El día que Wado de Pedro pudo haber sido Guillermo Saccomanno pero prefirió el rol de Claudio Avruj, Mario Montoto o Sergio Bergman: convalidar el Apartheid y el Genocidio israelí con su silencio cómplice.


En estos días una impresionante delegación oficial, estatal, de ambos lados de la grieta, visitó Israel, se reunió con sus dirigentes estatales, exploró negocios con la empresa colonizadora del agua Mekorot y con la nefasta industria del espionaje y las armas del Estado sionista.

Además de «Wado» de Pedro, la misión contó con la presencia de los ministros de Agricultura y de Ciencia, Julián Domínguez y Daniel Filmus, respectivamente; los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; de Entre Ríos, Gustavo Bordet; de Formosa; Gildo Insfrán; de Mendoza, Rodolfo Suárez; de Río Negro, Arabela Carreras; de San Juan, Sergio Uñac y de Santa Cruz, Alicia Kirchner. También representantes de Santiago del Estero además de senadores nacionales y equipos técnicos provinciales, el vicejefe de Gabinete, Jorge Neme y uno de los personajes más sórdidos del macrismo: Mario Montoto, ex tesorero de la Organización Política Militar Montonero, luego empresario de material bélico y de espionaje, presidente de la Cámara de Comercio Argentino Israelí, amigo de la Bullrich, un mercenario de la peor especie, tan repelente que una de sus hijas en el gobierno utiliza el apellido materno.

En la rueda de prensa realizada en la capital histórica de Palestina Al Quds, nombrada por los ocupantes militares como Jerusalén, el Ministro de Pedro dijo lo siguiente: El principal objetivo de esta gira es analizar la experiencia de Israel, país que cuadruplicó su superficie productiva en 50 años y multiplicó por 20 su producción en ese mismo tiempo”

Dicen que el viaje fue planificado con mucha anticipación; dicen que la jugada tiene implicancia electoral futura (presidenciales 2023); dicen que es una muestra de que entre el sector de la palomas del Pro (el gobernador de Mendoza Rodolfo Suarez) y los kirchneristas serios como Wado hay espacio para políticas de estado como estas; dicen y dicen pero no dicen lo obvio para cualquier estudioso de la ocupación militar israelí sobre Palestina:

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Uno.  Sobre el uso del agua y la ocupación de la tierra

Miles de dunams de tierra fueron arrebatadas a los refugiados palestinos y usadas para construir allí las primeras colonias, a partir de 1968 y a lo largo de los Setenta. Esto, incluso violando una orden militar.   – Mediante manipulación legal, Israel ha ampliado el inventario de “tierra estatal” en la región, de manera que el 53.4% del área, cuatro veces más grande que antes de 1967, es ahora considerada tierra estatal.   – Israel ha declarado 45.7% del área como “zona militar de entrenamiento” [firing zone], aunque las tierras están situadas cerca de carreteras importantes, colonias edificadas, granjas y tierras cultivadas por los colonos.   – Israel ha declarado 20% de las tierras como “reservas naturales”, aunque sólo una pequeña porción fue acondicionada para tales fines y abierta a los visitantes. De hecho dos tercios de las “reservas naturales” son también zonas de entrenamiento militar.   – Israel ha incautado tierras en el norte del Valle del Jordán para instalar la Barrera de Separación y ha establecido allí 64 campos minados cerca de la ruta del río Jordán. El mismo ejército ha dicho que las minas terrestres ya no son necesarias para la seguridad.   A través de todas estas vías, Israel ha tomado bajo control 77.5% de la tierra y ha prohibido a la población palestina construir o usar el resto de la tierra en la zona. 12% del área ha sido destinada a las colonias ilegales, incluyendo toda la orilla norte del Mar Muerto. Estas políticas han aislado a las comunidades palestinas de la región y fragmentado su ámbito espacial. En los últimos dos años, la autoridad militar israelí ha demolido reiteradamente instalaciones de las comunidades beduinas de la región, a pesar de que varias de ellas se establecieron antes de 1967.   Israel ha puesto bajo su control la mayor parte de las fuentes de agua de la zona y las ha asignado para uso casi exclusivo de los colonos.   28 de las 42 fuentes de agua subterránea controladas por Israel en Cisjordania están ubicadas en el Valle del Jordán. Estas fuentes proveen a Israel unos 32 millones de metros cúbicos al año, la mayor parte de los cuales son destinados a las colonias ilegales. La asignación de agua a los 9.400 colonos -incluyendo fuentes subterráneas, el río Jordán, aguas residuales tratadas y reservorios artificiales- es de 45 millones de metros cúbicos anuales. Esto ha permitido a las colonias desarrollar métodos de agricultura intensiva y explotar la tierra durante todo el año, exportando la mayor parte de la producción. El volumen de agua asignado a los más de medio millón de colonos es un tercio de la cantidad de agua accesible a los 2.500.000 palestinos que viven en toda Cisjordania.   El control israelí de las fuentes de agua en la región ha hecho que algunos manantiales palestinos se sequen, y ha provocado una reducción en la cantidad de agua que se puede extraer de otros manantiales y pozos. En 2008 los palestinos extrajeron 31 millones de metros cúbicos, lo que representa 44% menos de lo que extraían en la región antes del Acuerdo Interino de 1995 [conocido como “Oslo II”].    Debido a la escasez de agua, los palestinos tuvieron que abandonar ciertos tipos de cultivos agrícolas y pasar a sembrar cultivos menos rentables.  En el distrito de Jericó, la cantidad de tierra usada para la agricultura es la menor de todos los distritos de Cisjordania: 4.7%, comparada con un promedio de 25% en los otros distritos.  El control israelí de la mayor parte de la tierra también impide un reparto más equitativo de los recursos de agua para la población palestina de esa región, así como la distribución de agua a otras comunidades palestinas fuera de esa zona. El consumo de agua en las comunidades beduinas es cercana a la cantidad que Naciones Unidas ha establecido como la mínima necesaria para sobrevivir en situaciones o áreas de desastre humanitario.  [i]

