dispone a levantar a un joven que no ofrece ninguna resistencia, que lo concluye él sólo, ante la mirada de los demás gendarmes y sin ninguna reacción agresiva por parte de los demás manifestantes. Era de esperar que el resto de los manifestantes pueda ser trasladado de a uno, inclusive con la intervención de varios gendarmes si hiciera falta para cada uno, sin mayor dificultad porque eran mujeres y pocos hombres que no estaban en posición ofensiva, sino sentados en el suelo, sin reaccionar para defenderse uno al otro de las detenciones. Con uno o dos gendarmes que los tomen de los brazos y los conduzcan a donde quisieran hubiera bastado, teniendo en especial consideración que lo manifestantes eran unos 20, los gendarmes que fueron, en total serían alrededor de 40 (algunos vestidos de civil), y los que actuaron un número parecido al de los manifestantes que estaban en posición de sentados y más o menos aislados.

Sin embargo inmediatamente se vio lo que organizada y acordadamente vinieron a hacer: Reprimir. Golpearon brutalmente con bastones y con sus borceguíes, redujeron maltratando a los que ellos consideraban “cabecillas”, insultaron, y abusaron sexualmente de una mujer docente que estaba en la manifestación acompañando a los ambientalistas.

Todos estaban sincronizados en ese sentido para hacerlo, en grupo, y a todos los manifestantes a la vez, y ante los golpes, abusos sexuales, pedidos de socorro, ninguno de los gendarmes intervino en favor de las víctimas de delitos, a pesar de la infragancia de sus compañeros de fuerza.

El abuso sexual duró 60 segundos, más o menos el total de la acción por la fuerza, delante de todos los gendarmes y de los demás integrantes de la asamblea.

Circunstancias que deben ser tenidas en cuenta como agravantes. La denuncia de este abuso sexual fue realizada por la ofendida en el Comisaría 5ta de Concordia el 3 de agosto de 2014.

Todos los presuntos delitos cometidos, incluido el abuso sexual, no sólo no fueron evitados por los gendarmes intervinientes sino que, además, todos estaban ocupados de evitar que los asambleístas se puedan defenderse entre sí, por tanto existiría una participación necesaria de todos gendarmes intervinientes en los hechos acontecidos.

Invocar una falsa orden de un falso Juez implica tergiversar completamente el derecho vigente, presuntamente conocido por las personas. Implica generar temor en las personas para conseguir que hagan algo contra su voluntad.

Asimismo, propinaron golpes innecesarios hacia los manifestantes, que eran en su mayoría mujeres, en perfecta sincronización de todo el personal de Gendarmería, lo que denota acuerdo y entrenamiento previo en ese sentido, agrediendo intencional e innecesariamente a los manifestantes, a pesar de su pasividad.  Golpearon y llevaron detenidos a cuatro personas, dos asambleístas de Concordia y uno de Colón, y un auxiliar de prensa de C. del Uruguay. Éste último tuvo que ser

atendido en el Hospital Masvernat, lo cual consta en las actas de guardia de esa madrugada.

Los cuatro detenidos fueron trasladados esposados, primero al Hospital Masvernat para curar al herido, y luego los demás fueron trasladados a la sede del Escuadrón de Gendarmería sito en Av. Robinson de Concordia.

Con algunos maltratos menores, como no permitir que se bañen sino era esposados, y mantenerlos incomunicados, sin abogados, sin poder comunicarse con los familiares, en condiciones de pésima higiene y abrigo, los detenidos pasaron la noche sin mayores novedades, sin que se haga presente ningún juez ni se los traslade en presencia de uno.

A la mañana, los gendarmes pretendieron que firmen un papel que, al menos en el caso de Zalisñak, no lo dejaban leer, por lo cual se negó a firmar, porque además, estaba incomunicado y sin poder hablar con ningún abogado. En otro momento también pretendían que firme un formulario donde se autorizaba a Gendarmería a recabar los datos, a lo cual también se negó por no contar con abogado y estar completamente incomunicado, sin posibilidad de llamada alguna.

A partir de las 15:00 hs llegaron los manifestantes y se ubicaron fuera del escuadrón, haciendo discursos, llevando pancartas y algunos tambores. Con esa situación, el personal de Gendarmería comenzó a comportarse con mucho nerviosismo, los llevaron a un lugar más aislado, allí un gendarme, que había estado en el momento de la detención, toma al detenido más joven, esposado, y lo lleva a una habitación contigua, Zalisñak afirma verlo de espaldas, y que le aprietan la zona posterior del brazo y también el cuello, mientras gritaba de dolor, a modo de intimidación, ya que hasta ese momento no pretendía nada de él.

Aproximadamente a las 17:00 hs viene otro Gendarme que también actuó en el momento de la represión y le entrega una mochila enviada por la familia, y dice que va a estar todo bien. Después de las 19:00 hs viene el mismo que había torturado al más joven, junto a otros dos y lo toma a Bernardo Zalisñak, de 66 años, de la parte posterior del brazo apretando nervios y de la misma forma que al resto, lo lleva a otra habitación donde estaba otro gendarme quien pretendía que firme; el mismo gendarme que lo había llevado, lo golpea exigiendo que firme el papel, gritando y golpeándolo en el torso y pateando con los borceguíes en el tobillo izquierdo. De a ratos paraban y luego volvían a iniciar el procedimiento. Como mantenía la postura de no firmar, lo amenazaron un instrumento de alta tensión (picana), activándola mostrando las chispas eléctricas. Recién cuando desafió verbalmente a los gendarmes a que lo intenten, renunciaron a continuar la tortura. Y procedieron a

sacarle fotos, le tomaron huellas y luego trajeron un testigo de apellido Tavella para firmar un “acta”, aparentemente en reemplazo de los documentos que el detenido se negó a firmar. Otros detenidos habrían firmado para evitar las torturas.

La incomunicación siempre fue extrema, se ponía del Televisor a gran volumen, se ponía las esposas ajustadas lo cuál es un tormento con el pasar de las horas.

