• A quién corresponda 

    Me han consultado sobre el pedido de Eduardo Ramos, condenado a cadena perpetua por diversos crímenes de Estado, de realizar salidas transitorias desde el penal de Campo de Mayo, donde cumple su condena 

    Antes de expresar mi negativa, permítanme hacer un par de comentarios.

    En primer lugar, nunca me consideré víctima de Eduardo Ramos ni de nadie; porque jamás pensé al genocidio sufrido por el pueblo argentino como una sumatoria de delitos individuales cometidos por autores aislados contra personas diversas.

    Por lo tanto si bien fui considerado «víctima» en dos sentencias judiciales, de 2009 y 2019, causa «Brusa»;y «asociación ilícita», deseo manifestar, como integrante del sujeto pueblo que fue la verdadera víctima del genocidio cometido durante los años que refieren al golpe de estado de 1976, pero que comenzaron mucho antes, que no está en discusión la situación personal del imputado Ramos sino que estamos en presencia de un proceso de falseamiento de la historia real, que busca borrar el proceso de memoria,verdad y justicia para reescribir la historia reciente y transformar a los asesinos, los violadores, los ladrones de niños, los torturadores y secuestradores -como Eduardo Ramos- en personas que han cometido delito comunes y que por lo tanto, sin duda, tienen derecho a acceder a las garantías procesales y a los beneficios acumulativos de las leyes de Ejecución Penal que rigen el encierro de las personas privadas de la libertad en la Argentina. 

    Derechos que han sido ferozmente atacados por la derecha que hoy gobierna el país y la provincia de Santa Fe y que ahora pretende utilizar estos derechos para su política de resignificar los hechos ocurridos en clave apologética del Genocidio argentino.

    Ya que está en discusión lo ocurrido en la ciudad de Santa fe durante los años 1975/76 y siguientes, considero necesario una audiencia pública para discutir el pedido de Eduardo Ramos en donde se ponga a debate los actos de esta persona, derivados y componente del plan sistemático de exterminio considerado probado desde el Juicio a la Junta de Comandantes y todos los juicios denominados de «lesa humanidad»

    Me gustaría saber cuáles de los periodistas y políticos que piden «memoria completa» se hace cargo de la metodología de acción terrorista del Estado en la ciudad de Santa fe, del Curro Ramos, del Culon Brusa, del Coronel de Artilleria González, deblos crímenes en la Cuarta y la Casita, la Guardia de Infantería y la Carcel de Coronda

    Un debate, que más allá que no quiebre de la impunidad judicial de la que gozan, se ponga de relieve la responsabilidad de la burguesía del litoral que hoy domina la economía agroexportadora y los puertos privados por donde circula el contrabando y el narcotráfico ante la mirada cómplice, impasible,  del poder judicial Santafesino que finge juzgar los crímenes del terrorismo de estado mientras respalda su consumación simbólica en las políticas de Pullaro y Milei.

    Cierto es que conozco a Eduardo Ramos desde hace mucho tiempo, desde 1973 en que como parte de la banda de la cual eran parte los conocidos Rebechi,  González y Cabrera me detuvieron en la vía pública por difundir propaganda comunista que convocaba a los soldados a no repetir nunca más un golpe de estado 

    Conozco a Ramos porque en la madrugada del 5 de diciembre de 1975, cuando un grupo de tareas dinamitó la casa de mi familia en la calle Primera Junta 3588 y cuando salimos a la calle allí estaba el grupo de Rebechi y Ramos, González y Cabrera, para provocar y hacer notar que ellos supervisaban la vida de los militantes populares en ese final de un gobierno claudicante y nefasto como el de Isabel Perón al que ellos adherían como peronistas de ultraderecha que eran, sin vergüenza ni disimulos.

    Conozco a Ramos porque fue él, junto con la banda ya nombrada, los que asaltaron el domicilio de la calle Güemes 5554 en la noche del 11 al 12 de octubre de 1976, me sometieron a torturas en esa casa y me llevaron secuestrado al centro clandestino de la calle Boulevar Zavalla y  Tucumán, conocido como la Cuarta.

    Conozco a Ramos, porque es el mismo grupo el que, en noviembre de 1977 me volvió a secuestrar, esta vez del Club Gimnasia y Esgrima de Ciudadela, para volverme a llevar a la seccional Cuarta, torturarme y someterme a simulacro de fusilamiento y otros procedimientos indescriptibles, que ninguna palabra puede expresar.

    En su obra fundamental, «La banalidad del mal», Annha Arendt explica que la tortura, como forma del dolor infinito, es inenarrable.

    Yo les puedo contar a ustedes cómo era la casa de Güemes 5554 porque ustedes saben qué quiere decir una mesa una silla o una ventana, pero ustedes jamás sabrán lo que es una bala estallando a 1 cm de la oreja, lo que es una picana eléctrica en los testículos y lo que es una tabla con clavos entre las rodillas mientras te obligan hacer saltos, encapuchado y sometido a golpes brutales. 

    Conozco a Ramos, por los diálogos, si se puede llamar diálogo la conversación entre un torturador y un torturado, de entonces y las reiteradas veces en que se refirió a mí en diversos reportajes y notas periodísticas 

    Estoy a punto de decir que entre el señor Ramos y yo puede ser que exista algo personal y sin embargo debo decir que yo no conocía a Ramos antes de la intervención del grupo de tareas y que él tampoco me conocía a mí y que por lo tanto nuestra relación es derivada de un acto que es mucho más amplio y que sigue impune como es el genocidio del pueblo argentino organizado por el gobierno de los Estados Unidos y sus empresas, por la burguesía residente en Argentina incluida la que vive en Santa fe y Rosario, por los militares, por los agentes de inteligencia por los religiosos y por una larga serie de sectores que sueñan desde siempre con exterminar al pueblo si no se somete a sus sistemas de esclavitud cruel 

    Por lo tanto concluyo recordando aquella frase del titular del Tribunal Oral Federal Número Unobde La Plata, doctor Carlos Rosanzki, cuando en la sentencia sobre los crímenes del comisario Echecolatz dejó sentado que los autores de los delitos de genocidio, no deberían pasar ni un minuto fuera del encierro penal

    Reitero entonces  que me opongo a las salidas transitorias del señor Ramos no por lo que Ramos me hizo a mí personalmente sino por ser Ramos un partícipe voluntario, consciente, entusiasta de un proceso genocida que es la razón verdadera de la crisis económica política social y moral que vive la sociedad Argentina

    Por todo ello considero que Ramos debe pasar hasta el último de sus días encerrado en una cárcel común sin ningún castigo adicional por su condición genocida, pero sin ningún privilegio.

    José Ernesto Schulman, en mi nombre, en nombre de mis hijos y de mi nieta y en nombre de los que no pueden hablar como Alicia López y los 30,000 desaparecidos.

  • De nuevo, y más fuerte, ¡Navidad y Año nuevo sin presos políticos en Argentina y Nuestra America.!

    Carta abierta al movimiento de lucha por los derechos humanos,
    al conjunto de fuerzas sociales y políticas
    comprometidas con la conquista de espacios
    de libertad y derechos para el pueblo.

     

    Les escribo como ex preso político durante la última dictadura y como ex secretario y luego presidente de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, una organización popular que actúa en el terreno de la lucha por los  “derechos humanos” desde 1937; ochenta y ocho años de resistir persecuciones políticas, represión a la lucha popular, detenciones arbitrarias, torturas, causas armadas contra los militantes y detenciones por largos periodos de tiempo, algunas en penales muy lejanos como el de Rawson o Tierra del Fuego.