DosLa caracterización de las políticas de Israel de ocupación como Apartheid, ahora hasta Amnisty Internacional

Durante años, el movimiento de resistencia palestino y las fuerzas solidarias con la lucha del pueblo palestino caracterizó las políticas de ocupación colonial fueron caracterizadas como políticas coloniales, que constituían prácticas de Apartheid tal como la ONU y el delito de genocidio tal como se definió en el convenio de prevención y castigo de 1947 (justo el año en que comenzó el genocidio israelí contra el pueblo palestino)[ii], puede ser que eso al Ministro no le interese ni preocupe aunque seguro que debertía preocuparse por la última institución que caracterizó como Apartheid la política israelí sobre palestina:  Amnisty Internacional nada menos, que escribió “Los sucesos de mayo de 2021 fueron representativos de la opresión que sufre la población palestina cada día desde hace décadas. La discriminación, la desposesión, la represión de la disidencia, los homicidios y lesiones son parte de un sistema concebido para privilegiar a la población israelí judía a expensas de la palestina.  Esto es apartheid.  La nueva investigación de Amnistía Internacional muestra que Israel impone un sistema de opresión y dominación a la población palestina en todas las zonas bajo su control —en Israel y en los TPO— y a las personas refugiadas palestinas, a fin de beneficiar a la población israelí judía. Esto constituye apartheid y está prohibido por el derecho internacional. Las leyes, políticas y prácticas concebidas para mantener un sistema cruel de control de la población palestina han dejado a ésta fragmentada geográfica y políticamente, muchas veces empobrecida y en un estado permanente de temor e inseguridad;

Tres.  La persistencia de presos políticos en Israel

En su pagina en castellano, la organización de derechos humanos y en defensa de los prisioneros políticos palestinos, Addameer, con sede en Ramala, ciudad palestina bajo administración de la autoridad palestina anunció el 17 de marzo lo siguiente: “En 2022, en el día de las personas palestinas presas, 4.450 prisioneros y prisioneras son privadas de su libertad, detenidas en las cárceles de la ocupación israelí[iii] y luego agregaba En la actualidad, el régimen de ocupación israelí retiene a 4.450 personas palestinas dentro de sus cárceles, entre las cuales se encuentran 32 mujeres, 160 niños y niñas y, finalmente, 530 personas presas en detención administrativas, sin cargos ni juicio.  Las cifras que describen la situación de las personas palestinas presas