El lunes 04 de agosto, la camioneta de gendarmería llegó a las 7.26 hs. con los detenidos esposados y uno de ellos, con un pie sin su calzado para la audiencia en el Juzgado Federal del Dr. Sero, de Concepción del Uruguay, Secretaría a cargo de la Dra. Gomez Pinasco. En la audiencia estuvieron todo el tiempo esposados. Las patadas en los tobillos dejaron marca y fueron constatadas por el médico forense en el Juzgado de Concepción de Uruguay.

Se les designaron dos abogados con matrícula federal, Dr. Guillermo Grandi y Carlos  Acosta, por amistad con los asambleístas de C. del Uruguay, quienes relataron que en el expediente no estaba la orden judicial. Ellos solicitaron, a pedido del Dr. Jacobo Zalisñak, hijo del detenido, el aseguramiento de pruebas respecto de las heridas en el tobillo de Bernardo Zalisñak, y la excarcelación inmediata, a lo cual el tribunal accedió inmediatamente. Se solicitaron copias del expediente pero, al 22 de agosto, al menos, según los abogados defensores, aún no estaban a disposición, a pesar de que se ha avanzado en las declaraciones testimoniales de varios gendarmes y personal de aduana.

Hace unos días se supo por los medios de comunicación y las notas de repudio del gremio docente, Asociación Gremial de Maestros de Entre Ríos(AGMER) que el Juez Sero había imputado a una quinta persona en la causa. Se trata de un docente y dirigente gremial de Chajarí que había firmado la denuncia de los precintos rotos, quien supuestamente tenía orden de detención en la madrugada del 03 de agosto pero que no estaba en el lugar porque se había retirado a su ciudad.

El Dr. Jacobo Zalisñak presentó una denuncia en la Fiscalía de los Tribunales de la ciudad de Concordia, solicitando el inicio de las investigaciones. También, por su parte, la Dra. Bernardita Zalisñak denunció ante la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, con entrada el 22/08/2014, donde se le recibió el caso en el marco del Programa Nacional de Lucha conrea la Impunidad, en la C.A.B.A. y, telefónicamente, al Ministerio de Seguridad de la Nación al que se le otorgó tratamiento bajo el número 27343/14

LA INVISIBILIDAD DE LOS PRESOS DE LAS HERAS Y EL SACCO Y VANZETTI DEL CERVANTES


 

 
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Schulman, de frente junto a Zito Lema, Alfredo Grande y Norita Cortiñas

(Por José Schulman* para La Retaguardia) Hay una historia de las resistencias obreras y comunistas en los EE.UU. que están ocultas tras los miles y miles de películas, obras de teatro, novelas y ensayos que el Poder ha editado desde que el gobierno de la Unión comenzó su larga marcha imperialista ocupando y dominando la isla de Cuba (1899), hasta entonces bajo dominio colonial español y a punto de independizarse por la larga lucha de los campesinos y patriotas inspirados en José Martí.

