• Declaración conjunta argentino chilena en defensa del refugio político de Sergio Apablaza

     

    Buenos Aires  y Santiago de Chile, abril de 2015
    Los organismos de derechos humanos abajo firmantes, nos pronunciamos en defensa del estatus de refugiado político de  Galvarino Sergio Apablaza Guerra, reconocido por la Comisión Nacional de Refugiados (CONAREF) de Argentina y la Agencia de la ONU para los Refugiados,  ACNUR en el año 2010, en todo de acuerdo a la Convención Internacional sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967.
    Al respecto cabe recordar que el señor Apablaza Guerra está siendo sometido a una injusta e infundada persecución política por parte de la derecha pinochetista chilena, que pretende el desconocimiento de los derechos adquiridos en cumplimiento de las disposiciones legales internacionales y la Constitución Nacional Argentina .
    Cabe tener presente que la ley argentina 26.165 (Ley General sobre Reconocimiento y Protección al Refugiado) en su Art. 13 establece que “una vez que una solicitud ha sido resuelta por la autoridad competente, la decisión adoptada no puede ser objeto de revisión a instancia de la misma autoridad.” y que no se da ninguno de los supuestos que habilitarían a revisar el reconocimiento de la condición de refugiado político.
    En consecuencia, el derecho otorgado a Apablaza Guerra es un acto soberano del Estado Nacional y cuenta con la firmeza prevista en el Art.. 13 de la norma mencionada, y no puede estar sujeto a cambios de gobierno ni a coyunturas políticas dependientes de agendas políticas de intereses otras naciones.
    En este sentido hacemos explícita nuestra preocupación por el caso, ya que  el día 3 de febrero del corriente, el juez Marinelli, a cargo del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal Niro. 1 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ha reconocido legitimación activa al estado chileno para impugnar judicialmente la resolución, decisión que atenta contra el principio de confidencialidad previsto por la citada Convención que explícitamente veda la posibilidad que otro Estado opine y/o intervenga en el caso.
    Por todo ello, nos pronunciamos en defensa de los derechos del señor Apablaza Guerra, y de la inveterada tradición de Argentina y buena parte de América Latina de ser tierra de paz y asilo para todos aquellos que son injustamente perseguidos en sus países de origen, lo que nos convierte en un ejemplo a seguir por la comunidad internacional de naciones en la aplicación del derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
    Organismos de derechos humanos de Chile y Argentina:
    DE ARGENTINA:
    ~LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE
    ~H.I.J.O.S
    ~MADRES DE PLAZA DE MAYO (L.F.)
    ~ABUELAS DE PLAZA DE MAYO
    ~ASAMBLEA PERMANENTE POR LOS DERECHOS HUMANOS
    ~MOVIMIENTO ECUMENICO POR LOS DERECHOS HUMANOS
    ~FAMILIARES DE DESAPARECIDOS Y DETENIDOS POR RAZONES POLITICAS
    ~FUNDACION BUENA MEMORIA
    ~FUNDACION MEMORIA HISTORICA
    ~ ASOCIACION DE FAMILIARES Y COMPAÑEROS DE LOS 12 DE LA SANTA CRUZ
    ~ASAMBLEA PERMANENTE POR LOS DERECHOS HUMANOS (La Matanza)
    DE CHILE
    ~AGRUPACION DE FAMILIARES DE EJECUTADOS POLITICOS DE CHILE
    ~ COMISION ETICA CONTRA LA TORTURA
    ~ SITIO MEMORIA 3 Y 4 ALAMOS
    ~ OBSERVATORIO POR EL CIERRE DE LA ESCUELA DE LAS AMERICAS
    ~ COMISION FUNA
    ~ COMUNIDAD ECUMENICA MARTIN LUTHER KING
    ~ COLECTIVO 119 DE FAMILIARES, AMIGOS Y COMPAÑEROS
    ~ COLECTIVO POR LA MEMORIA RECONOCIENDO CHILE

  • Pareciera que cada nuevo ciclo del capitalismo organiza una ceremonia especial de «iniciación» para los jovenes.

    El modelo agro esportador, con sus expecativas burguesas intactas hablaba de la «juventud, divino tesoro» así como el modelo neoliberal organizó, con la oprobiosa colaboración del progresismo porteño, la masacre de Cromañon.

    Así, se puede pensar la Masacre de Costa Salguero como el anuncio del lugar que el capitalismo macrista prefigura para la juventud: consumir hasta morir y morir consumiendo como la conducta exacta que se opone a la militancia colectiva por proyectos de transformación social.

    Así se podría armar un collage de fotos, de un lado los despedidos del Centro Cultural Kirchner o el Centro Ulloa, del otro, la montaña de botellitas de agua tiradas frente a Costa Salguero y los cuerpos sin vida o agonizando por el consumo de la mercancía droga basura que los gerentes del negocio fiesta droga adormecimiento les proporcionaron.

    Como un aporte a la reflexión sobre el significado de la masacre de Costa Salguero (masacre sí, igual que la de Cromañon que los conceptos no dependen de las cuentas numericas) convoco a Eduardo Rosenzvaig que supo guiarnos para entender el sentido profundo de Cromañon con este texto indispensable:

     

    Nuevos indios en la Tierra-Patria.

  • Julio cumplió cien años

    El Dr. Julio Schverdfinger cumplió cien años de compromiso con los derechos  humanos y el progresismo argentino judío.

     

    Julio cumplió años.

    Y lo festejó con sus compañeros de militancia.

    Julio cumplió cien años y es como si hubiera vivido dos vidas de militante a tiempo completo.

    Julio tiene la mitad de años que la Argentina formalmente independiente, la que se apresta a celebrar doscientos años de una declaración que aún espera su cumplimiento.

    Y Julio ha dedicado ochenta y cuatro años de sus cien de vida, a hacer realidad aquello de libres de toda potencia extranjera, y sobre todo a aquello de la declaración de la Asamblea del año XIII que decretó el fin de la Inquisición, la esclavitud y la tortura.

    A sus jóvenes diez y  seis años, mientras estudiaba en el Mariano Moreno,  Julio se incorporó al Socorro Rojo Internacional, el primer organismo de derechos humanos de la Argentina, aunque en aquellos tiempos ni existía el concepto “derechos humanos” y se hablaba de “libertades democráticas” y “garantías constitucionales”, casi todas ellas anuladas por el golpe de estado del seis de setiembre de 1930.

    No conozco otro militante contemporáneo que haya pertenecido a aquel histórico organismo, sistemáticamente ignorado por muchos historiadores y muchos más militantes actuales por los derechos humanos, por su compromiso con la revolución socialista, objetivo que muchos obreros y estudiantes de la Argentina del 32 consideraban cercano y necesario.

    Julio ostenta entonces, el honroso titulo de ser  el único portador vivo de esa cultura solidaria que fomentó la creación de otro organismo, que sí continúa hasta nuestros días, aunque muchas de sus luchas son tan ninguneadas e invisibilizadas como lo son las del Socorro Rojo, y a la cual también perteneció Julio.

    Hablo de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, fundada en 1937 y a cuyos equipos jurídicos Julio se incorporó apenas matriculado de abogado, cuando ya otro golpe de estado se había perpetrado en el país, el del seis de junio de 1943.

    Julio se mantuvo en la Liga hasta 1962.

    Por diez y nueve años defendió presos políticos y él mismo fue preso junto a un grupo grande de abogados de la Liga.

    También participó en el Festival de la Juventud de 1949 en Budapest, Hungría, como delegado juvenil de la Liga.

    En ese festival compartió y se hizo amigo de un joven comunista, Jorge Calvo,  que solo un año después, a los 31 años de edad sería asesinado en Quilmes por un grupo parapolicial, la Alianza Libertadora Nacionalista que podría decirse que era la heredera de la Liga Patriótica que asesinaba obreros y judíos, obreros judíos comunistas en primer lugar, en la Semana Trágica de 1918 y la predecesora de la Alianza Anticomunista Argentina, que entre 1973 y 1976 asesinó o desapareció a 1787 compañeros y encerró a unos 3000 por decisión de una de sus jefes, la presidenta Isabel Martínez de Perón.

    Julio fue parte del equipo jurídico que intentó condenar a sus asesinos, e igual suerte le tocó unos años después cuando en Rosario, en junio de 1955, asesinaron al medico de los pobres, el Dr. Juan Ingalinella, aquel que Juan Gelman en el último verso de su primer libro, dijera: “Un hombre, claramente se dice: Ingalinella”

    En 1962 Julio decidió volcar sus esfuerzos militantes a disputar la comunidad argentina de origen judía; como el mismo lo dijera en la noche del sábado, no estaba dispuesto a convivir pacíficamente con un movimiento, el sionista, que buscaba apartar la comunidad de la lucha por la dignidad y la liberación del pueblo argentino y se sumó al ICUF.

    Pero no por ello dejó de luchar por los derechos humanos; en 1979, cuando buena parte de la dirección “comunitaria” se escondía bajo los pliegues de la Embajada del Estado de Israel que armaba y estrenaba torturadores y  asesinos por toda América Latina, Julio fue parte de la delegación del Icuf que concurrió a la delegación de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos a entregar una lista de más de ochocientos militantes populares argentinos de origen judío que ya estaban desaparecidos o presos por la dictadura.

    Todavía en 1987, cuando Julio ya tenía setenta y un año, viaja a Ginebra para apoyar la causa del pueblo palestino y la consigna histórica de dos estados para dos naciones que el sionismo nunca cumplió y el estado de Israel sepultó  bajo toneladas de piedras hechas muros y muros de intolerancia, desprecio y racismo contra el pueblo palestino.  Allí propuso fortalecer las comisiones israelitas por la paz, quería ganarlos para la paz y la convivencia con el pueblo palestino.

    Hace unos años, cuando la Liga cumplió 75, Julio accedió a contar con mucha humildad alguna pocas cosas de su trayectoria.

    El sábado al responder a tantos saludos y abrazos Julio dijo muchas cosas y dos promesas

    Que se comprometía a seguir luchando por la humanidad de los seres y nos invitó a todos los presentes a su cumpleaños ciento diez cuando, aseveró, finalmente nos contará toda la historia de una vida que vale por diez o por cien porque cada minuto de la vida de Julio ha sido intenso, como para que nosotros, los que igual que él queremos revolución  y socialismo para que todos los derechos sean para todos, podamos mostrar su vida como bandera, como promesa de un mundo mejor, cuando todos los hombres y las mujeres sean como Julio.

    Un mundo de cien Julios.

    De cien mil Julios.

    De mil cien millones de Julios.

    Ese mundo sí que sería insoportable para los que han creado el mundo contra el que ha luchado, ya por ochenta y cuatro años nuestro Julio Schverdfinger.

    Salud Julio.

    Estaremos en tu 110 cumpleaños.

  • Estos son los comunistas que estuvieron en el CCDTyE de la ESMA

    Compañeros que eran militantes del Partido Comunista (PC) Federación Juvenil Comunista (FJC) al momento de su secuestro y que son  casos que integran el juicio Esma unificada; hoy alegamos por ellos en el juicio oral en Comodoro Py

     

    Datos que constan en la causa

     

    PRINCIC, Gomiro José, caso 644, 52 años.Secuestrado el 18 de Abril de 1976, Lizazo, PC. Desaparecido.

