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    La recordación del 200º aniversario de la victoria de las fuerzas patriotas y revolucionarias comandadas por el General Manuel Belgrano en la Batalla de Salta ha puesto sobre el tapete las resoluciones de la Asamblea del Año XIII, convocada para redactar la constitución de la nación liberada; y productora de medidas trascendentes a pesar de no haber podido lograr su propósito por la división entre los propios (pocos) patriotas consecuentes que había en la época (básicamente, entre los que seguían a Artigas –por lejos el más radical de los protagonista del drama independentista del Río de la Plata- y los sectores “jacobinos” de la ciudad de Buenos Aires).

    Al relacionar la batalla con los logros constituyentes, el historiador Leonardo Juárez[1] dice que …”el triunfo posibilitó la radicalización de medidas como por ejemplo, la “libertad de vientres”, que se otorgó el dos de febrero de 1813, la “supresión del tributo indígena”, el 12 de marzo de 1813 o  la “abolición de los tormentos”, el 21 de mayo de 1813[2]. Grandes medidas, porque muchos consideramos a la Asamblea del año 13 como la constitución mas importante de lo que después sería la República Argentina.”

    Repasemos

    • “la libertad de vientres” ambicionaba y anunciaba al fin de la institución de la esclavitud, introducida por el Imperio Español ante el “agotamiento” de la mano de obra indígena por el genocidio inaugural (el de los primeros cincuenta años desde 1492 en adelante que se llevó decenas de millones de habitantes originarios) y las masacres continuas (Galeano ha relatado magníficamente el modo en que morían los indios en las minas –en Potosí por ejemplo, tan cerca de nosotros-, en los yerbatales o en la continuación de la conquista de tierras para el dominio colonial o semicolonial como fue la llamada Guerra de la Triple Alianza contra los guaraníes del Paraguay (exterminio de dos de cada tres varones vivos al momento de la Guerra) o en la supuesta Campaña del Desierto que, como ha explicado mil veces Osvaldo Bayer, no fue ni una “campaña” ni se hizo en un “desierto”.  Una buena parte de los esclavos “libertos” murieron en las guerras de la Independencia. Se dice que hasta un tercio de las tropas que cruzaron los Andes con San Martín eran negros libertos. Luego del año 13, la esclavitud perdió posiciones pero continuó en los confines de la patria: los yerbatales, las minas y en las residencias de los comerciantes y funcionarios que mantuvieron el servicio personal con esclavas, las que fueron reemplazadas luego de la Conquista del Desierto por los cientos de niñas y niños indios que Roca y su gente “regala” a las familias de buen nombre de la ciudad, los que ya habían fundado el Club del Orden, el Jockey Club y por supuesto, la Sociedad Rural y el Colegio Militar.

     

    • “la supresión del tributo indígena” ambicionaba y anunciaba el fin de la dominación brutal, explotadora, colonialista y genocida que los europeos habían establecido por medios militares (violentos, como les gusta decir a los comentaristas pacatos cuando hablan de las luchas populares) sobre la población originaria, lo que había llevado en algunos países como Cuba a la cuasi eliminación total de la población originaria de los Tainos o en nuestra La Rioja al hecho poco conocido que a los pocos años del dominio de Velasco sobre los calchaquíes, el número de estos es tan mínimo que habían sido superados por los esclavos “importados”: “Juan Ramírez de Velazco había estimado en 1591 que los tres pueblos sumaban algo así como 32.000 aborígenes; y si sabemos que para 1795 los negros esclavos (importados para reemplazarlos en las tareas mineras, agrícolas y de servicio) ya superaban en número a los indios, y que en 1820 el total de habitantes de La Rioja apenas superaba los 20.000 individuos de los cuales solo 3.178 eran descendientes de los bravos diaguitas, podremos entonces comenzar a tener una idea del grado de crueldad y salvajismo con que procedieron los colonialistas españoles con los primeros habitantes de estas tierras, tan lejos del mito (justificador del colonialismo) de la cruz y la espada.”[3]  Durante décadas, la invisibilización de los pueblos originarios fue tan grande que llego a haber grandes intelectuales argentinos que creían que “descendíamos de los barcos”, como si no tuviéramos orígenes en la tierra propia.  La masacre de Rincón Bomba (entonces territorio nacional de Formosa) en 1947 puso de manifiesto que los ingenios azucareros salteños y jujeños seguían con la mita y el yanaconazgo, seguían explotando a los qom, como en épocas del español.

     

    • “la abolición de los tormentos” ambicionaba y anunciaba el fin del uso sistemático de la tortura como método de interrogación, de obtención de auto incriminaciones por parte de la Inquisición,  de la cual también fue anunciado el fin de su actividad por parte de la Asamblea. La Inquisición fue introducida en Nuestra América casi al mismo tiempo que la Invasión Imperial porque muchas veces se olvida que en el “año 1492” no solo Colón llegó al Caribe, también los Reyes Católicos consumaron la “reconquista” de Granada y con ello el fin del Reino Moro lo que precedió a la expulsión de judíos y musulmanes del Reino, la “conversión” de muchos de ellos al catolicismo y el crecimiento exponencial de la Santa Inquisición como instrumento de la lucha por la “pureza” religiosa primero, y cultural/política, luego.   Como principal ciudad del Imperio en la región, la sede principal de los Tribunales de la Inquisición estaban en Lima, pero contaba con “sucursales” en Córdoba y las principales ciudades del Virreinato donde, como precedente de las luchas independentistas se desarrolló una campaña de estigmatización sobre los lectores de Rousseau y de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano a quienes se clasificaba de “afrancesados” y perseguía con saña; persecución que retomarían Rosas y sus continuadores casi sin interrupción hasta llegar al año 1902 en que la persecución cambia de nombre y pasa a llamarse lucha contra los “inmigrantes indeseables o ácratas o comunistas libertarios” para los cuales se sancionó la Ley 4144, que permitía su expulsión sin pasar por tramite judicial alguno, por mera resolución policial, con vigencia hasta el año 1957.