La operación de ocupación y dominio de Cuba fue al mismo tiempo una enorme operación de falsificación de los hechos históricos y de creación de una leyenda: la “inferioridad” de los mambises cubanos que requerían del “cuidado” de los norteamericanos, tomada por verdadera, por la mayoría de la sociedad.
Desde finales del siglo XIX, los inmigrantes europeos sometidos a las más crueles condiciones de súper explotación en las minas, fabricas y talleres de la naciente burguesía yankee van a protagonizar huelgas, manifestaciones y la creación de grandes organizaciones sindicales y políticas. Tanto, que los mismos Carlos Marx y Federico Engels del Manifiesto Comunista se vinculan con ellos y hasta mudan la sede de la Internacional a los EE.UU. reconociéndolo como el lugar central de su lucha anticapitalista en el mundo.
Las luchas y la represión tuvieron carácter cíclico y permanente al menos hasta la gran ofensiva del Macartismo de los ’50 que arrasaría con toda tradición democrática y revolucionaria, centrando –casualmente- en el mundo del cine, de la literatura y del arte, la persecución y la muerte civil.
Fue la “solución final” a la resistencia obrera y socialista.
Eran Sacco y Vanzetti dos obreros anarquistas que en las peleas de los años ’20 del siglo pasado fueron utilizados como “chivos expiatorios”, condenados injustamente y asesinados en la silla eléctrica el 23 de agosto de 1927. Un día después del aniversario de la masacre de Trelew de 1972, del renunciamiento de Evita en 1951 y del secuestro del militante comunista Tito Messiez en 1977, en el centro de Rosario.
De la epopeya de Sacco y Vanzetti escribió Howard Fast, un gran escritor comunista norteamericano y su obra conmovedora fue uno de los libros que formaron mi vocación militante en los primeros años de mi adolescencia. Lo leí tantas veces que casi me acuerdo de memoria los párrafos del alegato de Vanzetti que la obra adaptada por Kartum, puesta en escena por un magnifico elenco en el Teatro Nacional Cervantes, asume como discurso propio con una contundencia envidiable. “No soy culpable de ningún crimen, ni de los que ustedes me acusan, ni de aquellos que vuestras leyes no consideran delito: la explotación del hombre por el hombre.”  O, “Cuando ni polvo quede de los  huesos de ustedes el nombre de Nicola Sacco seguirá conmoviendo a las jovenes generaciones”.
Hubo, en los ’70, una versión cinematográfica del drama que tenía como música de fondo a las canciones de Joan Báez. Era de las que se repetían una y otra vez en los cine club de la época.
Howard Fast y Joan Báez hicieron por la memoria de Sacco y Vanzetti un aporte extraordinario, contribuyeron que el enorme movimiento solidario de aquellos años de principios del siglo XX no cayera en el olvido ni siquiera con la Segunda Guerra Mundial y las dictaduras latinoamericanas que asolaron durante los ’70. Es más, su memoria alimentó la subjetividad de la generación del Cordobazo, la que soñó –como ellos- con repetir el “cielo por asalto” de la Comuna de París de 1871 enlazando la historia con la vida y la lucha cotidiana.
La puesta en el Cervantes de la versión teatral de la historia se inscribe en esa tradición pero como lo hace de un modo eficaz, conmoviendo al espectador hasta las lagrimas y los gritos de aprobación o rechazo a los argumentos del escenario, nos llevan a una pregunta sencilla: ¿qué hacemos con este acto de Memoria? ¿Lo tomamos como una foto del pasado que felizmente ya pasó o lo utilizamos como poderoso instrumento de comprensión del presente?.
Digámoslo de entrada, ni la Argentina de 2014 es equiparable a los EE.UU. de 1927 ni los compañeros de Las Heras, presos injustamente por una decisión arbitraria tomada en su momento para castigar la lucha de los trabajadores petroleros por reivindicaciones justas y legitimas, corren peligro de ser asesinados en la silla eléctrica.
Pero hay entre los dos casos una serie de coincidencias que nadie puede ignorar: la increíble arbitrariedad de la “Justicia”, el propósito de castigar a la lucha obrera y la campaña de infamias que desde “los medios” de comunicación se ha montado contra ellos. Y aunque parezca mentira, a diferencia de los anarquistas italianos presos en los EE.UU., los obreros petroleros del sur condenados a cadena perpetua (la muerte “civilizada” del Código Penal argentino vigente) no cuentan con el apoyo ni la solidaridad de todos los que se conmueven por otros hechos, digamos por simple ejemplo, con el caso de Sacco y Vanzetti.
El simplismo de establecer una relación directa y estricta entre los avances de Juicio y Castigo a los perpetradores del Genocidio de los ’70, los avances de la recuperación de la Memoria y de la identidad de los bebes robados por la dictadura con la “vigencia plena e irrestricta” de la Justicia y los derechos humanos en la Argentina les juega en contra a los compañeros petroleros. También la tendencia a transformar cualquier debate y cualquier tema en una obligada toma de partido entre el gobierno y la oposición. Desde esa perspectiva, sea que se piense que “los Kirchner” condenaron a los petroleros o al revés, se tenga la convicción de que exigir su libertad le hace el caldo gordo a la “oposición”, la solidaridad con los presos de Las Heras es muy débil.
En febrero de 2006, fui parte de un “loquísimo” viaje en colectivo de ida y vuelta hasta Las Heras, adonde llegamos luego de más de un día de viaje, estuvimos unas horas en un acto, compartimos con los trabajadores y las familias, y nos volvimos en una jornada que no duró menos de 56 horas. Luego conocí al compañero Navarro, cuya detención desató la rebelión obrera y los incidentes en los que muere el policía que propicia la condena de los trabajadores, y pude completar la comprensión de los hechos que originaron la lucha y los hechos mismos que desencadenaron la muerte del policía. No tengo la menor duda de la inocencia de los compañeros y el examen más simple de la causa judicial debería convencer a cualquiera que tenga un poco de respeto por las garantías judiciales y constitucionales. Mi acompañamiento a Nora Cortiñas y los demás compañeros con los que abordamos a los espectadores de “Sacco y Vanzetti”, el domingo pasado en el Cervantes, se inscribe en esta secuencia de lecturas y locuras: volví al Howard Fast de mi adolescencia y a la Joan Báez de los ’70, a aquella puesta de la misma obra en los ’90 menemista y a aquel viaje de ida y vuelta hasta Las Heras.
Muchas cosas han cambiado en el mundo y la Argentina entre 1927 y el 2014, y aún entre el 2006 y el 2014; no las desconozco, para nada; pero la vida de un hombre castigado por luchar sigue teniendo el mismo valor sagrado para los seres que respetamos la humanidad.  En esa perspectiva, y aceptando todas las consideraciones que lo relativizan, es justo afirmar con Osvaldo Bayer que los petroleros de Las Heras son nuestros Sacco y Vanzetti.

 
*Secretario Nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)

Es tiempo de juzgar al Poder Ecónomico que fue parte del Terrorismo de Estado e impuso la Deuda Externa y el Neoliberalismo en la Argentina


La Liga Argentina por los Derechos del Hombre te propone sumarte a dos actividades con este objetivo

el jueves próximo, 7 de agosto, a las 12 hs. se realizará en los Tribunales de Comodor Py, una audiencia oral ante la Cámara Nacional de Casación en defensa de la Causa que la Liga y los dirigentes obreros de Villa Constitución, Alberto Piccinini, Carlos Sosa y Juan Actis abrimos en el año 2010, en la que hemos pedido indagatoria y prisión para el Gral. Alcides López Aufranc, los ex gerentes Aznares y Pellegrini y el empresario Arturo Acevedo.  En una maniobra dilatoria, el Poder Judicial de Rosario que en 40 años no movió un dedo, “pídió” justo ahora investigar con lo que frenó las detenciones…..

y el viernes 8 de agosto desde las 19 hs. en nuestro local de Corrientes 1785 2º C puedes participar de un debate sobre el estado de las causas contra los directivos de Ledesma, Ford y Acindar con la participación de Carlos Propatto, Nuria Giniger, Liliana Milinari y Pedro Dinani.

Carlos es de la Com. de Ex Trabajadores de Ford, Nuria es investigadora, Liliana es del Equipo Jurídico del Codesedh y litigante contra Blaquier y Pedro actua en el juicio contra Acindar por la Liga.

Puedes ser parte de esta pelea: el jueves a las 12hs en el Hall  de Comodoro Py y el viernes a las 19 hs. en el local de la Liga, Corrientes 1785  2º C

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La agresión Israelí contra el pueblo Palestino: una tragedia humanitaria por el delito de Genocidio que se perpetra y por la complicidad de la llamada “Comunidad Internacional”