     

    RAMÍREZ, Claudia caso 645, 21 años Secuestrada el 19 de Abril de 1976, Lizazo, PC Avellaneda. Se encuentra liberada.

     

    GREMICO, Arnaldo Rodolfo, 25 años  Secuestrado el 19 de Abril de 1976, Lizazo, PC Avellaneda. Se encuentra liberado.

     

    PICHENI, Rodolfo Luis, caso 162, 22 años  Secuestrado el 16 de diciembre de 1976. Trabajador de Administración General de Puertos AGP, delegado ferro-portuario Unión Ferroviaria, militante de PC. Liberado. Rodolfo se suicidó el 5 de diciembre del 2012, una semana después de comenzado este 3er tramo de la causa ESMA.

     

    LOZA, Carlos Oscar, caso 163, 23 años  Secuestrado el 16 de diciembre de 1976. Trabajador de Administración General de Puertos AGP, delegado ferro-portuario Unión Ferroviaria, militante de PC. Liberado.

     

    GUELFI, Héctor, caso 164, 69 años.  Secuestrado el 16 de diciembre de 1976. Trabajador de Administración General de Puertos AGP, militante de PC. Liberado.

     

    REPOSSI, Oscar Alberto, caso 165, 28 años  Secuestrado el 16 de diciembre de 1976. Trabajador de Administración General de Puertos AGP, delegado ferro-portuario Unión Ferroviaria, militante de PC. Liberado.

     

    ALONSO BLANCO DE HUERAVILO, Mirta Mónica, caso 285, 23 años  Secuestrada el 19 de Mayo de 1977, PC FJC. 23 años. Embarazada de 6 meses. Desaparecida.

     

    HUERAVILO, Oscar Lautaro, caso 286, 22 años  Secuestrado el 19 de Mayo de 1977, PC. Estudiaba en la Facultad de Derecho UBA. Trabajaba en una empresa grande Desaparecido.

     

    OLLEROS, Inés, Caso 330, 22 años  Secuestrada el 19 de julio de 1977. Estudiante de biología en la FCEN-UBA FJC. Desaparecida.

     

    KIPER, Luis Saúl, caso 336, 40 años  Secuestrado el  30 de Julio de 1977, PC. Médico en Asistencia Pública de Boulogne Sur Mer. Médico en el Hospital Ferroviario Central. Desaparecido.

     

    GALARCEP, Pablo Horacio, caso 594, 23 años  Secuestrado el  25 de Octubre de 1977, FJC – estudiante FADU UBA. Trabajaba en la C.N.A.S. Desaparecido.

     

    NUGUER, Hernán Gerardo, caso 871, 26 años  Secuestrado el  27 de Octubre de 1977, FJC – Arquitectura UBA. Estaba en silla de ruedas .Desaparecido.

     

    DE MARCO, Ernesto Jorge, caso 632,  Secuestrado el  15 de Marzo de 1978, PC. Liberado.

     

    GUEVARA, Julio Fernando, caso 634,  Secuestrado el  15 de Marzo de 1978,PC – ENCOTEL. Liberado.

     

    SARICA, Ernesto Héctor caso 635,  Secuestrado el  15 de Marzo de 1978, PC  ENCOTEL. Liberado.


  • Los dichos a favor del Imperio

    Con el anuncio de la visita del presidente Obama a la Argentina, una verdadera campaña propagandística se desató desde los medios hegemónicos Clarín y La Nación, con audaz protagonismo del nuevo secretario de derechos humanos (?) Claudio Avruj, conocidos voceros de la ultraderecha y aún conocidos intelectuales y dirigentes del movimiento de derechos humanos, que han  pretendido instalar la idea fuerza que Obama no tiene nada que ver con el apoyo del gobierno de los EE.UU., y aún más, que este apoyo fue solo de una fracción del poder norteamericano ya que hubo otra fracción, Carter, Derian, que no solo no los apoyaron sino que hubieran sido los más importantes apoyos solidarios de la lucha antidictatorial.  En algunos casos, el mito Carter-Derian-mejores-amigos-de-la-democracia-argentina se complementa con groseros ataques a Fidel Castro y la revolución Cubana, a la Unión Soviética y el Partido Comunista Argentino.  Al escribir estas notas dejamos constancia que esta maniobra no ha recibido la condigna respuesta de quienes se proclaman la izquierda revolucionaria en la Argentina, ni siquiera de quienes se auto proclaman los mejores amigos o herederos de los estigmatizados con el calificativo de “cómplices” de la dictadura.

    Empecemos por repasar algunos de los dichos por uno de los voceros de la Embajada de los EE.UU., el editor de Clarín Ricardo Kirschbaum:  “ Hablando de la Guerra Fría, es interesante repasar el papel que EE. UU. y la ex Unión Soviética tuvieron con la dictadura argentina. No hay duda alguna que la Casa Blanca prohijó el golpe de 1976, al que apoyó sin reservas en la primera época. Todavía se recuerdan las palabras de Henry Kissinger al entonces canciller de Videla, César Guzzetti, en Santiago de Chile: “Lo que tengan que hacer, háganlo rápido”. Se refería a la represión salvaje y brutal que se extendió más que la sugerencia de Kissinger. Ocurre que James Carter ganó la Presidencia en EE.UU. y se convirtió en un grave problema para los militares argentinos. El jefe de la Casa Blanca presionó fuertemente en favor de los derechos humanos. Y Patricia Derian, encargada por Carter para esta tarea, se convirtió en uno de los personajes más odiados por la dictadura.  Paradójicamente, la relación de la dictadura con la ex URSS -acusada de promover, con Cuba, el terrorismo- fue intensa. El jefe del Ejército rojo visitó en esos años la Argentina, que se negó a plegarse al boicot cerealero contra Moscú que promovía Carter, entre otras acciones como la de abstenerse en votaciones en la ONU sobre violación de derechos humanos en Cuba.  En el plano interno, la cúpula del PC sostenía que el ala “pinochetista” de los militares argentinos presionaba de tal manera que se debía darle margen de acción y apoyo a la dupla de los generales Videla-Viola.  Estas conductas políticas deben explicarse en el contexto histórico en que se desarrollaron y no pueden ser ignoradas por ignorantes que manipulan la historia para acomodarla a la coyuntura presente.”  [1]

    Seguiremos el consejo y mediante la contextualización de las políticas de entonces demostraremos las mentiras del escriba de Magnetto.

    Pero sigamos con Clarín, en un articulo de Sergio Bufano destinado a descalificar al dirigente Carlos Pisone por su rechazo a la visita de Obama a la ex Esma estampa lo siguiente: “Veamos: entre 1977 y 1981 fue Estados Unidos el país que insistió en Naciones Unidas, una y otra vez, para que el organismo internacional enviara una comisión que investigara la existencia de campos de exterminio. El presidente en ese entonces era Jimmy Carter, perteneciente al mismo partido que Obama. No lo logró, porque Cuba y la Unión Soviética se opusieron tenazmente a que se investigara a la dictadura de Videla. Un dato más, en todos los discursos que pronunció Fidel durante esos años, jamás hizo alusión a los crímenes que se estaban cometiendo en Argentina. Como no lo lograba en Naciones Unidas, EE.UU. recurrió a la OEA, organismo en el que Cuba no tenía representación. La moción se aprobó, una delegación visitó Argentina y recibió miles de denuncias de familiares de desaparecidos. Esas denuncias recorrieron los medios de todo el mundo, provocando la indignación de las naciones del planeta. Mientras Cuba permanecía en silencio.”[2]

    Lo de Bufano hubiera llamado mucho la atención a la dictadura que consideraba públicamente que Fidel y la Revolución Cubana habían armado y preparado la “subversión” que ellos combatían, y era exactamente al revés según el Clarinista, cosas veredes diría el Quijote a su amigo Sancho.

    Y traigamos al inefable Claudio Avruj, de larga trayectoria como dirigente sionista y del gobierno porteño de Macri (del que jamás se le escuchó decir una palabra sobre el genocidio hasta sus patéticas palabras del primero de marzo donde condenó “la violencia institucional y la violencia política” y no el golpe, el terrorismo de estado y la impunidad de quienes lo gestaron).

    En el portal Diario 24.com se puede leer:   “A pocos días de la llegada de Barack Obama, la consejera para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca anunció que darían respuesta al pedido de los organismos de derechos humanos respecto a la desclasificación de documentos vinculados con la última dictadura. En este marco Claudio Avruj señaló que “podemos llegar a conocer cosas que no sabemos”.  En esta línea sostuvo que “Estados Unidos tuvo dos actitudes diferentes en las presidencias de Ford y Carter”.  “Por suerte existió un presidente como Carter interesado en descubrir lo ocurrido en la dictadura y empezar a dar luz de lo que estaba sucediendo en la Argentina, colaborando para que den testimonio los responsables de las cúpulas militares argentinas”, detalló.  Por su parte remarcó que de esta manera se “ratifica la lucha por los derechos humanos”. “La gestión del gobierno argentino es para ponderar porque escuchó el pedido de Estela de Carlotto”, dijo en diálogo con Bien Temprano, por AM 950 Belgrano y añadió: «Cuando las demandas son justas y razonables el gobierno tiene que escucharlas y actuar en consecuencia”.  «El gesto de Obama es fundamental para saber qué nos pasó durante la dictadura», comentó Avruj y concluyó: «Hay una expectativa muy alta con la visita de Obama y marca una nueva forma de ver la política del gobierno argentino”.”

    Y en un comunicado oficial Abuelas coincide con Avruj en el tema de los archivos y la relación Obama Carter:  “Las Abuelas de Plaza de Mayo celebramos que el presidente de Estados Unidos de América, Barack Obama, a través de la consejera para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Susan Rice, haya comunicado la decisión de desclasificar los archivos que desde hace décadas venimos solicitando y gestionando a través de los distintos gobiernos argentinos.  Es un gesto de gran humanidad que en vísperas de su visita a nuestro país en el marco de los 40 años del último golpe de Estado cívico militar –en el que el Estado norteamericano estuvo tan implicado-  el gobierno estadounidense manifieste la voluntad de dar respuesta a los familiares y víctimas de los crímenes cometidos en aquella dictadura implantada entre 1976 y 1983. De esta forma, el presidente Obama profundiza la primera desclasificación realizada durante el gobierno de Bill Clinton -que brindó importantes pruebas para los juicios de lesa humanidad que se desarrollan en todo el país-; y  recupera la mejor tradición de solidaridad con nuestro pueblo inaugurada por el ex presidente Jimmy Carter”[3]

     

    Razones del genocidio argentino

    En la negativa del Poder Judicial a calificar los crímenes de la Triple A y las Fuerzas Armadas desde finales de 1973 hasta los finales del gobierno militar de Galtieri (algunos prisioneros de la Esma estuvieron bajo control represivo hasta muy entrado el año 1984) como genocidio hay mucho más que razones jurídicas.