     

    Cuando todavía no habían desaparecido los rastros de la Revolución de Mayo, Esteban Echeverría analizaba (y así lo asume el Amauta José Carlos Mariátegui en su obra) que la revolución se frustró porque de las posibles alianzas sociales, entre los comerciantes y los pobres o los comerciantes y la oligarquía (pensando en una división social simple de muy ricos: oligarcas dueños de la tierra conquista a los pueblos originarios y funcionarios de la Corona y la Republica, ricos: comerciantes de la ciudad y empleados de diversos rangos, y pobres: los indios, los esclavos y los gauchos) terminó prevaleciendo la alianza entre la oligarquía y los comerciantes que ahogó la Revolución y aplastó literalmente a los patriotas como Castelli, Belgrano, Monteagudo, Artigas y expulsó hasta el mismo San Martín.     Como bien le hace decir Andrés Rivera al Manco Paz: “Volví a leer aquella suntuosa línea que atribuyen a Napoleón: “La revolución es una idea que ha encontrado bayonetas”… ¿Por cuál revolución empuñaron bayonetas mis hombres, a los que no lloré cuando murieron?»[4]

    Conmemorar acríticamente la Revolución de Mayo, hablar sin más del Bicentenario de la Independencia Nacional sin hablar de la derrota de los revolucionarios y la frustración del proceso, no solo es históricamente falso, también le hace el juego a quienes buscan hacernos creer que no hace falta la lucha por la Segunda y Definitiva Independencia, esa gesta a la que sigue convocando el Comandante Guevara desde “su histórica altura” y pretende que el mundo de nuestros días es el paraíso de los derechos humanos; mito que se derrumba con solo repasar qué fue de las resoluciones tomadas hace doscientos años en la mítica Asamblea del año 13.

    Puesto ¿qué fue de la supuesta abolición de la esclavitud, de la tortura y de la discriminación de los pueblos originarios?, es la pregunta que la historia le hace al movimiento de derechos humanos y la respuesta es dura y dolorosa puesto que es indudable que en la Argentina del año 2013 subsisten formas de trabajo esclavo (como las propias agencias gubernamentales han denunciado sobre los talleres clandestinos textiles de Flores en Capital o diversas fincas agropecuarias en el interior del país); la tortura es una práctica sistemática en las cárceles, las comisarias, los centros de reclusión de las personas con enfermedades psiquiátricas y aún en algunos geriátricos; y nadie puede ignorar la persecución que sufren los Qom en Formosa o la nunca cumplida reivindicación y reparación histórica por los robos cometidos contra los Mapuches en la Patagonia  que no son más que algunas de las muchas expresiones de una práctica estatal que pretende ignorar el carácter pluri nacional y pluricultural de la Argentina real, no la que inventaron los liberales del siglo XIX ni los revisionistas del siglo XX.

    Eduardo Rosenzvaig, impactado por la masacre Cromañón, comparaba las incursiones genocidas de Roca contra los pueblos originarios al sur del río Colorado con las políticas de exterminio que la burguesía nacional dedicaba en los 90 a los jóvenes resultantes de las políticas neoliberales anunciadas por la dupla Martínez de Hoz/Videla y concretadas por la otra dupla Cavallo/Menem. En aquellos días, el historiador tucumano recordaba que si la generación del 80 (del siglo XIX, la que “organizó” el país), entusiasmada con las promesas del “progreso ininterrumpido” que creía iniciar con el siglo XX anunciaba su mayor promesa con las palabras de Rubén Darío “juventud, divino tesoro”, la burguesía mafiosa resultante del Genocidio nacional mostraba como muestra de su agotamiento histórico, las políticas del gatillo fácil y el futuro Cromañón: vivir para consumir y morir consumiendo, como único horizonte posible para las nuevas generaciones.

    Estallado aquel país en el diciembre popular del 2001, llevamos más de diez años de promesas de finalizar el ciclo neoliberal y abrir para la juventud las puertas de la política liberadora y el trabajo digno. ¿Cómo explicar entonces que la Bonaerense y la Santafesina, la Neuquina y la Formoseña, que las policías provinciales todas y también  la Federal y también la Gendarmería y los Servicios Penitenciarios –tanto el Federal como los provinciales-, sigan matando jóvenes con el Gatillo Fácil y la tortura, sino porque las promesas de aquella Asamblea del año XIII siguen pendientes de cumplimiento?     ¿Acaso porque un tercio de los trabajadores sigue en condición precaria y otro tercio orilla la desocupación siendo la mayoría de estos jóvenes y porque hay cientos de miles que siguen sin encontrar lugar alguno en la sociedad argentina: ni trabajo digno, ni educación, ni deporte, ni cultura; para ellos solo el paco y el hastío antes del gatillo fácil o la cárcel.

    Una vez más, proponemos que para iniciar el debate sobre la democratización de la Democracia Argentina, para que podamos poner en correspondencia la mirada crítica y descalificatoria sobre el pasado reciente, con su extraordinaria conquista de Juicio y Castigo para Videla y algunos de sus oficiales, colaboradores civiles, judiciales, médicos, políticos y religiosos, etc., con la mirada sobre los crímenes que el Estado comete cotidianamente, es urgente e imprescindible cumplir con lo más elemental que requiere la vida democrática y republicana: terminar con la tortura en sede policial y en las unidades penitenciarias, respetar los derechos de los pueblos originarios al menos con el mismo nivel con que se respetan los derechos mal habidos de los que se apoderaron de casi todo lo publico en los periodos del Terrorismo de Estado y del Neoliberalismo fundamentalista y anular sin más tramite la Ley Antiterrorista de la que los Torquemada y sus verdugos estarían más que orgullosos.    Es simple entonces, para los que preguntan y preguntan por los cambios que la Constitución requeriría para mejorar la democracia argentina, les proponemos comenzar por algo más que sencillo: cumplamos las resoluciones del año 1813, y habremos comenzado un camino de honra y dignidad nacional verdadera.