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Si algo hemos aprendido los argentinos en nuestra larga lucha contra la impunidad de los crímenes del Terrorismo de Estado que azotó la región suramericana en la séptima década del siglo pasado, es que no hay violación de derecho humano (desde la más pequeña discriminación hasta las más brutalwes masacres) que no tenga un discurso justificador y la complicidad activa de los poderes estatales nacionales y supranacionales responsables de administrar las leyes y convenios internacionales que –de aplicarse- impedirían cada uno de estos episodios de inhumanidad.
En nuestro país, fue la propia Corte Suprema de Justicia quien en 1930, poco después del primer Golpe de Estado contra un gobierno electo bajo las normas constitucionales, sancionó la llamada “continuidad jurídica” de las acciones estatales, dándole dimensión de “legalidad” a lo que por su naturaleza era manifiestamente ilegitima e ilegal: nada legitimo ni nada legal puede surgir de un acto delictivo como es alzarse en armas contra el gobierno constitucional. De allí en más, golpe tras golpe (y hubo golpes de estado en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976) serían legitimados por los gobiernos constitucionales que lo sucedían, de modo tal que dejaban preparadas las condiciones para el siguiente atentado a la legalidad.
Desde 1902, con la sanción de la llamada “ley de residencia”, la 4144, un sofisticado edificio jurídico fue respaldando la discriminación, la persecución, la privación ilegal de la libertad y hasta la extradición de aquellos que no aceptaran el dominio capitalista sobre la nación, y la hegemonía imperial inglesa primero, norteamericana después, sobre el Poder Real.
Desde la 4144 hasta la 20840, toda la legislación represiva se basó en la ideología de la “guerra fría”: el anticomunismo que consideraba “subversivos” “terroristas” a todos los que luchaban por los derechos populares y la dignidad nacional. Casi siempre, pero especialmente con los gobiernos del matrimonio Perón (1974/1976) que el despliegue de la legislación represiva y del discurso anticomunista preparó y creo las condiciones suficientes para que el Terrorismo de Estado se desate y el Golpe de Estado se perpetre. Es en “democracia” que se gestan los regímenes antidemocráticos y son los ámbitos encargados de impedirlo los que los auspician con su silencio y/o pasividad cómplice. Así fue con el Terrorismo de Estado contra los latinoamericanos y así es ahora contra los palestinos. Desde 1948, nada menos.
Las causas penales desplegadas en la Argentina, y en otros países de la Región, probaron que el Plan de Exterminio de la dictadura había sido consensuado y se articulaba con los gobiernos vecinos de Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay bajo la supervisión y conducción del gobierno de los EE.UU. y la complicidad pasiva de los organismos internacionales de entonces: la OEA y la ONU.
La realización del Mundial de Futbol de 1978 puso a prueba el verdadero compromiso de la comunidad internacional con los derechos humanos y ya sabemos cuál fue el resultado.

Los organismos de derechos humanos que en estos días nos comprometemos con la causa palestina y contra el terrorismo de estado israelí, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre fundada en 1937, el Servicio de Paz y Justicia presidido por el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de amplia diversidad ideológica y política y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, tomamos en cuenta nuestra propia experiencia tanto como el riguroso examen de los hechos para decidirnos a protagonizar iniciativas de respaldo a los reclamos de respeto a los derechos del pueblo palestino a la autodeterminación nacional y el cumplimiento de la añeja resolución de crear dos estados en el antiguo territorio colonial bajo mandato británico de 1948 tal como afirmamos en las dos declaraciones emitidas en estos días:
“Que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación que lleva ya 47 años. Que este despiadado ataque, potencia las ambiciones coloniales e imperialistas en la región, en donde Israel se ha convertido sin ambages, en el más grande portaaviones que posee los Estados Unidos de Norteamérica en lugar alguno del planeta, destinado a ser una verdadera cuña en el mundo árabe con el claro fin de acceder y apropiarse de sus recursos naturales e hidrocarburíferos. Que esta agresión, ha tenido como objetivo primario destruir cualquier intento para consolidar el gobierno de unidad nacional palestino, conformado luego de un arduo trabajo colectivo, para que ese querido pueblo pueda contar con una sola voz ante el concierto de las Naciones y para terminar con la división en el seno de las organizaciones palestinas. Que la excusa esgrimida por el gobierno israelí para iniciar este despiadado ataque, ha sido el repudiable asesinato de tres jóvenes colonos israelíes en Cisjordania, de los que acusó inmediatamente al Movimiento Hamás, sin que hasta la fecha se haya constatado de manera alguna que así haya sido, ni se hayan exhibido pruebas que respalden tan temerarias afirmaciones….. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar la salvaje agresión militar de que es objeto el pueblo palestino. Debemos recordar para todo efecto, que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación y no existe simetría posible entre ambas condiciones.”

Conmovidos por la magnitud del Genocidio en curso, nos auto convocamos en los primeros días del inicio de los bombardeos y el miércoles 16 de julio realizamos la primer marcha sobre la Embajada de Israel en Buenos Aires, de modo tal de manifestar nuestro rechazo a sus prácticas terroristas y exigir medidas diplomáticas de nuestro gobierno, tal como habíamos reclamado desde el exilio y desde la Argentina contra el gobierno argentino en los años de perpetración del Genocidio argentino y de su continuidad por medio de la impunidad para sus gestores. Así fue que elaboramos un segundo documento (firmado por un amplio espacio social, político y personalidades de la cultura y la ciencia) en el que afirmamos: “Ante la gravedad de la agresión del Estado de Israel contra la Franja de Gaza, agudizada por la invasión de tropas israelíes a la misma, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino reitera su pronunciamiento del día 16 de este mes, en el sentido de que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, que al momento supera las quinientas vidas humanas y miles de heridos, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación, que lleva ya 47 años. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar esta salvaje agresión militar. Señalamos que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación, y no existe simetría posible entre ambas condiciones. Consideramos que los actos del Estado de Israel están comprendidos entre los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto, definidos por el Estatuto de Roma, que nuestro país ratificó en febrero de 2001. Constituyen un acto de Genocidio, porque comprenden la matanza general de la población palestina, incluidos sus ancianos, sus mujeres y sus niños. Constituyen un Crimen de Lesa Humanidad porque comprenden asesinatos generalizados y sistemáticos de la población palestina, que vienen a agravar la situación de apartheid en que esta población ya se encuentra, e incluyen la privación del acceso a alimentos y medicinas por el empeoramiento de las condiciones de bloqueo preexistentes. Constituyen también Crímenes de Guerra porque todos los actos de la presente agresión comprenden el homicidio intencional de los dirigentes del pueblo palestino, y la destrucción de la infraestructura imprescindible para la vida en todo el territorio de Gaza (hospitales, escuelas, viviendas, etc.) a gran escala, ilícita y arbitrariamente. El gobierno de Argentina, en su carácter de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene particular responsabilidad de cumplir con el propósito fundamental de la ONU de “tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión”. Consideramos que toda declaración de repudio de la agresión israelí debe servir de base a acciones concretas que conduzcan efectivamente a frenar esta escalada de violencia, para que de una buena vez se pueda establecer un mecanismo que finalice en la creación de un Estado Palestino con capital en Jerusalén Oriental, que signifique paz y seguridad para todos los pueblos de la región sin excepciones. En definitiva, dar cumplimiento a las normas internacionales, únicas garantes de una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente. En consecuencia, solicitamos por su intermedio al Gobierno Nacional que, como parte de estas acciones concretas, y en tanto esta grave crisis humanitaria no esté resuelta: 1.Retire el embajador argentino ante el Estado de Israel, 2.Realice por sí, y promueva en la ONU, un embargo militar al Estado de Israel, tanto de ventas como de compras, 3. Suspenda en todos sus alcances el Tratado de Libre Comercio entre el MERCOSUR y el Estado de Israel, 4.Suspenda toda compra gubernamental a empresas del Estado de Israel, 5.Realice por sí, y promueva en la ONU, la efectiva asistencia sanitaria, alimentaria y toda otra ayuda humanitaria que pueda aliviar la crítica situación que vive la población de Gaza. “