    El concepto mismo de Genocidio, concebido por un abogado judeo polaco, Joseph Lemkin, en medio del dominio nazi sobre la Europa ocupada para dar cuenta de un fenómeno nuevo, pretendía señalar que no solo se destruía un grupo nacional, se borraba su identidad sino que se buscaba implantar una nueva, la del dominador.  Todo genocidio importa la destrucción de un grupo nacional para reorganizar radicalmente la sociedad preexistente.  En sus reflexiones Lemkin comprende que la desaparición del grupo de judíos de Varsovia no solo afecta a los judíos, sino al conjunto de polacos. Polonia no sería la misma sin la participación cultural, científica, política de los judíos así como la Argentina que sobrevivió a la dictadura ya no sería la misma de antes. Digo, la del Cordobazo y la Reforma Universitaria, la del Grito de Alcorta y las huelgas con toma de fábricas de los 60, la de Berni, Cortazar, Urondo y Gelman.

    Obama viene a resignificar el 24 de marzo, a reinstalar la idea que fue un exceso en una lucha justa contra el comunismo, que hubo una guerra entre dos contendientes más o menos iguales de perversos, “guerra sucia” dice para decir que no hubo plan de exterminio planificado por los mandos de las Fuerzas Armadas en coordinación con el Comando Sur del Ejercito de los EE.UU., su gobierno y sus agencias de inteligencia.  Un plan de exterminio de un grupo nacional integrado por todos los que luchaban por una solución popular y antimperialista de la crisis del modelo capitalista basado en el mercado interno (ya para esos años en crisis por las luchas obreras y populares que ponían en duda la cuota de ganancia media y hasta la misma supervivencia del capitalismo argentino.  Y no solo para eliminar el desafío que se había construido en un largo ciclo de luchas que al menos arrancan con las luchas de resistencia al golpe gorila del 55, crecen con el impacto del triunfo de la revolución cubana en el 59 y obligan al propio Perón a regresar al país para frenar el prestigio de la Patria Socialista en las jóvenes generaciones de peronistas y militantes de la izquierda marxista en sus más variadas formas de existencia.

    Lejos de la simplificación que ahora se pretende reinstalar el Genocidio argentino tiene tres dimensiones: es el capitulo nacional de una Operación Continental de Contrainsurgencia diseñado y ejecutado por el Imperialismo norteamericano cuyo primer episodio se puede pensar en el golpe contra Jacobo Arbenz en la Guatemala de 1954 en lo que sería un modelo clásico de intervención de la CIA en los procesos latinoamericanos que se repetiría en el Brasil de 1964, la Argentina de 1966, el Pinochetazo de 1973 en Chile, la Bordaberrización del Uruguay en 1974 y el golpe del 24 de marzo de Videla que de algún modo completa el dominio militar sobre casi toda América, quedaría Cuba en su obstinada voluntad de defender su revolución, y alentar las luchas de toda América, mal que le cueste al señor Bufano.  Como hemos dicho, también es el modo de eliminar un desafío al poder local y al dominio imperial por parte de un conjunto de fuerzas sociales y políticas, algunas de las cuales habían optado por la lucha armada, aunque eran ampliamente minoritarias en el conjunto de las fuerzas opositoras[4], en este punto solo quiero marcar la diferencia que hay entre el modo de reprimir de los golpes anteriores (1930/1945/1955/1962/1966) y el del 76 que es la distancia que hay entre debilitar y exterminar, entre los miles de preso políticos y torturados de todas las dictaduras y los treinta mil desaparecidos, los miles de presos políticos, exiliados, cesanteados y obligados al exilio interno de la última de Videla.  Y  last but no least el acto fundacional de lo que sería el modelo neoliberal del capitalismo argentino con los cambios brutales al interior de las clases subalternas (precarización de los trabajadores, perdida de la homogeneidad relativa, empobrecimiento y perdida de derechos sociales históricos, etc.) y de las clases dominantes (predominio y concentración del sector más subordinado al capital internacional y las estrategias imperiales de dominación).

    El genocidio tuvo estas razones y fue perpetrado por un bloque de poder donde confluían los empresarios locales, las agencias gubernamentales y las empresas de los EE.UU. y las cúpulas de la Iglesia, los partido políticos tradicionales y casi toda la industria de la comunicación de entonces.

    En un excelente articulo, Néstor Kohan repasa uno a uno los sectores verdaderamente cómplices de la dictadura [5]: el gobierno de los EE.UU.; los grupos económicos, los dirigentes de los partidos políticos tradicionales, la burocracia sindical, etc.; pero en ningún caso nombra a Fidel, la URSS o el partido Comunista.  Refiriéndose al mito de que fue una acción solo militar escribe Néstor:  “Fue sólo un golpe militar, de tres generales borrachos y cuatro sargentos violadores”. No señor, no señora. Según un informe que el diario La Nación, vocero orgánico de la dictadura y de todo extremismo de derecha hasta el día de hoy, publica en aquella época nefasta, basado en un estudio de la propia inteligencia militar de la SIDE de 1978, en el cual se informa que los 23 gobernadores militares de la dictadura militar contaban con un 35% de intendentes de la Unión Cívica Radical [UCR] (310 intendentes); 20% del Partido Justicialista [PJ] (169 intendentes); 12% del Partido Demócrata Progresista [PDP] (109 intendentes); 10% del MID – liderado por Frondizi y Frigerio (94 intendentes); 9% Fuerza Federalista Popular – liderado por Manrique (78 intendentes); Partidos Conservadores provinciales 8% (72 intendentes); Neoperonistas 3% (23 intendentes); Demócrata Cristianos [DC, fuerza dirigida por el Vaticano] 2% (16 intendentes); Partido Intransigente de Oscar Alende 0.5% (4 intendentes). [Véase Diario La Nación, 25 de marzo de 1979, sección “Semana política”, titulada “La participación Civil” ]. Si a eso le sumamos la activa participación de la burocracia sindical (todavía hoy con juicios pendientes por complicidad en los secuestros de comisiones internas, como en la empresa Mercedes Benz o Ford) y el apoyo de las altas jerarquías eclesiásticas a la dictadura… el golpe está armado desde una estrategia político-militar, pero acompañada de un apoyo y sustento también financiero, civil, mediático y eclesiástico. Su finalidad fue reordenar de raíz el capitalismo argentino.

     

    Los EE.UU. y la noción del “destino manifiesto”

    En 1630 un colono inglés, pastor puritano para más datos, escribía “Ninguna nación tiene el derecho de expulsar a otra, si no es por un designio especial del cielo como el que tuvieron los israelitas, a menos que los nativos obraran injustamente con ella. En este caso tendrán derecho a entablar, legalmente, una guerra con ellos así como a someterlos.” .  Era el modo de justificar la ocupación violenta de las tierras y el asesinato a mansalva de los pueblos originarios de América del Norte.  Aún cuando en 1776, junto con la independencia de las trece colonias británicas se emitiría una declaración humanitaria que proclamaba la igualdad de los hombres, la nueva nación asumió el legado del destino manifiesto como valor constitutivo de su identidad y de sus políticas de desarrollo.  En 1846 se proclamaría la famosa doctrina Monroe “América para los americanos”, o sea para ellos.  En 1848 comenzaría la expansión sobre México al que terminarían robando la mitad del territorio. En 1898 avanzarían sobre Cuba, Filipinas y Puerto Rico.  En 1902 impondrían la sanción Platt a Cuba para convertirla en una colonia, de nuevo tipo, con apariencia de independencia formal pero sujeta en todo a los EE.UU. hasta la revolución de 1959. En 1915 invaden Haití por vez primera y seguirían con Nicaragua, Guatemala y el resto de Centro América. Pero no podían avanzar sobre el sur de las Américas, como escribía un diplomático norteamericano sobre la declaración de la Independencia del 9 de julio de 1816: El gobierno de estas provincias es demasiado sumiso a Gran Bretaña para merecer el reconocimiento de los Estados Unidos como potencia independiente”.  La oportunidad de avanzar recién vendría con el declive del Imperio Británico con el fin de la segunda guerra mundial; y allí  comienza la historia del genocidio argentino.  Con el golpe de 1954 contra Arbenz se pondría en marcha la seguidilla de golpes y acciones desestabilizadoras (no todas triunfantes, todavía les duele la derrota de Playa Girón en 1961 ante las tropas de la Revolución Cubana comandadas personalmente por Fidel) que desembocarían en nuestro Genocidio.

    No fue un exceso de la CIA o un delirio de Kissinger, fue la expresión del “destino manifiesto” en un momento histórico muy concreto, de dura confrontación con las fuerzas revolucionarias del mundo que le habían propinado dos derrotas excepcionales como la Cubana y la Vietnamita y donde los propios analistas del Pentágono ponían en dudas el triunfo de Occidente.  Al servicio de tal Operación Continental de Contrainsurgencia el Imperio puso todas sus fuerzas: el gobierno de los EE.UU. con sus fuerzas armadas y sus poderosas agencias de Inteligencia, sus empresas trasnacionales con sus vínculos y relaciones al interior del país en todas las esferas de la vida social, y sus relaciones de poder en las organizaciones internacionales como la ONU, la OEA y otras.  Hay un episodio, menor si se quiere, que me contaron los trabajadores de la Ford que sobrevivieron al secuestro y la tortura.  En un momento del 77, el directorio de la Ford Argentina le escribe al embajador de los EE.UU. en el país para quejarse porque habían pedido que “desaparecieran” una cantidad de trabajadores y los grupos de tareas de Institutos Militares (con asiento en Campo de Mayo) habían secuestrado el doble.  No solo eran los gobernantes o agentes de inteligencia, todo el Imperio Norteamericano, incluyendo sus empresarios, se involucraron de manera directa, personal y decisiva en el Genocidio.  Todo lo demás es anécdota menor.

     

    Patrice Derian y Jane Kirkpatrick

    En 1977, el presidente Carter nombró a Patrice Derian como Secretaria para Derechos Humanos y Asuntos Humanitarios quien asumió un rol activo en receptar las denuncias argentinas y potenciarlas. En 1977 viajó a la Argentina y se entrevistó con Massera y otros altos jefes militares. Por su labor el Congreso de los EE.UU. suspendió la venta de armas y restringió algunos acuerdos bilaterales, también aportó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, viajara al país a pedido de los organismos y fuerzas políticas, entre las que destacaron el partido Comunista y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre de lo cual puedo dar testimonio personal ya que no solo viajé de Rosario a Buenos Aires para dar testimonio sobre mis secuestros sino que trabajé junto a otros compañeros y camaradas en organizar el viaje de decenas de víctimas y familiares a presentar testimonio ante la CIDH a pesar de los aprietes represivos contra la Liga entre los que se contó un allanamiento del local de la calle Corrientes al 1785 y el secuestro de los archivos de la Liga. La labor de Derian finalizó en 1981.

    ¿Cuáles fueron las razones que llevaron al gobierno de los EE.UU. , que había gestado y perpetrado el ciclo de golpes de estado que ya denunciamos, a crear esta Secretaría y respaldar algunas de estas acciones?  Contextualicemos como pedía el escriba de Clarín. Contextualicemos.

    En primer lugar, porque los EE.UU. se encuentran en shock por la repulsa popular a  la guerra de Vietnam, de la cual salieron derrotados en 1973 y necesitan contener la oleada de reclamos que no cesa en los campus universitarios y el crecimiento del movimiento contra el racismo que ha dado lugar a fenómenos sociales como el surgimiento de una fuerza revolucionarizada de masas como las Panteras Negras.