    [2] en la verificación de los datos históricos ha colaborado el compañero Emiliano Morón

    [3] La Rioja que resiste. educación y lucha de clases. Cincuenta años de la A.M.P., libro del autor disponible en http://www.amplar.org.ar/documentos/LaRiojaqueResiste.pdf

    [4] “Ese Manco Paz”. Andrés Rivera. Editorial Alfaguaraimg-inquisicion8


  • ImagenLa Liga Argentina por los Derechos del Hombre condena la violación de derechos humanos por parte del Estado colombiano y convoca a solidarizarse con los compañeros David Ravelo Crespo y Juan Camilo Lizarazo, dos de los más de siete mil quinientos presos por razones políticas y sociales que el gobierno de Santos mantiene como rehenes del movimiento popular y reserva para moneda de cambio en las conversaciones de paz

    Dos casos límites que confirman nuestra denuncia: la condena a 18 años y tres meses de prisión  contra el defensor de los derechos humanos David Ravelo Crespo y la “condena a muerte por falta de atención médica” de Juan Camilo Lizarazo en la Cárcel La Picaleña de Ibagué en el departamento del Tolima.

    Se sabe que el conflicto colombiano es de larga data, por lo menos desde el Bogotazo de abril de 1948; lo que se sabe menos es que tanto en la gestión del presidente Uribe y ahora el gobierno de Santos (quien era ministro de Defensa de Uribe) se han agravado al extremo la subordinación del Poder Judicial al Plan de Exterminio de la población que no se somete a los dictámenes de los parapoliciales, empresarios y grupos económicos que roban tierras y súper explotan los recursos naturales colombianos.

    Es por eso que los convocamos a todos aquellos que velan por la vigencia de los derechos humanos y particularmente por la vida y la libertad de los presos políticos a realizar esta campaña de denuncia y solidaridad con quienes representan las grandes violaciones que se producen cotidianamente en nuestro hermano país, mas abajo les enviamos la información que contamos sobre estos casos y las direcciones para realizar el pedido de inmediata libertad de los mismos.

    Cordialmente.

     

    LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE

     

    David Ravelo Crespo es economista, defensor de derechos humanos y miembro fundador de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (Credhos), militante del Partido Comunista Colombiano.  En 1993 Ravelo era concejal en Barrancabermeja y gracias a su gestión se llevaban a cabo importantes mejoras en los barrios populares de la ciudad. Entonces fue detenido y acusado de rebelión por supuestos nexos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Ravelo permaneció en la cárcel hasta su absolución en 1995 . Fue juzgado mediante la«justicia sin rostro» donde, según explica su abogado Alirio Uribe, «los abogados y los procesados litigábamos frente un espejo con un distorsionador de voz; esta justicia fue declarada inconstitucional por violar las garantías del debido proceso» En septiembre de 2010 Ravelo fue nuevamente detenido y encarcelado. David Ravelo fue condenado a 18 años y 3 meses de prisión por ser, según la decisión judicial, plagada de irregularidades, el autor intelectual del asesinato del funcionario local David Núñez Cala en hechos ocurridos en 1991. Desde su encarcelación el 14 de septiembre 2010, diversas organizaciones y personalidades han denunciado muchos vicios e irregularidades de forma y de fondo en el proceso contra Ravelo Crespo, entre ellos, varios diputados británicos, la Relatora Especial sobre la Independencia de los Magistrados y Abogados, Gabriela Knaul, la Relatora Especial sobre la Situación de los Defensores de los Derechos Humanos, Margaret Sekaggya, el congresista Iván Cepeda y numerosas organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos.  Una de las más graves de estas irregularidades fue revelada el 22 de noviembre de 2012, cuando se comprobó que el fiscal, William Gildardo Pacheco Granados, quien actúo en el proceso había sido destituido en 1991 por la Procuraduría General de la Nación, cuando se desempeñaba como teniente de la Policía Nacional. El Fiscal Pacheco Granados desde esa época había sido destituido de la Policía por su participación en la desaparición forzada de un joven en la ciudad de Armenia, lo cual descalifica de manera permanente su ejercicio de cualquier cargo público. (Articulo 76 del Decreto 261/2000).  Diversas anomalías de este tipo han afectado el derecho al debido proceso de Ravelo Crespo desde el inicio del proceso. Las pruebas en contra de David Ravelo consistieron principalmente en las falsas declaraciones de dos paramilitares desmovilizados, quienes se beneficiaron de reducciones de penas en sus sentencias a cambio de sus falsos testimonios, en el marco de la Ley 975 (de Justicia y Paz). Con el agravante que éstos falsos testigos habían sido denunciados por Ravelo Crespo como autores de graves violaciones de los derechos humanos en la ciudad de Barrancabermeja. Estos dos paramilitares figuran entre los sólo tres testigos de cargo, mientras Pacheco Granados (el Fiscal), hizo caso omiso a más de 30 testimonios que demostrarían la falsedad de sus testimonios. Tampoco se tuvo en cuenta que otro testigo declaró durante el juicio, que los dos antiguos paramilitares intentaron sobornarlo para que respaldara las acusaciones contra Ravelo Crespo. Y finalmente el fiscal cerró la etapa de investigación sin aceptar gran parte de las pruebas presentadas por la defensa de David Ravelo. Mientras transcurría el juicio de Ravelo Crespo, integrantes de su familia y los miembros de CREDHOS continuamente sufrían amenazas de muerte y hostigamientos por parte de los grupos paramilitares. Otra situación procesal que no ha sido clara, ocurrió con las circunstancias en la que se conoció el fallo, ya que este fue expedido con fecha del 16 de noviembre de 2012 y hasta el 11 de diciembre no se había notificado al defensor procesal ni al procesado y sólo se conocían rumores callejeros, impidiendo así a los afectados interponer los recursos legales que otorga la ley de manera oportuna y efectiva en flagrante violación al debido proceso.