La declaración respalda de manera explicita la valiente decisión de los gobiernos de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Brasil y busca influir positivamente en las deliberaciones del Mercosur a realizarse en Caracas en estos días, donde se tratará el tema.

Si el terrorismo de estado de los 70 se justificó en el anticomunismo, el Genocidio Israelí busca justificarse en un discurso de “victimización” que aprovecha la descontextualización de los análisis. Excede el sentido de este articulo la construcción discursiva del Holocausto como un genocidio particular y separado del resto de los genocidios, pero se asienta en una secular idea de la “particularidad” de los judíos que alguna vez fundamentara el antisemitismo, y hoy el sionismo genocida. Fue Ana Arendt la que reveló la responsabilidad de la cúpula sionista en la colaboración con el mismo Adolf Eichman que juzgarían a principios de los 60. Fue en función de lo sufrido que se aceleró el plan de creación de un estado nacional judío, y se lo hizo en detrimento de los derechos ancestrales de los palestinos. La increíble sucesión de incumplimiento a todas las resoluciones de las Naciones Unidas, consentidas por estas, ha sido la causa principal de la crisis de estos días. Podríamos preguntar qué tienen que ver los niños palestinos asesinados a mansalva como ratas con el terrorismo de estado alemán inspirado por el nazi fascismo, pero sencillamente afirmamos que la condición de víctimas no genera derechos sino deberes: el deber de luchar por la verdad, por la memoria y por la justicia. Como proclamaban los guerrilleros judíos que se rebelaron contra el extermino nazi en el Ghetto de Varsovia: la lucha es siempre por nuestra y vuestra libertad puesto que al luchar por la dignidad del agredido, se lucha por la dignidad de la humanidad toda.
Esa es la relación entre la resistencia palestina y la dignidad humana, y viceversa, entre el fascismo sionista israelí y la decadencia ética y el hundimiento de la humanidad en los centros capitalistas de Europa y Norteamérica. Cada cual, elige el lugar donde colocarse. Del lado del humanismo y la dignidad o del lado del fascismo y la claudicación moral.

“La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.”

Eduardo Galeano. 2014

4 | La maniobra intenta proteger al ex general López Aufranc y empresarios Frenan detención de civiles y militares por la represión en Acindar….nota de Tiempo Argentino del domingo 22 de junio


Frenan detención de civiles y militares por la represión en Acindar

Un juez provincial reclamó el pase de la causa a Santa Fe en momentos en que el juez porteño Oyarbide se disponía a detener a varios acusados.

 Justo cuando el juez federal porteño Norberto Oyarbide se disponía a indagar y procesar a la ex presidenta Isabel Martínez y a un grupo de ex militares y directivos de la empresa Acindar, por el operativo represivo desatado en Villa Constitución en marzo de 1975, su par de Rosario, Marcelo Bailaque, solicitó que la investigación pasara al fuero en Santa Fe.

