• Víctor Jara cumplió 85 años, y estuvimos allí para celebrarlo

    La mujer que está sentada allí tiene noventa años, cinco más que Víctor pero es dificil que se hayan visto nunca aunque Víctor creció y fue a la escuela en el poblado de Lonquen y ella vivía a unos pocos kilometros, en Isla de Maipo, pero en la zona rural.

    Qué los une?  Bueno, los unió la canción de Víctor que cantó con empeño y genialidad a campesinos pobres, solidarios, buenos cristianos y comprometidos políticamente con la lucha por la reforma agraria y la revolución que encarnaba Salvador Allende y la Unidad Popular.

    Campesinos como su marido, Sergio Maureira Lillo, que en 1973 tenía 46 años, y su hijo José 26, Rodolfo 22, Segundo 24 y Sergio  27.  Todos ellos fueron capturados por el Ejercito junto a otros diez compañeros campesinos, torturados, asesinados y tirados a un horno de cal, los hornos de Lonquen donde ahora estamos.  En el juicio se comprobó que algunos de ellos no estaban ni muertos cuando fueron tirados al horno de cal.

    La que ahora abraza a Purisima Elena Muñoz de Maureira, esposa y madre de cinco ejecutados políticos de Pinochet es la hija menor de Víctor Jara, Amanda, la que lleva el nombre de la mamá del padre y única jefa de la familia y el nombre de una de las canciones más populares y bellas de su papá: Te recuerdo Amanda.

    Amanda era muy chiquita cuando su papá fue apresado, torturado y asesinado en el Estado Chile, perteneciente entonces a la Universidad Técnica donde Víctor era docente y junto con muchos otros fueron apresados en  los primeros días del golpe de setiembre de 1973.  Allí Víctor ganó su primer premio por la creación artística: fue por Plegaria de un labrador, más que un himno para la generación de los 70.

    «Levántate y mírate las manos  para crecer estréchala a tu hermano.  Juntos iremos  unidos en la sangre hoy es el tiempo que puede ser mañana.»

    Ahora estamos en los cerros de Lonquen donde alguna vez estaban los hornos de Lonquen y donde en 1978 encontraron los restos de los quince campesinos considerados «desaparecidos» por el movimiento popular e «inexistentes» por la dictadura.  Como Santiago Maldonado cuya foto se levanta aquí una y otra vez.   Y aquí en medio de los cerros, en medio de la nada, en un silencio atronador y el vuelo rasante de los pajaros un cantante de Lonquen, más joven que el propio Víctor Jara de la foto, el eterno, empuña la guitarra y comienza a cantar la misma Plegaria.  Levantate y mirate las manos, para crecer estréchala a tu hermano.

    Y nos estrechamos con Alicia Lira de la Agrupación de Familiares Ejecutados Políticos, con Patricio Vejar de las Comunidades de Base Martin Luther King y con el Beto de la Corporación Villa Grimaldi, y con Andrea de la Fundación Víctor Jara y con Carlos el nieto de Purisima. Y hasta con un monje budista japonés que vino a caminar por la paz en estas montañas, en honor de Víctor Jara.

    Usa la misma tunica amarilla que usaban sus hermanos que se inmolaban en Viet Nam en resistencia al imperialismo yankee quemandose a lo bonzo. Todo vuelve, todo vuelve?

    Los que pueden caminaran un largo trecho de los hornos de Lonquén al estadio donde mataron a Víctor que hoy lleva su nombre.

    A la nochecita, se encienden las luces y prueban el sonido.  Alicia me sienta al lado de Joan Jara, de Amanda y del monje budista Gioro Nagase.  Joan también tiene noventa años, fue la compañera de Víctor y madre de sus hijas. Cuando Víctor la conoció era bailarina clásica, inglesa. Hermosa como ahora. Sus ojos casi no ven pero su mirada es pura y escucha a sus viejos amigos murmurando cada letra.  Cuando canta Violeta Parra desde el documental que proyectan alguna lagrima se le escapa pero está aquí.  En este mundo y por eso toma la foto de Santiago Maldonado y pide por Víctor, o sea por Santiago.

    Los que cantan, los Illapu, eran jovenes cuando Víctor era joven, y cantaban lo mismo que él. Hace cuarenta y seis años que cantan y cantan  lo mismo.  A la vida, a los campesinos, a los mapuches, al obrero, a la revolución.  Bueno, no cantan lo mismo pero creo que si Víctor viviera cantaría más o menos lo mismo.

    Su recital es largo, completo, musicalmente precioso y políticamente impecable.  Demuelen uno a  uno los mitos del progresismo chileno entregado al neoliberalismo.  Cúanto dura la transición a la democracia si cada vez estamos  más atrás?  La ley antiterrorista que aplican a los mapuches es terrorista.  Pregunten a los militares que hicieron en La Moneda.

    Y canta Víctor, De nuevo quieren manchar mi tierra con sangre obrera los que hablan de libertad y tienen las manos negras.  Los que quieren dividir a la madre de sus hijos y  quieren reconstruir la cruz que arrastrara Cristo. Quieren ocultar la infamia que legaron desde siglos, pero el color de asesinos no borrarán de su cara.