    En segundo lugar porque desde el golpe pinochetista de 1973 y del nuestro de 1976 una oleada de exiliados políticos ha recorrido Europa y los propios EE.UU. alimentando un inédito movimiento de solidaridad con las víctimas de las dictaduras que han ido creando un clima cada vez más hostil hacia el stablishment de los EE.UU. y sus principales figuras como Henry Kissinger  o las empresas como ITT que actuaron desfachatadamente en el golpe chileno.

    Y en tercer lugar porque los “think tanks” que siguen de cerca los procesos en la Unión Soviética y los países del llamado “campo socialista” apuntan a un punto débil que estos procesos tienen: el poder popular se ha licuado, la democracia socialista se ha estrechado, la guerra fría ha creado un clima de intolerancia que bien puede ser aprovechado por una potencia que desde su “destino manifiesto” no ha dejado de presentarse como el campeón de la democracia y los derechos humanos.

    Más allá de las motivaciones personales de Patrice Derian, su labor debe inscribirse en esta triple perspectiva funcional a la estrategia imperialista sin perder de vista que las dictaduras militares se caracterizaron por la creación de toda clase de espacios clandestinos por lo que debe relativizarse la verdadera eficacia de las medidas de suspensión o sanción puesto que lo que se interrumpía por una vía llegaba por otra y lo indiscutible que a las Fuerzas Armadas en Operaciones contrainsurgentes nunca le faltaron ni municiones ni combustible para mover sus vehículos, casualmente yankees en su inmensa mayoría.

    Y es llamativo que al resaltar la labor de Derian pocos se acuerden de Jane Kirkpatrick, nombrada embajadora de los EE.UU. ante la ONU en 1980, adquiriendo gran influencia en la política exterior del Imperio y autora de lo que se conoció como doctrina Kirkpatrick la que ella misma resumió brutalmente los gobiernos autoritarios tradicionales son menos represivos que las autocracias revolucionarias».  O lo que es lo mismo: sostendremos a todas las dictaduras anticomunistas y combatiremos cualquier gobierno que pretenda el menor nivel de autonomía de nuestro dominio.

    Kirkpatrick también tuvo una estrecha relación con la Argentina y se presume que fue ella la que indujo al General Galtieri a invadir las Islas Malvinas convencido de que los EE.UU. lo apoyarían por su rol en la lucha contra el comunismo, que la dictadura ya había extendido a la guerra contrarrevolucionaria en El Salvador y Nicaragua por medio del Batallón 601, especialista en Inteligencia Militar.

    Pretender que la acción de Patrice Derian estaba disociada de la labor general del gobierno de los EE.UU., que siempre se movió bajo el paradigma que conocemos como Doctrina Kirkpatrick, es al menos una ingenuidad. Y en la mayoría de los casos un fraude intelectual de proporciones gigantescas encaminado a resignificar la historia del Genocidio con patrañas contra Fidel, la Unión Soviética y el partido Comunista que no necesitan de la defensa de nadie.

    La Revolución Cubana no solo inspiró a la inmensa mayoría de los revolucionarios argentinos de todas las tradiciones, no solo aportó a la formación política  y combativa de cientos y miles de ellos sino que su embajador en Buenos Aires fue atacado por la Triple A en 1975 y varios de sus funcionarios cubanos y de sus empleados argentinos, desaparecidos por los grupos de tareas tal como se probó en el juicio por la causa Orletti, el centro clandestinos de Floresta al servicio de la Operación Cóndor.

    Es sabido que el Partido Comunista realizó una profunda reflexión sobre el periodo dictatorial del cual yo mismo he escrito un extenso texto[6], pero esa discusión siempre fue sobre la falta de eficacia de las políticas desplegadas que impidieron acumular el heroísmo de su militancia, el aporte inmenso de la estructura partidaria a la lucha por los derechos humanos dentro y fuera del país en ese periodo y nunca se pudo comprobar colaboración alguna del Partido Comunista como la que denuncia Kohan sobre casi todos los otros partidos con representación parlamentaria de entonces.

    Y sobre la Unión Soviética, se puede discutir si en los organismos internacionales fue más o menos explícita en la condena a la dictadura pero nadie vio jamás a un militar soviético en algún centro clandestino o alguna empresa estatal soviética aprovecharse del Plan Martínez de Hoz, más bien todo lo contrario, el proceso que impulsó la dictadura aumentó la concentración en manos de los grupos económicos norteamericanos, enemigos mortales de la URSS de entonces.

    Más allá o más acá de errores, inconsecuencias o limitaciones, no estuvo en la izquierda argentina[7]  o los gobiernos encabezados por los partidos Comunistas el respaldo, legitimación, financiación y aprovechamiento del golpe genocida sino en el Imperio y sus socios locales subordinados, empresarios, políticos, intelectuales, etc.

     

    Y quienes continúan a Derian y a Kirckpatric?

    Si existe una aparente contradicción entre Patrice Derian y Jane Kirkpatrick, sobre la cual se construye todo el discurso justificatorio de la bondad de Obama, supuesto continuador de las políticas de defensa de los derechos humanos de Carter/Derian, esta se resuelve en la comprensión que ambas, Derian y Kirkpatrick, encarnaban dos formas distintas de cumplir el mandato fundacional del Imperio: expandir por el mundo los valores y concepciones de los padres fundadores de los EE.UU., pues ese es el “destino manifiesto” con que Dios eligió al pueblo del norte.

    Y no estamos chicaneando, una larga serie de políticos contemporáneos, comenzando por el republicano Trump, insisten en que sus planteos están inspirados en el mismo Dios, cuestión que incide en la creciente tensión entre el Vaticano y la ultra derecha norteamericana.

    Derian creía que era con gestiones, apoyando a las fuerzas amigas del Tercer Mundo para que no cuestionen el capitalismo sino que luchen por mejorarlo (como diría años después el documento estratégico Santa Fe IV al señalar que había dos clases de organismos de derechos humanos, y que, por supuesto, había que apoyar a los que inscribían, e inscriben sus esfuerzos en la mejora del capitalismo) que se lograría expandir los valores de la democracia y los derechos humanos que les son propios.

    Kirkpatrick, por el contrario, creía que en un mundo en guerra (no importa si Fría o Caliente) no había lugar para sensiblerías y había que apoyar sin vacilaciones ni cuestionamientos a sus aliados, sean como sean.  Tal como había dicho años atrás Franklin Delano Roosevelt (también demócrata con fama de humanitario) “Somoza será un hijo de puta pero es nuestro hijo de puta”.

    Obama encarna al mismo tiempo la tradición Kirckpatrick, que derivó en el Acta Patriota del 2001, que borró todo compromiso con la democracia y la idea de la igualdad entre las personas y su consecuencia lógica, la Guerra contra el Terrorismo que los ha llevado a invadir o intervenir de todas las maneras posibles, una y otra vez Libia, Siria, Afganistán, Irak, Irán, Honduras, Paraguay, Colombia, Venezuela para no nombrar el interminable acoso contra Cuba, nada de lo cual interrumpió Obama a pesar de sus promesas electorales, inspiradas cierto en la tradición Carter Derian, pero solo de palabra.

    Para ir concluyendo digamos que la historia es clara, en las políticas reales, los EE.UU. se movieron mucho más en razón de la doctrina Kirkpatrick que por el discurso de Patrice Derian, y eso ha sido probado en sede judicial en los juicios por la Operación Cóndor de la Argentina y otros países, así como por infinitos investigadores de la cual prefiero citar a la compañera Stella Calloni que ha dedicado largos años a rastrear el accionar clandestino y subversivo de las agencias de los EE.UU.

    Y de las fundaciones.  Dice Stella en un trabajo conjunto con Alcira Argumedo “Además del control oligopólico privado de los medios de comunicación masiva -primero agencias de noticias, radio y cine; más tarde la poderosa televisión- otros instrumentos son los planes de acción psicológica.
    Para esto Estados Unidos necesitaba obtener análisis de situaciones a partir de investigaciones de carácter socio-político, que eran básicos para implementar las doctrinas de contra-insurgencia. Y a tal fin diseñó un trabajo de cooptación de intelectuales o universitarios progresistas, cuyas investigaciones les permitirían diseñar políticas precisas para legitimar su hegemonía ideológico-cultural. También en los últimos tiempos se conocieron nombres de intelectuales comprometidos en trabajos aparentemente culturales que eran pagados y utilizados por los organismos de inteligencia estadounidenses. Es en este tipo de tareas que una serie de fundaciones filantrópicas cumplen un papel esencial, otorgando becas, subsidios y generosos financiamientos.”[8]

    Por toda América Latina estas fundaciones han desparramado millones de dólares buscando coptar intelectuales que les provean de los conocimientos que buscan al tiempo que comienzan a modelarlos en lo que se conoce como el “pensamiento becario”, aquel pensamiento que se va adaptando a lo que se espera de él,  y comienza a producir una reflexión más y más cercana al pensamiento que el dominador quiere que hasta los dominados reproduzcan.  Frank Fannon llegó a decir que no hay día en que el colonizado no sueñe con el lugar del colonizador, y eso no es fruto de la casualidad o de las puras condiciones de vida, sino de una construcción cultural donde estos “pensadores progresistas pero moderados” juegan un papel fundamental.

    Cierto es que en la Argentina desde el fin de la dictadura ha sido el Estado el encargado de “financiar” a algunos organismos de derechos humanos con la consabida perdida de autonomía que hemos analizado en otras oportunidades, por ejemplo en la crisis de la Fundación de la Asociación Madres[9].

    Pero no podemos dejar de señalar que si hay una organización, el Centro de Estudios Legales y Sociales que no ha dejado de percibir cuantiosas donaciones por parte de Fundaciones como la Ford, la National Endowment for Democracy conocida como NED, o la fundación del complejo farmacéutico Merck, uno de los más poderosos del mundo.  El monto de lo reconocido por el Cels de las “donaciones” recibidas es asombroso: entre 2003 y 2012 es de casi 10 millones de dólares según consta en el cuadro de su web oficial que reproducimos

    2003   519.590 USD;  2004   531.259  USD;   2005   646.518 USD;

    2006   647.104 USD; 2007   813.577 USD; 2008    969.666 USD

    2009   963.223 USD; 2010  1.241.052 USD; 2011  1.692.751 USD;

    2012 1.946.864  USD  [10]

    Y en la misma pagina se reconoce que en el 2003, el 94% de los ingresos eran de Fundaciones y Organizaciones Internacionales, los aportes y donaciones personales apenas llegaba al 4% de lo ingresado.

    La Fundación Ford es bien conocida por su labor articulada con la CIA tal como lo denuncia  el biólogo  argentino Daniel Goldstein citado en el articulo de Calloni Argumedo que ya señalamos: «la Fundación Ford es (…) un organismo paragubernamental destinado a formular la táctica de contrainsurgencia civil para las dos Américas. La Fundación Ford se ha convertido en realidad en una nueva agencia de inteligencia destinada a los problemas sociales de los pueblos neocoloniales».