     

    En el año 2009, por orden de un Juez Penal Municipal con funciones de control de garantías de Cartagena, se dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Juan Camilo Lizarazo Aristizábal, acusado de pertenecer a las F.A.R.C. y dirigir la red urbana Antonio Nariño. Desde entonces permanece en condiciones de máxima seguridad. Desde el mes de octubre del año 2012, el prisionero Juan Camilo Lizarazo presenta graves síntomas como: parte izquierda del cuerpo inmovilizado, dificultad para hablar, para comer, para subir y bajar escaleras, tiene problemas para levantarse y tiene dificultad para controlar los esfínteres. A raíz de esto fue remitido a medicina general y a psiquiatría argumentando que su problema de salud se debía a problemas emocionales y de depresión, medicándole únicamente calmantes, no obstante empeoró su estado.     Manifiesta el prisionero que el doctor encargado de la parte de psiquiatría, una vez examinó a Juan Camilo Lizarazo manifestó que el problema de salud no estaba asociado a problemas emocionales o de depresión, que al contrario esos problemas estaban asociados con una posible trombosis, a partir de esto el psiquiatra lo remitió a neurología, sin embargo, a la fecha el prisionero no ha sido atendido por parte del neurólogo.   Debido a los problemas de salud y a la omisión de atención médica el prisionero Juan Camilo Lizarazo ha intentado suicidarse.   El Estado colombiano en cabeza del INPEC ha violado la dignidad humana y el derecho a la salud del prisionero Juan Camilo Lizarazo, al omitir su deber de protección y la debida atención médica, razón por la cual su derecho fundamental a la vida se encuentra en riesgo.

     

     

     

    La primer acción solidaria es difundir estos dos casos como prueba contundente de las denuncias sobre la existencia de miles de presos políticos en Colombia, que el gobierno se niega a reconocer –igual que hacían todas las dictaduras militares del cono sur en los 70- y en segundo lugar pedimos reclamar concretamente por la libertad de David Ravelo Crespo y por la vida de Juan Camilo Lizarazo dirigiéndose a reclamos@inpec.gov.co con copia a flazosdedignidad@gmail.com

    por Juan Camilo Lizarazo Aristizábal

    y a info@comitepermanente.org con copia al Movimiento Nacional de Víctimas del Terrorismo de Estado

    stnacional@movimientodevictimas.org  

    por David Ravelo Crespo

  • Dos mujeres se miran de reojo

    dos mujeres se miran de reojo

     

    una es mexicana
    y tiene
    el porte de una diosa romana

     

    la otra es argentina
    pero lleva en sus rasgos
    los rastros del Volga
    cuando moldea la orilla

     

    casi cien años
    separan una foto
    de la otra

     

    más de siete mil
    kilómetros
    un palacio del otro

     

    pero en algo
    se parecen

     

    tienen grabada
    una arrogante frase

    en la mirada

     

    mujer linda
    es la que lucha

    dicen los ojos

    de la mexicana

     

     

     

    mujer linda

    es la que lucha

    sueña la mirada

    de la argentina

     

     

    y al mirar yo,

    la foto de la foto,

    de la argentina

    mirando la mexicana

     

    pienso que bien

    vale la lucha
    para que las mujeres
    sean todas

     

    lindas como las de
    esta foto de la foto


  • Los organismos de derechos humanos abajo firmantes, queremos, con la presente declaración, hacer balance de nuestra conducta y postura en relación a la Escuela de Mecánica de la Armada durante y después de la Dictadura; y hacia el Espacio de Memoria que se construye en el predio en el que funcionara lo que fue uno de los instrumentos emblemáticos del Genocidio.

     
    Durante los años del Terrorismo de Estado fuimos parte de los que denunciamos la existencia del Centro de Detención y Exterminio ESMA en el interior y exterior del país y algunos de nosotros lo denunciamos ante la Asamblea de la Organización de Estados Americanos por el caso de Inés Ollero, desaparecida en la Esma, que se constituyó en el primer caso tratado en la Asamblea General de dicha organización.
     
    En 1998, junto a un enorme colectivo de organismos de derechos humanos y fuerzas políticas, nos opusimos al decreto de Carlos Menem que disponía la demolición de la Esma y logramos, entre todos, como cada vez que conquistamos algún derecho o alguna porción de Justicia, impedir el plan de Menem.
     
    Ya que no hay “héroes individuales” en la lucha por los derechos humanos, la sanción de la Ley 392 por parte de la Legislatura porteña que ordenó el cese de las actividades de la Esma y la creación de un espacio de memoria, fue otra de las conquistas colectivas.   Entonces se creó el Instituto Espacio para la Memoria, del que, desde que se puso en marcha efectivamente, hemos respaldado y/o fuimos parte activa y responsable de la construcción colectiva y plural de una memoria viva, que no quede atrapada en el pasado ni “congele” el presente, sino que lo cuestione y analice críticamente de modo tal que sigamos conquistando derechos y derrotando la impunidad que sigue existiendo y actuando de un modo múltiple en nuestra sociedad del presente.
     
    Desde el Instituto Espacio para la Memoria fuimos protagonistas de la concreción de la retirada completa de los Marinos de la Esma, triunfo histórico imborrable, y de la creación del Ente de gestión del espacio.  Allí defendimos nuestra concepción de la memoria como impulsora y orientadora de la  lucha del pueblo por su liberación, dignidad y soberanía integral; por lo cual siempre hemos considerado que la gestión del espacio debe asegurar que no tenga otro uso que el de la construcción de ciudadanía democrática y comprometida con la lucha por los derechos humanos en su sentido mas amplio, integral e indivisible. 
     
    En estos años hemos tenido acuerdos y desacuerdos, pero hemos considerado que nuestro lugar estaba y está con los que construyen la ex Esma como espacio de una memoria que debe ser hoy instrumento fundamental contra el capitalismo y el imperialismo, que nuevamente se esta lanzando de diversas formas a arrebatarle la soberanía a los pueblos hermanos de nuestro continente.
     
    Hemos criticado y rechazado algunos modos de la memoria que rozan la banalización, pero del mismo modo consideramos que no se puede afirmar que todo lo que se hizo y hace hoy en la ex Esma es mera banalización. 
     