    Y el estadio lleno de «cabros chicos» que saltan y gritan como en un recital de rock pero no.  Este no es un recital cualquiera. Aquí se juega la memoria y el futuro.  En este pedacito de etica que sostiene la memoria está el futuro de Chile.  La suerte de las luchas por la democracia verdadera y por el respeto a la voluntad de los pueblos originarios. Y Víctor está con ellos. Con su guitarra en su brazo en alto y su sonrisa invencible

     

  • Elogio del tres…..un poema para Gabriela

     

     

     

     

    De los diez números, el tres

     

    es el que más vale.

     

     

     

    Porque todo juego comienza

     

    con el a la una, a las dos y a las tres

     

     

     

    Y ya se sabe que la tercera

     

    es la vencida

     

    como que no hay dos sin tres

     

     

     

    Y si hablamos de convicciones

     

    se sabe que cualquiera realiza algo una vez

     

    que muy pocos la pueden repetir

     

    pero que solo las cosas que valen mucho

     

    llegan a su tercera edición

     

     

     

    A la una, a las dos y a las tres

     

    el que no se escondió se embromó

     

     

     

    Pero por encima de todo

     

    yo amo al tres

     

    porque cada tres

     

    es como mil

     

    como cien mil o un millón

     

     

     

    Porque un tres

     

    de hace más de tres años

     

    una princesa abrió su ventana

     

    y decidió no dejar pasar al pirata malo

     

    el de la pata de palo y el ojo emparchado

     

     

     

    y en uno dos tres

     

    lo embrujó, lo conquistó y lo enamoró

     

    que no es lo mismo pero es igual

     

     

     

    a la una a las dos y a las tres

     

    que yo me quedo con Gabriela

     

    una

     

    y otra

     

    y otra vez.

     

     

     

  • Repudiamos la censura a Roberto Navarro, defendemos el derecho a la información. Taty Almeida, Lita Boitano, José Schulman, Carlos Pisone….

    Taty Almeida, Lita Boitano, José Schulman, Carlos Pisone, María Ines Brascesco, Graciela Blancatt, Betty Pazo, (siguen las firmas) repudian el despido de Roberto Navarro de C5N en un nuevo intento de censura que afecta nuestro derecho a la información veraz y diversa; censura que recorta aún más los espacios democráticos y el estado de derecho en la Argentina.

    Como mujeres y hombres de lucha por los derechos humanos nos solidarizamos con Navarro y exigimos el estricto cumplimiento de la Ley de Medios para garantizar el derecho humano a una informacíon veraz y plural


  • «Estar contigo o no estar contigo es

    la medida de mi tiempo».  Jorge Luis Borges

     

     

     

    Antes de ud.,

    antes de sus besos

    y sus abrazos

    Yo creía que

    la felicidad era un instante

    que restallaba en el aire

    Pero si de verás ud. existe

    su sola existencia me interpela,

    y cuestiona

    hasta mis creencias más profundas

    Si de verás Ud. existe,

    todo lo demás será

    tan insignificante

    como en este instante?

    Si de verás Ud. existe,

    la felicidad  volverá

    a tener nombre, su nombre ?

    ¿Será?

    entonces, el tiempo,

    una sucesión de instantes?

    una sucesión interminable

    de besos y caricias

    de miradas cómplices y

    sueños cumplidos?

    ¿Será?

    será, entonces,

    que existe Dios?

    ¿Será?

    será, entonces,

    que tanta pena derramada

    podía tener compensación

    sin Revolución?

    Pero,

    ¿y si ud.  es solo un sueño

    entre tantas pesadillas?

    Y el tiempo no es  solo este instante

    de felicidad soñada.

    Y si los sueños sueños son

    ¿Qué revolución

    compensará

    la pena de los hombres?

    ¿Y quién me dará

    la felicidad prometida?

     

     

  • Cuando estoy triste…solo un poema de un amor verdadero en tiempos de espanto.

     

    Cuando estoy triste

    leo

    las cartas de mi amada

    Habla de un capitán pirata

    y una princesa cansada

    de ver pasar los barcos

    desde su bella ventana

    Cuenta de una capitana

    que no entendía

    por qué

    los milicianos la seguían

    Sabe de una niña

    que escribía un libro

    donde cada hoja

    era la vida que no tenía

    Y escribe

    de puño y letra

    que conmigo se siente capitana

    de no sabe que batallón

    y princesa subiendo al barco pirata

    que navega en todas las mares

    y que puede cerrar el libro

    de las paginas en blanco

    porque la vida

    ya no es una promesa perfecta

    sino un presente desafiante

    que la enoja y embellece

    que la perturba y emociona

    que la desespera y conmueve

    que la sacude de abajo arriba

    desde la piel hasta las culpas

    viejas culpas cultivadas

    con fervor

    por madres y padres

    monjas y maestros

    primos y amantes

    tiradas por la ventana

    molidas en la cocina

    demonizadas en la cama

    y sacudidas con pasión

    en el aire de los días

    que la princesa vive

    como una capitana

    del que un libro

    contará su historia

    con amor


  • Una antigua leyenda enseña los peligros de no prestar atención a los procesos y enfocarse tanto en el instante que se pierde de vista lo real.  Dicen que atraparon una rana de una laguna y la pusieron en una olla de agua fría, la rana estaba cómoda y nadaba libremente, luego calentaron lentamente el agua. Al principio, el calorcito le pareció hasta agradable, y cuando el agua levantó temperatura ya estaba tan debilitada que no pudo saltar, y murió en el agua hirviendo.

