El rol de Marc Stanley en la estrategia del Cangrejo y los nuevos “lamebotas” del Imperio.


Para Andrea

que se enfrenta en la Patagonia

a los fascistas que asesinaron a Elías

Lamebotas.  En el 2001, el gobierno de la Alianza Frepaso/Ucr encabezado por el inefable De la Rúa, rompió una tradición de años votando en contra de Cuba en la ONU en la cuestión del bloqueo de los EE.UU. sobre el proceso revolucionario.  Fue Fidel Castro el autor del apodo “lamebotas” para los que creen que arrastrándose ante el Imperio salvarán la Nación  y cumplirán su rol histórico.  En abril de ese año, Fidel declaró en una Mesa Redonda de la Televisión Cubana “sobre la crisis argentina y la política lamebotas de su cancillería” anticipando el desenlace del gobierno de la Alianza en diciembre: «No puedo decir nada del presidente porque ya no hay presidente, porque ya no preside este señor… Aquel país no lo salva el lacayismo, ni los 40.000 millones de dólares que le ofrecieron», «Bajo la neoliberal no es posible ni siquiera para un Gobierno sostener la vergüenza y el pundonor”. “El gobierno argentino ahora necesita 40 mil millones de dólares más. Eso es lamer la bota de los yanquis». https://www.granma.cu/granmad/2002/01/30/nacional/articulo21.html https://www.clarin.com/politica/cancilleria-protesto-criticas-fidel-castro_0_Hyvek1YlAFg.html

Estrategia del cangrejo  La estrategia del cangrejo es la de un Frente que desde el nombre, “de todos”, evitó confrontar con el enemigo real retrocediendo cada vez que debía avanzar como si su estrategia fuera la del cangrejo: caminar sí, actuar sí, pero para retroceder una y  otra vez hasta llegar a esta situación límite.  Es la más funcional y conveniente para quienes impulsan la línea principal del Plan Continental Imperial de Fortalecimiento del Dominio Colonial puesto que desde hace décadas practican la estrategia del apriete para arrancar concesiones que garanticen la reproducción ampliada del modelo capitalista vigente (acuerdo con el FMI, manejo del comercio exterior por los Oligarcas locales y extranjeros, etc.) y –acaso lo que más le importa- el desgaste de la base popular del gobierno,  que luego argumentará esa debilidad en la correlación de fuerzas para volver a retroceder hasta que su debilidad sea tal que corra peligro de no terminar el periodo gubernamental o llegar tan agotado a la contienda electoral que su reemplazo será contundente.  https://cronicasdelnuevosiglo.com/2022/09/07/la-estrategia-del-cangrejo/

Intervencionismo al palo  A principios del siglo XX, un revolucionario ruso que reflexionaba sobre la transformación del sistema capitalista global en un sistema de imperios en disputa entre sí aunque articulados en la dominación del luego llamado Tercer Mundo.  Vladimir Ilich Lenin proponía un nuevo concepto: algunos países que gozaban de independencia formal sufrían de tal sometimiento económico que eran “países dependientes” y el ejemplo mundial era el de Argentina.  Corría el año 1914.  Por entonces el Reino de Gran Bretaña había sustituido al Reino de España en el rol de hegemon imperial.  En el medio había transcurrido un proceso de independencia nacional traicionada por la oligarquía porteña y sus cómplices provinciales.  Para mediados de los cincuenta del siglo pasado, coincidiendo con el golpe gorila contra el primer Perón (16/9/55) la posta pasó a los EE.UU., la gran potencia imperial que al finalizar la segunda guerra mundial emprendió una expansión imperial de la mano de los golpes de Estado en Paraguay y Guatemala (1947), Argentina (1955, 1966 y 1976), Uruguay (1972), Chile (1973).  Para finales de los setenta toda América Latina estaba bajo la bota de militares pro yankees articulados en la Junta Interamericana de Defensa bajo el paraguas del Tratado Interamericano de Ríos, TIAR (1947).  Fue cuando el ciclo militar se agotó y la “democracia representativa” se afirmó como el modelo de dominación con que se aplicaba el Consenso de Washington y el pago de la deuda externa, que los embajadores pasaron a un rol estelar. La Argentina había sido uno de sus campos de ensayo con el fatídico Braden que hegemonizó la alianza Unión Democrática para enfrentar a Perón.  Desde entonces, hasta Menem, el peronismo se definía con la consigna del 45¨: Braden o Perón y luego la llamada Tercera Posición que proclamaba lejanía de los EEUU y Rusia.  Con Menem se rompió aquella tradición asumiendo las llamadas “relaciones carnales” de subordinación al Imperio casi ilimitada.  Contra el mandato electoral, De la Rúa volvió a alinearse con la ilusión de arreglar la deuda eterna. Con los Kirchner no solo se volvió a la tradición antiyanki del movimiento popular argentino sino que se asumió la estrategia de Patria Grande a la que los convocaron Fidel, Chávez y Evo. Se sabe que  luego Macri empujó el péndulo al otro vértice y que el Frente de Todos asumió con la promesa de autonomía internacional como parecía confirmar con la solidaridad con Evo y el pueblo boliviano en su lucha triunfal contra la dictadora Añez.  Y entonces llegó Marc Stanley… https://cronicasdelnuevosiglo.com/2018/04/26/mucho-mas-que-una-campana/