    Al menos por nuestro lado y el del Instituto Espacio para la Memoria, nos hemos dedicado a organizar debates sobre el Terrorismo de Estado y el Poder Económico, encuentros de abogados que luchan contra la impunidad, actos de solidaridad con la lucha del pueblo de Colombia contra aquel genocidio cotidiano y contemporáneo, en homenaje al Comandante Guevara y hemos aportado a diversas muestras y acciones que buscan problematizar la historia del terrorismo de Estado como un proceso que arranca con la Conquista Imperial Española de América y que no termina con el retorno de las instituciones constitucionales porque la cultura represora y la impunidad anida y sigue actuando en las fuerzas del “orden” que ininterrumpidamente matan con el Gatillo Fácil, torturan, discriminan, arman causas o destruyen la humanidad en los sitios de encierro del mismo modo que demuestran su presencia en la persecución y asesinato de los pueblos originarios con el fin de ampliar aun mas la criminal “patria sojera”, la megaminería y sostener otras políticas que nos solamente destruyen a nuestros pueblos y el medio ambiente, sino que entregan a los poderes trasnacionales la soberanía de nuestro pueblo sobre su territorio y sus recursos naturales.
     
    Nos sentimos parte de una gesta popular que no puede ser banalizada ni siquiera por los que prestan poca atención a las especificidades de la construcción de un sitio de memoria: los juicios contra los genocidas son históricos, sencillamente porque en la larga historia de violación de los derechos humanos es la vez primera que se los sienta en el banquillo de los acusados y se condena a una parte de los genocidas, y de un modo cada vez más certero, como lo muestra el fallo del Tribunal Oral Federal Número Uno de La Plata que en la causa  conocida como Circuito Camps estableció definitivamente la figura de Genocidio, calificación por la que hemos bregado, no por caprichos académicos sino porque hablar de Genocidio permite pensar en una reparación que no se agote en la condena de quienes deben ser condenados, todos ellos, incluidos los empresarios, intelectuales y periodistas que fueron parte del plan de exterminio, sino que permite discutir que significa dejar de sentirnos  una sociedad post genocidio para luchar con mas decisión y fuerza por recuperar todo lo que el pueblo había construido de poder y soberanía propia al momento del despliegue del Terrorismo de Estado: salarios más dignos, trabajo para casi todos, leyes laborales más justas, algunos de los recursos naturales en manos del pueblo.  Memoria significa no olvidar que fue por ese poder y soberanía que nuestro pueblo había logrado construir con su lucha, por el desafío a su dominio histórico,  que el capitalismo y el imperialismo necesitaron recurrir al genocidio, imponiendo el terrorismo de Estado.
     
    Porque entendemos la memoria como un proceso de reconstruir vida donde hubo muerte, luchando por la dignidad y los derechos integrales e indivisibles de nuestro pueblo.  Porque luchamos para que la vida no esté condenada a los límites que impone un sistema que hoy muestra en todo el mundo que no solo es injusto sino que ni siquiera puede garantizar la supervivencia humana.
     
    Queremos vida verdadera para nuestro pueblo todo,  y no mera sobrevivencia degradada por la deshumanización; queremos todos los derechos humanos para todos los seres humanos, ante todo para las y los mas pobres; queremos -como lo quieren hoy los pueblos latinoamericanos en marcha hacia su liberación- soberanía popular y construcción de un socialismo latinoamericano para superar el capitalismo y el imperialismo que siguen con su avance económico, cultural y militar en pro de dominar nuestro continente de manera absoluta.

     

     Imagen

    Liga Argentina por los Derechos del Hombre…..José Ernesto Schulman

    Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos….Pastor Arturo Blateski

    Comisión por la recuperación de la Memoria de Campo de Mayo….Antonio Fernández

     


  • ImagenHemos dicho más de una vez que la represión en la Argentina ha tomado nuevas formas y se presenta con nuevo rostro, pero sigue siendo la misma cultura represora que fundaron  los Conquistadores Imperiales Españoles y continuaron los Padres de la Patria que arrasaron con los Indios del siglo XIX, con los del siglo XX –los comunistas, los anarquistas y todos los que resistieron el capitalismo como marco civilizatorio de la Argentina- y que hoy se ensaña con los jovenes: los nuevos Indios, al decir de Eduardo Rosenzvaig en un trabajo brillante sobre la Masacre de Cromañon, tan iluminadora del lugar que los jovenes ocupan en el capitalismo argentino del siglo XXI.

    En Rosario, una vez más, las bandas de narcotráficantes, de estrechos y publicos negocios con los mandos policiales y ante la mirada –al menos- complaciente de políticos y empresarios de todo color, han vuelto a atacar a aquellos jovenes pobres que quieren dejar de serlo y no por el camino del narcotráfico que ellos presentan, sino por el digno sendero de la organización popular.  Con ellos, con su organización el Movimiento Evita, va toda nuestra Solidaridad.

    En la ciudad de Neuquen, allí donde mataron al maestro Fuentealba, la policía reprimió a los tiros un escrache contra un policía que se había declarado culpable de la muerte de un muchacho, y que sin embargo fue declarado inocente por la culpable justicia neuquina.

    No son  hechos aislados, ni admiten soluciones distintas: hace falta terminar con la cultura represora en todos los espacios donde anida y no dejar pasar ni un solo hecho represivo (porque las bandas narcos son hoy para estatales y juegan un papel disciplinador social identico al de las Policías provinciales, la Federal o las fuerzas para militares como Gendarmería, Prefectura y similares).

    Donde están los legisladores nacionales y provinciales, los mandatarios provinciales y nacionales que no están clamando junto a las víctimas, denunciando a los mandos y complíces, organizando comisiones investigadoras del Parlamento que demuestre lo que la Justicia oculta, cambiando las leyes para terminar con la más mínima porción de auto gobierno que tienen todas estas fuerzas portadoras de armas.

    La democracia es mucho más que un acto esporadico frente a las urnas, y tiene una primera exigencia: garantizar al pueblo que pueda luchar por sus derechos porque es el único que los puede conquistar.  El gatillo fácil, la tortura en sede policial y la muerte lenta que se sufre en las cárceles, la deslegitimación del reclamo social y la represión de las luchas no son propias de la democracia sino estertores de una dictadura que se niega a morir del todo a pesar de los ejemplares juicios con castigo que vamos logrando.