    El gobierno de Macri se ubica exactamente en el cruce de dos parábolas históricas. Una es la que grafica el  fin del largo ciclo del «capitalismo democrático», cuyo inicio, imaginariamente, ubicamos en la Toma de la Bastilla, la Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre y el  Ciudadano en 1789, hasta la Caída de las Torres, el Acta Patriótica de 2001 y el ascenso al gobierno de los EE.UU. de Donald Trump, el burgués brutal y casi analfabeto que proclamó el fin de los derechos de los negros, los latinos, los musulmanes y casi todo el que no sea su par blanco, heterosexual  y ultra conservador.  En su etapa de decadencia civilizatoria el capitalismo no necesita ni aguanta siquiera la igualdad formal o el corset del derecho internacional de los derechos humanos.  La Guerra es su bandera y discurso, y no la paz y la dignidad humana.

    La otra parábola simboliza el fin de un ciclo corto de existencia simultánea, y en cierto modo articulada, de gobiernos progresistas resultantes del agotamiento del ciclo neoliberal fundamentalista y feroz que sobrevino al otro ciclo de dictaduras militares como las de Videla, Pinochet, Stroessner o Bordaberry.  La era del Unasur con Chávez, Fidel, Lula, Evo, Correa y los Kirchner, ha dado paso a este ciclo de recolonización imperial a fuerza de golpes de Estado como el de Brasil, Paraguay y Honduras, y de derrotas políticas resonantes como la de Argentina.  La era de la convergencia, llena de obstáculos y contradicciones pero convergencia virtuosa al fin de cuentas, entre gobiernos y movimientos populares casi no existe, y una feroz ofensiva busca arrasar derechos y conquistas populares de larga data.

    Es en esa secuencia histórica que debe pensarse la desaparición forzada de Santiago Maldonado, como un paso audaz en un camino ya recorrido de restricción de los espacios democráticos, minimización de la democracia representativa y arrasamiento del Estado de Derecho  (decretos para modificar la Corte Suprema, Protocolo de Seguridad, contracción de deuda externa ilegal, etc. etc.): pretendían naturalizar que el Estado no sólo puede desconocer derechos de los pueblos originarios, estigmatizar la militancia y reprimir como quiera sino que, nada menos, desaparecer a un joven y que la sociedad permanezca como espectadora o aún más, que aplauda.

    La firmeza de la familia Maldonado, de los organismos de derechos humanos, de algunos pocos comunicadores sociales, del movimiento popular en su conjunto y pluralidad frustraron ese objetivo, y van colocando a los gobernantes, gendarmes y jueces en el banquillo de los acusados.  Es un gran logro de la memoria que debe valorarse. Una vez más la presencia contundente y cotidiana de nuestros desaparecidos fue la fuerza política principal de nuestra lucha pero no olvidemos la metáfora de la rana: el agua todavía está caliente y ellos soplan el fuego de la ilegalidad en dirección a cruzar esa delgada línea que hay entre una democracia restringida y represora y un gobierno autoritario con máscara democrática, como sucede hoy en Honduras, Perú, Paraguay, Brasil y ha ocurrido tantas veces entre nosotros.

    Exijamos sin vueltas que nos devuelvan a Santiago y estemos alertas para que no nos roben los derechos y la libertad que supimos conquistar .

    Un poeta riojano, Ariel Ferraro, lo decía más lindo: Luciérnagas del mundo: uníos, para que la noche ciega de los hombres tenga sólo tropiezos de ternura»

     


  •  

    Buscando a Santiago Maldonado
    encontré a Lito Medina

     

    En uno de esos días
    en que la vida te pesa tanto
    que camino con la vista contra el suelo
    encontré al tucumano Lito Medina

    No lo vi nunca pero lo encontré
    en la esquina de Reconquista y Rivadavia
    a metros de la Plaza de Mayo
    allí donde la ciudad se desmorona
    entre bancos y jardines aéreos

    Yo buscaba a Santiago
    y tropecé con el Lito
    acostado en la vereda
    volviendo del Pozo de Vargas

    Yo buscaba al artesano
    no al bancario
    yo buscaba al que se fue al Sur
    y no al que vivía en Monteros

    Nunca lo vi al Lito
    antes de ayer

    pero una vez en Monteros
    los obreros municipales
    me contaron que el Ejercito
    se lo llevo en 1976

    y que lo que quedaba de él
    cuando volvía de la tortura
    en el piso, con los ojos todavía
    tapados pero bien abiertos
    cantaba la Internacional
    y lo volvían a moler a palos

    Arriba los pobres del Mundo
    de pie los esclavos sin pan

    Yo volvía de una pulcra
    limpia moderna y
    repugnante oficina oficial
    de los que fingen escuchar
    lo que no ven ni les importa

    Y gritemos todos unidos
    viva la Internacional

    Cuando lo vi en el suelo
    de la vereda del Banco
    donde trabajaba en Tucumán

    había escrito con tiza
    sobre la baldosa en que se había
    convertido
    y donde está Santiago
    la puta madre que los parió

    El día que el triunfo alcancemos
    ni esclavos ni hambrientos habrá

    Dijo el Lito mientras proponía
    y si pedimos algo más sencillo
    camarada?