El sueño húmedo de un gobierno cipayo de mayorías  Desde que asumió el rol dominante sobre Argentina, el Imperio ha probado diversos modelos de dominación: dictaduras militares que ejercieron el Poder basado en el terror (hubo golpes de estado en 1955/1962/1966 y el último de 1976; gobiernos civiles cipayos con apariencia constitucional: Frondizi, Menem, De la Rúa y Macri pero no termina de asegurar un gobierno que le garantice estabilidad con eficacia cipaya. El sueño húmedo del Imperio es lograr un gobierno de mayorías y colonizado.  En 1972 el General Lanusse propuso el Gran Acuerdo Nacional, el GAN, fracasó y asumió Cámpora primero y Perón luego. Hasta la dictadura de Videla propuso un Movimiento de Opinión Nacional, MON con pretensiones de continuidad que las luchas y Malvinas tiraron al basurero de la historia. Eduardo Galeano inventó un concepto que denunciaba el horror que los gobiernos electos en los ochenta aplicaran las formulas económicas que servían al poder más concentrado, los llamó democraduras como de un modo brillante lo analiza el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel https://proyectoballena.cck.gob.ar/el-monocultivo-esta-en-las-mentes/

El ciclo de gobiernos progresistas del siglo XXI fue doblegado a fuerza de un nuevo formato de golpes de estado en los que los Poderes No Electivos (así los llamaban los think tanks  que escribieron los llamados Cuadernos de Santa Fe I, II, III y IV): el Poder Mediático, las agencias de Inteligencia y similares, el Poder Judicial y los formadores de opinión de todo tipo.  Vino un ciclo de gobiernos cipayos (la conformación del Grupo de Lima para derrotar la Revolución Bolivariana nos puede dar una idea de lo que hablamos: los presidentes de Argentina, Perú, Chile, Colombia, Uruguay, Costa Rica, Guatemala, Honduras y Paraguay en 2017 fue el cénit de la derecha en el Continente) que fueron cayendo uno a uno: Argentina, Bolivia, México, Chile y Honduras conquistaron gobiernos surgidos de la resistencia popular aunque fuertemente condicionados por el Imperio de todas las maneras posibles como hemos tratado de explicar en mi nota sobre la estrategia del cangrejo,  pero el Imperio no se rinde y trata de subordinar a todas y todos aprovechando el llamado continuismo jurídico e institucional por un lado y la presencia contundente de la deuda externa, el FMI y los grupos económicos. La Argentina y Perú parecen ser los países donde más avanzado está el plan imperial para que esta supuesto segundo ciclo pase muy pronto, casi todo indica que ni Castillo ni Fernández podrán continuar en el gobierno y es el mismo Imperio el que diseña el próximo gobierno

A tomar el té con Marc Stanley en la Embajada Entre nosotros no hace falta aclarar a que embajada no referimos. Todos saben que es la de EE.UU. y nadie en la política argentina ignora el peso de sus opiniones y acciones.  Nadie puede alegar ingenuidad o ignorancia, tomar el té con el Embajador nunca ha sido un acto protocolar y mucho menos luego de la convocatoria a formar un gobierno de coalición como se hizo en la reunión del Consejo de las América en Buenos Aires el 20 de agosto  pasado como relata el editorialista de Pagina 12, Luis Bruschtein   https://www.pagina12.com.ar/474837-hablo-la-embajadaInaugurando una nueva modalidad entre los embajadores norteamericanos, Marc Stanley planteó que se forme una coalición política para facilitar la explotación del gas, el litio y los alimentos, con Estados Unidos como socio financiero. Los objetivos de Washington y su correlato en Argentina…“He oído a Horacio (…), no esperen a 2023, sin importar la ideología o la posición partidaria, únanse ahora, formen una coalición”.

Luego, Marc Stanley comenzó una maratón de reuniones con gobernadores, funcionarios, dirigentes políticos y hasta sindicales de la Confederación General del Trabajo y la Central de Trabajadores T (de los trabajadores para diferenciarse de la llamada CTA Autónoma). Pablo Moyano: «Stanley es mucho más peronista que muchos de los nuestros» | El Destape (eldestapeweb.com)  Por su parte, el dirigente de la CTA de los Trabajadores, también dirigente de Suteba y diputado nacional Hugo Yasky dialogó con una radio amiga, Radio Grafika  https://elmegafono.net/18870/2022/09/167/, y afirmó Yasky  que Stanley “tiene la mirada del sector al que pertenece”. Y agregó: “Los demócratas les dan a los sindicatos un reconocimiento y un papel importante en la sociedad, por supuesto que podemos tener diferencias, pero creo que el embajador se ha corrido de ese tipo de declaraciones, la última fue cuando le dijo a Larreta que no tienen que esperar a 2023 para tratar de construir un piso de mínimos acuerdos que hagan transitable la democracia” en una interpretación que no por original deja de ser funcional a la estrategia del Imperio y hasta perversa: una vez más nos mean y nos quieren conversar que llueve; no llueve, nos mean; no hay apoyo a la democracia por parte de los EEUU sino una operación política de dominación.