Bailaque planteó la inhibición de Oyarbide para investigar los delitos de lesa humanidad perpetrados contra trabajadores metalúrgicos en aquel momento, por entender que esos hechos se produjeron en terreno santafecino, y solo él puede analizarlos. Para la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, principal querellante, el sorpresivo interés demostrado ahora por el magistrado intenta congelar la causa. Y acaso archivarla para siempre.
El pedido de Bailaque, además de inconsistente, es absolutamente extemporáneo, y llega 40 años más tarde. Nunca antes la justicia santafecina se mostró tan ansiosa por saber cómo, con la venia de Isabelita, fuerzas conjuntas de seguridad y matones de las Tres A secuestraron a 300 trabajadores para sofocar aquellos reclamos gremiales conocidos como El Villazo, en una movida que contó con la complicidad de la empresa. Y es singular que lo haga ahora, antes de que por primera vez varios de sus antiguos directivos sean detenidos.
La maniobra de Bailaque, además, tira un salvavidas al ex general Alcides López Aufranc, sucesor de Alfredo Martínez de Hoz en la Dirección de Acindar cuando el ex ministro de Economía tuvo que dejar el puesto para hacerse cargo de la caja recaudadora de la dictadura. Increíblemente, el genocida Aufranc esquivó distintas denuncias en su contra a lo largo de estas cuatro décadas, gracias a la cintura de sus abogados. Pero esta causa en particular lo incrimina con un documento que Tiempo Argentino incorpora en la presente nota: la carta con su firma manuscrita que el entonces general del Ejército envió al Directorio de la metalúrgica en 1977, tomada como prueba de la colaboración de Acindar en esos secuestros y desapariciones masivas.
Hay otros que también estaban a punto de ser detenidos, y ahora, gracias al juez rosarino, deben estar respirando aliviados. Como Arturo Acevedo, integrante del grupo familiar fundador, y los directivos Pedro Aznárez y Roberto Pellegrini.
QUE NO QUEDE NINGUNO. El 20 de marzo de 1975, un operativo articulado entre las bandas represivas policiales de la Federal y la santafecina, la Guardia Rural “Los Pumas” –fuerza de choque similar a “Los Cardenales” creada por la empresa inglesa La Forestal en los años 20–, Prefectura Naval, la Secretaría de Inteligencia del Estado, Gendarmería, matones del Ministerio de Bienestar Social, militares y pistoleros de la Triple A, invadieron Villa Constitución y detuvieron a 300 trabajadores que venían resistiendo persecuciones y despidos masivos. El gobierno de Isabel ordenó reconvertir el Albergue de Solteros de la planta como cárcel clandestina. Una veintena de militantes continúan desaparecidos.
Carlos Del Frade, uno de los periodistas que investigó el despliegue, sostuvo que los camiones y autos utilizados por las fuerzas de seguridad ocupaban “una columna de un kilómetro y medio” de  largo. “Policías provinciales, federales, hombres de la pesada de la derecha sindical peronista y personajes como Aníbal Gordon, entre otros, hicieron del Albergue de Solteros de Acindar el primer Centro Clandestino de Detención del país. Había una razón de peso: el ex comisario de la Policía Federal, Rodolfo Peregrino Fernández, confesó que Martínez de Hoz, presidente de Acindar, pagó cien dólares a cada uno de los represores”.
La Iglesia también fue invitada a la fiesta. El cura misionado en las localidades de Pavón, Empalme y Theobald, Samuel Martino, festejó la matanza haciendo sonar las campanas de la parroquia San Pablo Apóstol.
El despliegue fue total. Las policías se reservaron la zona de la fábrica y los barrios lindantes. El local de la UOM de la Villa fue clausurado, y la mayor parte de su Comisión Directiva, con Alberto Piccinini a la cabeza, fue detenida. Sólo en la ruta que conecta la Villa con San Nicolás y Rosario, se contabilizaron más de cien vehículos integrantes de los grupos de choque, con un promedio de tres personas en cada uno. Entre otros, del asalto participaron los comisarios Córdoba Caín y Antonio Fischietti; los oficiales Salas, Morales, Muñoz, Mojica y Miranda; los agentes Chamorro y Castillo entre el grupo Los Pumas; y algunas bandas policiales encabezadas por Raúl Ranure.
Durante varias semanas de resistencia, las asambleas en la planta llegaron a superar los 3000 trabajadores. Hasta el 19 de mayo de 1975, cuando después de dos meses de huelga, una brutal represión final logró que los manifestantes desocuparan el predio. Los dieciséis miembros de la Comisión Directiva de la UOM local fueron trasladados al penal de Rawson.
LO QUE BAILAQUE ABORTÓ. A fines del año pasado, Oyarbide determinó que el grupo empresario fue clave en la gigantesca represión montada el 20 de marzo de 1975 en la localidad santafecina de Villa Constitución contra trabajadores de la UOM. Y que por su grado de preparación y despliegue, el operativo merecía una investigación especial.
El tema venía siendo analizado dentro del expediente 1625/2010 a partir de una querella presentada por la Liga, pero dentro de una causa más amplia, la 1075, que abarca cientos de delitos cometidos por la Alianza Anticomunista Argentina. Los avances logrados en el expediente en los últimos cuatro años motivaron que Oyarbide le concediera al “Villazo” un tratamiento aparte.
La pesquisa apunta sobre todo a Isabel, Martínez de Hoz, López Aufranc y el Directorio de la empresa. En ella, el juez porteño incluye un trabajo realizado por el antropólogo Jorge Winter, donde se sostiene que “los vehículos desde los cuales partieron las balas que mataron a un trabajador portuario y a un vendedor de diarios en abril de 1975 habían tenido libre acceso al camino de INDAPE, firma entonces controlada por el grupo Acindar. Al día siguiente, durante la movilización de los trabajadores de Acindar en contra de esos asesinatos y otras intimidaciones, un helicóptero de la Policía Federal se dedicó a ‘marcar’ y a hostigar a los manifestantes. Dicho helicóptero había estado estacionado (y desde allí había partido para reprimir a los trabajadores) en el helipuerto de Acindar”.
La existencia de un destacamento en el interior de la fábrica fue confirmada por varios testimonios. Uno de ellos es el del ex comisario inspector Carlos Rampoldi: “En el año 1977 ingresé a la Jefatura de la Policía de Villa Constitución  en el cargo de comisario inspector a cargo de la División Informaciones. En ese momento, el grupo de Los Pumas ya estaba acantonado en la fábrica Acindar, cumpliendo tareas”.
La red para desaparecer, secuestrar y asesinar a los trabajadores se extendió a otras firmas del grupo, como Metcon, Vilber y Marathon. El trabajo sucio lo encabezó Fischietti, conocido como “Don Chicho”, entonces delegado policial en Tucumán y jefe del Area IV de Seguridad Federal en el noroeste.
En la resolución que ahora intenta dormir Bailaque, Oyarbide sostiene que “se involucra la responsabilidad del Directorio de una empresa como Acindar, cuyo presidente en el momento de los hechos era José Alfredo Martínez de Hoz, quien luego de ocurrido el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 pasó a ser el ministro de Economía del gobierno militar que tomó el poder, circunstancia ésta que no puede soslayarse, dado que los intereses económicos de Acindar, prima facie, no parecen ajenos a la represión que se desata el 20 de marzo de 1975 en Villa Constitución”. Y agrega: “Por otra parte, la represión contra los militantes, empleados y delegados gremiales de Villa Constitución, que comenzó en el año 1975, continuó bajo el gobierno militar”.
El juez brinda ejemplos concretos de esa continuidad. Como el de Nadia Doria, delegada de Acindar  y ex compañera del dirigente metalúrgico perseguido Alberto Piccinini. Doria fue detenida por primera vez aquel 20 de marzo, y nuevamente en marzo de 1976. La dictadura la fusiló en enero del año siguiente.
MANIOBRA DILATORIA. Con el débil argumento de que la represión se produjo en Santa Fe –algo cierto, pero que no limita el análisis de lo ocurrido sólo a esa provincia–, el intento de Bailaque para sacarle la causa a Oyarbide muestra varios puntos flojos en lo jurídico. Resta importancia, por ejemplo, a que el operativo represivo se haya originado en la Ciudad de Buenos Aires, mediante la movilización de fuerzas federales hacia Villa Constitución; y un comunicado del gobierno nacional de la época, reservándose la custodia de los detenidos. En respuesta al pedido de inhibitoria del juez porteño, la Liga se basó en testimonios de los testigos Juan Jesús Martínez y Jorge Aníbal Lozano Windus, ex miembros de la Policía Federal, que reconocieron haber sido convocados especialmente para la movida.
“Desde esta querella –afirma la Liga–, estamos probando que la asociación ilícita entre funcionarios nacionales, empresarios de Acindar y jerarcas militares no sólo se limitó a los hechos de Villa Constitución, sino que trascendieron a los mismos, puesto que la empresa criminal que emprendieron continuó con su secuencia de secuestros, asesinatos y negocios espurios con posterioridad al 20 de marzo de 1975. Es esta la hipótesis que se debe seguir investigando…  y es al Juzgado Federal Nro. 5 a cargo del Dr. Norberto Oyarbide a quien le corresponde entender en esta investigación”.
El escrito, firmado por Graciela Rosenblum en representación del organismo, sostiene que “la causa ha avanzado, se sigue incorporando prueba, se insta a diversas indagatorias, siguen declarando testigos. Lo único que hace este planteo de inhibitoria, es retrasar la dinámica de la etapa instructoria actual, con el consiguiente beneficio de los posibles imputados, que ven con agrado cómo se aleja la posibilidad de ser juzgados alguna vez por las atrocidades realizadas”.
Para la Liga, el manotazo del juez rosarino es “una maniobra dilatoria que otorga impunidad”
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El largo juego de Oyarbide para garantizar la impunidad de la Triple A…..ahora procesa a Villone pero abre un juicio ni oral ni publico…..nota en Tiempo Argentino