    Y basta señalar que la NED fue denunciada por el investigador francés Thierry Meissan como la cara legal de la CIA en un detallado informe que adjuntamos al pie de pagina donde entre otras perlitas informa que el propio Henry Kissinger es el administrador de la NED, entre otras estrellas de la defensa de los derechos humanos: El consejo de administración de la NED no es por lo tanto otra cosa que una correa de transmisión del Consejo de Seguridad Nacional. En aras de salvar las apariencias, se decidió que, de manera general, los agentes o ex agentes de la CIA no podían figurar en el consejo de administración. A pesar de lo anterior, las cosas no pueden estar más claras. La mayoría de los altos funcionarios que han desempeñado un papel central en el Consejo de Seguridad Nacional han sido administradores de la NED. En ese caso se encuentran, por ejemplo, Henry Kissinger, Franck Carlucci, Zbigniew Brzezinski y Paul Wolfowitz, personalidades que la Historia no recordará precisamente como idealistas de la democracia sino como estrategas cínicos de la violencia.”

    En las paginas del Cels sobre proyectos ejecutados los primeros tres proyectos de los que se da cuenta fueron financiados por la Fundación Ford y la NED: “Proyecto de fortalecimiento institucional Fundación Ford – Chile Fortalecimiento de organizaciones de derechos humanos: Programa de apoyo a organizaciones sociales National Endowment For Democracy (Ned) – Estados Unidos. Derechos humanos en las provincias argentinas y en la región, a través de la consolidación de sus organizaciones de la sociedad civil  National Endowment For Democracy (Ned) –Estados Unidos”[11]   Y si uno se toma el tiempo de revisar los proyectos y los sponsors se encontrará con sorpresas que la mayoría de los grupos y compañeros que acuden al Cels en procura de ayuda, seguramente ni imagina y que algún día su presidente Horacio Verbitsky, uno de los más enfáticos acusadores de complicidades con la dictadura de los comunistas de Argentina y todo el mundo, debería dar cuenta.

    Algunos analistas hablan de palomas y halcones en el Pentágono, en estos días se ha fortalecido el mito de la corriente humanitaria Carter Derian y la idea que Obama no pudo realizar sus proyectos humanitarios porque el stablishment se lo impidió.  Pamplinas.  Opiniones de ignorantes como diría el escriba de Clarín que reclamaba contextualizar que pretende ignorar que Obama es el jefe de un imperio tanto como Macri es el heredero de Martínez de Hoz y de Videla.

    Por eso tanto amor entre ellos y tanto esfuerzo por disimular su proyecto de sometimiento nacional y de súper explotación social en curso.  Pero una vez más se equivocan porque nos subestiman. Como subestiman al pueblo cubano al que pretenden comprar con una docena de hamburguesas y celulares con florcitas.

    No ignoramos que nuestro pueblo ha sufrido una derrota profunda que ha generado una frustración importante; pero este mismo pueblo supo sobreponerse al terrorismo de estado y reinstalar en la escena nacional las viejas e irresueltas cuestiones de la igualdad, la dignidad y el buen vivir de nuestro pueblo. Más temprano que tarde volveremos a luchar por ellas, y ojala la próxima contemos con las herramientas imprescindibles para dar la pelea en regla: una fuerza política alternativa y una vanguardia que supere el sectarismo y el posibilismo, que se inspire en las mejores tradiciones revolucionarias y se proponga representar en una nueva fuerza todas las banderas y todos los sueños que animaron a tantos miles de revolucionarios desde aquellos años en que se fundó la tradición comunista en la Argentina.

    Este texto fue escrito para la revista Centenario, http://www.elcentenario.com.ar

     

     [1] http://www.clarin.com/opinion/Obama-EEUU-URSS-dictadura_0_1525647471.html

    [2] http://www.clarin.com/opinion/Obama-derecho-visitar-ex-ESMA_0_1537046630.html

    [3] https://www.abuelas.org.ar/noticia/la-desclasificacion-un-triunfo-de-los-organismos-de-derechos-humanos-363

    [4] un listado minucioso de las organizaciones de todo tipo que el Terrorismo de Estado atacaría se encuentra en el anexo II de Inteligencia del Plan de Operaciones del Ejercito disponible en la pagina 129 del libro Documentos del Estado Terrorista www.jus.gob.ar/media/…/41-anm-documentos_del_estado_terrorista.pdf ,

    [5] https://www.rebelion.org/noticia.php?id=209683

    [6] El viraje del partido Comunista https://cronicasdelnuevosiglo.com/2000/11/01/el-viraje/

    [7] toda la teoría de los dos demonios pretende enrostrar a la izquierda armada la responsabilidad del  inicio del conflicto; porque en realidad los Dos Demonios nunca son dos, es la izquierda la culpable de todo,  los “represores” fueron forzados al “error”

    [8] https://seminarioddhh.wordpress.com/2015/03/17/reflexiones/

    [9] El verdadero debate pendiente en DD.HH., no será el de la autonomía? https://cronicasdelnuevosiglo.com/2011/07/24/el-verdadero-debate-pendiente-en-derechos-humanos-%C2%BFno-sera-el-de-la-autonomia/

     

    [10] http://www.cels.org.ar/cels/?info=detalleTpl&ids=9&lang=es&ss=61

     

    [11] http://www.cels.org.ar/cels/?info=detalleTpl&ids=9&lang=es&ss=139

     

  • Los herederos de Martínez de Hoz y de Videla

    Acerca de las derivaciones a largo plazo del 24demarzo

    Hemos dicho más de una vez que la negativa de un sector mayoritario del Poder Judicial y de poderosos formadores de opinión a calificar de Genocidio lo ocurrido en los años del Terrorismo de Estado, excedía largamente la dimensión jurídica del debate y constituía sin dudas el centro de la resignificación de la historia reciente: interrupción del orden constitucional o reorganización violenta y cruel del capitalismo
    De la respuesta que se obtenga será el diagnóstico sobre el gobierno de Macri.
    El periodista Horacio Vervitsky, en dialogo con María Seone, analizaba la marcha por Nisman de febrero del 2015 como «la emergencia de un sector social que tiene una representación política importante». Y concluyó, en tono laudatorio, que se trata de una nueva derecha política argentina, representada en el PRO, que es, a su juicio, «una derecha moderna, sometida a las reglas de la democracia y con capacidad electoral». El análisis de Verbitsky, expresado en declaraciones a Radio Del Plata, se enfoca en que el fenómeno de esa nueva derecha, con capacidad de movilización, es algo que no se veía en la Argentina desde 1916. «Es importante, porque tiende a soldar una fractura histórica de la sociedad. que se abrió en 1916 y que podría cerrarse exactamente un siglo después. por el surgimiento de una derecha moderna, sometida a las reglas de la democracia y con capacidad electoral».
    Seguramente que los hechos ocurridos en estos catorce meses habrán hecho cambiar de opinión a Verbitsky pero creo que grafican, en la pluma de uno de los más brillantes exponentes de un pensamiento que ha tenido apoyo estatal y amplia difusión en esta década, una mirada “formal” sobre el golpe del 24 de Marzo y sobre la democracia argentina.

    Tenemos otra mirada.
    En primer lugar, el Golpe del 24 de marzo no fue para nada un episodio “nacional”, era parte de una Operación Continental de Contrainsurgencia en el marco de la Guerra Fría, en la región que los EE.UU. consideran, desde Monroe hasta Obama, su patio trasero. En segundo lugar, en la Argentina, el Golpe tuvo un carácter anticipatorio, “preventivo” digamos, casi una Contra/revolución/preventiva dado que el proceso de acumulación de fuerzas desplegado entre el golpe gorila del 55 y el comienzo del Terrorismo de Estado, a finales del 74 (aproximadamente claro, porque desde diciembre de 1973 ya actuaba la Triple A), era suficiente para desafiar al Poder, pero todavía no tenía capacidades suficientes para confrontarlo en regla y derrotarlo.

    Se adelantaron a la construcción de la alternativa política capaz de lograr esas capacidades; y lo hicieron en procura de rescatar el capitalismo argentino de su crisis. La crisis que las luchas le habían puesto al modelo distributivo, de Estado Benefactor pero que había llegado a conceder el 50% de la renta nacional a los que cobraban salarios y jubilaciones; ese modelo capitalista no funcionaba a pleno, estaba en crisis y “su” solución fue la modificación abrupta de todas las variables económicas empezando por la reducción drástica de los salarios (en pocos meses bajó a cerca del 30% de la renta nacional), la suspensión, modificación o derogación lisa y llana de las leyes laborales conquistadas en lucha desde la primera de 1912 (propuesta por el socialista Alfredo Palacios), y las regulaciones de cualquier tipo que protegieran al trabajador y el pueblo.

    En segundo lugar, el Golpe tuvo funciones “constructivas” de un nuevo modo de reproducción ampliada del capital, eliminando todas las conquistas obreras y populares que funcionaban como limites reales al dominio imperial y la voracidad empresarial. Cierto es que las necesidades políticas de la dictadura dificultaron que despliegue el modelo neoliberal a pleno pero cuando Menem “realizó” todas sus perversas potencialidades Roberto Alemann explicó a un periodista que ellos habían eliminado la subversión, disciplinado el movimiento obrero y extirpado el marxismo de la educación por lo que privatizar, flexibilizar y desregular era solo problema de tiempo y oportunidad.

    Fue un genocidio en regla: la destrucción de un “grupo nacional” para reorganizar radicalmente la sociedad. Y lo lograron por su fuerza histórica como Estado Nacional nacido como Estado Represor desde la disolución del Ejercito Libertador de San Martín y su transformación en el Ejercito asesino de paraguayos en la llamada Guerra de la Triple Alianza o la Campaña del Desierto y los obreros de la Patagonia Rebelde o la Semana Trágica y así todo el siglo XX pasando por los golpes de 1930/1943/1955/1962/1966 hasta llegar al de 1976

    Pero no hay que olvidar que lo lograron por el apoyo estratégico de los EE.UU., que iba mucho más allá de la Escuela de las Américas o la Operación Cóndor y por la complicidad de un amplio campo de fuerzas sociales y políticas que prefirieron “entregarse” a los militares a correr el riesgo del triunfo revolucionario. Si Isabel firmaba decretos de exterminio de la subversión, el jefe opositor Ricardo Balbín, del radicalismo, hacía discursos contra la “guerrilla fabril”.

    Aunque muchos no lo pudieron entender (y por eso el kirchnerismo más progresista, ya en el siglo XXI, soñaba con una burguesía nacional que construyera un capitalismo “humanizado”) era el final histórico e inapelable de la supuesta “burguesía nacional”.

    Entre otras consecuencias que aún perduran, el Terrorismo de Estado, fragmentó violentamente la clase obrera disolviendo su relativa homogeneidad dando paso a una porción de desocupados permanente, a otra de trabajadores precarizados y temporales y solo una parte minoritaria, estable y con derechos. Pero también modificó a la burguesía local que se hizo más sumisa al Imperio, más mafiosa y corrupta, más voraz y cruel. Más burguesa.