Desde el inicio del 2022, las Fuerzas de Ocupación Israelí (FOI) han detenido a más de 2.140 personas palestinas. La mayoría de las detenciones han tenido lugar en las ciudades de la Palestina ocupada de Jerusalén y Yenín. El número de detenciones ha aumentado considerablemente durante el mes de marzo de 2022 y se ha intensificado, aún más, con el inicio del mes sagrado del Ramadán (principios del mes de abril). Por todo lo anterior, el 15 de abril de este año se alcanzó el número más alto de detenciones, cuando las FOI asaltaron la mezquita de Al-Aqsa durante la oración del amanecer y llevaron a cabo más de 450 detenciones. Esta cifra evidencia una campaña de detenciones masiva y arbitraria contra el pueblo palestino que incluyó la detención de un gran número de niños y niñas.   Resulta alarmante que la escala de los ataques y de las detenciones arbitrarias en la ciudad de Jerusalén invoca al recuerdo, aún presente, de los ataques israelíes del año pasado que impulsaron el Levantamiento por la Unidad Palestina, en mayo de 2021. Como consecuencia de este movimiento se experimentó un aumento en masa de las detenciones y del encarcelamiento, así como un crecimiento de la violencia contra el pueblo palestino en toda la Palestina ocupada.  En abril de 2022, las cifras siguen siendo alarmantes: 600 prisioneras y prisioneros palestinos se encuentran dentro de la cárcel con algún tipo de patología y/o enfermedad, entre las cuales 200 personas han sido diagnosticadas con algún tipo de enfermedad crónica y 22 con cáncer, con tumores de diferentes grados. El caso más peligroso de todos ellos, es el del preso Nasser Abu Hamid, que se encuentra en estado crítico en lucha contra un cáncer de pulmón.  Este año el número de mártires dentro de las cárceles ha alcanzado los 227 prisioneros y prisioneras, entre las que se incluye la muerte de Sami Al-Amour debido a una negligencia médica deliberada –una manera lenta y cruel de matar. Además, se tiene que tener en cuenta que un centenar de personas palestinas han muerto tras su puesta en libertad, como resultado de una enfermedad que contrajeron dentro de la cárcel. Este es el prominente caso de Hussein Masalma, que murió poco después de que las autoridades de la ocupación israelí dictaran su puesta en libertad, tras estar sometido –por años– a la negligencia médica de los Servicios Penitenciarios Israelíes (IPS). Este año, el número de prisioneros y prisioneras palestinas que han muerto debido a la negligencia médica deliberada ha alcanzado las 72 personas.   Por otro lado, como parte de la práctica sistemática y cruel israelí del empleo de la necropolítica, la ocupación israelí continúa reteniendo a los cuerpos de ocho personas palestinas que murieron cuando cumplían con sus condenas dentro de la cárcel. Entre ellos Anis Doula en la prisión de Ashkelon en 1980; Aziz Owisat en 2018; Fares Baround, Nassar Taqtatqa y Bassam Al-Sayed que murieron el año 2019; Sa’di Al-Gharabli y Abu Wa’r en 2020; y más recientemente, en 2021, Sami Al-Amour.   En la actualidad, 25 personas palestinas que fueron detenidas antes de los Acuerdos de Oslo permanecen aún en la cárcel. Los más mayores de todos ellos: Karim Younis y Maher Younis, que llevan encarcelados desde el año 1983; y el preso Nael Barghouthi, que cumple con la condena más larga en la historia de las personas palestinas presas, siendo este su 42a año dentro de la cárcel de la ocupación israelí. Antes de que saliera de la cárcel el año 2011, fruto de un acuerdo de intercambio de presos, Nael Barghouthi pasó 34 años consecutivos en la cárcel. Años más tarde de su puesta en libertad, en 2014, las fuerzas de ocupación lo volvieron a detener y encarcelar donde sigue hasta el día de hoy.   En este momento la ocupación israelí tiene encerrados en la cárcel a ocho representantes del Consejo Legislativo Palestino (PLC), entre los cuales se encuentran: Marwan Al-Barghouthi y Ahmad Sa’adat. Asimismo, las autoridades israelíes continúan deteniendo a periodistas, de los cuales 11 de ellos se encuentran en la actualidad entre rejas.

 


[i] Crónicas palestinas: la guerra del agua – Crónicas del nuevo siglo (cronicasdelnuevosiglo.com)

[ii] la-agresion-israeli-contra-el-pueblo-palestino-una-tragedia-humanitaria-por-el-delito-de-genocidio-que-se-perpetra-y-por-la-complicidad-de-la-llamada-comunidad-internacional

[iii] En 2022, en el día de las Personas Palestinas Presas, 4.450 prisioneros y prisioneras son privadas de su libertad, detenidas en las cárceles de la Ocupación Israelí | Addameer

El 28 de abril, el escritor Guillermo Saccomanno aprovechó el espacio que la Feria del Libro le propuso para expresar una crítica rigurosa al proceso de mercantilización neoliberal de la cultura.  Nada de lo que dijo es demasiado original, pero la repercusión justamente fue por decirlas en la sede de la Sociedad Rural, ante los dueños de la industria editorial y las cabezas de los multimedios hegemónicos.  A veces no se trata solo de que es lo que se dice sino donde.

Por eso recordamos los discursos de García Marqués al aceptar el Nobel de Literatura o los inolvidables de Ernesto Guevara o Fidel Castro en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Pero Wado de Pedro no es Saccomanno, mucho menos García Marques y ni hablar de Che o Fidel.

Nada.  No dijo nada y con ese silencio devastador consolidó el discurso colonial de la dominación sionista, que es también sostén del discurso neoliberal en la Argentina.

Conclusión, una puñalada en la espalda al pueblo de Palestina y un tiro en los pies para la fuerza política que gobierna en nombre de una tradición que alguna vez se auto percibió como de liberación nacional y social.  Entonces, Rodolfo Walsh reivindicaba la revolución palestina y los padres de algunos de los funcionarios se formaban en los campamentos palestinos. Pero de eso Wado ni se acuerda

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