    Ahora, es la hora de terminar con todas las formas de violencia institucional, incluidas las que aplican los narcos y sus aliados


  • logo_ladh_1 (2)

    Se termina el 2012, el año en que celebramos el setenta y cinco aniversario de la Liga con un Seminario sobre la Historia de las luchas populares por los derechos humanos realizado en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires, donde examinamos la historia de luchas de nuestro pueblo por los DDHH desde 1890 a 1975 con un número importante de protagonistas, académicos y militantes de DDHH de las más diversas tradiciones y culturas políticas;  la entrega de carnets de la Liga a decenas de entrañables veteranos como el Dr. Alberto Pedroncini –para nombrar solo uno-, militantes actuales y dirigentes políticos de diversas fuerzas como el Negro Soarez y Patricio Echegaray y hasta el Embajador de Cuba, compañero Jorge Lamadrid;  y hasta un fantástico baile popular en el Centro Cultural Armenio hace unos pocos días.  Recibimos la distinción 2012 al organismo de derechos humanos destacado del año por parte de la Junta de Andalucía (estado español), nos honró  la Unión Cultural Armenia y nos agasajó el Consejo Deliberante de Cinco Saltos en Río Negro.   Pero no lo pensamos como un “cumpleaños”, como algo privado y propio sino como la celebración de la preservación de un valor cultural de nuestro pueblo que ha aportado nuevos sentidos al concepto de solidaridad con los que luchan y sufren represiones aquí y en todo el mundo; y por eso lo celebramos luchando junto a tantas y tantos compañeros y organizaciones que nos sería imposible nombrarlas a todas en pocas líneas; de tantas luchas y acciones queríamos destacar las siguientes

     

    • Fuimos parte de la conquista de la primer condena por Genocidio en la Argentina; una cuestión que excede largamente lo jurídico y por lo que batallamos desde aquel histórico y doloroso juicio del 2006 contra Etchecolatz; ahora se trata de generalizar el uso de la Convención Internacional de Prevención y Sanción del delito de Genocidio y sobre todo de extraer las conclusiones jurídicas y políticas que modifiquen radicalmente el concepto de “reparación”: si hubo Genocidio, es el pueblo todo la víctima y corresponde anular los efectos civilizatorios de largo plazo que produjo. Todos los derechos para todos es la consigna.

     

    • Hemos tenido una muy activa presencia en los juicios por delitos de lesa humanidad; a riesgo de dejar de nombrar alguno de ellos hemos estado en los juicios de Tucumán y Resistencia, en la causa contra Gil y la 50 por la Base Aérea de Reconquista que se llevan en la ciudad de Santa Fe; estuvimos en la causa Díaz Bessone en Rosario y nos presentamos para la continuidad del juicio que se lleva en Santa Rosa, La Pampa; pero fue en Capital y el gran Buenos Aires donde más se notó el crecimiento de la Liga: sumamos catorce abogados a la querella unificada de Justicia Ya que actúa en la mega causa Esma y actuamos en la causa Vergés (condenas), en la mega causa Campo de Mayo –y logramos que se confirme la sentencia por el crimen de Floreal Avellaneda, fuimos parte del juico por apropiación sistemática de niños y aportamos a  preparar el próximo tramo del circuito Oeste y Mansión Seré y sostuvimos la querella contra la Triple A y Acindar, casi en rigurosa soledad.

     

    • Nos sumamos a la querella por la Masacre del pueblo Pilagá en Rincón Bomba, Formosa; y nos proponemos desarrollar debates en Formosa y Capital y donde esté la Liga que aporten a visualizar el aniquilamiento físico y cultural de los pueblos originarios porque pensamos que somos un país pluricultural y plurinacional; y la ley debe decirlo, y los gobiernos respetarlo.  LLevamos a la ex Esma la pelicula Dios, diablo y propiedad de denuncia de las masacres que los Patrón Costa y los Blaquier hicieron en los 70.

     

    • Seguimos sosteniendo equipos jurídicos que asisten a los compañeros que sufren problemas de vivienda, por su condición de migrantes o por actos de violencia institucional. Hemos asistido a compañeros y organizaciones que fueron criminalizados y judicializados por resistir desalojos o luchar por sus derechos. El local de la Liga siguió estando a disposición de los que necesitaron denunciar atropellos y agresiones estatales.

     

    • Tenemos puesta toda nuestra expectativa en los nuevos abogados que se sumaron a la Liga y en el funcionamiento nacional de la Comisión Jurídica. Apostamos a la labor colectiva, siempre y en todo.

     

    • Supimos receptar el reclamo de los más jóvenes de lanzar una Campaña Popular contra la Violencia Institucional y lo hicimos. Fuimos a la Plaza de San Fernando, realizamos un festival de rock en Florencia Varela, conversamos con militantes sociales de Moreno y llevamos nuestra campaña a los festejos del 9 de Diciembre porque es hora de terminar con la tortura y el gatillo fácil, la represión a los que luchan y las cárceles de exterminio humano.

     

    • Organizamos junto con el PLED un Curso de Formación en DDHH que convocó a doscientos cincuenta compañeros de todo el país y otros diez países, especialmente de Colombia, Ecuador y Chile.  En acuerdo con el compañero Atilio Borón, repetiremos el curso en el 2013, más completo y con la certificación de la Univ. Nac. de Río Cuarto como Seminario de Pos Grado, aunque seguiremos becando a todos los que lo necesiten.  Para ello, hemos formado el Área de Investigación y Formación de la Liga que realizó diversas investigaciones sobre Acindar y presentó sus conclusiones en un congreso de Villa Constitución.   Hemos vuelto a editar libros, comenzamos con un texto de Carlos Zamorano sobre la historia de la Ley 4144 que editamos en dos formatos, como folleto y como libro.

     

    • Seguimos recibiendo pasantes de universidades francesas y norteamericanas, de París, Marsella y Harvard, en una experiencia que este año se amplió con el aporte de compañeros de la Mella de Derecho que hicieron su pasantía con el equipo de Vivienda; esperamos ampliar la experiencia a o tras áreas de nuestro trabajo.  Invitados por Harvard, estuvimos allí para ampliar el dialogo que mantenemos con el área correspondiente.

     

    • Sostuvimos algunas posturas de principio que se transformaron en debates institucionales que concluyeron cerrando el paso de los genocidas a las aulas de la UBA en las cárceles, porque era parte de una estrategia de impunidad y porque agraviaba a nuestros compañeros estudiantes del CUD.  Seguimos estando en Devoto, en Ezeiza y en otras cárceles.

     

    • Junto con la Federación Argentina GLTB aportamos a la sanción de la Ley de Identidad, como antes había sido la de Matrimonio Igualitario, y nos enorgullecemos de haber sido de los primeros en asumir esta causa, hasta el punto que por años facilitamos nuestro local a la Federación Argentina GLTB

     

    • Estuvimos en Caracas y Bogotá para sostener la solidaridad con los que luchan en Colombia, de todas las maneras posibles, por una paz digna y verdadera que sea el resultado de la solución del conflicto social y político, y no su precio. También estuvimos en Asunción para llevar nuestra solidaridad a los campesinos que el gobierno argentino expulsó del país y la Narco Justicia paraguaya condenó del peor modo posible.   La presencia en nuestros actos de las Embajadas de Cuba y de la República Democrática Saharaui dan muestra de una hermandad que viene de un largo compromiso solidario del que hemos hecho honor en este año con la causa de los Cinco, contra el Bloqueo, por la solución del conflicto palestino y contra toda la política de guerra imperialista.  Nos honra que el Embajador de Cuba en la Argentina haya aceptado el carnet de miembro de la Liga que le entregamos a comienzos del año junto a decenas de viejos y nuevos militantes de la Liga.

     

    • Recibimos a los compañeros de la Fundación Lazos de Dignidad de Colombia para difundir su lucha, así como a compañeros de Cuba, Venezuela y muchos otros países que siempre contarán con nosotros para su lucha.  Impulsamos la formación del Comité de Amistad de los pueblos entre Argentina y la República Arabe Saharaui, que está presidida por Nora Podestá y somos parte de los que impulsan la formación del Comité de Amistad con Venezuela.

     

    • Mantuvimos la política de hermanarnos con organizaciones de derechos humanos y populares. Nos alegramos con los nuevos amigos de Jujuy y valoramos la colaboración con las secretarías de DD.HH. de la FUBA y la CTA pero también los lazos de colaboración con las secretarías del Municipio de Morón o de la provincia de Santa Fe y estamos dispuestos a actuar junto a todas y todos los que luchan por los DD.HH.

     

    • Contribuimos al triunfo de la reivindicación histórica de la hinchada de San Lorenzo que busca recuperar el espacio que la dictadura le quitó en Boedo. Nos honra que al momento de crear la primer comisión de DDHH de un club profesional de futbol hayan pensado en nosotros como quienes pueden colaborar en esta labor realmente innovadora de llevar la causa de los DDHH a las tribunas del futbol.

     

    • Nuevas y nuevos compañeros se han incorporado a la Liga por todas partes: en Santa Fe y en Rosario, en San Fernando y en Guernica, en Glew y Florencio Varela, en Tucumán y en Mercedes. Somos más, pero sobre todo nos sentimos más unificados por las convicciones y la práctica. Estamos seguros de haber avanzado en constituirnos como un colectivo que se basa en el respeto a las diferencias y en la unidad de objetivos profundos. Somos una fuerza política no partidaria que actúa en el terreno de la lucha por los derechos humanos. No somos neutrales ni apolíticos, pero tampoco somos propiedad de nadie; y en esta año hemos confirmado nuestra autonomía real, la que nos enfrenta al Poder y nos mantiene alejado de la subordinación al Gobierno, sindicatos o partidos políticos.

     

    En síntesis, en este año del setenta y cinco aniversario, somos mucho más la Liga que antes y como hemos dicho muchas veces. “no reniego de mi origen, pero digo que seremos, mucho más de lo creído, los factores de un comienzo”……………

     

    Muchas gracias por haber sido parte de este esfuerzo colectivo, por compartir con nosotros tus lucha y expectativas y por confiar en que podríamos aportar algo al sueño común de ser libres.

  • Tercera profecía

    Tercera profecía

    Para Lady y Juli
    por aquellas charlas
    en Bogotá

    yo he conocido otras lluvias
    en otras vidas.

    he conocido lluvias solidarias
    cuando el mastín sangriento
    husmeaba nuestros pasos.

    he conocido lluvias jubilosas
    cuando saltabas en la ventana
    como un hada sin alas.

    pero esta lluvia
    que hoy cae
    trae el rumor de la selva

    y los pasos recientes
    de mis hermanos.

    pero esta lluvia
    que no cesa
    es como el rayo aquel

    y alumbrará
    la nueva buena
    de los días sin lluvia.

    porque el socialismo
    será

    entre tantas otras cosas

    un enorme sol sobre los niños,
    sobre los ríos presurosos,
    y sobre tu pelo.



  • El fin de año trajo dos novedades importantes en el tema de la memoria de los hechos ocurridos en el periodo de despliegue del terrorismo de Estado: uno es la votación por Diputados de un subsidio para víctimas de un ataque Montonero y el otro es el fallo del TOF Nº 1 de La Plata, en la causa Circuito Camps, que considera los hechos ocurridos encuadrados en la figura de Genocidio, tal como la definió la Convención correspondiente de 1948.

    Y es que lejos de ser un reflejo pasivo y automático de los sucesos históricos (de la historia como proceso social realmente ocurrido), la memoria, en modo similar al resto de la historia de la que es parte componente  (pero ahora la historia como relato de lo ocurrido, y por ello, siempre pensado desde el presente y desde una cosmovisión definida, ideológica/cultural) es antes que nada el resultado de la lucha de clases en el terreno cultural, un modo específico del resultado de esa confrontación que se libra cotidianamente, y no solo por medios “culturales”, sino también jurídicos, políticos y artísticos.

    La media sanción por Diputados del subsidio en cuestión, abre las puertas para el retorno de la teoría de los Dos Demonios[1] como lo insinúa la rápida reapertura de la Causa Rucci tanto como la inclusión en el fallo sobre los delitos cometidos en el llamado circuito Camps, de la calificación de Genocidio, consolida una tendencia a superar las miradas parciales sobre el terrorismo de Estado y asumir que nadie mató por matar, que no se torturó por perversión sino en busca de instalar un modelo de país, un modo de existencia del capitalismo que ahora todos nombran como neoliberal, que modificó radicalmente la sociedad argentina[2] de modo tal que el único modo de entenderla es pensarla como una sociedad post genocidio, lo que obligaría a dar pasos que hasta ahora ni se mencionan en el discurso oficial como serían la anulación de todas las leyes de la dictadura, empezando por las reformas a las leyes laborales, la reversión de todas las privatizaciones y su transformación en empresas públicas (de propiedad estatal pero gestión popular) y el inmediato aumento de salarios y pensiones para que la parte de la renta nacional que llega a los trabajadores o los que lo fueron, o buscan trabajo, llegue al 50% real; así como la extirpación de la cultura represora de todas las fuerzas que portan y usan armas (las “nuevas fuerzas armadas”. Como dijimos más de una vez, la obstinada negativa del Poder a hablar del Genocidio no es una cuestión judicial, sino política/cultural[3].

    De ambos temas hemos escrito largamente y a esos textos nos remitimos para el lector que quiera ampliar la información;  en esta ocasión queremos llamar la atención sobre el silencio casi absoluto con que ambos temas han sido tratados por los medios de comunicación comerciales, tanto los que responden al grupo llamado hegemónico (Clarín y sus multimedios, La Nación o la CNN en español) como los que se podrían referenciar en el grupo autodenominado independiente o progresista (Pagina 12, Canal 7 y aún Telesur).

    Ninguno de ellos ha considerado pertinente darle un tratamiento adecuado a los hechos referidos que son , para nosotros, dos de las noticias más importantes del año en el terreno de la memoria histórica, y su importancia es de carácter regional y latinoamericano porque si la derecha, con la anuencia del progresismo, logra re significar la historia reciente de modo tal que se acepte que hubieron dos bandos, que hubo guerra, no es difícil imaginar que  ello consolidará la impunidad en aquellos países como Colombia, Guatemala y Brasil donde por pactos o hegemonía militar, nada se ha investigado ni sancionado sobre los crímenes del estado (que son los únicos que pueden ser catalogados como delitos de lesa humanidad[4] y de modo inverso, si se consolida la tendencia que se abre paso en el ámbito judicial a superar la limitación cultural de no condenar por Genocidio, tal como manda el Convenio de prevención y sanción del delito de Genocidio aprobado en 1948 por el país y reglamentado en 1956, pero que de todos modos siempre debiera interpretarse como de auto ejecución como cualquier convenio internacional de preservación de derechos humanos (tal como lo sancionó la reforma constitucional de 1994),  podrían abrirse nuevas y nuevas puertas a la investigación judicial sobre los hechos que transformaron el país, y no solo por el extermino de una generación militante y generosa, sino por las transformaciones económicas, sociales y culturales que siguen siendo la raíz del país real, ese que de vez en cuando se asoma por debajo de lo público y conocido, causando desconcierto en los observadores que pretenden explicar el presente desde la cultura neoliberal de lo instantáneo y fugaz, cuando los fenómenos sociales sólo pueden ser aprehendidos en su complejidad, si se los piensa como el resultado de largos y contradictorios procesos humanos.

    Hace unos años, la discusión sobre la aplicación de la figura de Genocidio fue tan fuerte que causó la ruptura de espacios colectivos construidos para accionar en los juicios de modo unificado. Hubo quienes desde el poder judicial, desde la prensa especializada y también desde el propio espacio de los que luchan contra la impunidad, acusaron a quienes proponíamos el uso de la figura de Genocidio hasta de ser “irresponsables promotores de nulidades fulminantes sobre los procesos judiciales”. 

    El silencio del progresismo que accede a los medios no hegemónicos, ¿no tendrá que ver con la dificultad en reconocer que no hubo un solo juicio anulado por tal razón?; es más, que no hubo un solo día de demora por causa del pedido de calificación de Genocidio y que finalmente, hasta los más tenaces oponentes se avienen a pedir, al menos, la figura “en el marco de genocidio”.

    Y el ocultamiento del debate (que primero fue “no debate” en el Parlamento, pero luego fue debate entre los compañeros que resisten la Teoría de los Dos Demonios), ¿no tendrá que ver con la imposibilidad de explicar el voto positivo o de abstención de grandes referentes del oficialismo y aún del progresismo opositor?

    Que Clarín y sus acólitos escondan el avance de la calificación de Genocidio es absolutamente coherente con sus políticas y objetivos, en todo caso fueron ellos mismos quienes fogonearon la reapertura de la Causa Rucci e hicieron el escándalo mediático que hicieron para “reivindicar” el primer Prologo al Nunca Más, el escrito por Ernesto Sábato e inspirado por Antonio Troccoli, entonces Ministro de Interior de Raúl Alfonsín, y fulminar el escrito por Eduardo Luis Duhalde en el 2006, por su condena a la teoría de los Dos Demonios.

    Es el silencio del progresismo el que venimos a cuestionar, puesto que es el que más influye en el campo de los que luchamos por la verdad, la memoria y la justicia. Y como aprendimos dolorosamente en la novena década del siglo pasado, el futuro no es indefectible ni ninguna conquista es irreversible, por lo que las concesiones en el terreno de la resignificación de la historia reciente, son amenazas reales a la memoria que supimos conseguir.

     

     

     



  • Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

    Aquí hay un extracto:

    4.329 películas fueron presentadas en el Festival de Cine de Cannes 2012. Este blog tuvo 23.000 visitas en 2012. Si cada vista fuera una película, este blog accionaría 5 Festivales de Cine

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