    Pero el golpe tuvo otros efectos, ocultos al progresismo: el terror alimentó una forma de pensar las reformas y los cambios que se ha clasificado como “posibilista” o “realista” dado que nunca osa desafiar la correlación de fuerzas y el Poder Real, ese que se nombra poco pero se respeta mucho. En 1927, conmemorando los quinientos años de “El Príncipe” de Maquiavelo, Antonio Gramsci, desde la mazmorra del fascismo decía: “El realismo político “excesivo” (y por consiguiente superficial y mecánico) conduce frecuentemente a afirmar que el hombre de Estado debe operar sólo en el ámbito de la “realidad efectiva”, no interesarse por el “deber ser” sino únicamente por el “ser”. Lo cual significa que el hombre de Estado no debe tener perspectivas que estén más allá de su propia nariz”.

    Es que al aniquilamiento material se sumó el aniquilamiento simbólico que buscaba “borrar” de la memoria popular que por años las clases subalternas habían mejorado las condiciones de vida por el camino la organización y la lucha, acciones populares que modificaban la correlación de fuerzas y hacían posible lo que parecía imposible. Una serie de teorías y doctrinas conceptualizaban la acción “educativa” por medio de las armas: el anticomunismo en la base de todas ellas, la subversión apartida, la teoría de los dos demonios y el olvido de los noventa.

    Y si el posibilismo más vulgar ha dominado desde 1983 en adelante el pensamiento político de las fuerzas de centro izquierda y de izquierda moderada, para fines de los ochenta del siglo pasado, la derrota de los procesos de transición al socialismo modificaron la vieja Tercera Vía socialdemócrata que dejó de buscar un lugar intermedio entre el socialismo y el capitalismo para comenzar a imaginar un supuesto lugar intermedio entre el capitalismo neoliberal, “salvaje” y “financiarizado” y otro capitalismo nacional, “humano” y “productivo”, intentos vanos de ponerle apodos a un sistema que con su nombre define sin error posible a un modo de producción y dominación que funcionan de un modo inescindible y poco reformable.

    Agotada la legitimidad del Kirchnerismo ante las clases dominantes, justificada en su capacidad de superar la crisis capitalista del 2001 y renovar el capitalismo de sus modos neoliberales ya gastados (alguna vez dijimos que Kirchner fue el De la Rúa que no fue); y eso se visualizó en la crisis por las retenciones a la especulación sojera con la resolución 125 (año 2008), todos los intentos de “profundizar” el proceso, de modo tal de recuperar legitimidad social y derrotar una derecha que pretendía recuperar a pleno el modelo de país que se fundó con la picana eléctrica y se configuró plenamente por el peronismo en su modo menemista, se frustraron una y otra vez por la hegemonía ideológica de esta combinación de posibilismo y Tercera Vía posmoderna. Posibilismo de Tercera Vía que esterilizó los esfuerzos militantes y aún los aciertos del gobierno en el terreno de la Memoria, la asistencia social focalizada en los más pobres y el acercamiento a los procesos de búsqueda de cambios en Latinoamérica (afectados también, en diverso grado, por el mismo virus cultural del posibilismo de Tercera Vía).

    La otra consecuencia política del Genocidio fue la profundización del carácter delegativo del sistema democrático argentino donde si bien ya en el articulo 22 de la Constitución de 1853 se afirmaba que “El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición Nacional “ durante todo el siglo XX las luchas obreras, las movilizaciones estudiantiles, las rebeldías culturales, las iniciativas populares de autogestión en el terreno deportivo, cooperativo, etc. habían ido ampliando el estrecho margen liberal de una democracia minimalista para incorporar la movilización y la lucha social como un modo legitimo de conquistar derechos y resistir claudicaciones gubernamentales. Todo ello fue aplastado por el Golpe y estigmatizado como subversivo y “culpable” de las atrocidades sufridas por el pueblo.

    La batalla por la memoria, la verdad y la justicia ha estado en el medio de los esfuerzos por dotar de sentido social la “democracia recuperada” y reconstruir/constituir un sujeto social diezmado y desarticulado culturalmente por el Terrorismo de Estado y las claudicaciones progresistas iniciadas por Alfonsín en la inolvidable Semana Santa de 1987. La vida confirmó que la impunidad era sostén del neoliberalismo así como la memoria fue una parte sustancial del proceso de luchas que recorrieron año a año cada 24 de marzo, desde el primero en libertad hasta el último del 2015 en el que pocos imaginaban el escenario en ciernes que obliga a repensar todas las tareas de la lucha por una democracia verdadera y el mismo sentido de los actos del 24 de Marzo.

    El desprestigio de la política, provocado por una combinación de acciones espurias de los políticos llegados a la gestión, y una inteligente predica mediática reaccionaria, llevó primero al “que se vayan todos” del 2001 y ahora a la estigmatización de la militancia que encara el Pro con su modo de hacer política como si fuera una “no política” y la identificación de los militantes con los ñoquis que pueblan el aparato estatal desde siempre y que hoy son utilizados como justificación para una ronda de despidos casi inédita en democracia que remite a algo muy molesto para liberales y progresistas: lejos de ser un avance histórico y civilizatorio, el triunfo de la derecha explícita representa el retorno al gobierno del mismo bloque social que organizó y perpetró el golpe del 76.

    Si bien su objetivo es muy parecido al de entonces, reorganizar radicalmente la sociedad para valorizar el capital (hacer más rentable la ya muy rentable producción capitalista argentina) los tiempos y las perspectivas son otras.
    No solo porque los cambios de época y el desprestigio de los militares (en parte conquistado por el exitoso proceso de Memoria, verdad y justicia) impiden el despliegue de las formas más brutales de la represión política y social; sino porque también del lado del pueblo ha habido aprendizajes.

    Cierto es que no alcanzaron para conquistar lo que no teníamos en 1976 (ni en 1955, ni en 1930, ni en 1921): una fuerza política alternativa popular antiimperialista verdadera y propia, pero cierto es también que tenemos la gran oportunidad de reflexionar sobre nuestras derrotas y frustraciones, sobre los porqué del golpe genocida y los porqué de la derrota electoral del 2015, y dotado de esos saberes, que conceptualicen nuestra propia práctica de organización y lucha, nuestro pueblo podrá pararse al fin sobre sus propios puntos de apoyo y enfrentar con éxito a los golpistas de ayer y sus herederos.
    Una reflexión que para nada es similar a aquella que hacíamos en los tristes días posteriores al 76. No creo que las analogías históricas sean buenas. Ni este es el regreso a ninguna etapa histórica anterior ni el pueblo argentino está en la situación en que se encontraba tras el golpe del 55 o el 76, ni siquiera luego del triunfo de Menem.

    Si como decía Foucault, el derecho genera verdad, hay una importante parte de la sociedad que aprendió a resignificar la historia de las luchas obreras y populares, supo de héroes y de villanos y de luchas americanas como pocas veces antes. Supo que la única lucha que se pierde es la que se abandona y sabe también que el Poder sabe que el pueblo puede. Y podrá.

    Hasta ese momento seguiremos portando nuestros muertos y nuestros desaparecidos con nosotros. Para que nadie ni nada sea olvidado y al momento de la victoria, podamos pararnos sobre sus hombros para alcanzar, al fin, el cielo por asalto.

  • Lo que me reveló el Negro Cepeda sobre mis conversaciones con Alicia López.

    Dicen, que en algunos días de aquel octubre y noviembre de 1976, en los calabozos de la Cuarta (un centro clándestino al interior de una seccional de la Policía Provincial que funcionaba «normalmente» justo frente a la Escuela primaria López y Planes en la esquina de Bv. Zavalla y Tucumán, o sea a la vuelta de mi casa) mantuvimos, digo, largas conversaciones con Alicia López.

    Pero no recuerdo aquello de lo que hablamos, solo algunos indicios de lo que si recuerda Graciela Rosello de sus conversaciones con Alicia López, en el mismo lugar.

    Dicen que Alicia López murió en el patio de la seccional de Policía que funcionaba como un centro clándestino en alguna de sus celdas,  la que daba al patio, yo estuve unos cuarenta o cincuenta días porque no recuerdo bien.  Ni los días ni la muerte de Alicia López.

    Otros dicen que Alicia no murió allí sino que se la llevo un oficial del Ejercito Argentino, Nicolas Correa, jefe de Inteligencia del Area 212 con jurisdicción en la Capital santafecina, pero no lo pudimos saber porque Correa murió en el 2007, tres años antes del juicio sobre Alicia López protegido por Jorge Obeid y Carlos Reutemann que lo habían llevado a funciones de gobierno en el area de Seguridad en sus respectivos mandatos.

    De Alicia solo recordaba la sombra de una mujer cayendo en el trayecto que iba de las «tumbas» donde ella estaba hasta el miserable baño donde cada tanto y a desgano nos llevaban para limpiarnos un poco vez por vez.

    Pero no recordaba su voz ni sus palabras.

    ¿De qué hablaban a travez del agujero que estaba en lo alto de la pared entre las dos celdas dos presos políticos, uno de la Juventud Comunista y ella de la Juventud Peronista, uno estudiante a desgano de Matemáticas y la otra Profesora de Literatura y maestra rural, uno descendiente de judios habitantes del Imperio Ruso convulsionado por la Revolución Bolchevique y ella descendiente directa del mismisimo Brigadier General Estanisalao López, el mismo que apoyó a Artigas y protegió a San Martín en su retorno de la Campaña Libertadora a Chile y Perú cuando la oligarquía porteña, o sea Macri, Pinedo y la Vidal, mandaron apresarlo por desobedecer sus ordenes y liberar medio continente?

    Al Negro Cepeda lo quiero por muchas cosas.

    El había pasado por la Perla, en Córdoba, y también había estado en La Cuarta; como yo se había salvado por una cadena de casualidades que nunca terminamos de explicar del todo y la primera vez que lo vi fue en el majestuoso Salón de la Corte Suprema de la Nación cuando logramos que Víctor Brusa deje de ser Juez Federal.

    Me conmovió su figura, su firmeza, su convicción y sobre todo, estamos hablando de 1999, su reivindicación de la militancia Montonera cuando lo habitual era que muchos compañeros alegaran un pasado de «inocencia» o de «compromiso social».

    Que feliz estaba yo cuando el Mono dijo que era de la Juventud Guevarista del Ejercito Revolucionario del Pueblo y el Negro de la OPMM o sea de la Organización Política Militar Montonera.

    Si para quebrar nuestra identidad nos habían perseguido y encarcelado, la reivindicación de nuestra militancia era prueba de su fracaso profundo, aunque entonces y ahora parezca lo contrario.

    Luego, fuimos juntos a la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la Nación y a cuanto espacio nos permitiera decir que Victor Brusa era un torturador y que en la Cuarta de Santa Fe había funcionado un Centro Clándestino.

    Y su testimonio en el Juicio del 2009, cuando explicó que como Oficial de Logistica de Montoneros se dedicaba a la organización popular y por eso había fundado escuelas y cooperativas agrarias en el centro de la provincia de Santa Fe

     

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  • El ABC de una relación que hoy es central en el capitalismo. Nueve notas breves.

    Esta no es una descripción periodística del avance de los narcos, de los problemas que se sufren en las barriadas populares o el modo en que expresa en la política nacional o imperial. Es un escrito introductorio que pretende sentar algunas claves interpretativas que permitan seguir un fenómeno en expansión nacional y regional.