    Digo, dijo el Lito Medina
    el que volvió del Pozo de Vargas
    y se quedó en la vereda del Banco
    Nación que ya ni queda

    Y si por ahora pedimos
    que no nos maten más

    y que si nos matan
    no nos torturen

    y que si nos torturan
    no nos desaparezcan

    Digo dijo el Lito
    que pasé treinta y nueve años
    encerrado en el Pozo de Vargas

    y no es justo
    que ni morir nos dejen

    Tropecé contra una mujer
    que pasaba y el Lito se fue
    solo quedó en el suelo
    la baldosa de la memoria
    que rezaba nombre y fecha
    y una extraña leyenda nueva

    Que aparezca Santiago
    no lo quiero aquí conmigo

    agrupemonos todos
    en la lucha final
    y se alcen los pueblos

    que ya es hora

  • Patricio Echegaray, los comunistas  y las dictaduras. Su declaración testimonial de 2015

    El Secretario General del Partido Comunista de la Argentina, Patricio Echegaray, declaró el miércoles 18 de marzo de 2015 en el Tribunal de San Martín como “testigo de contexto” en la causa por los crímenes cometidos en Mansión Seré. Se trata de la primera vez en la historia de los juicios por delitos de lesa humanidad que la autoridad máxima de un partido político toma parte en los testimonios de la querella.

    La declaración comenzó expresando “un fuerte reconocimiento a la lucha y la conducta de las víctimas de Mansión Seré y todas las víctimas del terrorismo de Estado en Argentina”, en particular “a los militantes del Partido Comunista que se caracterizaron por adoptar una actitud ejemplar”

    Entre las víctimas de Mansión Seré, Patricio tuvo una mención especial para Alejandro Etchenique, “quien cayó detenido junto a su hija allí, donde fueron sometidos a tormentos que ambos resistieron con una valentía admirable. Etchenique fue un compañero con el que militamos juntos en la Comisión de Relaciones Políticas y fue el profesor del primer curso que realicé sobre El Capital de Carlos Marx”

    Luego continuó apuntando que “el Partido Comunista es el núcleo de una cultura política que se ha forjado al calor de la lucha popular contra la injusticia, la explotación y la discriminación, y que debido a esa lucha ha sido objeto de persecución permanente por parte de las clases dominantes y del Estado burgués argentino”.

    Ampliando esta idea sostuvo: “Una cultura de rebeldía y resistencia que desde antes de su constitución institucional como organización política ya confrontaba contra la burguesía. Ejemplos de esto son las luchas del 1° de Mayo de 1890, la Patagonia Rebelde expresada en la figura histórica del Gallego Soto y la Semana Trágica. El Partido ha acumulado méritos trágicos en esta lucha. En ese sentido queremos recordar que pronto se cumplirán setenta años de la desaparición de Juan Ingalinella, el primer detenido-desaparecido de la historia argentina”

    “El Partido ha tenido que pugnar sin descanso contra una pila de leyes represivas como la tristemente célebre 4144 nacida en 1902, derogada en 1958, resucitada en 1969 bajo el número 18235 y puesta en vigor nuevamente en 1976 bajo el número 21259. Esta ley se convirtió en la ley de persecución política más perdurable de la historia argentina, cuyo objetivo fue expulsar de nuestro país a todos los extranjeros con ideas de izquierda. El Partido ha luchado igualmente contra el decreto anticomunista número 536/45, contra la Ley 13234 de 1948 que autorizó a movilizar militarmente a los huelguistas, política que dio inicio a la doctrina constitucional Conintes. También contra el Decreto 778/63 de represión a huelguistas y perturbadores”

    “Tuvo que enfrentar también el Decreto 4500/63 creador de la SIDE, que nació con el marcado fin de perseguir a los comunistas. Y por supuesto la Ley Anticomunista 17401 dictada en 1967 que, como su nombre lo indica, tuvo el explícito objetivo de reprimir y perseguir a los comunistas”

    “Me resultaría imposible abarcar el inventario completo de normas sancionadas para aniquilar la visión y organización marxista-leninista de transformación de la realidad. Sin dudas se trata de una lista innumerable, de manera que nos atenemos a citar las que nos parecen más significativas. Digamos que en la Argentina se ha hecho uso y abuso del artículo 23 de la Constitución Nacional sobre suspensión de garantías en caso de ataque exterior o conmoción interna. Artículo que vino a convertirse en el anclaje normativo de la Doctrina de Seguridad Nacional, y determinó que más de la mitad de los años entre 1930 y 1984 se viviera en estado de excepción, incluido el Estado de Sitio, lo que para miles de comunistas significó pasar muchísimos años en la clandestinidad, sufrir la cárcel y quedar a disposición del Poder Ejecutivo sin proceso ni causa judicial”

    “Ante este monstruoso cuerpo de disposiciones represivas ejercidas por el Estado nacional, hay que rescatar el papel de los militantes comunistas que a pesar de todas las persecuciones lograron ganar espacios institucionales. Militantes sindicales, estudiantiles y barriales que han encabezado la lucha del pueblo argentino. Militantes en derechos humanos, que enfrentaron y enfrentan estas aberraciones políticas y jurídicas sin reparar en esfuerzos y sacrificios”.