Martes 24 de Junio de 2014

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POLÍTICA • Martes 24 de Junio de 2014 | 09:27
Por Gerardo Aranguren

Procesaron a ex secretario del “Brujo” por el asesinato de Mugica

Carlos Villone fue uno de los funcionarios más cercanos a López Rega en Bienestar Social. La justicia lo consideró “autor” del homicidio del religioso, ocurrido el 11 de mayo de 1974.

Nota de Tiempo Argentino

 

 

El juez federal Norberto Oyarbide dictó el procesamiento al ex secretario privado de José López Rega, Carlos Villone, por el asesinato del cura Carlos Mugica realizado por la Triple A el 11 de mayo de 1974.

El ex funcionario del Ministerio de Bienestar Social ya se encontraba procesado por asociación ilícita en la causa en la que se investiga la organización parapolicial y está siendo juzgado en un juicio escrito. La querella de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) criticó al magistrado por las demoras en la investigación.

Villone integró el círculo íntimo de López Rega, ministro de Bienestar Social entre 1973 y 1975, durante el gobierno de Juan Domingo Perón y, luego, de su viuda María Estela Martínez, y creador de la Alianza Anticomunista Argentina, más conocida como Triple A.

Su cercanía al “Brujo” lo llevó a ocupar lugares de poder, ya fuera dentro de la Triple A, haciendo las veces de enlace con la Casa Rosada y la Policía Federal, o en el Ministerio, donde llegó a ocupar la secretaría de Coordinación y Promoción Social.

Si bien el fallo de Oyarbide se conoció recién ayer, tiene fecha del 13 de mayo pasado. Allí, el juez procesó a Villone como “autor” del asesinato del padre Mugica tras una misa, el 11 de mayo de 1974 en la iglesia San Francisco Solano de Villa Luro.

 

El ya fallecido policía federal Rodolfo Almirón fue señalado en la investigación como el autor material de los 14 disparos de ametralladora que terminaron con la vida del religioso.

Con el nuevo procesamiento, el juez suma a la autoría también a Villone, a quien además lo responsabilizó por el asesinato el 30 de octubre de 1974 de Carlos Llerena Rosas, quien era militante en el Frente de Izquierda Popular (FIP).

 

Ricardo Capelli, amigo de Mugica y sobreviviente de ese atentado, reconoció a Almirón, a quien conocía de la cartera de Bienestar Social, como quien disparó sobre el religioso.

Por la muerte de Llerena Rosas el magistrado procesó además a otro miembro de la Triple A, el periodista Jorge Conti, responsable de prensa del Ministerio de Bienestar Social y yerno de López Rega.

Al igual que Villone, Conti se encontraba detenido y procesado por “asociación ilícita” en la causa. El juez, apremiado por las críticas de la Cámara Federal, los había acusado junto a otros tres imputados: el ex cabo de la Bonaerense Norberto Cozzani, el jefe de la Juventud Peronista de la República Argentina (JPRA), Julio José Yessi, y el ex policía federal Rubén Pascucci.

Los cinco están siendo sometidos a juicio por el viejo Código Penal, en un proceso escrito que lleva adelante la jueza María Servini de Cubría por asociación ilícita, ya que integraron la patota para policial.

Tras esa acusación genérica por asociación ilícita, ahora el juez responsabilizó a Villone por el hecho concreto del asesinato del cura. Una de las pruebas que apuntan a su rol en ese hecho es la confesión y los datos aportados por el ex teniente del ejército Salvador Horacio Paino, un arrepentido que en 1975 declaró que Villone le mostró una lista de personas que iban a ser ejecutadas por la Triple A, entre quienes estaba Mugica.

La decisión de Oyarbide despeja aún más las dudas que desde ciertos sectores se intentan imponer sobre la muerte del religioso cuando al cumplirse el aniversario vincularon a la organización Montoneros con su asesinato, a pesar de que las pruebas judiciales apuntan hacia otro lado.

Ricardo Capelli, amigo de Mugica y sobreviviente de ese atentado, reconoció a Almirón, a quien conocía de la cartera de Bienestar Social, como quien disparó sobre el religioso.