    En primer lugar, el tráfico de narcóticos es una actividad económica. Aunque parezca superfluo decirlo, es una actividad económica capitalista, puesto que consigue transformar un valor de uso en un valor de cambio, en una mercancía que se vende en el mercado y permite obtener una ganancia. Si así no fuera, no habría ni producción, ni venta, ni trafico de drogas. Y yo creo que conviene arrancar de este concepto para entender que, para un empresario, producir drogas, transportarlas y venderlas, es prácticamente lo mismo que producir sillas bicicletas o sándwiches de milanesa. Porque ningún empresario produce sillas porque le gusten las sillas, sino que produce sillas porque quiere obtener ganancias, y mutará a la rama de la economía que le asegure mayor ganancias tantas veces como sea necesario. De paso, ese transito es el que crea una tendencia a una ganancia media, la cuota de ganancia media que está hoy naturalizada cuando el empresario al momento de calcular el costo de su producto le introduce un 30% como retribución a su rol “organizador” del proceso. Ni 20% ni 40%, porque la cuota de ganancia media es un valor que se constituye históricamente y de algún modo mide la correlación de fuerzas de clases porque funciona como un condensado histórico de la lucha de clases. Cuando la lucha obrera y popular hace bajar esa cuota de ganancia media por debajo de las expectativas burguesas, sobrevienen reacciones violentas que pueden llegar al Genocidio y el Terrorismo de Estado para restablecer los valores “normales” .

    En segundo lugar, es una actividad económica que produce una mercancía cuyo consumo o, dicho en términos mas teóricos, cuya “realización” como mercancía, es decir, cuya venta y consumo, al mismo tiempo que garantiza la obtención de una ganancia al capitalista individual, le produce a la clase capitalista una función de control social y dominación capitalista. No todas las mercancías tienen esta virtud. Las sillas, por ejemplo no producen ningún efecto complementario al de la ganancia para los empresarios que lo producen, distribuyen y venden. Ese control social camina por varios andariveles. El que más se menta es que el consumo actual de drogas produce adicción enfermiza que, de alguna manera, atrapa el deseo, de modo tal que la vida del consumidor adicto se reduce sólo a consumir. Eso no fue siempre así. De hecho, los pueblos americanos usaban el tabaco y el tabaco no mataba. Hasta que se transformó en una adicción del mundo occidental y cristiano. En el museo del oro en Bogotá, que es el museo antropológico más interesante que he visto en mi vida, porque cuenta la historia de América con objetos de oro creados artesanalmente por los pueblos originario de hace miles de años, uno de los objetos exhibidos es un pororo de oro. Es como una bombilla que se usaba para aspirar la coca y entrar en trance, de modo tal que los chamanes se comunicaban con el “submundo” donde habitaban los dioses y actuaban como nexo entre ambos universos. Y no se producían muertes por consumo. El primer acto histórico que se convierte en un gran hecho político, en donde aparece esta cuestión del consumo, la adicción, el instrumento de dominación, el instrumento de control social, es, sin dudas, la Guerra del Opio de Inglaterra contra China (tuvo dos episodios, el primero de 1839 a 1942 y el segundo de 1856 a 1860). Los ingleses que estaban, desesperadamente, tratando de dominar económica y políticamente a China, realizan dos actos criminales. Uno: inducir al consumo de opio al pueblo chino, que antes no consumía y dos: arrancarle a China un puerto franco para la exportación de opio. Este puerto fue recuperado hace algunos años por la República Popular China y es lo que hoy se como Hong Kong. Es muy claro que el que instrumenta a la droga como una cuestión política es el Imperialismo. De hecho, ahora el negocio de la producción, venta y transporte de diversas drogas es un negocio enorme. El economista Jorge Beinstein lo calcula en 2 billones de dólares anuales con datos del año 2000. Ese negocio, obviamente, se basa en que el principal consumidor de drogas en el mundo es el pueblo norteamericano. 1 de cada 8 norteamericanos es adicto. Y está claro que dos billones de dólares solo se pueden lavar por el circuito financiero central. Se lava por la Banca City, la Morgan, la Banca Suiza, etc. El núcleo duro del sistema bancario, que es el que crea los paraísos fiscales, es también central en el trafico del dinero de las mafias/grupos empresariales narcos.

    En tercer lugar, el estado actual de este fenómeno, es uno de los resultados del ciclo histórico de la  lucha de clases a nivel regional, de los golpes de estado y la demolición de los proyectos colectivos transformadores que hubo en América Latina. Entre 1959 y 1980, los pueblos americanos, impulsados por la victoria cubana, se lanzan con convicción y estrategias diversas a la lucha por la Segunda y Definitiva Independencia va a ser aplastado por una operación continental de contrainsurgencia en la que se inscribe la dictadura cívico militar que tuvo lugar en nuestro país. La operación de contrainsurgencia en nuestro continente es la continuación de la guerra de Vietnam. Y es en relación a la guerra de Vietnam que los yanquis realizan dos operaciones de inducción al consumo. Primero propician el consumo de opio entre sus tropas para tratar de generar alguna valentía, algún espíritu militar en una fuerza desmoralizada, que no quiere ir al combate. Cualquier película comercial norteamericana nos va a mostrar a los soldados que, cuando se detiene el combate, se dedican a fumar porro. Droga que provee el propio ejercito. Está claro que la selva de Vietnam no van a tener un proveedor particular que no sea el mismo Ejercito. Y después, cuando se desata la ola pacifista que tiene que ver con la música, con Woodstock, con la resistencia negra y la lucha por los derechos civiles, todo eso que es el ciclo de los 60 en Estados Unidos, los sectores de poder se lanzan con todo a promover el consumo de la marihuana, de modo tal que quebrara esa oleada de resistencia. Desviarla hacia el consumo individual de drogas que esterilice la lucha. En ese marco, en 1973 se crea la DEA. Lo que se propone es ser el departamento estatal imperial de control de ese gran negocio. Porque rápidamente van a descubrir que el contrabando de droga le permite un financiamiento ilegal de sus actividades ilegales. En 1983, el Irangate, un gran escándalo cuando se descubre que el ejército de Estados Unidos, que caracterizaba a Irán como una potencia terrorista, le vendía armas para juntar plata para financiar la guerra contra Nicaragua. Eso es lo que se descubre y se publica, pero en realidad, lo que nos parece más importante, es que se montó toda una red de producción de droga. Y en todo el mundo pasan a utilizar la venta de droga para financiar las actividades de los grupos de inteligencia, etc. En 1980, el gobierno militar argentino, que está en un momento de gran fortaleza, auspicia y respalda un golpe militar narco en Bolivia, con Garcia Meza al frente. Un golpe terrible. Yo estaba en el Comité Central de la Federación Juvenil Comunista cuando volvió un compañero que se llamaba Alberto Méndez de Bolivia, totalmente asombrado porque los militares tiraban los bebés de los indios al aire y los ensartaban con la bayoneta. En pago, García Meza abre el primer camino de entrada de la droga a Argentina. Esta ruta va a ser de la frontera boliviana argentina a Rosario. ¿Por qué a Rosario? Porque ya habían privatizado los puertos. Entonces, el terrorismo de Estado y el narcotráfico actual tienen varias relaciones. En primer lugar produce cambios estructurales económicos que facilitan el despliegue del narcotráfico: privatiza los puertos, liquida todo tipo de control estatal sobre el comercio, las relaciones económicas, la producción. Por ejemplo, privatiza el banco de Santa Fe y, cuando se lo privatiza, en los noventa ya, quien lo compra es un grupo acusado de lavar dinero de los narcos. El fallecido ex gobernador santafecino Ingeniero Jorge Obeid es quien ejecuta la privatización. Él tuvo varios cambios en su vida, pasó de ser montonero, jefe local de la juventud peronista, luego menemista y murió siendo kirchnerista. Una vida que resume en si misma el recorrido de tantas y tantos compañeros que fueron culturalmente cooptados por el enemigo que decían combatir. Como tantos otros
    En cuarto lugar el cambio de lugar del negocio de venta de drogas corresponde enmarcar en un cambio más amplio y profundo, un cambio estructural en el capitalismo argentino y mundial. Hay una serie de cambios estructurales. Hay un cambio estructural económico aun más importante que es una consecuencia del terrorismo de Estado: el cambio del lugar de lo ilegal en las actividades económicas. Siempre hubo una parte de la actividad económica que fue ilegal, mafiosa, contrabandista. La burguesía argentina nace contrabandeando con el imperio inglés, mucho antes de nuestra primera Independencia y mucho antes de la primera Invasión Inglesa de 1806. Por lo tanto, el costado ilegal de la burguesía argentina es genético, pero con la dictadura se pierde toda distancia entre lo ilegal y lo legal. Y de hecho, recuerden, sobre todo en los 90, el carácter mafioso, cleptómano, sencillamente dicho: ladrón, de esa burguesía que es capaz de comprar YPF por el precio de uno de sus barcos. Se quedaron con una de las empresas de petróleo más grande del mundo y pagaron menos de lo que valía uno de los tantos barcos que la empresa tenía en su flota. Una burguesía que saquea. Que se roba las empresas estatales. Como una forma de superar la crisis de superproducción que se genera en los 70 en el capitalismo mundial, que va a sufrir una oleada de Resistencia Anticapitalista que arranca con el Mayo Francés, y va a seguir casi hasta los golpes de Estado. El capitalismo mundial le asigna un gran lugar al negocio de la droga, de la venta de armas, del trabajo esclavo en diversas ramas de economía, en primer lugar de la prostitución. Digamos, en general, a los negocios que no están permitidos, pero que en su conjunto tienen una dimensión enorme. Y que están digitados por el núcleo duro del capital internacional. No es un negocio que maneja el que tiene el bunker en la villa. Es un negocio que manejan los grandes capitalistas argentinos, que a su vez están subsumidos por los grandes capitales del mundo. Pablo escobar, como tantos otros, son personajes que manejan zonas liberadas por la DEA, que en algún momento intentan cierto grado de autonomía y allí es cuando se los liquida.

    En quinto lugar el negocio de la droga terminó generando otro negocio que es el negocio de la lucha contra la droga. Como lo demostró el Jefe de la Policía Santafesina, Hugo Tognoli, que era el jefe de la droga. Entonces es muy importante, para poder comprender este tema, que es uno de los centrales de los próximos períodos, que en Argentina hay un bloque de poder que se fundó con la conquista de España, pero que ha sufrido mutaciones continuas que le permiten mantener el dominio general de la Argentina en sus más diversas formas de existencia: económica, cultural, política, y que hay cambios en el lugar que ocupa el negocio ilegal. Ese lugar se lo da el sujeto que administra el poder en argentina.