    Echegaray volvió a recalcar que “el golpe de 1976 obedeció a un plan nacional e internacional piloteado por Estados Unidos, un golpe que obedeció a los objetivos de poner fin a todos los elementos del Estado de Bienestar que se habían desarrollado tras la Segunda Guerra Mundial, y que tenía muy en cuenta el hecho de que la Revolución Cubana, hasta ese momento tratada como una excepcionalidad isleña, dejaba de serlo para transformarse en la base del crecimiento de las fuerzas de izquierda en América Latina. Al calor de la cubana se habían producido nuevas revoluciones en Chile y Nicaragua, y desde la Guerra de Vietnam soplaban vientos de fuertes dificultades para el imperialismo yanqui. En estas condiciones se pergeñó el golpe que apuntaba, por un lado, a liquidar las fuerzas de izquierda con capacidades transformadoras que podían aprovechar estos vientos de revolución, y por el otro, a impulsar medidas económicas que como mínimo establecieran la base de un nuevo modelo económico de explotación del capital, que hoy conocemos como neoliberalismo y que comenzó con la transformación de la deuda externa en instrumento de extorsión y dependencia”
    “En este contexto es que el Partido Comunista enfrentó a la Triple A y al golpe de Estado, batalló contra la dictadura, defendió a víctimas propias y de todos los partidos y en ningún caso proporcionó funcionarios a su servicio, como sucedió con otras fuerzas políticas”

    “El Partido Comunista se siente orgulloso de haberse constituido como el único partido querellante para la defensa de los derechos de sus víctimas y de todas las víctimas del Terrorismo de Estado. Y esto no es casual, sino que es absolutamente coherente con la historia y con el significado cultural del PC, que es una cultura de lucha contra la injusticia, la opresión y la discriminación”

    “En este sentido tenemos que recordar el papel de nuestros abogados: Julio Viaggio, Carlos Zamorano, Beinusz Smuckler, Eduardo Barcesat, Alberto Pedroncini, Nilda Tenenbaum, Carlos Israelson, Teresa Israel, Jaime Nuguer, Héctor Trajtemberg, entre otros, y por supuesto a los dirigentes y militantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre: Mario Alderete, Roberto Vallarino, Víctor Bruschi, Félix Cantero, Jaime Scmirgeld, Iris Pereyra, José Schulman, Graciela Rosemblun. Los abogados del PC firmaron alrededor de nueve mil habeas corpus”.

    No hay que olvidar que desde la Liga, el Partido fue una fuerza fundamental en la creación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de la cual Echegaray manifestó ante los magistrados sentirse “profundamente orgulloso de ser parte de su Consejo de Presidencia”

    “El Partido Comunista cumplió un gran papel también en la confrontación contra el Plan Cóndor que abarcaba Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Brasil. El PC tuvo un accionar nacional e internacional en la lucha por la defensa de los derechos humanos. En el ámbito internacional hicimos importantes gestiones para que organismos internacionales concentraran su atención en nuestro país, lo que incluiría la visita de la Comisión Interamericana. El de la camarada Inés Ollero, militante de la FJC que estuvo secuestrada en la ex ESMA y permanece desaparecida, fue el primer caso argentino tratado internacionalmente»

    “En los años de la dictadura el Partido Comunista Argentino hizo importantes gestiones en México, España, Francia, Alemania, en la Federación Mundial de Juventudes Democráticas. Al mismo tiempo dio protección, refugio y asistencia orgánico-técnica a numerosos compañeros de países limítrofes que por distintas razones estaban en la Argentina”

    “Basándose en su experiencia histórica, el Partido Comunista desarrolló un sofisticado sistema de militancia clandestina para poder solventar las necesidades de la lucha contra la dictadura. En mi caso, tras llegar a Buenos Aires luego de salir de la prisión en la provincia de San Juan, no pasé inmediatamente a la vida pública, sino que pasé directamente a la clandestinidad llevando adelante las tareas de las Juventudes Políticas.
    Sin embargo, mi casa fue descubierta: recibimos un asalto de la Triple A del que nos salvamos por la solidaridad del pueblo.
    La otra situación que debí atravesar fue un intento de secuestro del que zafé por dos motivos: por una contradicción jurisdiccional entra la Policía del Aeropuerto y la Federal que se disputaron mi captura, y, el otro, que la compañía brasilera en la que iba a viajar no me entregó y mantuvo dos horas el avión en la pista hasta que pude arribar a él”
    “Quiero por tanto rendir homenaje a todos los que trabajaron en la elaboración del trabajo clandestino del PCA, que era un trabajo clandestino -si se permite el término- muy científico y no de contingencia. Eran épocas en las que se sucedían las dictaduras y el aparato clandestino del PC se renovaba permanentemente: se cambiaban las casas y quintas de seguridad, las cuales tenían un trabajo previo de legitimación muy puntilloso, para que, cuando llegara como llegó el momento, ya se había construido la cobertura necesaria para no levantar sospechas. Está claro que este tipo de tareas solo la podía llevar adelante una organización como la nuestra, ampliamente probada en los años de lucha clandestina que nos impuso el Estado burgués en la Argentina”