Pagando la deuda externa, volviendo a ser Colonia

Desde el acuerdo con el FMI en el parlamento, como bien lo habían alertado los compañeros de La Cámpora en El documento que explica la posición de los diputados que no votaron el acuerdo con el FMI | La razón de los rechazos y las abstenciones | Página12 (pagina12.com.ar) el sentido de las acciones del gobierno fueron cada vez más próximas al continuismo del macrismo que a la prometida ruptura.  El ajuste requiere del disciplinamiento social y la presencia de Massa como súper ministro fue solo el inicio de una secuencia de disciplinamientos de cuya naturaleza la visita de Yasky y Baradel a la embajada no es un hecho menor.  Los que disciplinan. aspiran a un consenso activo, como el que han logrado de la vieja Unión Cívica Radical, con una amplia capa de intelectuales liberales y la vieja derecha oligárquica y genocida pero se conforman con el consenso pasivo que es el de los que no se convencen pero lo aceptan, casi siempre por el peso del posibilismo.  Por ejemplo, ahora se puede escuchar que el ascenso de Massa al ejercicio del Poder Ejecutivo era el único modo de evitar la hiperinflación y una mega devaluación que haga saltar por todos los aires; casi, casi lo mismo que dijeron apenas unos meses atrás para imponer por vez primera en  nuestra historia que no solo se encadenaba una vez más el país al Fondo Monetario Internacional sino que se lo hacía con una ley votada en el Congreso Nacional dándole a la claudicación una pantalla de legalidad que sin dudarlo será usado en contra del pueblo cuando podamos cuestionar el yugo financiero cuyos resultados se podrían resumir en dos o tres cifras económicas del mes de agosto de 2022: fue el mes con menos “gasto” (en realidad inversión) social en muchos años y la inflación alcanzó el record del 75, 8 % anual en lo que constituye un formidable mecanismo de traslado de ingresos desde los trabajadores y capas medias al polo concentrado de monopolios, oligopolios y bancos.  Según la economista Fernanda Vallejos en siete años, la participación de los trabajadores en la distribución de la renta nacional cayó nueve puntos: seis con Macri y tres con Fernández.  En sus delirios póstumos Juan José Castelli, consciente de la frustración de la Revolución de Mayo, escribió “si ven al futuro, díganle que no venga” porque así como están las cosas el futuro es una combinación de sufrimientos económicos sociales humanos que agravian y  deprimen al pueblo trabajador y facilitan la constitución de un sujeto neoliberal que tiene ya una larga historia sobre sus espaldas y que el fracaso indiscutible del gobierno del Frente de Todos, alimenta y hasta genera “monstruos” como el grupo de jóvenes complotados para asesinar a Cristina.   Si la derecha creó el clima ideológico y el ambiente propicio para el surgimiento de estos grupos, no es menos cierto que en 2019 se había constituido una sólida mayoría social para cortar de cuajo el modelo macrista para lo cual había que investigar la Deuda Externa, poner en comisión a los jueces federales y cambiar la Corte Suprema, liberar a las y los presos políticos y producir un shok de ingresos que interrumpiera el ciclo de la reproducción de una matriz de distribución del ingreso que transforma a un país rico, incluso favorecido por las crisis internacionales que elevaron el precio de los commodities que son el valor agregado de Argentina, en un país habitado por millones de miserables que apenas sobreviven

En los ochenta, el Comandante Sandinista Tomás Borge proclamó que quien quiera vivir en democracia debería luchar por la liberación nacional; hoy podemos decir que no hay manera de luchar contra el fascismo sin luchar contra la dependencia económica y el empobrecimiento del pueblo desde un proyecto de país que rompa con el continuismo neoliberal y la subordinación al Imperio. No tengo dudas que la ausencia de un proyecto de una Patria Libre, en oposición al proyecto de Colonia que se está imponiendo. es la causa principal de la falta de unidad y de fuerza política de un movimiento popular que conserva en elevada proporción la capacidad de lucha pero no acierta a una estrategia que le permita acumular y dar vuelta lo que se perfila como fatal.

Nada es fatal en la historia de los pueblos y nosotros mismos hemos ganado batallas que se anticipaban imposibles. Pero para eso es indispensable no confundir amigos con enemigos, u aliados circunstanciales con compañeros de lucha. Ni Stanley es amigo ni Massa es compañero de lucha, sin superar esa confusión el movimiento popular está seriamente comprometido. La constitución de una fuerza de izquierda antimperialista, heredera y receptora de todas las tradiciones de lucha de nuestro pueblo pero ajena a todo hegemonismo es la tarea más urgente puesto que sin ella todo esfuerzo será ilusión.

José Ernesto Schulman, actualmente es secretario de la Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos y Víctimas de la prisión política derechosdelospueblos.net

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