EL EXPEDIENTE. La causa penal 6511 contra la Triple A se inició en 1975 por una denuncia del abogado Miguel Radrizzani Goñi, amigo del abogado asesinado Rodolfo Ortega Peña, que pidió investigar a la organización paraestatal. En 2006 la investigación se reabrió cuando Oyarbide declaró la imprescriptibilidad de esos crímenes, pero recién en 2012, tras el llamado de atención de la Cámara Federal, se produjo el primer hecho concreto, al detener a siete ex policías y funcionarios, entre quienes se encuentran los ahora juzgados.

José Schulman, querellante por la LADH y víctima de un atentado de la Triple A en 1975, cuestionó la lentitud de Oyarbide para investigar el caso y aseguró que esas demoras se traducen en impunidad.

“En 2006 le entregamos una carpeta con 600 casos. Son ocho años que viene bicicleteando y lo único que abrió es un juicio secreto que nadie sabe que existe”, se quejó Schulman, quien consideró “difícil de explicar” que el magistrado haya realizado una acusación por asociación ilícita contra quienes pertenecieron a la Triple A pero sin hacer referencia a ningún hecho concreto, lo que llevaría a una pena muy baja en caso de una condena

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre ante la crisis del Pago de la Deuda Externa


La pretensión imperial norteamericana de seguir cobrando la deuda externa es la confirmación de que el Genocidio perpetrado por la Triple A y la Dictadura Militar produjo daños a largo plazo, que hay que repudiar.

Rechazar su pago, como Obra del Terrorismo de Estado y por ende ilegítima e ilegal, incobrable e impagable, es parte constitutiva de la larga lucha por Verdad, Memoria y Justicia.
Ante la crisis desatada por las decisiones tomadas por el Juez Griesa y la Corte Suprema de los EE.UU. de avalar las pretensiones de un conjunto de especuladores financieros (que lejos de constituir un sector minoritario y aislado, son el corazón mismo del Capital Financiero, núcleo dominante del capitalismo real, el único existente) la Liga Argentina por los Derechos del Hombre considera necesario recordar algunas de las definiciones históricas del movimiento de derechos humanos de la Argentina y la región latinoamericana

1.      El Terrorismo de Estado de la séptima década del siglo pasado tenía un objetivo preciso: consolidar el dominio imperial sobre la región y el país mediante políticas de concentración y centralización de la propiedad sobre los principales sectores de la economía.  En el cambio radical de la participación (regresiva) de los trabajadores en la distribución de la renta nacional, en el incremento del dominio del capital trasnacional en la industria, el comercio, la producción agraria y las finanzas facilitada por el cambio de las leyes y regulaciones económicas se perpetuó la tortura, la desaparición forzada y los crímenes sufridos.  En palabras de Rodolfo Walsh: “En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.”

2.      En el proceso de consolidación de tal plan económico el crecimiento de la Deuda Externa fue una herramienta fundamental al servicio de su instalación como mecanismo de dominación se modificó. por decreto dictatorial con pretensión legislativa, desde la “Ley de Entidades Financieras” hasta el mismo Código Civil para renunciar a la soberanía jurídica y colocar al Estado Imperial y su Poder Judicial como arbitro de los diferendos que la misma suscitaría en el futuro.  Como muestra de la continuidad de la Obra del Terrorismo de Estado, ambas modificaciones jurídicas siguen vigentes a contra mano de la Memoria desplegada y aún de los fallos judiciales que han ido avanzando en entender los crímenes no solo como un Plan de Exterminio sino como un proceso de genocidio cometido con el afán de transformar radicalmente el país.

3.             La “naturalización” del principio burgués y el pensamiento colonizado de “honrar la deuda”, es contrario a los enormes pasos dados en esta década de juicios, memoria y conciencia de que somos mucho más una sociedad “post genocidio” que beneficiarios de la gesta libertaria de Belgrano, San Martín, Güemes, Moreno y Monteagudo.  Nos oponemos a tal “naturalización” que pretende “indiscutible” la herencia de la dictadura.                Que hasta ahora, todos los gobiernos electos bajo normas constitucionales que sucedieron a la dictadura iniciada por Videla y Martínez de Hoz, no hayan tenido voluntad político de investigar el origen y la legitimidad de la deuda, tal como manda el fallo del año 2000 del Juez Ballestero en la causa iniciada por Alejandro Olmos hace tantos años, confirma el carácter “minimalista” y “restringida” de la democracia argentina. .

Preferimos “honrar” el fallo Ballestero a convalidar la deuda externa impuesta con el dolor y la sangre de nuestros compañeros desaparecidos.

Pagar la deuda sin más, es volver a desaparecerlos, banalizar su memoria.

4.             No es verdad que no haya alternativas a la arremetida imperial, y de las fuerzas cipayas radicadas en el país que fueron y son sus socios subalternos imprescindibles.  Las hubo antes, en 1985 cuando Fidel Castro bregaba por la unidad latinoamericana para no pagar la deuda externa, en el 2002 cuando el modelo neoliberal que tenía en el pago de la deuda externa un elemento central, provocó la mayor crisis de nuestra historia como Nación independiente y había condiciones subjetivas para denunciarla como ilegítima, deuda “odiosa” por haber sido contraída sin contar con la aquiescencia del pueblo argentino; y las hay ahora en que se puede reclamar la puesta en marcha del Banco del Sur y compartir las reservas internacionales de los países latinoamericanos que han expresado voluntad política de salirse del dominio del dólar.  Las condiciones latinoamericanas para luchar por la Segunda y Verdadera Independencia nunca fue más favorable, son nuevos tiempos, tiempos de libertad .  Claro que no es fácil pero nunca fue fácil enfrentar al podero, por eso tanto depende de la voluntad política, de la decisión de los Poderes Públicos y del rol de los organismos de derechos humanos, fuerzas sociales y políticas que no se resignen a vivir arrodillados ante el Imperio.  Decidamos  no pagar la deuda y se abrirá un proceso de debates y movilización popular que creará la fuerza imprescindible para confrontar con nuestros torturadores y desaparecedores hasta derrotarlos y conquistar, al fin, la Segunda y Definitiva Independencia Nacional que haga realidad el sueño del pleno acceso de todos los derechos humanos para todos