    Ante la pregunta del tribunal acerca de si el Partido Comunista sacaba gente del país, Echegaray confirmó que “sólo en algunos casos especiales, porque no era una política del Partido sacar sus militantes al exterior. Pero si hemos ayudado a cientos de compañeros de otras organizaciones a hacerlo. Y eso fue posible por el imponente aparato de falsificación de documentos que nunca falló. Nunca un clandestino provisto de documentos otorgados por el Partido Comunista fue interceptado en una migración. Detrás de cada una de estas acciones hubo cientos de militantes anónimos que en la lucha contra la dictadura militar pusieron en riesgo su vida”
    El tribunal también preguntó al secretario general del PC cuáles creía que habían sido los niveles de afectación, a lo que Echegaray aseveró que “nosotros ubicamos como primer nivel de afectación los más de cinco mil comunistas despedidos de las empresas. ¿Por qué? Porque creemos que se apuntó a destruir un proceso de acumulación que venía desarrollando nuestra organización en el seno de la clase obrera. La misma había sido muy bien materializada en la masiva movilización contra López Rega que habíamos logrado junto a la Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Por supuesto también fuimos afectados en los más de quinientos militantes detenidos y torturados, de los cuales recuperamos trescientos cincuenta y ciento cincuenta fueron desaparecidos, de los cuales hasta el día de hoy recuperamos los restos de treinta y cinco de ellos”. El tribunal consultó a Echegaray sobre si esas listas eran definitivas: “Lamentablemente tenemos que decir que no, ya que en los últimos meses hemos tenido que incorporar nuevos datos”

    Una parte de la intervención estuvo dedicada a aclarar que “el Partido Comunista, pese a no haber adherido a la tesis de la lucha armada por una cuestión de análisis político, figuraba en un nivel muy especial del objetivo de los militares, puesto que nos consideraban, en primer lugar, responsables intelectuales e ideológicos por nuestra filiación marxista-leninista. Por la formación de cuadros, que sirvió a nuestra organización y nutrió además a diversas fuerzas del campo popular. Y porque ellos sabían, sin muchas precisiones pero lo sabían, que éramos la fuerza política con mayor capacidad estructural y logística para emprender una eventual confrontación militar”
    “Este plan fue explicitado por diversos personeros de la dictadura. Vale recordar a Suárez Mason quién sostuvo que la idea era atacar al Partido Comunista y a sus treinta organizaciones colaterales, tal como las llamaban”

    “La resistencia del PC a la dictadura empieza antes de la Triple A y antes del golpe. Es una resistencia que empieza tratando de promover una gestión multipartidaria que produjese un centro político que fuese capaz de actuar como freno al deterioro del pay el golpe. En ese sentido destacamos dos entrevistas que promovimos desde las Juventudes Políticas: una con Balbín y otra con Abal Medina. La opinión que nos llevamos de ambas entrevistas fue que lo que reinaba era un estado de desesperanza e indefensión. No había voluntad de resistir”

  • La deshumanización de los argentinos,    un proceso que viene de lejos

     

    “la casa humeando por la bomba,
    nosotros en pelotasen la calle
    y mi vieja sentada en una silla
    sin que nadie le diera un vaso de agua.
    Ahora uno dice, pero un vaso de agua no se le niega a nadie;
    pero bueh, en aquellos años, no cualquiera le daba un vaso
    de agua a un subversivo. O a la madre de un subversivo
    que no es lo mismo pero se sabe que es casi igual.”
    “Un vaso de agua”, del autor

     

     

    Aviso uno. Este no es un articulo de análisis del voto. Ojala fuera solo el voto.

    John Fitzgerald Kennedy, el blondo y “bueno” presidente de los EE.UU. dijo alguna vez que así como una sociedad trataba a la infancia expresaba su grado de  “civilización”, refiriendo a algo que nosotros preferimos llamar el grado de humanidad de los seres, la parte de humano que resiste el proceso de deshumanización que el capitalismo ejecuta por medio de todos sus modos de reproducción ampliada: los materiales, productivos, improductivos o nuevas formas de explotación de las fuerzas y saberes de las personas; y los otros, los espirituales, culturales, subjetivos, acaso más silenciosos, pero seguro que mucho más mortales.

    Algunos otros han dicho que el estado de las cárceles de un país miden de un modo exacto el estado social de la misma (no su calidad jurídica, sino su grado de desigualdad y crueldad de los poderosos hacia las víctimas del capitalismo, que son generalmente las encerradas por agredir a otras víctimas).

    No pienso citar estadísticas porque ¿qué estadística mide el sufrimiento de un niño que vive sin su familia, duerme en  las calles como un perro (le robé la frase al «compañero» del Pro que la dijo sin ironía) y trabaja en talleres clandestinos (un eufemismo típicamente argentino, ¿clandestinos los talleres de Flores, Floresta? no jodamos) y tiene un tiempo de vida tan corto que no duda en quemarlo con tabaco, sustancias y cualquier actividad que le depare algún instante de felicidad (o supuesta).

    La Unesco (y si lo dice la Unesco se le cree que el colonialismo mental a veces juega para el lado de la justicia) dice que la mitad de nuestras niñas y  niños son pobres, unos seis millones de seres humanos en proceso de deshumanización, de ellos más de un millón trescientos mil no solo son pobres sino que viven en la pobreza extrema.

    Los niños pobres comen mierda (cada vez menos leche, casi nada de frutas, comida chatarra barata o residual, y el clásico guiso blanco de hueso, verduritas y fideos con casi cero nutriente), van a escuelas que no tienen presupuesto y sus maestros están mal pagos, no cuentan con apoyo escolar y su acceso a la salud va en descenso fulminante.

    Ah, pero nadie derogó la firma de Argentina de los Pactos y Tratados que respaldan los derechos de las niñas y niños, seguramente piensan en los que recibirán suculentos regalos este fin de semana, que se ofrecen desde celulares hasta plataformas espaciales y robots de todo tipo.  Hace como diez años, Carlos Rosanzky, el Juez que tuvo el coraje de condenar por genocidio al chacal Echecolatz, dijo que la Argentina era el campeón mundial de suscripción de Pactos y Tratados, pero, y el pero lo dijo hace diez años, es decir, en medio del proceso que menos destrató a las niñas y niños, en los años que menos se violentaban sus derechos; pero también, dijo Carlos Rosanzky, es el campeón mundial en no cumplir los acuerdos internacionales.  Mucho antes que la Cortes Suprema dijera que se caga en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la misma Declaración de las Naciones Unidas, aunque algunos “genios” de los derechos humanos no se hayan enterado del cambio de época  y siguen esperando que Washington libere a Milagro o recupere a Santiago. Pamplinas.

    Y las cárceles. Para finales del 2015 la Comisión Provincial de la Memoria alertó: “las torturas y las muertes padecidas por las personas captadas por el sistema penal son de una dimensión y gravedad que socavan los cimientos del propio orden democrático. Argentina padece una profunda disociación entre su condición de referencia internacional por el proceso de enjuiciamientos de los crímenes de la dictadura y los ataques planificados, sistemáticos generalizados que se implementan contra una parte de la sociedad civil sobre los que judicialmente se consagrará la impunidad. Las torturas y muertes actuales son crímenes que interpelan los valores de verdad, justicia y memoria”

    Como casi todos deberían saber, desde la asunción del gobierno de Macri y sus Ceos, la tensión se fue resolviendo en sentido contrario al que la Comisión esperaba, y junto con ella todos los luchadores por los derechos humanos: hay una campaña persistente y perversa contra los avances en el plano de la Memoria, la Verdad y la Justicia que tuvo un punto alto con la decisión de liberar genocidas por la derogada ley del dos por uno, transitoriamente bloqueada por la lucha popular y si nombramos a Milagro y a Santiago Maldonado queremos visualizar la campaña de estigmatización contra la militancia popular y la creciente violencia represiva contra los que luchan y contra los que son solidarios, o sea contra los que muestran los más altos índices de humanidad: la rebeldía contra la injusticia, la conciencia de los derechos sociales, la solidaridad con los que sufren y resisten.

    Así fue siempre la base del proceso de deshumanización, matar lo humano en los más humanos de todos.

     

    Aviso dos. Cierto es que los modos de dominación cultural son muy sofisticados pero no olvidar nunca que empezaron matando indios, reprimiendo luchadores sociales y fundaron el país real con tres genocidios: la Conquista, la Campaña del Desierto y el Terrorismo de Estado. No son civilizados, son brutales asesinos.

    Cierto es que la actual etapa de dominación contiene elementos novedosos y hasta un poco asombrosos pero me niego a fingir que la derecha ha llegado por vez primera al gobierno, el poder o la hegemonía cultural en la sociedad. Todo lo contrario, porque la han tenido casi el tiempo en altos grados es que pueden hoy mostrarse desnudos como Cambiemos, sin necesidad de esconderse detrás de ninguna mascara.

    Anuncian ajustes, baja de impuestos para los ricos, ajuste feroz, destrucción de los espacios gratuitos de la educación y la investigación, subordinación al imperio y agreden la lucha venezolana por salvar la revolución bolivariana y no se produce ninguna insurrección popular en su contra, ni siquiera electoral, que ya sería bastante poco, pero ni eso.

    La derecha, sus capacidades militares y culturales están en estas tierras desde que el Imperio Español, poco después de exterminar moros y judíos en sus tierras y arrasar con los vascos, los catalanes, los gallegos y muchos otros, invadió el sur de las Américas y a sangre y fuego impuso su dominación. Resultado de ese proceso militar colonial genocida fue borrada la humanidad de los pueblos originarios, y luego de los africanos traídos como esclavos y luego de los pobres criollos y luego de los inmigrantes europeos traídos a trabajar en reemplazo de los indios exterminados y luego a los obreros industriales.

    Y legalmente eh, porque en 1902 a instancias de un gran «humanista» como Miguel Cané, autor de Juvenilla, una primorosa novela sobre el Colegio Nacional de Buenos Aires, se sancionó la ley 4144 que decretaba la no humanidad de los inmigrantes revoltosos, indeseables por ser hostiles al capitalismo; es decir que defendían su humanidad del régimen que la propia Iglesia ha denunciado como inhumano y fatal para los valores cristianos.

    Y la ley 4144 tuvo vigencia hasta 1957, no me jodan con el progresismo argentino. Y si la derogaron es porque ya estaban instalando la Doctrina de Seguridad Nacional que justificaría otras dos leyes, la 17401 de lucha contra el comunismo (1967) y la antisubversiva 20840 de 1974 (si, 1974, leíste bien) que daría base legal a la represión legal y a la ilegal que desembocó en el exterminio masivo de militantes de izquierda, marxistas, peronistas, religiosos, etc.

    Que siempre hubo una parte de la sociedad que resistió, cierto y conviene saber que a la sanción de la 4144 los obreros organizados de entonces respondieron con una huelga general y que nunca dejo de haber solidaridad con las  y los presos políticos, los desaparecidos y todas las víctimas de la represión.

    Si. Pero de una partecita de la sociedad, mientras el grueso se paralizaba por una combinación de terror, cobardía, conveniencia y luego, lenta pero persistentemente, convencimiento y asunción del discurso de las derechas enquistadas en el poder por medios militares que luego perpetúan en posiciones económicas, culturales, comunicacionales, etc.

    En el prologo a mi libro de relatos sobre la represión y la resistencia “Un vaso de agua”, escribió Fabiana Rousseaux y cito: Sin embargo, lo sencillo, lo obvio, la humanidad que radica en los actos cotidianos, quedan convertidos en  “lo extraño”, en la extranjeridad del otro, en medio de la cultura impregnada por el terror y por la denigración deshumanizante que tal como advertimos en los testimonios de la época, hasta un vaso de agua a una señora mayor a la que le acaban de destruir su casa por una bomba, convierte a la señora mayor en “otro”, por fuera de los “intocados”, porque la tragedia tiene eso, toca a algunos, que deberán portar en sus cuerpos ese signo trágico y concentrar allí el dolor y la falsa extrañeza que encarnarán a la vista de la sociedad. De este modo, pueden respirar en paz “los otros”, los que no fueron alcanzados por la bomba.

    Y si prestamos atención esa costra derechista dura no ha dejado de mostrarse en todos estos años, aún en los años de oro del kirchnerismo; porqué qué cosa eran las demostraciones de apoyo al campo de 2008, y las movilizaciones que arrancó Blumberg y sus pedidos de mano dura de 2004 o ¡cómo explicar el odio asesino de los varones contra las mujeres sino por la persistencia de una cultura del odio y la negación de la humanidad del otro, en este caso de las otras, de las mujeres por ser tal?.

    Si existiera algo así como lo que los periodistas llaman el “enano fascista”, ese enanito llegó con los españoles y se reprodujo con la derrota de Moreno, Monteagudo, San Martín, Belgrano y Guemes, el fusilamiento de Dorrego por Lavalle si quieren una escena simbólica. Y creció, creció con la 4144, con la 17401, con la 20840 y con los golpes del 30, del 43, del 55, del 62, del 66, del 76. Y con la claudicación de Alfonsín de Semana Santa. Y con Menem. Y con De la Rúa.

    No llegamos a Macri de casualidad.

    Aunque claro que  no estábamos condenados a esta mierda.

    La intentamos siempre y hasta hubo un proceso esforzado y popular de cambios, maravillosos, pero insuficientes que amerita un largo debate del cual solo aporto un punto de vista sobre un punto.

    García Llineras sobre el consumismo fomentado por los gobiernos populares. Cito: “Hay una ampliación del sector medio, de la capacidad de consumo de los trabajadores, hay una ampliación de derechos, necesarios, sino, no seríamos un gobierno progresista y revolucionario. Pero, si esta ampliación de capacidad de consumo, si esta ampliación de la capacidad de justicia social no viene acompañada con politización social, no estamos ganando el sentido común. Habremos creado una nueva clase media, con capacidad de consumo, con capacidad de satisfacción, pero portadora del viejo sentido común conservador.”

    Y el viejo sentido común conservador es el que viene de la Conquista, la Campaña y la represión.

    Contra ese sentido común conservador es la batalla y una batalla que puede tener rápidos y eficaces resultados porque esa batalla debe darse en la mente y el corazón de cada uno de nosotros.

    Ahora o nunca.

    A vencer o morir por la Argentina como decía el Roby concientes de aquello  que nos enseñaba Agustín Tosco “Las victorias más importantes y valiosas son las que se obtienen sobre las propias debilidades.   A partir de allí todo es posible.  Lo que va contra uno mismo, lo que choca contra el propio ser es lo que destruye.  Por eso también Ulyses Mc Daniel se afirmaba a sí mismo al exclamar: “ si alguna vez quebrara mis troncos.  O claudicara junto a mis compañeros.  Este juramento me matará…”  El ser o no ser de Hamlet se plantea en todo momento.  En cualquier circunstancia, en lo más sencillo y en lo más complejo en la vida del  hombre”.

    Y si ganamos esa primer y decisiva batalla, venceremos.

    Ahora y siempre.