    En sexto lugar, otro cambio, que es más reciente, de esta década, es lo que Javier Auyero, un investigador argentino radicado en Estados Unidos, llama la aparición de la Zona Gris. La Zona Gris es un concepto de Primo Levi que trata de explicarse y explicar qué lugar ocupan los prisioneros de la Campos de Concentración que pasan a ser guardias. Tema sumamente complejo. Para nosotros en nuestra lucha concreta, ese fenómeno generó una crisis en Rosario porque no pudimos consensuar qué hacer con gente que había sido militante popular y paso a ser represora luego de ser torturados. El caso es conocido como el caso Chomicky. Con el concepto de Zona Gris, Primo Levi, sobreviviente del genocidio nazi contra judíos, gitanos y comunistas durante la Segunda Guerra Mundial, lo fundamental que trata de marcar es la ambigüedad, lo gris es lo ambiguo. Y Auyero también trata de resaltar lo ambiguo. La investigación de Auyero es una investigación sociológica rigurosa, compleja, en muchas ciudades de la Argentina gobernada por diversos partidos y encuentra en todas más o menos lo siguiente: hay una ampliación de la función del Estado en el territorio, pero éstas funciones no están ejercidas por el Estado de manera tradicional sino por un nuevo sujeto que es al mismo tiempo narco, puntero político, mafioso, delincuente y víctima. Todo al mismo tiempo. Nosotros veníamos denunciando desde hace tiempo la articulación entre los barones bonaerenses, la policía y la mafia que maneja la droga en Argentina. La droga, la prostitución y los autos robados. Me parece a mí que el sujeto más notorio de esa figura es Duhalde, que ha adquirido un enorme poder con la droga en los 80 y cuando llega al gobierno de la provincia de Buenos Aires acuerda con Menem el fondo de reparación histórica que le permite manejar una cifra fenomenal y que entonces se aleja un poco, se dedica a la política y no al negocio de la droga.

    En séptimo lugar, conviene pensar de una manera integral el fenómeno que estamos estudiando. Hasta ahora estuvimos hablando de la dimensión económica, pero hay una dimensión mucho más dolorosa, una dimensión digamos humana, sobre cómo afecta al sujeto Pueblo, y sobre todo a la juventud. Para poder entender lo que está pasando hay que pensar en volver a la idea fuerte de que un genocidio no es una matanza grande, sino la eliminación de un grupo nacional para modificar la identidad de la sociedad, produciendo cambios radicales en el conjunto de la sociedad. Y nosotros somos una sociedad post genocidio. La Argentina es una sociedad post genocidio, sin ninguna duda, sus signos son transparentes. Se verifica en como se modificaron los valores culturales que se gestaron entre 1890 y 1975: valores de solidaridad, fraternidad, respeto, prestigio de los proyectos colectivos, lo que se denomina ahora asociacionismo. Todo eso fue muy golpeado por el terrorismo de Estado. Nosotros ahora estamos conviviendo con la tercera generación de personas que no conocen el trabajo estable en blanco. En un primer momento del gobierno kirchnerista, los subsidios, los bonos, la jubilación, todo eso estaba muy bien ¿pero hoy cuales son las aspiraciones que tiene un joven en una barriada popular? ¿A cuánto puede aspirar alguien vinculado al circuito que generó el gobierno kirchnerista? A un puesto en una cooperativa de trabajo. Eso sería lo mejor. 2500 pesos. Pero ese trabajo esta estigmatizado, hacer zanjas, pintar bancos en plaza, etc. El gobierno nacional que ofrece eso tiene dos problemas. El primer problema lo genero el gobierno, porque si alguien fomentó el consumo en la argentina fue el anterior gobierno nacional. Se asoció el consumo a la idea de mejoría. Si el deseo se resuelve consumiendo, ¿qué mejor que consumir drogas?. Es un problema de fondo, al consumismo se lo ha puesto en un lugar virtuoso. Entonces, a ese joven que vive en la barriada, que vos le ofreces 600, 800, 1000 pesos para ir a la escuela, resulta que al mismo tiempo lo bombardean con que tiene que tener determinadas zapatillas. Si un pibe chorro lo primero que hace con lo que roba es comprar un par de zapatillas, es más pibe que chorro. Está cumpliendo con el mandato que la sociedad le impone. A ese joven le aparecen ofertas de trabajar para algún narco, que es ganar mucha plata, pero además es ejercer violencia, desarrollar lo que se consideran virtudes del macho. Y eso en contraposición con las labores denigradas genera prestigio social en el territorio.

    En octavo lugar si algo es evidente, es que en términos macroeconómicos, el capitalismo argentino, la economía argentina, pudo durante diez años garantizar la ganancia para los grupos trasnacionales monopólicos, cuya ganancia creció en estos diez años en proporción al resto de la sociedad. Ya no. O sea, dicho en términos más sencillos los ricos son más ricos que antes. El Modelo podía garantizar la cuota de ganancia media a la que aspira cualquier burgués. Y, además, si había un gobierno que lo quisiera hacer, podía utilizar una parte de la enorme masa de ganancia de la burguesía como clase, para distribuirla por medio de jubilaciones, subsidios, pensiones, aumentar el presupuesto educativo, etc. Ese periodo de la economía argentina terminó. Por lo tanto, ahora quien quiera mantener esta proporción de ganancia, deberá ajustar. Ya no es un problema de profundizar, en mi opinión, es que si no modificas las partes, lo que está ocurriendo es que, como los burgueses no van a querer sacrificar su ganancia, el otro sector, por la vía de la inflación, empieza a recibir cada vez menos. Con lo cual, el atractivo del Modelo decrece y crece el peligro del agotamiento del ciclo reformista para dar lugar a otro, reaccionario y concentrador de la riqueza y el Poder.

    Yo terminaría con que tenemos tres desafíos muy grandes, centrales en la política argentina. Centrales porque la derecha y el Imperio tratan de asociar todo esto que yo dije a un concepto que es el de la inseguridad, el de revertir la política de Derechos Humanos en su conjunto, reconstruir un estado autoritario policial represivo, liquidar la idea de los derechos y volver a tener la idea de servicios. Y nosotros en este nudo, podemos cuestionar la violencia institucional, cuestionar el poder gobernante y construir una gran causa. Quien convenza al pueblo argentino de que puede resolver el problema de la droga, tendrá un gran apoyo popular. Y nosotros tenemos una propuesta. Es más, tenemos la única propuesta: hacer la Revolución. Algunos dirán !qué iluso! Los ilusos son los que creen que se puede resolver el problema de la droga sin hacer la Revolución. Es el centro del problema del capitalismo. Es como creer que puede haber capitalismo sin tortura. No hay capitalismo sin tortura. Y yo creo que tenemos que romper con esta idea de que la política es proponer cosas para mañana y la Revolución es un sueño eterno. Hay que explicar a la gente que hay que hacer una Revolución en argentina para terminar con los narcos, para terminar con la matanza de los chicos. Hay que ser muy claros que con pequeñas reformas esto no se resuelve. No se cura el cáncer con aspirinetas, si me permiten la metáfora sanitaria. Cuando yo viajo a Paraguay, exactamente en noviembre del año pasado, a hacer una misión internacional de derechos humanos, uno los informes que recibo es que a la Argentina ingresan 540 vuelos de contrabandistas por mes desde Paraguay. Es un coladero. ¿Eso no lo saben los que gobiernan, no lo saben las fuerzas represivas? Están todos en el negocio. Gendarmería no está más en la frontera. Prefectura no está más en el río Paraguay, están todos acá en los barrios pobres, cuidando el negocio de los narcos. La cuestión entre narcotráfico y política no es, como pretenden ellos, que se genera el fenómeno del narcoterrorismo, sino que es al revés, que el narcotráfico es fundacional del capitalismo contemporáneo. Que la lucha contra el narcotráfico es una lucha anticapitalista. Esto es una batalla cultural de proporción. El segundo desafío del período que está comenzando es disputar la juventud de las barriadas. Ese es hoy el centro de la disputa por el sujeto. Y el tercer desafío es poder construir propuestas mas rigurosas y convincentes de cómo afrontar este problema. Terminar con que la frontera sea un colador. Y el contrabando está vinculado a las empresas privadas de transporte, por ellas circula. Se financia con los bancos privados. Es muy difícil que esto se resuelva si no se mete mano a intereses muy pesados.


  • EN DEFENSA DE LA PLURALIDAD DE VOCES, NUESTRA SOLIDARIDAD CON VÍCTOR HUGO MORALES

    A un mes de asumir el gobierno de Macri, hay cosas y hechos que llaman poderosamente la atención. En primer lugar: La decisión de gobernar prescindiendo de uno de los poderes de un Estado de Derecho, como es el poder Legislativo. Durante la campaña, el partido electo puso mucho énfasis en el respeto a las instituciones de la república, sin embargo, en menos de una semana, tiró por la borda su propio discurso con una catarata de Decretos de Necesidad y Urgencia.

    Lo que vemos en estos pocos días son señales muy preocupantes. Uno puntual es La Ley de Medios, que no es una Ley K, es de todos los argentinos porque fue amplia y largamente debatida, y porque reemplazó la ley de facto de la última dictadura. Hemos sido críticos con el gobierno anterior, pero siempre estaremos y estamos defendiendo la Ley de Medios y su correcta aplicación. Los argentinos necesitamos más voces, porque la paz se construye en el respeto a la diversidad y aceptando críticas. Lo que si defendemos es la libertad de prensa y no la libertad de Empresa.

    Como en una marcha arrasadora, el gobierno de Macri ignora el Congreso Nacional para demoler por medio de falsos Decretos de Necesidad y Urgencia (ni son necesarios, ni se amerita ninguna urgencia salvo la de los grupos económicos y la derecha nostálgica) volteando algunas de las más importantes conquistas de la lucha popular de estos años.

    Han tenido particular saña en demoler la Ley de Medios por el desafío que implicaba al Poder Concentrado Monopólico en el plano de las comunicaciones, monopolio de emisoras y medios que es clave en la persistencia de una hegemonía cultural fundada por el Terrorismo de Estado y continuado en las “Democraduras” que hoy incrementa de modo exponencial su costado autoritario, discrecional y macartista.

    La mordaza puesta a Víctor Hugo Morales es una más de las que viene poniendo el gobierno de Macri, en un intento de disciplinamiento a través de las empresas privadas, en un vano intento de dejarnos sin voz, a los que pocas veces somos receptados en el circuito comunicacional, a los que resistimos y resistiremos siempre la violación a los derechos humanos. Puede ser que por un tiempo el dominio comunicacional sea casi completo. Puede ser. Siempre habrá un medio alternativo que mantenga el grito y la denuncia.

    También habrá que tomar nota para la próxima discusión sobre la democratización de los medios para no quedarse en la forma y avanzar de manera efectiva en la democratización de los medios de comunicación que deberán ser propiedad del pueblo organizado, en una proporción decisiva; para que la “libertad de empresa” no mate la “libertad de expresión” que todos defendemos, y que ahora defendemos contra un gobierno que en el altar de la Libertad de Empresa no duda en sacrificar el derecho de la gente y las organizaciones populares a dar a conocer su punto de vista, sus críticas y sus proyectos.

    En esa pelea estamos seguros de encontrarnos siempre con Víctor Hugo Morales y otras voces con los cuales no necesariamente pensaremos igual pero si podemos dialogar. Sin pluralidad de voces no hay democracia.

    *Fundación Servicio Paz y Justicia (SERPAJ)

    * Liga Argentina por los Derechos del Hombre

    *Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos