• A la que quise
    y no pudo ser

    He soñado olvidarte,
    y no he podido.

    He buscado ignorarte,
    odiarte, borrarte, despreciarte,
    y no he podido…

    He pensado quitarte de mi vida,
    sacarte de mis fantasías,
    correrte de mi horizonte,
    (que ya no es largo
    pero sigue siendo rojo),
    y no he podido…

    Entonces,
    en esta madrugada, una vez mas
    en lo oscuro de un micro
    que cruza la noche
    por medio de mi vida
    he decidido celebrarte

    Celebrar,
    en esta soledad invisible
    que una vez, dos o cuarenta,
    (que no soy cultor de
    las matemáticas)
    fui tan tuyo
    como tu fuiste mía,

    Que los dos fuimos uno,
    al menos por un instante
    que es el único tiempo
    que admite la felicidad humana

    Celebrar
    que si hubo una vez,
    la esperanza sigue siendo
    la opción más improbable,
    y más real
    de este recuerdo
    imperturbable, indestructible
    cuasi invencible.

    en una madrugada de aquel febrero,
    entre Buenos y Córdoba


  • Los que creen en apagar el fuego con más gasolina

                          …el vicegobernador Gabriel Mariotto impulsó en el Senado

     la creación de la Policía Municipal con una estrategia

    diferenciada del Ejecutivo y convocó  a intendentes

    del Gran Buenos Aires, entre ellos, Sergio Massa…  

    la iniciativa confronta con el proyecto de Scioli

    que también plantea la creación de un cuerpo

    bajo las órdenes operativas de los municipios .

    El gobernador incorporó en la propuesta la dependencia

    orgánica y de funcionamiento de esa fuerza del

    ministerio de Seguridad , a cargo de Ricardo Casal.

    En ese punto está la disidencia. Mariotto quiere a Casal fuera

    del control estratégico. Propone mayor descentralización

    Clarín, 15 de agosto.

    A pesar de la contundencia del informe de la Comisión Provincial de la Memoria sobre la persistencia de la violencia institucional en toda la geografía de la provincia de Buenos Aires ( El informe sostiene que en 2011 se registraron 10.458 hechos violentos en penitenciarías bonaerenses, a razón de 30 por día; y que el hacinamiento y las condiciones inhumanas de detención siguen sin modificación mientras que el Dr. Cañón sostuvo que “la tortura es cruel, inhumana y humillante. Es una actividad sistémica, corporativa, realizada por un aparato de poder dentro del Estado. ¿Pero cuánta autonomía tienen estos aparatos de poder? ¿Hasta dónde se admite que esa autonomía exista? ¿Hay pactos de gobernabilidad que consienten que la tortura exista?”. Pagina 12, 15 de agosto) al vicegobernador Mariotto y un grupo de intendentes del más diverso signo político que van desde el titular de Morón al de Tigre no se les ocurre otra idea que…crear más policía.

    Ahora proponen ampliar las facultades de la llamada Policía Municipal, un engendro de los 90 claramente emparentado con el sistema policial norteamericano donde el poder local “conduce” su propia policía como si fuera un ejercito de ocupación contra los pobres y los indocumentados como se puede apreciar en cualquier película de Hollywood.

    Desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre advertimos que es un serio error pensar en resolver el problema de la llamada “inseguridad” y mucho menos terminar con la tortura en sede policial y carcelaria con la creación de más cuerpos policiales, por el contrario se trata de “depurarlos” de las incrustaciones culturales, que se expresan en hombres y mujeres con cargos en toda la estructura estatal policial, carcelaria y judicial,  que sufrieron por efecto del compromiso de las fuerzas policiales, penitenciarias y judiciales en el Terrorismo de Estado primero y en la represión del conflicto social después, pasando por las amplias redes de corrupción y pactos con las mafias que manejan la droga, la prostitución y el juego en el territorio.

    Desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre denunciamos que la subordinación de estas nuevas policías conlleva el peligro que se repita el caso ya denunciado del Coordinador de la Policía Urbana de San Miguel, Marcelo Mauricio Osores un ex suboficial carapintada, exonerado del ejército por su participación en el levantamiento de Mohamed Alí Seineldín, nacionalista de derecha cercano al Opus Dei que se dedica a amedrentar a todos los que cuestionan al poder local y articula con un grupo neo nazi autodenominado Congreso Nacional de Suboficiales Argentinos que realiza entrenamiento militar a sus adherentes ante la pasividad del Estado en todas sus dimensiones.

    El caso de Osores, aunque extremo, permite visualizar los peligros que se abren al poner fuerzas policiales en manos de los barones del conurbano por lo que reiteramos nuestra propuesta sobre las fuerzas de seguridad, incluida en el llamamiento por el 75º aniversario de la Liga: “La completa depuración de todas las Fuerzas estatales de seguridad (no solo las Fuerzas Armadas, también Gendarmería, Prefectura, el Servicio Penitenciario y todas las Policías: la Federal, las provinciales y las nuevas como la Metropolitana o las comunales de la provincia de Buenos Aires) de todos los elementos que hayan servido en el periodo de despliegue del terrorismo de Estado, hayan estado comprometidos en hechos de represión a la protesta social, tráfico de drogas, trata de personas o de corrupción. Derogación del articulo dela Ley de Agencias privadas de Seguridad que obliga a la contratación de personal retirado de las Fuerzas de seguridad para su dirección. Directa responsabilidad administrativa, política y penal de los gobernantes nacionales y provinciales por los crímenes cometidos por las fuerzas bajo su mando. Nunca Más una sola desaparición forzada de personas como la de los compañeros Julio López o Luciano Arruga; Nunca Más una sola víctima del Gatillo Fácil, la tortura en sede policial o carcelaria o los apremios de todo tipo contra los jóvenes, las prostitutas, travestis o hermanos latinoamericanos residentes en el país. Basta de criminalizar y judicializar la protesta social. Donde hay una necesidad hay un derecho y la represión es la señal de la voluntad del Poder de no renunciar a los privilegios que agravian y despojan al pueblo de sus derechos.  El Federalismo no puede servir de excusa para el consentimiento del gobierno nacional y el Parlamento sobre los crímenes dela Bonaerense, la Policía Santafecina, Jujeña o Formoseña, para nombrar a las más brutales y represoras de las policías provinciales.  Es totalmente inaceptable que las seccionales de las policías y las cárceles sean escenarios cotidianos de torturas, vejámenes, violaciones sexuales, ataques a las personas en estado de prostitución y otros sectores de los más vulnerables de la sociedad y todo tipo de atropellos a la dignidad humana. Nada lo excusa. La Liga seguirá al lado de todos los que luchan por la vivienda digna, la educación pública y el trabajo de ocho horas en condiciones sanas y con una paga suficiente para vivir dignamente y seremos solidarios con todos los reprimidos por el estado cualquiera sea su identidad política y los modos de ejercer el sagrado derecho a luchar por los derechos humanos, primer derecho  a defender,  no importa quien lo agravie ni el modo en que se defienda.”

    LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBREImagen


  • La UBA no admitirá a los represores condenados que quieran estudiar

    La decisión se tomó a partir de las solicitudes de Adolfo Donda, Carlos Jurio, Oscar Rolón y Carlos Suárez Mason (h), presos por delitos de lesa humanidad, de inscribirse en el programa de educación universitaria en cárceles.

    Los represores condenados Adolfo Donda Tigel, Oscar Rolón, Carlos Jurio, Carlos Guillermo Suárez Mason (h), no podrán estudiar en la Universidad de Buenos Aires (UBA), como tampoco podrá ninguno de los genocidas condenados que pretenda hacerlo en el futuro, gracias a la resolución unánime que dictó ayer el Consejo Superior de esa casa de estudios. La decisión fue tomada luego de que las facultades de Filosofía y Letras y Ciencias Sociales detectaran que los mencionados, condenados por delitos de lesa humanidad, habían solicitado inscribirse en el Programa UBA XXII de educación en cárceles, por lo que emitieron sendos dictámenes oponiéndose a las inscripciones. El caso fue tratado por una comisión ad hoc, integrada entre otros por la diputada nacional Adriana Puiggrós, presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación, el juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni y José Schulman, secretario general de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre; y luego abordado por la Comisión de Interpretación y Reglamento de la UBA. Ambas se manifestaron en contra de la admisión.
    «El debate que se abrió fue para demostrar la singularidad de la situación de los represores como detenidos, ellos no son presos comunes. Los delitos de lesa humanidad son excepcionales y el propio Estado establece esta singularidad, al declararlos imprescriptibles», señaló Schulman a Tiempo Argentino. A su vez, recordó a los «1400 estudiantes de la UBA que no están estudiando porque ellos los mataron, y ahora ese lugar vacío lo quieren ocupar sus asesinos».
    La resolución fue tomada por el órgano académico integrado por el rector de la UBA, Rubén Hallú, los decanos de las facultades, representantes de los claustros de profesores, graduados y estudiantes. «Es una clara expresión política de la Universidad», expresó Hallú. La Comisión de Interpretación y Reglamento entendió que si bien el propósito de la Universidad «no puede ser otro que permitir la libre discusión de ideas y la más amplia confrontación de concepciones del mundo», la particularidad del caso implica que «quienes aspiran a incorporarse a su comunidad universitaria, en la actualidad y desde siempre, defienden públicamente la tesis de una pretendida inexistencia, legitimidad o justificación de esos delitos de que fueran víctimas los propios miembros de su comunidad universitaria».
    Juan Pablo Parchuc, director del Programa Extensión en Cárceles de Filosofía y Letras mencionó que «es un hecho histórico que pone a la universidad pública a la altura de las discusiones actuales sobre el rechazo al genocidio y las políticas por memoria verdad y justicia».
    Donda, condenado a la pena de Prisión Perpetua por los delitos cometidos cuando integraba un grupo de tareas de la ESMA había pedido inscribirse en la carrera de abogacía, al igual que Jurio, condenado a 13 años de prisión por delitos de torturas seguida de muerte, y el ex policía federal Oscar Rolón, condenado a prisión perpetua por los crímenes cometidos en los centros clandestinos del llamado circuito ABO. Suárez Mason, en cambio, intentó estudiar Sociología. «


  • En la Faculta de Filosofía y Letras de la UBA se realizó un panel sobre el debate acerca de la pretensión de los genocidas detenidos en cárceles de acceder al programa UBA XXII construido para las personas privadas de su libertad……Intervinieron el Decano de Filo, Hugo Trinchero, el director de la catedra de ddhh de Filo, Marcelo Ferreyra, el secretario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, la compañera Karina Germano, liberada luego de diez años de prisión, el referente del Centro de Estudiantes del CUD de Devoto, Norberto Rodriguez con la coordinación de Juan Pablo Parchuc coordinador del trabajao en cárcel de la facultad  y militante de la Liga……para escuchar el audio del acto:   http://www.ivoox.com/genocidas-uba-xxii-audios-mp3_rf_1369194_1.html

     

     



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    Una historia de amor entre La Habana, Granada  y Buenos Aires.

    Lo conoció en Cuba y eso le hizo pensar que era un auténtico cubano, o lo que ella suponía que era un cubano; porque si la apurabas un poco para que te dijera cómo imaginaba su cubano ella te decía que sería como el Che, que como todos saben era argentino, rosarino, cordobés, porteño, peruano, guatemalteco, mexicano, cubano y luego, boliviano hasta el final.  Los días que estuvieron juntos, aquella primera vez, no se separaron ni un segundo, ni para filmar, que es lo que ella había ido a hacer a la isla. Que para eso era el viaje.  Para recoger imágenes para un documental sobre la cubanidad y el impacto del bloqueo o algo así porque después que lo conoció no le importaba mucho el documental ni nada . Pero fue después, y ya no estaban en Cuba, que ocurrió la sorpresa…

    Casi todo me lo contó en ese barcito que está en Palermo, ese que tiene mesitas sobre la vereda que da a la Plaza de los Artesanos donde nos gustaba tomar café y charlar sobre los amores propios y ajenos.  Resultó que el mulato, que ella creía habanero, vivía en Granada, al sur de Andalucía, en España; estaba casado, era ingeniero en sistemas y hasta tenía dos niñas pero se había enamorado de ella y estaba dispuesto a venirse abandonando todo, como el Che cuando se fue a Bolivia me dijo María del Carmen y yo no supe si me cargaba o se lo creía.  Llamé al mozo, le pedí una cerveza y brindamos por lo que sería el final de sus malos amores, esos que habían huido sin dejarle nada ni siquiera un rencor o  un dulzor con forma de niño.  ¿Para qué decirle que en mi anterior vida, en el inicio de la década del 90 había vivido en Cuba por unos meses y tenía una idea menos idealizada sobre los habitantes/todos/compañeros/revolucionarios de la Isla de la Libertad y un pronóstico de balance menos prometedor que el que ella imaginaba para lo que estaba comenzando?.   A lo mejor porque me tocó estar en La Habana el mismo día en que Fidel decretó el período especial y como si fuera una película en cámara lenta casi todo se fue derrumbando ante mis ojos aunque yo me volví bastante antes que el auto cayera al final del precipicio o sea cuando La Habana se quedó a oscuras y casi ni comida había en los puestos estatales.  Pero verlos actuar en aquellos primeros días me había convencido de que la canción de Silvio sobre los hombres que un día roban comida y al otro, dan la vida por la revolución, no era puro poema sino uno de los rostros posibles de la Revolución.  Los había mucho más preciosos, heroicos como el del Comandante o el de nuestra Mechi, cierto: pero también había otros mucho más horribles, el rostro decadente de los y las que se disponían a prostituirse de todas las maneras posibles, incluyendo la sexual, que acaso sea la menos deshonrosa.

    Pero este debía ser de los buenos pensé y me propuse firmemente creerlo;  hijo de un personaje cercano a la dirección de la Revolución, había recibido la mejor formación y había cumplido todas las tareas que le asignaron, incluida esa de ir a estudiar computación a Córdoba (la andaluza y todavía casi mora) y él no tuvo la culpa de que la catalana, aquella de los ojos enormes, se enamorara y además, quedara embarazada cuando todavía él no había terminado el post grado que lo había llevado tan lejos de Martí y la Plaza de la Revolución.

    La primera vez que lo vi en la casa de  María del Carmen me pareció que era de los nuestros, si hasta ruso sabía de su paso  por el Ejército y algunas misiones cumplidas que –como buen cubano- insinuó pero no dijo mucho y se quedó. Se quedó callado cuando pregunté sobre su relación actual con la Revolución y se quedó en la Argentina, en Buenos Aires y en la casa de María del Carmen, que lo acogió como hacía con todos: abriendo su cocina, y qué  bien que cocina; poniendo sus computadoras y aparatos de cine a su disposición –porque él quería cambiar el sentido de su vida y dedicarse al arte  como  ella, le dijo al oído y así estaremos más cerca para el resto de nuestras vidas, mientras le tomaba las manos en el patio con las flores y el jardín enorme donde podían sentarse en el banco, frente a la fuente, para amarse con los ojos antes de….

    Él se vino con algún dinero de un emprendimiento comercial que había iniciado apenas terminada su carrera y que -le dijo al llegar- había finalizado por amor a ella.  Nunca estuvo del todo claro cuál era el emprendimiento ni cuántos euros traía, porque de entrada se convino que la cuota alimentaria para sus dos hijas lo aportaría María del Carmen –pero sólo hasta que consiga trabajo, dijo él después de negarse dos veces y acceder con mucha pena a la tercera- y él compraría algunas cosas que faltaban o que no le gustaban.  Lo primero que él cambió fue la cama porque dijo que no era de buen gusto acostarse donde otros hombres lo habrían hecho y compró una cama imponente.  Enorme, casi monumental diría yo. Con cajones abajo y una altura respetable. Como para que con un buen cobertor, más que una cama pareciera una pequeña plaza en medio del dormitorio. Una cama para toda la vida, le explicó al vendedor cuando le preguntaron lo que andaba buscando.

    Los primeros meses se comportó como uno se imagina que se debiera comportar un amante caribeño. Se lo veía pronto a satisfacer cualquier pedido de María del Carmen, y más bien se anticipaba a todo y antes que ella abriera la boca él ya estaba trayendo el té con canela o conectando las pantallas de las computadoras para que pareciera un cine, amén que lo segundo que compró fue un televisor gigante de esos que se ponen en los bares para los mundiales de fútbol, con lo que decía tener todo lo que se necesita en la vida: una buena cama para hacer el amor y un buen televisor para mirar películas acomodado en un sofá y con un vasito de ron en la mano mientras comentaba peripecias de otros revolucionarios, acaso con menos suerte que él pero cada uno vivía su tiempo y su historia, ¿no es cierto? me preguntaba, no sé si con sorna o convicción guevarista.   Las cosas parecían de maravillas y el primer fin de año, él voló una semana a ver las niñas, cierto es que con el aguinaldo de María del Carmen, pero volvió puntualmente para pasar el año nuevo juntos, que no me lo iba a perder le decía a medianoche mientras descorchaba un champagne francés y la abrazaba con pasión verdadera.

    Pero tenía mala suerte, me dijo María del Carmen en una de las pocas veces que volvimos a charlar solos, en la confianza de una amistad de años:  a pesar de que se presentaba en todos lados, ningún puesto de trabajo lo conformaba y los euros se iban acabando.  Las reservas de María del Carmen para cambiar el departamento se esfumaron en pocos meses y empezaron las discusiones. El empezó a decir que estaba dispuesto a sacrificar su vocación artística y volver al trabajo de ingeniero de sistemas pero…cuánto que tarda la Universitat de les Illes Balears para certificar el título y cuántas preguntas que hay que contestar para un empleo de poca monta decía él, mientras se anotaba en cursos de arte urbano y en cuanto taller literario o artístico se enteraba.   Un día dijo que ya había conseguido un empleo y María del Carmen estaba tan contenta que me habló a la oficina, eso que no hacía nunca porque sabe que a los patrones no les gusta que atienda llamadas personales, pero tampoco. Algo se interpuso y el empleo se frustró y ahí fue que el cubano me pidió tomar un café a solas, como una charla de hombres, insinuó. No entendía bien lo que quería pero después, en mi casa, tratando de ordenar las ideas y descifrar las frases sueltas, me di cuenta que él esperaba que María del Carmen, con sus relaciones en el Instituto de Cine y las autoridades de Cultura de la Nación, debería haberle conseguido un buen empleo, como esos que consiguen los hijos y los familiares de los desaparecidos dijo en un momento, que después de todo él también era hijo de revolucionarios y merecía algún reconocimiento; pero todo eso lo dijo en medio de un relato sobre sus apasionados encuentros con María del Carmen y el modo que ella reaccionaba en las peleas, que me confundía totalmente. Nunca supe si él me ponía a prueba exhibiendo sus dotes de amante o estaba preparando la retirada; aunque sí entendí que me quería de mensajero para María del Carmen: que si quería la gloria de la Revolución en la cama debía abrirle la puerta del shopping del consumo porteño con un empleo digno, o no, pero bien pago.

    Luego pasaron cosas que no conozco y mejor no enterarse, pero a los quince días comenzó una campaña cibernética de desprestigio de María del Carmen entre sus amigos (los de María del Carmen, que él casi no conocía a nadie por su cuenta) buscando apoyos en su disputa matrimonial. Otra vez tomamos café y recuerdo que sólo atiné a decirle que la continuidad  o la ruptura de una pareja no era objeto de debate  público y mucho menos podía resolverse por medio de una asamblea popular, donde los amigos impongan sanciones a alguna de las partes.   Finalmente se fue del departamento de María del Carmen, cuando ella le alquiló uno por la zona de San Telmo, que él no podía ir a esos mono ambientes que hay por Congreso y empezó a llevarse todo lo que había comprado empezando por la cama, y cuentan los que lo visitaron en esos días que al ponerla en el dormitorio tuvo que dejar la puerta abierta y entrar saltando al monumento que él había levantado a sus capacidades amatorias.  Amagó con trabajar de lo que sea hasta que consiguió un pasaje para volar a la Isla de la Libertad y allí vino el final más inesperado de la historia porque decidió llevarse la cama para allá en un gesto de vaya a saber que significado erótico pero de un costo elevado porque la señora cama pesaba lo suyo y volar con ella fue el último precio –alto, pero esta vez liberador- que la María del Carmen pagó por su romance con la Revolución Cubana.


  • El carácter histórico de los juicios contra los perpetradores del genocidio sufrido por el pueblo argentino en los ’70 deriva de la “singularidad” de que esta vez se pudo quebrar la impunidad que el Estado ha brindado a todos los genocidas y a casi todos los represores desde la invasión militar colonial española, pasando por los crímenes de la Inquisición y los sufridos en las guerras de independencia, siguiendo por los cometidos por el Estado durante todo el siglo XX hasta diciembre de 2001. La impunidad es la llave de la continuidad del horror inicial hasta el paroxismo del ’76. Y ha sido el Estado el constructor y sostén de dicha impunidad. En ese proceso, la idea de la “continuidad jurídica”, la pretensión de que los actos criminales de un poder ilegal son legales –tal como sentó doctrina la Corte Suprema al avalar el golpe del ’30– ha sido la justificación que el liberalismo prestó a la construcción de una cultura represora que hoy asoma en la pretensión de “normalidad jurídica” dogmática al momento del Juicio y Castigo.

    Digámoslo de entrada, no es el derecho al estudio de ciudadanos en situación de cárcel lo que se discute al momento de posicionarse frente a la pretensión de algunos represores de “estudiar” en la UBA; para nada, lo que se discute es cómo se enfrenta la estrategia de impunidad para los genocidas que el Estado construyó desde el primer momento y que no ha cesado de intentarse hasta hoy por medio de tres formas principales: la impunidad biológica (“estirar” los procesos judiciales para que los represores mueran “acusados” pero sin condena, como Pinochet en Chile); la impunidad del poder económico (que pretende un genocidio sin sentido, sin beneficiarios, que niega aquello de Walsh en su Carta: “En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes, sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”). Y hay aún, para nuestra sorpresa, una estrategia de los condenados para sostener su impunidad. Y así como enfrentamos, desde el ’76, todas las impunidades, nos toca ahora enfrentar la pretensión de un trato preferencial para ellos: detenciones domiciliarias, eximición de juicios o cárcel por razones de salud y ahora “estudiar” en la UBA, como si fueran simples personas nacidas en hogares de escasos recursos y excluidos del sistema educativo por el capitalismo, “refundado” por el terrorismo de Estado, que se basa en la exclusión social y la discriminación hacia los débiles.

    Pero no es el caso. Casi todos ellos estudiaron carreras militares o policiales en su juventud, tuvieron luego entre 20 y 30 años para emprender nuevos estudios en el largo período que pasó entre que fueron identificados como los responsables de los centros clandestinos y el terrorismo de Estado y el momento de su prisión. Pero no lo hicieron; tampoco “comprendieron” y “reconocieron” el daño que hicieron a la sociedad, más bien, todo lo contrario. Son ellos los privilegiados, los discriminadores y los que todavía deben a la sociedad la información sobre el destino de los desaparecidos. Que no se los juzgue por esos delitos continuos es una más de las formas en que sectores del aparato jurídico estatal los sigue protegiendo. Como el Servicio Penitenciario, que los trata como si fueran los dueños del país, creándoles condiciones que ningún otro preso tiene, aun cuando llegan a “cárcel común”, no es común su condición carcelaria. Siempre privilegios.

    La UBA no sólo tiene el deber de enfrentar esta estrategia de impunidad con máscara estudiantil, tiene la oportunidad de escuchar a los universitarios víctimas del terror que esperan un gesto claro de repudio a los represores y de reivindicación de los “desaparecidos” de la universidad por la acción de estos genocidas que ahora pretenden, nada menos, ocupar ellos mismos su ausencia tan querida.

    José Schulman es Secretario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.


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    En el año de su setenta y cinco aniversario, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, al valorar su historia de lucha como parte de todas las luchas por la conquista de todos los derechos humanos para todos, propone y se compromete a luchar por los siguientes actos gubernamentales, legislativos o jurídicos,  necesarios para derrotar  plenamente la impunidad y avanzar hacia el pleno acceso de todos a todos los derechos humanos.

    Desde el 20 de diciembre de 1937, los militantes dela Ligahemos  aportado a la lucha por la libertad de todos los presos políticos, todos los torturados y perseguidos de todos los gobiernos. Hemos enfrentado absolutamente todas las dictaduras, la del 30, la del 43, la del 55,  la del 62, la del 66 y por supuesto a la aupada en el poder el 24 de marzo de 1976; y no hemos dejado de luchar bajo los gobiernos electos bajo normas constitucionales.  Fuimos los primeros, y no solo enla Argentina, en toda América; y por mucho tiempo fuimos una de las pocas organizaciones populares dedicada a la lucha por los derechos humanos, aunque nunca estuvimos solos. Heredamos las luchas del Socorro Rojo y  los esfuerzos de los anarquistas, socialistas y comunistas para que el movimiento sindical de las primeras décadas del siglo pasado se hiciera cargo de esta causa. También la de los combatientes radicales que enfrentaron el primer golpe militar del Siglo XX tanto como la de la Resistencia Peronista al Golpe Gorila del 55.  En los 60, convivimos con las comisiones de familiares y organizaciones de abogados que promovió la izquierda peronista, guevarista y de otras tradiciones como la Gremial de Abogados. Apoyamos y fuimos parte de las comisiones de derechos humanos dela C.G.T. de los Argentinos, la Federación Universitaria de la Argentina  y otras instancias de coordinación como fue la primer Asamblea Permanente por los Derechos Humanos así como contribuimos decisivamente al fortalecimiento del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos,la Comisiónde Familiares de Presos Políticos y otras.  Nunca nos sentimos solos y hoy nos alegra que el campo de los defensores de los derechos humanos se haya expandido del modo que lo ha hecho. Consideramos que el 75º aniversario dela Ligaes mucho más que un cumpleaños, es un valor cultural del pueblo argentino que da cuenta del compromiso histórico de los trabajadores y los sectores populares con la lucha contra todas las impunidades; no es solo una de las razones de los nuevos tiempos que vivimos, también es una base sólida para seguir adelante.  En este aniversario ni nos auto conformamos con nuestra historia de luchas ni tenemos una mirada conformista sobre lo logrado en la Argentina que no es poco siendo el tema de Juicio y Castigo a los Genocidas donde más se visualizan los avances, realmente históricos y de relevancia regional.  Asumir lo logrado como el punto de llegada, como el súmmum de lo posible; no solo sería un error conceptual enorme, también sería una falta de compromiso con el mandato que nos viene del fondo de la historia, y sobre todo con todas y todos los que no vacilaron en seguir luchando no importa las consecuencias que el Poder les amenazaba y hoy son parte de ese acumulado histórico de luchadores al cual nos debemos.  Permítannos, en esta ocasión, nombrar a nuestra Teresa Israel, a Baldomero Varela y Freddy Rojas que fueron parte de  la gota de sangre quela Ligaaportó al cauce común y plural de los que fueron asesinados y/o desaparecidos en ejercicio de la militancia por los derechos humanos.  Es por ello, que en el año del setenta y cinco aniversario dela Liga, que cumpliremos el 20 de diciembre próximo, proponemos y nos comprometemos a unir nuestros esfuerzos a todos los que luchan por los siguientes puntos, entre tantos otros que el pueblo reclama.

     

    Uno. La inmediata derogación de la llamada Ley Antiterrorista, la anulación de todos los acuerdos firmados con el Gobierno de los EE.UU. que permiten la injerencia de sus Fuerzas Armadas en la preparación y formación ideológica de cualquiera de las Fuerzas estatales de seguridad.  Es inaceptable que se nos diga que los ejercicios “técnico militares” no son parte de la imposición de una cultura emanada de los EE.UU., inspirada en la guerra contra el terrorismo que se plasmó en el Acta Patriótica de 2001 y viene demoliendo toda la estructura jurídica internacional de protección a los derechos humanos.  No cejaremos en la denuncia del carácter represivo dela Ley y de la función colonialista de la intromisión del Comando Sur en nuestro territorio, no importa la excusa que invente.  Las Malvinas son argentinas tanto como el resto del territorio continental. Ni allá ni acá, tropas dela OTAN al servicio de la guerra contra el terrorismo. Defensa irrestricta del derecho a la autodeterminación de los pueblos, condena a los golpes de Estado perpetrados en Honduras y Paraguay e intentado en Venezuela, Bolivia y Ecuador por una alianza perversa entre las derechas originarias y el imperialismo norteamericano.  La lucha contra todas las impunidades, la democratización de las democracias formateadas por el terrorismo de estado y el neoliberalismo por el camino del protagonismo popular creciente y la satisfacción de las demandas populares contra los grandes grupos económicos que procuran monopolizar nuestras riquezas naturales, sigue siendo el camino más eficaz para derrotar las derechas. Creemos que esa es la primera lección del “golpe constitucional” de Paraguay.

     

    Dos. La completa depuración de todas las Fuerzas estatales de seguridad (no solo las Fuerzas Armadas, también Gendarmería, Prefectura, el Servicio Penitenciario y todas las Policías:la Federal, las provinciales y las nuevas comola Metropolitana o las comunales de la provincia de Buenos Aires) de todos los elementos que hayan servido en el periodo de despliegue del terrorismo de Estado, hayan estado comprometidos en hechos de represión a la protesta social, tráfico de drogas, trata de personas o de corrupción. Derogación del articulo dela Ley de Agencias privadas de Seguridad que obliga a la contratación de personal retirado de las Fuerzas de seguridad para su dirección. Directa responsabilidad administrativa, política y penal de los gobernantes nacionales y provinciales por los crímenes cometidos por las fuerzas bajo su mando. Nunca Más una sola desaparición forzada de personas como la de los compañeros Julio López o Luciano Arruga; Nunca Más una sola víctima del Gatillo Fácil, la tortura en sede policial o carcelaria o los apremios de todo tipo contra los jóvenes, las prostitutas, travestis o hermanos latinoamericanos residentes en el país. Basta de criminalizar y judicializar la protesta social. Donde hay una necesidad hay un derecho y la represión es la señal de la voluntad del Poder de no renunciar a los privilegios que agravian y despojan al pueblo de sus derechos.  El Federalismo no puede servir de excusa para el consentimiento del gobierno nacional y el Parlamento sobre los crímenes dela Bonaerense,la Policía Santafecina, Jujeña o Formoseña, para nombrar a las más brutales y represoras de las policías provinciales.  Es totalmente inaceptable que las seccionales de las policías y las cárceles sean escenarios cotidianos de torturas, vejámenes, violaciones sexuales, ataques a las personas en estado de prostitución y otros sectores de los más vulnerables de la sociedad y todo tipo de atropellos a la dignidad humana. Nada lo excusa. La Liga seguirá al lado de todos los que luchan por la vivienda digna, la educación pública y el trabajo de ocho horas en condiciones sanas y con una paga suficiente para vivir dignamente y seremos solidarios con todos los reprimidos por el estado cualquiera sea su identidad política y los modos de ejercer el sagrado derecho a luchar por los derechos humanos, primer derecho  a defender,  no importa quien lo agravie ni el modo en que se defienda

    Tres.  Elaboración de una política estatal unificada de avance en la lucha contra la impunidad de los perpetradores del genocidio enfrentando la estrategia de la impunidad biológica (“estirar” los procesos judiciales para que los represores mueran “acusados” pero sin condena, como Pinochet en Chile); la impunidad del Poder Económico (que pretende un genocidio sin sentido, sin beneficiarios, que niega aquello de  Walsh en su Carta: “En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la planificada.”) y la estrategia de los condenados para sostener su impunidad  exigiendo  un trato preferencial para ellos: detenciones domiciliarias, eximición de juicios o cárcel  por razones de salud y que ahora pretenden acceder al sistema universitario de educación.  La Liga seguirá sosteniendo su rol querellante en más de cuarenta causas y nos comprometemos a concentrarnos en las causas contra el Poder Económico como la que sostenemos contra Alfredo Martínez de Hoz y el directorio de la empresa Acindar convencidos que estas causas son un aporte eficaz a la creación de condiciones para recuperar todo lo que la dictadura nos robó y el Poder Económico se apropió en tantos años de dominio ininterrumpido.  

     

    Cuatro.  Respeto irrestricto a los derechos de los pueblos originarios y de la tierra a no ser avasallados por un modelo extractivista que no vacila en demoler montañas, envenenar el aire, la tierra y el agua de todos nosotros.  La megaminería y la producción de soja transgénica son el nuevo nombre de la colonización que sufrimos. No faltan voces, cada vez más crecientes que denuncian que el capitalismo, como civilización mundial dominante, lleva a la humanidad a la catástrofe económica, financiera y ambiental. No se trata de pensar “ampliaciones democráticas” de un sistema que condena a la humanidad a la muerte, sino de buscar su superación en base al protagonismo popular y la construcción de un poder popular que abra debates y amplíe las fronteras de lo posible.  Cambiar la lógica capitalista que lleva al desastre, exige romper la matriz neoliberal que todavía condiciona la distribución de las riquezas, la obtención de la energía, el transporte y las comunicaciones que sigue en manos de los privatizadores, herederos de la obra de Martínez de Hoz y Cavallo; de Videla y Menem.  Terminar con la herencia de la dictadura exige empezar por recuperar el trabajo estable y formal para todas y todos con un salario digno que permita vivir con ocho horas de trabajo, no alargadas por un sistema anárquico y asesino de transporte.  Como aporte a la recuperación de la memoria del genocidio cometido contra los pueblos originarios la Liga impulsará la  querella en la causa  abierta en Formosa por la masacre de Rincón Bomba de 1947 y apoyamos todas las acciones en defensa de los comuneros de Susques que llevan adelante las organizaciones hermanas de Jujuy.

     

    Cinco. Hay que democratizar la democracia argentina. Dejar atrás un modelo de democracia liberal que solo concibe “que el pueblo delibera y gobierna solo a través de sus representantes”. Hace falta una Nueva Constitución, no para satisfacer los apetitos de poder de nadie, sino para ponernos a tono con los nuevos tiempos que recorre América Latina.  Parece interesante tener en consideración los nuevos modelos constitucionales que emergen en Nuestra América rompiendo los límites del constitucionalismo liberal: la nueva Constitución Boliviana que reconoce el carácter multi cultural y multi nacional de la nación andina y establece mecanismos de elección popular para casi todos los cargos;la Constitución Venezolana que fija que todos los recursos naturales son del pueblo ola Constitución Ecuatoriana que establece todo tipo de mecanismos de consulta y protagonismo popular para que la democracia deje de ser un rito periódico que se agota en la urna.  En ese camino, hace falta avanzar en la prometida reforma del Código Penal que tiene en su origen influencia de la Italia fascista de Mussolini y que en los últimos años se ha caotizado con las reformas de “mano dura” que impulsaron Blumberg y la derecha de todo rango, y que el “progresismo” no resistió.  Consideramos una base apta para el debate de la Reforma al Código Penal el llamado Informe de la Comisión Baigún que trabajó años atrás sobre este tópico.

    Seis.  La lucha por la Segunda y Definitiva Independencia es una causa común de todos los pueblos y por eso somos solidarios con todas las luchas de todos los pueblos. La verdadera integración debe comenzar por la integración de las luchas para lo cual hace falta superar el chantaje de los que ven en cada reclamo popular una conspiración o peor aún, una excusa para reprimir e intervenir con fuerzas extranjeras.  Acaso en primer lugar, hay que imponer una salida negociada y política al conflicto colombiano, y para ello hace falta que la Unasur exija firmemente un proceso de negociación en donde el movimiento popular sea tan protagonista como el gobierno y las fuerzas insurgentes.  El estado y el ejercito colombiano extienden su nefasta influencia por toda América con sus convenios de colaboración con las fuerzas policiales (tal como ocurrió en Paraguay); las fuerzas policiales, hoy con alto poder de fuego y capacidades de combate, se han transformado en el vector de dominación por excelencia y la sombra de la Cuarta Flota y el Comando Sur del Ejercito de los EE.UU. asoma por aquí y por allá..  El gobierno argentino debe reconocer la misión diplomática de la República Saharaui Democrática, sumándose al grupo de países latinoamericanos que ya lo han hecho, superando las presiones sionistas y de la monarquía marroquí.  También debe exigir en los escenarios internacionales la  inmediata libertad de los cinco patriotas cubanos presos por luchar contra el terrorismo del imperio contra el pueblo cubano.  Con todos ellos, con los saharauis y los palestinos, con la lucha del pueblo colombiano contra el genocidio y por la solución política, pacífica y negociada del conflicto, con la libertad de los Cinco Cubanos y de los Seis campesinos paraguayos, con todas y todos los que luchan en toda nuestra América, la Liga seguirá comprometida,  porque para eso hemos nacido.

     

     Liga Argentina por los

    Derechos del Hombre

     


  • Montado en la indignación popular desatada tras el crimen de los dos comerciantes de Cañuelas, el editor de Clarín, Ricardo Roa pretende asumir un discurso “progresista” para alimentar su larga campaña en pro de reposicionar los valores culturales de la derecha, so pretexto de la mentada “inseguridad”.

    Arranca con lo que pareciera un diagnóstico con el que todos debieran coincidir; dice “No hay nada que descubrir en el drama de la inseguridad. Todo es bien conocido: marginación social, abandono de la calle por parte de la policía, ineficacia de los jueces y, en el medio, la droga que se extiende en bolsones de pobreza donde la vida no vale nada.” y concluye intentando que parezca que su discurso es el obvio e indiscutible: “Si suben la desigualdad y el consumo de drogas, no hay políticas contra el delito y la impotencia y a veces la complicidad de la policía con el crimen crecen, ¿por qué habría de descender la inseguridad?”[1]

    Empecemos por lo más extendido: la idea que la pobreza, la marginalidad, la exclusión social (todo lo que produce el capitalismo de manera natural, y que en su fase neoliberal lo produjo de manera planificada puesto que la mirada de la burguesía no estaba en el consumo interno sino en otras formas de valorización del capital: la rapiña lisa y llana, la especulación financiera y cambiaria, etc. y por eso “expulsó” de las fronteras de la ciudadanía burguesa a millones de personas) tiene una relación directa con la delincuencia –es decir, a más pobreza, más peligro de delincuencia- no es otra cosa que la vieja idea de Lombroso, luego reformada por el positivismo bajo un aspecto más social, de que hay seres humanos sobre condicionados a delinquir.  Lombroso creía que era una cuestión genética; Roa cree que las condiciones socio económicas “empujan” a delinquir.  Aunque muchos sectores progresistas y aún de izquierda comparten esta idea, y por eso, piensan que el camino para superar la cuestión de la “inseguridad” pasa por promover planes de empleo y asistencia social; pues no es así, al menos no linealmente; en Cuba, durante los difíciles años del periodo especial en tiempo de paz, los niveles de delincuencia casi no se modificaron; y por el contrario en la Argentina, a pesar de que llevamos casi una década de planes sociales y de mejoría de las condiciones de vida (sobre todo si las comparamos con los finales de los 90 y de la gran crisis del 2001) tampoco se modificó sustancialmente los niveles de delincuencia.  Lo que Roa no considera es la cuestión de la subjetividad. La pobreza, en contacto con proyectos colectivos de transformación social es una cosa y la pobreza en contacto con una cultura consumista, individualista, egoísta, es otra cosa, todo lo contrario. Por lo tanto, lo primero que no dice Roa y Clarín, que es la cultura consumista que ellos promueven desde siempre es una de las causas profundas que empujan a una parte de la población al delito.  Y que por el contrario, es la izquierda y el progresismo, al impulsar el involucramiento de la población en proyectos colectivos de transformación social, la que más hace en dirección a que menos personas se inclinen por la salida individual del delito menor.

    Y decimos delito menor, porque –tal como los propios medios hegemónicos se encargan de revelar- el delito mayor, los grandes robos, los secuestros extorsivos millonarios, el trafico de mujeres, niños y droga, son un negocio en forma que cuenta con un empresariado ladrón, que es la que financia y luego “lava” el producto de las operaciones, con una porción importante de las policías y del Poder Judicial que crea los espacios libres para su accionar.  No es ineficacia o abandono de la calle, sino todo lo contrario: pleno dominio del territorio para que no se cometa el delito que ellos no consienten. El entramado entre las mafias empresariales, los punteros políticos con dominio territorial, los jefes policiales y jueces, y las bandas delincuentes de gran porte lleva años de construirse y es de ese entramado que no habla Clarín, porque sería como nombrar al ahorcado en la casa del verdugo.  Pongamos solo un ejemplo, del cual nunca dijo una palabra Clarín: el jefe de la unidad fiscal dedicada a la investigación de los delitos con drogas peligrosas, el Dr. Gentili, que recibía fondos de la DEA y de la Procuración General de la Nación, fue destituido en el 2008 luego de una denuncia de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre sobre su connivencia con los servicios secretos colombianos y la publicación de fotos donde se lo veía en una “fiesta” con los más conocidos abogados de los narcotraficantes colombianos en la Argentina.  Hoy Gentili sigue siendo fiscal federal en Lomas de Zamora.

    Y la última de las mentiras que dice Roa es sobre el “abandono de las calles” por parte de la Policía, como si no se hubieran aplicado todos estos años (y cuando digo todos estos años, también cuento los ocho años de kirchnerismo) toda clase de políticas de mano dura.  O es que no se acuerdan del apoyo de Clarín a la campaña de Blumberg que terminó en la rendición total del Parlamento, votando modificaciones al Código Penal que lo convierten en un instrumento de dominación cada vez más represor, clasista y hasta desquiciado por la locura de pretender resolver el tema aumentando el castigo, secuencia que solo ha traído el estallido del sistema penitenciario argentino como señalamos los organismos de derechos humanos todos estos años, señaló el informe 2010 de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en la Argentina (al tiempo que señalaba la continuidad de la política de ejecuciones extrajudiciales que nuestro compañero Toto Zimerman designó como “gatillo fácil” con motivo de la masacre de Budge en los 80) y que hasta el nuevo secretario de derechos humanos de la Nación, el Dr. Fresneda, asumió como una de sus mayores responsabilidades –la de terminar con la tortura en sede policial y las cárceles- en su discurso inaugural.}

    Lo que no dice Roa en este suelto, lo insinúa y trata de que surja de manera “obvia” lo dijo el profesor Grondona en otra oportunidad: la inseguridad es producto de  la  policía indefensa por efecto del discurso de los derechos humanos que los inhibe y facilita la labor de una delincuencia alimentada por la inmigración regional, los pobres y los jóvenes; los cuales en caso de ser detenidos son liberados por una justicia esterilizada por el “garantismo” que sólo es para los delincuentes porque no se aplica a los militares y policías “presos políticos” que de ser juzgados, y siempre recalcan el condicional “de ser”, deberían serlo al mismo tiempo que los “subversivos” que están en el gobierno y los organismos de derechos humanos.

    La apuesta de Clarín, y de muchos otros incluido una buena parte del gobierno nacional y de la provincia de Buenos Aires, es pretender que la solución del problema es simple: más mano dura, dicen uno; más planes sociales, dicen otros cuando la cuestión, verdadero condensado de las consecuencias a largo plazo del genocidio y del predominio del sistema capitalista en el país desde finales del siglo XIX, no tiene solución fácil.  Digamos por ahora que lo primero es depurar las fuerzas policiales de sus incrustaciones fascistas (restos de la influencia de la doctrina de seguridad nacional), corruptas (consecuencia de su lugar en el negocio mafioso, no interrumpido) y de todos los que han violado las garantías constitucionales de los detenidos; que lo segundo es darle conducción política a la fuerza y no permitir que se mantengan los privilegios de los jefes policiales, y no solo en Buenos Aires, también en Santa Fe, Córdoba y todo el país y tercero abrir un gran debate en la sociedad sin concesiones oportunistas a la mano dura diciendo claramente que el país que tenemos, con sus lacras y perversiones, es fruto de un proceso histórico y que solo otro proceso histórico, de organización autónoma y con clara convicción que el país requiere de la Segunda y Definitiva Independencia Nacional, podrá generar condiciones de más seguridad para todos.  Para los vecinos de Cañuelas, claro que sí; pero también para los que no tienen vivienda, ni salud, ni educación, ni empleo con sueldo suficiente que es el otro nombre de la inseguridad que Clarín nunca nombra.  El Toto Zimerman al explicar lo que significaba la “inseguridad subjetiva” decía que si en vez de pasar mil veces la foto de los ciudadanos que sufrieron un arrebato o un atropello mayor, la televisión pasara el nombre de cada bebe que muere en la Argentina por causas evitables, y la Argentina es el único país de la región que no marcha a buen ritmo en bajar la mortalidad infantil, el gran debate en la Argentina no sería por la inseguridad sino sobre la situación del sistema de salud que no puede garantizar la vida de nuestros niños.


    [1] Clarín, dos de julio de 2012.

  • DECLARACION DE ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS DE ARGENTINA SOBRE GOLPE EN PARAGUAY

     25 de junio de 2012

    
    
    Los organismos de Derechos Humanos de la Republica Argentina firmantes denuncian y repudian el golpe político – social perpetrado contra el Presidente Fernando Lugo y la libertad y soberanía de nuestro hermano pueblo del Paraguay.
    Vemos con gran preocupación y disgusto y a la vez con la más firme decisión de resistencia como este nuevo desprecio a la autodeterminación de nuestros pueblos se asimila al golpe anticonstitucional llevado a cabo en Honduras y a las nuevas estrategias del capitalismo a través de las empresas trasnacionales en los intentos de tomar el estado por asalto en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Como en todos estos casos también en el Paraguay han actuado de común acuerdo los elementos impunes del terrorismo de estado stronista y sus cómplices de los tradicionales partidos políticos de la oligarquía terrateniente así como los representantes del capital extranjero y nacional, aliados todos ellos para evitar por todos los medios posibles –aún mediante la violencia más descarada- que se haga realidad cualquier transformación socio-política que pueda mejorar la vida y cumplir con los derechos de los pueblos más necesitados.
    Por todo ello instamos firmemente a nuestros gobernantes así como a las organizaciones religiosas, sociales, políticas y culturales de nuestra patria a desconocer a Federico Franco como primer mandatario del Paraguay y exigir el respeto y el retorno a la soberanía de nuestro hermano pueblo paraguayo y la reinstalación de Fernando Lugo a la Presidencia para la cuál lo designara el voto democrático, libre y legítimo de los habitantes de su patria.
     
    Asamblea Permanente por los Derechos Humanos   
    
    
    Liga Argentina por los Derechos del Hombre 
    
    
    Movimiento Ecumenico por los Derechos Humanos 
    
    
    Servicio Paz y Justicia 
    
    
    Asociación Vorwarts
    Instituto de Relaciones Ecuménicas
    
    
    
    Siguen las adhesiones…