    Hemos luchado y todavía luchamos por la libertad de las y los presos políticos, aunque no necesariamente coincidamos con los objetivos, modos y formas de bregar de todos ellos.  Pero siempre defendemos el derecho que les cabe a tener tales objetivos y actuar como entiendan que sea más eficaz para alcanzar dichos objetivos. No somos nosotros censores del deseo de lucha de nadie y a nadie reconocemos capacidades de Santa Inquisición del campo popular, y mucho menos al Estado Argentino, harto de matarnos y torturarnos por dos siglos.

    “Preso político” no es solo una categoría jurídica, es sobre todo una categoría política    No es una categoría histórica, congelada de una vez y para siempre, sino una realidad condicionada por los proyectos de dominación y los modos de resistencia popular.  Pero algo se mantiene en el tiempo: es el bloque de Poder, el Poder Político Real sustentado en el Poder Económico  (en relación de dependencia subordinada al Imperialismo norteamericano), el que (nos) pone en el lugar de perseguidos políticos por nuestras ideas, por nuestras acciones y/o por pertenecer a un proyecto político (haya llegado al gobierno o no).

    Y a los perseguidos políticos los difaman, los estigmatizan, los castigan de todos los modos posibles. Y les arman causas para encarcelarlos, incluso del modo más disparatado como algunas que hoy “prosperan”.

    Cuando nació la Liga, el carácter político de los presos que defendíamos era casi transparente y sencillo de establecer.

    Por décadas nos persiguieron por el compromiso explícito con proyectos de revolución y/o transformación social. Y la persecución tenía formato legal; la Ley 4144 (sancionada en 1902), llamada de Residencia, Explícitamente decía que había que expulsar a los acratas y comunistas libertarios, el nombre que se le daba a los anarquistas a comienzos del siglo XX. La  ley 17401 (sancionada en 1971), típica ley del periodo de la guerra fría a nivel mundial y de la vigencia de la doctrina de seguridad nacional a nivel nacional, directamente castigaba como delito el “pensar” o pertenecer a estructuras políticas comprometidas con un ideario. Luego la 20840 (sancionada a finales de 1974), de represión a la subversión generó la justificación jurídica para una parte del genocidio perpetrado entre 1975/1982 contra nosotros.

    Conviene reflexionar que en el siglo XXI no es así. Simon Trinidad fue comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y uno de los principales impulsores del Acuerdo de Paz firmado entre el Estado y la insurgencia, está preso la Cárcel de Colorado, en los EEUU. Lula, de nuevo presidente de Brasil estubo preso por un supuesto acto de corrupción (con la sola “prueba” de un testigo “arrepentido”, igual que Jorge Glass, ex vicepresidente de Ecuador que sigue preso en condiciones temibles de salud.   Los Seis Campesinos paraguayos tienen condena mayor a treinta años por un crimen que no cometieron y del que no se aportó ni una prueba, solo la palabra de los famosos “arrepentidos” paraguayos, brasileros, ecuatorianos, colombianos y ahora argentinos . Y podríamos seguir con centenares de caso.
    En las Américas ya hay cerca de dos mil quinientos presos políticos. Desde compañeros que participaron en las movilizaciones en Chile y Colombia del 2019 y 2020 hasta ex presidentas como Cristina y Pedro. Castillo condenados en juicios Lawfare

    Claramente se ha abandonado el camino de juzgar los delitos por medio de investigaciones criminalísticas serias y autónomas para volver al método secular de arrancar “confesiones” bajo presión directa (cárcel para los que no colaboran) o indirecta (los medios hegemónicos “condenan” socialmente antes de que se haya escrito una línea en el proceso judicial)

    La persecución, los actos represivos homicidas y de violencia extrema, las detenciones y aún las acciones pretendidamente judiciales constituyen todas ellas una parte muy contundente de un plan internacional de remodelación colonial de las periferias capitalistas del sur de América. No perdemos de vista que buscan amedrentar, disciplina, castigar y aun vengarse de agravios reales o imaginarios que sienten haber sufrido en el núcleo del Poder.

    ¿Quien ha decidido agrupar en el mismo espacio de presos políticos a gente tan diversa como Facundo Jones Huala y Milagro en Argentina?

    Carmen Villalba en Paraguay, Mauricio Hernández en Chile, Víctor Polay en Perú son ejemplos de la venganza infinita contra los revolucionarios insurgentes o Julio de Vido, quien fue Ministro durante doce años.
    Todos los compañeros están presos por decisión del Poder Imperial y sus Cipayos, a algunos les arman causas vinculadas a la lucha antiterrorista y a otros causas por delitos de malversación de fondos, corrupción o la causa Irán que supera muchos récords del absurdo.

    Para nosotros la categoría de preso político es una categoría de dominación porque lo distintivo de la persecución política y el encierro es que siempre es una decisión arbitraria y autoritaria del Poder Real. Puede ser ejercida por los gobiernos (medidas administrativas) o el Poder Judicial (resoluciones judiciales, a veces legales a veces no, siempre ilegitimas) que castiga alguna acción, opinión, posición de apoyo o rechazo a tal o cual política que buscaba beneficiar a las clases subalternas y populares o lastimar al sector más concentrado del poder.  Pero no nos corresponde a nosotros adivinar por que persiguen a tal o cual persona y/o compañero. La categoría preso político no puede derivarse de ninguna forma de pensamiento o lucha particular ya que siempre es una decisión del Poder; nada de lo que haga o haya hecho el preso político es la causa real de su detención sino que prevalece la motivación política de su opresor.
    En esta etapa política se puede explicitar que se castiga la lucha de resistencia a las políticas de entrega y represión, el pensamiento crítico y revolucionario, el compromiso con algunas de las medidas de integración, redistribución o fortalecimiento de proyectos estatales populares que sostuvieron algunos funcionarios a los cuales se los encarcela por diversas razones.

    Por ello luchamos por la libertad de todos los presos políticos y no avalamos falsas divisiones (entre los que fueron y los que no fueron funcionarios políticos, entre los que reconocen como luchadores y los que no se los supone luchadores, etc. etc.) .
    Todos los que el Imperio persigue para consolidar el modelo colonial, desprestigiar algún sector popular, desmoralizar a los compañeras y compañeros, disciplinar, castigar, naturalizar la impunidad de ayer y de hoy, recibirán nuestra solidaridad por la violación de las garantías constitucionales y la persecución y estigmatización a los que lo someten.

    En diversos contextos históricos hemos mantenido el mismo criterio de defender a todas y todos, esa es la tradición que hoy está en juego y la ética de resistir siempre a los que arrasan derechos y agravian a nuestro pueblo. La ética suprema de estar del lado del pueblo.

    Consideramos que para el movimiento popular en su conjunto, la lucha por la libertad de todas y todos las y los presos políticos es una cuestión de principios, es una cuestión de identidad y es una cuestión fundamental de la política de confrontación con las derechas y su amo imperial.

    Es una cuestión de principios porque la defensa de todos y cada uno de los compañeros agraviados y atacados por el Poder es constitutiva de la historia del movimiento popular a lo largo de su historia. Luchar por la Libertad de nuestras y nuestros presas y presos políticos es nuestra identidad.

    Pero la lucha por la libertad de las y los presos políticos es también una cuestión de primerísimo orden político en tiempos en que el Poder apuesta a la desmoralización, la perdida de confianza en nuestras propias fuerzas y el abandono de cada quien a la suerte que el Poder elige para cada uno de nosotras y nosotros.

    La solidaridad con las y los presos políticos, con todos ellos, por su condición de preso político es el piso de la conciencia política, de la subjetividad imprescindible para frenar la oleada fascista que nos amenaza.  Y la solidaridad no puede ser solo con aquellos compañeros con los que coincidimos política y culturalmente, con los que tenemos lazos de afecto e historias comunes.  Con ellos en primer lugar, pero la conciencia democrática antiimperialista solo emerge al solidarizarnos con el que no piensa como nosotros ni hemos coincidido siempre.

    No estamos proponiendo un gesto de ternura hacia nuestros afectos, eso lo descontamos, sino  un acto político de reconocer a los encarcelados por el Poder como nuestros hermanos de lucha y compañeros de causa por la liberación de nuestro pueblo.

    Nada más y  nada menos

    Luchar por la libertad de las y los presas y presos políticos es luchar contra el individualismo egoísta que fomentan en la sociedad; es luchar contra el sectarismo suicida que nos acosa desde hace tantos años; es luchar contra la tentación de salvarse solas y solos o peor aun, contra la tentación de crecer a costa de las debilidades y/o errores de sectores del movimiento popular perdiendo de vista que solo la fortaleza de todas y todos los sectores del campo popular nos hará fuerte como para vencer a semejante enemigo, poderoso y cruel como pocos.

    La consigna de Navidad sin Presos Políticos es una de las consignas más históricas del movimiento popular; tiene al menos noventa años puesto que ya se alzó contra la dictadura del 30 cuando levantó el reclamo de no pasar las fiestas de fin de año sin los presos políticos en la cárcel; la consigna se resignificó en cada oportunidad que hubo presos políticos y la ultima vez que tuvo una envergadura nacional e importante fue en ocasión de la huelga de hambre de los presos de “la Tablada”, los compañeros del Movimiento todos por la Patria, para finales de los ochenta.

    Proponemos que este año sea el momento de un gran reclamo por la libertad de todas y de todos en contraste con la fiesta consumista y banal que ofrece el capitalismo in humano y sin otro Dios que el Dinero

    Se dirá que es un objetivo enorme y fuera de nuestro alcance pero como decía Bolívar ¡Lo imposible es lo que nosotros tenemos que hacer, porque de lo posible se encargan los demás todos los demás.

    en la foto del reverso de la postal por la Libertad de los Presos Políticos,  la firma de algunos de los presos políticos de La Tablada, destacan el padre Antonio Puijane y Roberto Feliciti, sirce 199020181017_171252

     


  • Ante la condena a muerte de Víctor Polay por el Poder Judicial peruano, intervengo este poema de Benedetti al Che para denunciar el silencio atronador de las meretrices de las agencias internacionales derechos humanos, siempre prestos a legitimar las guerras imperiales y golpes de estado, pero ciegos a la barbarie judicial de estos tiempos

    Víctor cumple 35 años de condena efectiva el 6 de enero del 2026; para impedir su liberación han abierto una nueva causa judicial y para proseguirla luego que sancionaran una ley que anula la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad dicen que la ley no es para los guerrilleros, solo para los militares. 

    Mientras tanto las organizaciones  y agencias de derechos humanos consienten con su silencio.  Igual que casi toda la izquierda latinoamericana.  Por ello

    Así estamos
    consternados
    rabiosos
    aunque esta cárcel sea
    uno de los absurdos previsibles

    da vergüenza mirar
    los cuadros
    los sillones

    las alfombras
    sacar una botella del refrigerador
    teclear las letras peruanas de tu nombre
    en la rígida máquina
    que nunca
    nuca estuvo
    con la cinta tan pálida


    vergüenza tener calor
    y encender el ventilador como siempre
    tener hambre y comer
    esa cosa tan simple
    dar play a la música

    y escuchar en silencio
    sobre todo si es una canción de
    Silvio
    da vergüenza el confort
    y el cáncer da vergüenza
    cuando tú comandante estás encerrado

    fabuloso
    nítido
    eres nuestra conciencia encerrada


    dicen que te borraron

    con qué fuego?
    van a quemar las buenas
    las buenas nuevas
    la irascible ternura
    que trajiste y llevaste
    con tu voz
    con tu ejemplo

    dicen que incineraron
    toda tu vocación
    sin un solo rastro

    así estamos
    consternados
    rabiosos
    claro que con el tiempo la plomiza
    consternación
    se nos irá pasando
    la rabia quedará
    se hará mas limpia

    dicen que nadie te recuerda

    están mintiendo

    muchos te niegan

    como Pedro negó a Jesús
    pero habrá otros
    claro que habrá otros
    dignos de reemplazarte
    coman
    dante

    comenzando por nosotros



  • [1] dirigente histórico del comunismo santafesino. Ferroviario, campesino, fue uno de los personajes de la política santafesina del siglo

    [2] Juan Ingalinella, médico, fue secuestrado por la Policía en vispedel golpe del 55. Murió en la tortura y su cadaver, tirado al río, no apareció nunca. Algunos lo consideran uno de los primeros desaparecidos


  • Para inscribirte en los cursos de formación política de la Universidad de las Madres, debes elegir el curso número nueve Los cuatro genocidios que hicieron la Argentina y seguir las indicaciones (formulario único https://forms.gle/BNyvzCHgpd3RXfGZ7

    Para conocer sobre acuerdos con sindicatos, centros de estudiantes, partidos políticos, etc. escribir a jose.schulman@gmail.com


  • Es posible, e imprescindible, cortar con el ciclo de alternancia entre gobiernos populares tímidos e inconsecuentes y  gobiernos de derecha cada vez más cipayos y represores.


  • Emir Sader, ex secretario de Clacso, aguerrido “intelectual orgánico” del gobierno de Brasil[i] y acaso el representante más clásico del progresismo berreta que chocó la calesita del ciclo de gobiernos que supo haber al comienzo de este siglo y del cual solo quedan en pie Venezuela, Cuba y Nicaragua dedica casi todo su tiempo a descalificar a la izquierda revolucionaria del continente; solo así se puede leer su triste análisis sobre las elecciones de Bolivia que Pagina 12 titula “Triste derrota de la izquierda en Bolivia”

    Emir Sader mira las elecciones cuenta votos pero oculta muchas otras cosas..  

    Dice que la izquierda sacó pocos votos y que el MAS IP tendrá la menor representación parlamentaria de su historia. Pero no te cuenta que el líder histórico de la revolución del buen vivir sufrió un golpe de Estado en 2019, que salvó su vida gracias a la solidaridad del gobierno de México (López Obrador) y la decidida actuación del presidente electo de Argentina Alberto Fernández (“Alberto  me salvó la vida, Evo Morales, al llegar a México), que la dictadura de Añez obligó al exilio de los dos integrantes del Poder Ejecutivo (también García Linera) en Argentina, que hubo masacres y presos políticos y que fue Evo quien dirigió exitosamente la estrategia de resistencia que terminó arrancando elecciones a la dictadura aunque no pudieran superar la proscripción propia.

    Sader no te cuenta que fue Evo quien propuso, legitimó, respaldó y garantizó la victoria electoral de noviembre del 2020 de un funcionario eficaz pero prácticamente desconocido llamado Lucho Arce que logró el acuerdo de todos los sectores sociales que componen el MAS (que no es un partido tradicional sino  un instrumento político electoral del  movimiento social) justamente porque todos consideraban que no tenía ninguna posibilidad de gobernar sin el pueblo dada su extrema debilidad.

    Un día después de que Arce asumiera, Evo, acompañado del ya presidente Alberto Fernández  y un enorme conjunto de militantes que sufrieron el exilio cruza a pie la frontera para encontrarse con una multitud de partidarios en Villazón (aquí tienen la crónica de la BBC de Londres que no es ni de izquierda ni triste como Emir https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54879897) y emprender una gira celebratoria del fin de la dictadura y la recuperación del gobierno para el MAS pero rápidamente el rumbo de Arce lo sorprendió.  

    Evo había ganado las elecciones de 2019, él y sus cuadros más cercanos (Juan Ramón Quintana por ejemplo pasó el año de la dictadura refugiado en la embajada de México para no ser asesinado) habían conducido la resistencia fueron rigurosamente excluidos del nuevo gobierno que se sintió más continuista de Añez que de Evo, pero eso no te lo cuenta Sader para poder armar su cuentito de hadas de una izquierda debilitada por el personalismo de Evo y sus ínfulas revolucionarias.

    En julio del 2020, el  multimillonario nacido en Sudafrica Elon Musk sorprendió al  mundo al afirmar que el golpe de estado  había sido por el litio y que “le daremos un golpe de estado a quien se nos cante, báncatela” escribió en Twitter pues ahora se sabe que a poco de asumir Arce sus hijos comenzaron toda clase de acuerdos coloniales justamente sobre el Litio, pero eso no te lo cuenta Sader (¿acaso porque en Brasil siguen mandando los mismos que con Bolsonaro?)

    Para fines del 2023 la situación se ha desmadrado. Arce que nunca cumplió las disposiciones constitucionales de constituir reservas suficientes en los años de bonanza energética no consigue recuperar la economía y cede día a día frente a un Imperio que no tuvo piedad con Evo ni con él. 

    Casi nada de lo que destruyó Añez en un año se había recuperado y agotado el recurso energético (Allende decía que el cobre era el sueldo de Chile en 1973, Evo podría haber dicho que el gas y el litio lo eran de Bolivia); sin combustible la pobreza se ensaña con el  pueblo y Arce no hace nada bueno. 

    En setiembre de 2024 el movimiento cocalero, campesino y popular organiza una gran marcha “para salvar la Patria” con un pliego reivindicativo muy concreto que va a ser brutalmente reprimido por Arce dando comienzo a un ciclo de luchas y actos represivos que incluyó un intento de magnicidio jamás investigado y encerró a 320 militantes populares, cien de ellos acusados de violar la ley antiterrorista, en condiciones brutales e inhumanas tal como denunció la misión internacional de la Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos que llegó a Bolivia en febrero para recorrer los sitios de detención en La Paz, entrevistar a familiares de presos políticos allí y en Cochabamba y llegar al Trópico de Cochabamba donde Evo vive con su pueblo, defendido por su pueblo. 

    Le juro que preguntamos si Ud. había andado por allí, Sader, y nos dijeron que  no lo conocían pero no se preocupe:: son campesinos cocaleros, gente de la izquierda triste, no son alegres como Ud. y tampoco viven como Ud. en Río de Janeiro, Chimore, nada que ver.

    La división del movimiento popular no es entre los partidarios de Evo y la izquierda renovada y alegre que Ud. imagina sino entre los que defienden a los presos políticos y los que los encierran. 

    No es tan difícil no?    De un lado el carcelero, del otro el compañero  y hasta Ud. alguna vez estuvo del lado de los derrotados. Pero hace mucho tiempo.

    Una última aclaración. No soy Evista ni considero que sea infalible.  Igual que Correa al elegir a Lenin Moreno se equivocó feo y sobre todo se equivocó en el modo de elegirlo. Supongo, no conozco mucho, que debe haber cometido parva de errores, pero no cometió el error de negar a los presos políticos ni a los torturados ni a los asesinados y eso me gusta.

    A mi gustaba el Fidel que no abandona a los Cinco presos cubanos en EEUU y recupera al  niño Elian, a mi me gustó que Maduro no abandone a Saab  y nosotros no le soltamos la mano a nadie.  No somos como Ud. que es tan culto pero no conoce el deber elemental de los revolucionarios de no abandonar a los compañeros en manos del enemigo.

    A  lo mejor es eso, Ud.  mira a Bolivia y cuenta votos, y yo cuento compañeros presos políticos; a lo mejor por eso ud. no ve a los presos y a  mi me parece que la historia no se agota en una urna.

    La vida dirá quién tiene razón


    [i] Sader es uno de esos “intelectuales a sueldo” que tanto despreciaba Guevara

  • el comunismo desarmado  o cómo fue que llegamos hasta aquí y algunas ideas para volver a ser el espectro que subleva y empodera

    En una continuación de su trabajo clásico sobre el peronismo (“Los cuatro peronismos” Legasa 1985), Alejandro Horowicz califica, a la fuerza política que hoy orientan Cristina y su hijo, como “El kirchernismo desarmado” y no por carecer de armas de fuego ni optar por la vía institucional de manera de cuasi idolatría sino por haber sido despojada de su voluntad política de transformación.

    Justo el año en que Horowicz reflexionaba sobre las transformaciones en el peronismo, que anunciaban el viraje neoliberal y cipayo del Menemismo, los comunistas argentinos se lanzaban a una aventura desconocida por ellos y por casi todos los militantes políticos de izquierda: pensar su propia historia y trayectoria desde  una perspectiva que no esconda la autocrítica cuando fuera necesario.  El análisis del resultado electoral (había ganado Alfonsina y el partido había llamado a votar por Lúder) fue el disparador del inicio de una interminable lista de temas que estaban esperando desde hace mucho tiempo: la política de llamado a la convergencia cívico militar para frenar el golpe de estado primero y para cerrar el paso a los sectores ultra fascistas después, la estrategia de frente democrático antifascista y de liberación nacional que venía (con pocas variaciones) desde el VIII Congreso de 1928 (fíjense que de 1918 a 1928 se hicieron ocho congresos, pero desde 1928 hasta 1985 se habían realizado solo 7 más. Es decir que si antes se hacía uno por año luego se hicieron uno cada siete años y medio). 

    Nada es casual, cuánto más reformismo menos debate, es una ley inexorable.

    La conclusión final del XVI Congreso era que había que rearmar al Partido Comunista, es decir volver a sostener la voluntad de luchar por el Poder y ningún otro sucedáneo.   Salvo el Poder todo es relativo había señalado Lenin. 

    Cómo pedía Marx en su libro inicial “La Ideología Alemana”, había que someter todo a la crítica, especialmente lo que habíamos dicho y lo que habíamos hecho puesto que en política vale mucho más lo que se hace que lo que se dice. 

    Una de las conclusiones principales fue que la Argentina no era un país capitalista dependiente de desarrollo medio con restos feudales poniendo el dominio neo colonial fuera del país e ignorando el carácter capitalista concentrado de la producción agraria, creadora de la renta agraria diferencial que le había dado fama y fortuna a una capa de oligarcas corruptos y fascistoide que apoyaron todos los golpes de estado del 30 en adelante.

    La Argentina no necesitaba más sino  menos capitalismo,  no necesitaba un frente amplio antifascista sino un frente antimperialista con  un núcleo revolucionario y comunista. No habíamos luchado de más como predicaban todos los progresistas empezando por un viejo amigo del partido, el Presidente Raúl –Alfonsín quien reacciona airadamente al viraje del Partido y aprovecha su único viaje a Cuba para “quejarse” ante Fidel del Viraje del Partido Comunista: “ya no eran confiables aliados de la burguesía democrática sino que pretendían unir a la izquierda y cuestionar la estrategia “democrática” de conceder beneficios (impunidad lisa  y dura) a los milicos y el comienzo del ajuste perpetuo a los trabajadores y el pueblo para poder pagar los intereses de la deuda externa generada por la dictadura y reconocida por Alfonsín a pesar y en contra de sus dichos electorales.

    Fue, justamente, el rechazo activo al “nuevo” episodio del ajuste perpetuo, la retirada de la Plaza de Mayo el 14 de junio de 1985 cuando Alfonsín, que había llamado a defender la democracia termina anunciando el Plan Austral, el primer acto del viraje: las columnas del Partido Comunista, encabezadas por Patricio Echegaray y respondiendo su llamado, abandonaron la Plaza de Mayo ante el evidente engaño presidencial que ponía fin, al menos simbólicamente, a su etapa reformista para comenzar un shock regresivo del que nunca salimos del todo.

    La retiradas de las columnas fue un acto plebeyo, por encima y contra la dirección oficial del Partido que intentó en vano parar la oleada de cambios que se había acumulado en largos años de contradicción entre los deseos de revolución y la práctica reformista, posibilista, que siempre encontraba razones para apoyar el mal menor, como ahora con el Frente Fuerza Patria, que es mejor que Milei, obvio, que congela eternamente los imprescindibles cambios revolucionarios, mucho más obvio, aunque los burócratas siempre encontrarán alguna razón de sentido común, ese que Gramsci pensaba como el cepo ideológico de siglos transformado en verdades tan naturalizadas que solo los revolucionarios pueden  oponerse.

    Durante unos veinte años, el Partido Comunistas encabezado tenaz e inteligentemente por Patricio y  un pequeño grupo de militantes revolucionarios luchó por recuperar la voluntad de poder.  La militancia protagonizó todos los actos del viraje. Fue a Nicaragua a juntar café, a pelear con las armas en la mano a El Salvador, construyó unidad de izquierda en lo electoral pero también en el terreno de los derechos humanos y lo sindical.  Patricio se juntó con Fidel, Marulanda y Shafik Handal cuando las ratas huían del barco como los rusos que disolvieron la Unión Soviética o los que disolvieron el partido Comunista de Italia, el partido político más grande de Occidente durante medio siglo XX.. 

    Los comunistas argentinos no nos cambiamos el nombre y nos unimos a los trotskistas, a  los guevaristas, a los maoístas, a los herederos del Ejercito Revolucionario del Pueblo y de los Montoneros.  Nos presentamos ante los tribunales a querellar contra los genocidas, en nombre de nuestros muertos y de todo el Pueblo.  Construimos el Frente del Pueblo, el Frente Amplio de Liberación y dos versiones de la Izquierda Unida. Mantuvimos durante bastante tiempo la autonomía política a pesar del boicot del progresismo todo Se fueron Carlos Heller y Juan Carlos Junio que fundaron un nuevo partido llamado cínicamente Solidario para acceder en las listas peronistas al Congreso de la Nación.   Martín Sabatella fundó Nuevo Encuentro y luego ganó nada menos que el municipio de Morón, Oscar Laborde ganó la ciudad de Avellaneda y Alejandro Mosquera llegó a presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires y luego a la secretaría de la Comisión Provincial de la Memoria.  Por romper acuerdos con nosotros, Alicia Castro fue designada (“premiada”) embajadora en Venezuela.  Edgardo Mocca fue nombrado en  6 7 8 cuando ese programa era el “comisario político” del gobierno y Eduardo Sigal tuvo rango de embajador al frente de la secretaría económica y el Mercosur de la Cancillería argentina. 

    Y prefiero no seguir recordando para no ser injusto y  olvidarme de alguno pero la histórica del comienzo del siglo XXI era que todo el que abandonara al Partido Comunista tenía premio, Algunos como “Bolita” Jorge Sigal llegaron a la dirección del área telecomunicaciones del Macrismo, muchos más se conchabaron en el Kirchnerismo que fue implacable con el partido Comunista.  Nunca abandonaron el Ni yanquis ni marxistas y a pesar que desde la crisis de la 1025 el Partido Comunista apoyó cada vez más acríticamente al gobierno de Néstor jamás se le dio algún lugar de gestión  y el único lugar que encontraron en las listas electorales para Patricio Echegaray fue el último puesto en la lista de candidatos al Parlasur del 2015.

    Es patético que haya muchas “viudas” de Patricio que gestionaron el apoyo a Scioli, a Massa y que ahora vuelven al Frente Fuerza Patria como si fuera lo más natural del mundo. 

    Según Nuestra Propuesta (captura de pantalla del 29 de julio Fuerza Patria – Nuestra Propuesta  “El Partido Comunista de la Provincia de Buenos Aires participa en las listas de Fuerza Patria y lo hace por medio de Tania Caputo como candidata a diputada por la segunda sección electoral y Flavia Guardia como postulante a concejal en Cañuelas con el objetivo “urgente y principal de obstaculizar el ascenso estratégico del narco-fascismo mafioso” en el territorio bonaerense.

    Tres breves observaciones: 

    • Caputo Hija figura como candidata suplente en la lista de Fuerza Patria en la Segunda Sección electoral que elije once diputados, de los cuales siete finalizan mandato del macrismo, el radicalismo y otras fuerzas de derecha y cuatro del peronismo.  Entonces, aún si se lograra el milagro de que Fuerza Patria conserve las cuatro bancas (las encuestas prevén otra cosa) para que Caputo Hija llegue a la Legislatura deberían renunciar antes siete candidatos:: Fernando Martínez Eugenia Lima Juan Morales Paula Obrador Mariano Pinedo Maira Ricciardelli Germán De Rossi.  Entonces me parece un poco forzado decir que es candidata a diputada provincial.
    • Guardia renueva mandato como concejal integrante del bloque peronista, sin mayores diferenciaciones. Asumió en 2022 en reemplazo de la actual secretaria general del Municipio y no encuentro ni redes que den cuenta de su labor ni hay registro alguno de sus proyectos. (agradecería si alguien me los envía para estudiarlos)
    • Los comunistas de la provincia de Buenos Aires, que no disimulan su idolatría por lo institucional, perdieron la personería electoral provincial por lo que su “adhesión” al frente es solo político.  Y con eso no lo menoscabo.  Un acuerdo de adhesión por definición es aquel en que una de las partes pone las condiciones y la otra parte las acepta sin discusión.  Por ejemplo los contratos de alquiler.  En política eso es aún más grave y doloso para la parte que se somete pues sus afiliados pueden reclamarle falta de defensa de sus derechos partidarios tanto políticos como identitarios.

    En 2014, cuando estaba en discusión cómo defender el proyecto kirchnerista y la sucesión de Cristina, Patricio Echegaray contestó un exigente reportaje de La Nación de la periodista Natalia Pecoraro a la que hoy se debe reconocer su profesionalismo, y en La Nación eso es mucho 

    https://www.lanacion.com.ar/politica/el-partido-comunista-apoya-a-cristina-kirchner-pero-no-quiere-a-daniel-scioli-seria-tirar-la-toalla-nid1693600/

    Decía Patricio para vergüenza de los que desarman al partido Comunista en  nombre de la lucha antifascista: 

     Periodista   Una reciente declaración del PC menciona la devaluación como parte de una «política defensiva» del Gobierno, como ejemplo de la «creciente sensibilidad ante las presiones del imperio». ¿Qué más le criticaría?

    Hay cosas que se han hecho [en el Gobierno] que son muy importantes. Este Gobierno tiene el mérito, que no se lo sacará nadie, de que rompió con la infamia de las relaciones carnales y se ubicó dentro del concierto latinoamericano.

    Patricio Nuestro apoyo al proceso argentino es un apoyo en este contexto: bolivariano, sanmartiniano, de superación de las políticas neoliberales. Valoro mucho eso porque entiendo que los procesos liberadores sólo pueden darse en contextos regionales. La otra cosa que valoro es la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida . Es fundamental que se haya hecho: ha permitido llevar al banquillo de los acusados a los genocidas y que hoy un núcleo muy importante esté siendo juzgado y, en muchos casos, condenado. Creo que esas dos cuestiones son fundamentales y que enmarcan el hecho de por qué tenemos una actitud positiva, de defensa, de este Gobierno. Es un apoyo autónomo, no tenemos gente en el Gobierno, no recibimos ningún tipo de plan. Al mismo tiempo tratamos de ejercer la crítica…

    Nuestros enfoques críticos pasan sobre todo porque hay que definir mejor lo que es el proyecto nacional y popular. Todavía no hemos visto una expresión orgánica, negro sobre blanco, de lo que es el proyecto nacional y popular. Creemos que en el discurso que la Presidenta ubica como el de la década ganada habría que incorporar algunos matices.  El proyecto nacional consiste en alimentar el mercado interno, tirar dinero al mercado interno y fomentar el consumo, con la esperanza de que una burguesía virtuosa tome esos dineros y los convierta en desarrollo. Pero esa burguesía virtuosa no existe más en la Argentina.  Aquello que existía en la época de Perón, la burguesía nacional, no existe más. Entre otras cosas, porque se ha transformado en una burguesía altamente transnacional izada y hegemonizada por el imperialismo.   Hoy no es una cuestión de afuera, es una cuestión del adentro. De las 500 empresas que más facturan en la Argentina, 350 son de propiedad imperial. Así se explica que ese dinero haya sido absorbido con una aspiradora, afuera del país. Este es un problema serio que hay que discutir.

    ¿Quién es el candidato de la embajada de Estados Unidos?

    El hombre que les da más garantía y confianza es [Daniel] Scioli. Es experimentado, maduro.

    Si Scioli llegara a ser el candidato del Frente para la Victoria apoyado por Cristina, ¿qué haría el PC?

    Nosotros no compartimos la postura de Scioli candidato. Creemos que sería la certificación de la derrota. En boxeo sería «tirar la toalla».

    Spoleo para los que no conocen la historia política argentina.  El candidato de Cristina fue Scioli que perdió con Macri.  Luego vino la resistencia popular y apareció el discurso del “frente de salvación nacional” que llevó a Alberto Fernández al gobierno con el resultado catastrófico que catapultó a Milei al gobierno.  Una y otra vez, el Partido Comunista comenzaba haciendo advertencias para luego subordinarse a la hegemonía peronista cada vez con argumentos distintos pero subalternos al mismo discurso de falso “realismo”, “posibilismo” y hasta “antifascismo” que la práctica ha mostrado como posturas equivocadas que han postergado una y otra vez el imprescindible aporte de los comunistas a la construcción, de una vez por todas, a la imprescindible alternativa al agotamiento del capitalismo argentino, de sus modos de reproducción ampliada que ahora excluyen todo elemento de distribución  y redistribución social (salarios y derechos conculcados) pero también de un formato de organización y de modos de lucha que son obsoletos.    Al fascismo se lo combate como lo derrotó el Ejército Rojo en Berlín o las Madres en la Plaza de Mayo, con Fidel subiendo la Sierra Maestra o construyendo mayorías continentales en Mar del Plata.  Con el fusil o la palabra pero siempre de frente nunca de costadito, como queriendo disimular y diciendo cosas absurdas como que el amor vence el odio.   Al imperio se lo derrota o te extermina.  Eso aprendimos de nuestros genocidios.  De todos ellos, incluido el presente genocidio a goteo que es el ajuste perpetuo  y que ha transformado la Argentina mucho más que la Conquista, el Exterminio de los Indios o el Terrorismo de Estado.  El neoliberalismo mató al pueblo y hay que inventarlo de nuevo. 

    Al menos esas son, palabras más palabras menos las que dijo el Partido Comunista en su 28 Congreso de diciembre pasado donde se planteó, aunque de un modo ambiguo, construir una alternativa verdadera dando a entender a propios y extraños que se retomaba la senda de la unidad de las izquierdas y la construcción de un frente antimperialista.  Debe reconocerse esa intención en el acuerdo electoral en la Ciudad de Buenos Aires, Confluencia; en la provincia y sobre todo en la ciudad de Santa Fe, en San Luis y ahora en Corrientes por lo que la subordinación al Partido Justicialista en el principal distrito electoral y principal territorio de construcción política introduce una contradicción que deja en la duda a todo el partido comunista : los comunistas argentinos se rearman, es decir: vuelven a cultivar la voluntad de poder contra toda forma de posibilismo y las tontas creencias en la burguesía nacional y los sectores democráticos de la derecha o se afirma en el discurso bonaerense: “urgente y principal de obstaculizar el ascenso estratégico del narco-fascismo mafioso”

    Presten atención a las siguientes palabras que nombra: “obstaculizar” y a la que no nombra “imperialismo”.  Para los comunistas bonaerenses no se trata de derrotar a Milei sino de obstaculizar su ascenso, el posibilismo aplicado a la resistencia tal como la piensa la burocracia pegotista: algo de rosca en el Congreso nada de lucha de calles que terminen colapsando al gobierno y ojalá al sistema de gobierno de democracia representativa y tres poderes colonizados hasta el hueso que Lamelas viene a poner a punto.  Y aparecen categorías poco marxistas como calificar al bloque de poder como mafioso y no subordinado al Imperio.  

    La Argentina no es un territorio dominado por la mafia, sino una neo colonia del Imperio Británico antes y del Imperio yankee desde mediados del siglo pasado .  Algo de eso dijo un señor ruso en el exilio al comenzar la Guerra Mundial:  “Para esta época son típicos no sólo los dos grupos fundamentales de países: los que poseen colonias y los países coloniales, sino también las formas variadas de países dependientes políticamente independientes, desde un punto de vista formal, pero, en realidad, envueltos por las redes de la dependencia financiera y diplomática. Una de estas formas, la semicolonia, la hemos indicado ya antes. Modelo de esta otra forma es, por ejemplo, la Argentina”. Vladimir Ilich Lenin.  El imperialismo como fase superior del capitalismo. 1916

    Claro que para borrar a Lenin del debate, los liquidadores primero desarticularon hasta el final las estructuras que permitían el debate democrático y creativo, el desarme del partido Comunista ha sido una larga operación ideológica, política, organizativa y financiera pero nunca puede ser total.  No nacimos para ser forros de los Massa, los Barones del Conurbano o los burócratas sindicales. Nos hemos rebelado antes ante otros dogmas  y otras dictaduras como decía el Che sobre el 26 de Julio y siempre nos queda Roque. 

    Roque el daltónico.  Como Patricio

    Que donde todos veían mierda veía una esperanza, y donde todos veían final veía el desafío del comienzo.  Porque la revolución es ahora, aunque ustedes, vulgares liquidacioncitas no lo creen.


    y cuando no es la imagen y semejanza de los mejores hombres
    es necesario volver a empezar.

    Roque Dalton. Un libro rojo para Lenin. Escrito en La Habana entre 1970/1973


  • ¿Es qué subsiste la “razón de Estado” stalinista en el pensamiento progresista y de izquierda?

    En memoria de Fernando Martínez Heredia   uno de los revolucionarios cubanos que más dirigentes populares formó en la región, director de “Pensamiento crítico” en los 60, censurado en los 70 -el periodo más dogmático “soviético”- y valorado en alto grado por quienes buscan, tal como Fidel al final de su vida , sacar a la Revolución del estancamiento,
    Falleció en 2017 rodeado del respeto de todos

    Los hechos son contundentes, en el nuevo ciclo de dominación colonial imperialista no solo hay “batalla cultural”, fake news, pos verdad, dominio cuasi monopólico de las agencias, canales y portales de noticias, las redes sociales y de los “comunicadores sociales”, también hay materialidades contundentes. Las grandes movilizaciones sociales populares del 2020 en Chile, Bolivia y Colombia fueron aplastadas a garrote y balas, con una perversa “dedicación” a cegar compañeros apuntando a sus  ojos; ahora mismo todos los miércoles en Buenos Aires golpean a los manifestantes en apoyo a las demandas de los jubilados y en Bolivia intentan asesinar a Evo y golpean sistemáticamente a los manifestantes en contra de su proscripción.

    Pero hay más todavía, la cifra de presos políticos crece en todo el continente: en EE.UU. a los 126 registrados antes de Trump se suman diariamente migrantes  y personas solidarias con los migrantes en cifras difícil de cuantificar por ahora pero que fácilmente superan los 200[i], en Chile siguen presos unos ochenta militantes de la causa mapuche (todos acusados de violar la “ley antiterrorista”), unos treinta que quedaron de la revuelta popular que posibilitó el ascenso de Boric al gobierno  y aún algunos que vienen del periodo de la lucha armada contra el dictador Pinochet como Mauricio Hernández Norambuena (hay otros capturados recientemente en La Paz y París); en Bolivia ya suman ciento veinte los presos políticos procesados bajo la ley antiterrorista bajo el gobierno de Lucho Arce (en febrero cuando la Coordinadora realizó una misión solidaria había noventa y ocho en condiciones de detención inhumanas que de por sí implican torturas según los convenios firmados alguna vez por el Estado Plurinacional y sigue totalmente, pornográficamente impune el intento de magnicidio de Evo Morales que también ha sido proscripto electoralmente, por el lado argentino el intento de magnicidio de Cristina Fernández sigue impune y ella misma está al borde de la proscripción mientras Milagro Sala ve acumularse condenas en su contra desde su prisión domiciliaria debido a grave afección de salud que se mantiene (Milagro está presa desde enero del 2016) mientras que en Paraguay hay tres mujeres en condiciones de prisión de  extrema crueldad: Laura Villalba, Carmen Villalba y Francisca Andino, detenidas y víctimas de torturas en el penal de Minga Guazú al tiempo que ya pasaron cuatro años desde el secuestro de Lichita, la hija de Carmen Villalba por las fuerzas estatales paraguayas; falta todavía dar cuenta de Víctor Polay preso desde hace 32 años en la base naval de El Callao, Perú, donde en diciembre falleció nuestro compañero Miguel Rincón Rincón por falta de atención médica luego de veintiséis años de encierro para que luego su cuerpo fuera desaparecido legalmente por el Estado peruano que lo incineró  y esparció en algún lugar desconocido para su familia o el Salvador donde el régimen de excepción mantiene miles de presos arbitrariamente de los cuales, al menos unos treinta deben ser considerados presos estrictamente detenidos por razones políticas.[ii]  La represión y las detenciones se ha extendido a casi todo el continente, empezando por Panamá y el genocidio continuo en Haití por medio del hambre y la enfermedad sin atención.

    Ahora bien, El Lawfare no solo nos pretende corruptos y ladrones, también pretende que la dictadora Añez y los terroristas cubanos y venezolanos sean los únicos presos políticos. Los buscadores de internet traen a cuento de la pregunta sobre los presos políticos las listas que las ONG compradas por el Imperio han armado: según ellos son 1086 en Cuba, 314 en Venezuela, 46 en Nicaragua y 187 en Bolivia. Solo nombraré a una sola: la dictadora y asesina Añez, culpable de dos masacres es presentada como perseguida política, igual que Camacho.  Desde la Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos nos rebelamos ante tanta infamia y sostenemos un registro de presos políticos del Continente, comenzando por explicarles como construimos el concepto de preso político: lo principal es el contexto político, la secuencia de acciones políticas de uno y otro lado y no el acto en sí o la jerarquía. Los militares venezolanos reduciendo la invasión mercenaria de 2020, la Operación Gedeón, no violan ningún derecho sino que ejercen el sagrado derecho a la defensa de la soberanía nacional; en cambio, los miles de bolsonaristas que intentaron abortar el gobierno de Lula afectaron justamente el derecho a la auto determinación de los pueblos, el más sagrado de nuestros derechos. Nosotros decimos: Preso político es toda persona privada de su libertad por luchar  contra la dominación colonial, las políticas de explotación y expoliación de los pueblos, toda forma de discriminación, estigmatización y criminalización de las formas de asociacionismo y resistencia; el modo de ejercer el sagrado derecho a la resistencia es de soberana decisión de cada organización, grupo o colectivo popular. Esa lucha puede darse desde el movimiento popular o desde funciones gubernamentales; el carácter de preso político no deviene del acto por el cual se lo persigue y encierra sino por el contexto histórico: presos políticos son los que luchan contra el Imperio y sus políticas coloniales quien lo coloca en el lugar de perseguido y/o preso político por tal razón, más allá de la excusa discursiva o judicial Reconocemos el sagrado derecho de los pueblos a defender su derecho a la soberanía, autodeterminación y la elección de su destino histórico. En ello nos inspiramos en la tradición de Simón Bolívar y José de San Martín, de Túpac Amaru y Túpac Katari, de Emiliano Zapata, Augusto Sandino, Salvador Allende y el Che. El preso político puede tener, o no, causa judicial y hasta sentencia firme, ya que el tradicional conservador, elitista, patriarcal, clasista, xenófobo, arbitrario Poder Judicial ha sido transformado por los EE.UU. en un arma de la lucha política con máscara jurídica bajos doctrinas tan cínicas como la del “derecho del enemigo” que niega derechos a los que luchan; por lo que denunciamos que esa causa judicial está originada o potenciada por la persecución política, razón por la cual la libertad de nuestros compañeros siempre será producto de decisiones políticas conquistadas por la lucha a la cual nos debemos y convocamos. Por el contrario, aquellos que se prestan a maniobras golpistas, desestabilizadoras (desde las acciones inscriptas en la guerra psicológica a las acciones terroristas directas) no merecen portar el honroso nombre de presos políticos ya que sus acciones tienden a liquidar conquistas políticas, económicas, sociales, culturales, etc. y generalmente se encuadran o favorecen planes imperiales de colonización y sometimiento. En todo caso, también para ellos reclamamos el estricto cumplimiento de los procedimientos que garanticen los derechos humanos reconocidos en Pactos y Convenios Internacionales de las Naciones Unidas y otros ámbitos internacionales. La diferencia no es antojadiza: defendemos a quienes bregan por defender, ampliar o conquistar derechos para los pueblos y repudiamos a quienes buscan recortarlos o anularlos. No es lo mismo

    El carácter político del concepto de “preso político” es indiscutible.  No somos ingenuos y por eso no nos asombra que los gobiernos imperiales de EE.UU:  y Europa,  y sus “gatitos mimosos” como Milei, Bukele o Boulart hagan campaña por la libertad de los que ellos consideran presos políticos de Cuba , Venezuela y Nicaragua y nieguen de un modo absoluto la existencia de los presos políticos en general, y los que ellos mismos mantienen encerrados en particular; como hemos explicado mil veces a diferencia de los 70 del siglo pasado en que nos acusaban directamente de “subversivos”, “terroristas” “asesinos” y en todos los casos de “comunistas” y la época actual es que a la mayoría de los nuevos presos y perseguidos políticos los acusan de ladrones, corruptos o de cometer delitos sexuales (fue el caso de Lula en Brasil, de Correa y Glass en Ecuador, de Jaime Castillo en Perú, Cristina y Milagro en Argentina (en el caso de los líderes populares tan temidos por el Imperio) o directamente de criminales comunes para el resto de los más de dos mil quinientos presos políticos. 

    Hasta aquí todo es entendible en el marco de la lucha de clases y el gran combate del Imperio norteamericano para conservar todo América como su patio trasero.  Pero el problema a discutir es por qué la cuestión de los presos  políticos del Imperio, encerrados en Chile, Perú, Argentina, Colombia, Paraguay, El Salvador, Ecuador y Bolivia no figuren en los portales informativos ni de los gobiernos de Cuba y  Venezuela ni de la mayoría de los partidos comunistas, revolucionarios, antimperialistas del continente.  El Foro de San Pablo lanzó en diciembre de 2019 una campaña mundial por la libertad de Lula pero se abstuvo de  pronunciarse por el resto de los presos del Continente.  Doy fe de ello porque fui invitado a participar de la reunión del grupo de trabajo del Foro reunido en La Habana en ocasión del Encuentro Antimperialista y me  permitieron exponer sobre el tema con el resultado conocido.  Lo mismo ocurrió durante la constitución del Consejo de Movimientos Sociales del ALBA realizado en diciembre de 2024 donde también pude exponer ampliamente pero las propuestas de una campaña continental por todas y todos los presos no fue aprobada.  Antes de intentar entender esta posición política, ampliamente mayoritaria en la izquierda latinoamericana me parece pertinente recordar que durante quince años fui secretario nacional y luego presidente de la Liga Argentina por los Derechos Humanos que mantuvo y mantiene con Cuba y Venezuela una posición solidaria absoluta e invariable.  Solo voy a mencionar que el primer Comité por la Libertad de los Cinco Patriotas Cubanos encerrados por el Imperio entre 1998 y el 2014 fue el en la sede de la Liga Argentina que también aportó la labor del abogado Carlos Zamorano para la defensa jurídica  y de nuestra presidenta histórica Graciela Rosenblum para el Comité Internacional viajando varis veces a los propios EE.UU. como lo ha reconocido el gobierno cubano en diversas oportunidades y que fuimos parte del movimiento mundial por la liberta de Alex Saab, el diplomático de Venezuela secuestrado por EE.UU, en castigo a su aporte a la lucha contra el bloqueo (en diciembre de 2023 fui convocado a presentar ponencia en el Foro sobre el Lawfare y Venezuela, la cual fue impresa como parte del libro editado por resolución del mismo). La Coordinadora Americana por los Derechos de los pueblos y víctimas de la prisión política adoptó en 2018 el lema brasilero de que “nadie suelta la mano de nadie” y jamás pedimos retribución alguna de ningún tipo, ni siquiera que adopten nuestra postura sobre los presos políticos.

    Aunque no estemos de acuerdo entendemos a quienes piensan que hay razones de estado que permiten eludir deberes éticos y morales, como, por ejemplo defender a presos políticos que no sean propios, ya que no defender a los “propios”  ya sería otra cosa tan terrible que ni siquiera la nombro; pero permítanme opinar que defender los presos políticos propios no es suficiente pergamino para alegar ser humanista, respetuoso de los derechos humanos y mucho menos para proclamarse campeón del internacionalismo revolucionario; es la condición mínima de existencia como proyecto político, qué sería de una fuerza que abandona a los propios en manos del enemigo por haber cumplido tareas o realizado acciones que emanan de la condición misma del proyecto político en cuestión.  Ya que es imposible justificar la falta de solidaridad revolucionaria para quienes se proclaman campeones revolucionarios la solución se encuentra en la mentada razón de estado, acaso el concepto más antiguo de los ciencias políticas que justifica toda acción, no importa si contradice la ética o los principios constituyentes de la fuerza en la defensa última del proyecto mismo, hecho estado y confundido con el estado. Erróneamente atribuido a Maquiavelo, es indiscutible que de toda su obra se desprende el concepto que a veces se difunde con el más conocido “el fin justifica los medios” que pareciera ser haber sido una nota de Napoleón Bonaparte al texto de Maquiavelo. 

    El concepto atravesó siglos de historia y ya en el siglo XX cambió su nombre por el de “realismo político” que todo justifica en la adversa correlación de fuerzas como ya criticara con rigor sin igual Antonio Gramsci en sus Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y el estado moderno que las escribiera en la cárcel fascista casi al mismo tiempo que en su querida Unión Soviética, José Stalin transformaba la razón de estado en la razón suprema de toda política, de toda moral  y del movimiento comunista internacional por entonces agrupado en la Internacional Comunista.  Para ser justos con Stalin, había sido el  propio Lenin quien propusiera en 1920 que para que un partido pudiera ser admitido en la Internacional Comunista debía cumplir entre otras veinte y un condiciones la siguiente: 14.- Todo partido que quiera adherirse a la Internacional Comunista tiene la obligación de apoyar incondicionalmente todas las repúblicas soviéticas en la lucha contra las fuerzas contrarrevolucionarias  condición razonable, necesaria y oportuna, pero que contenía el germen del problema que luego se desplegaría con Stalin: la incondicionalidad que puede entenderes en las brutales condiciones de bloqueo e invasión militar de los principales catorce países del mundo, incluyendo EE.UU., Francia y  Gran Bretaña pero que iría fomentando el dogma de la infalibilidad, propiedad de los Papas en la religión católica pero nunca de los revolucionarios.  Ahora bien, para intentar mantenernos en los márgenes de esta discusión, conviene recordar que la razón de estado estalinista llegó a limites grotescos con Leonid Breshnev (jefe del PCUS y la URSS entre 1964, luego de Nikita Krushev,  y su muerte en 1982, luego de lo cual sobrevinieron tiempos vertiginosos de decadencia que culminaron en la Perestroika y la disolución de la URSS en 1990) y su teoría de la soberanía limitada (intervención militar en Checoeslovaquia en 1968 y Afganistán en 1979) y el deterioro ostensible de la democracia socialista hasta transferir todo el poder a los burócratas que luego sería la nueva casta oligárquica de la Rusia pos socialista.  El punto es que a la caída de la URSS y todo el socialismo estatalista de la Europa del Este (Polonia, Hungría, Checoeslovaquia, Albania, Yugoeslavia  y la Alemania del este) una de las pocas conclusiones casi unánimes de los revolucionarios  y “progresistas” en todo el mundo sería que revolución y democracia no son términos escindibles.   Y eso en ninguno de los dos sentidos porque en América Latina, al decir del comandante sandinista Tomás Borge quien quiera democracia verdadera deberá luchar por la liberación nacional pero esta, y esto ya es mío, solo será resultado de las luchas populares y de la acción de un sujeto pueblo dueño de su destino que no traslade la soberanía popular a nadie, y mucho menos a los gerentes del dominio colonial imperial. 

    Desde los noventa en adelante se desplegó un ejército de críticos del stalinismo que pocas veces distinguían entre stalinismo y comunismo al tiempo que crecía la idea de la tercera vía, ya no entre socialismos estatalista y capitalismo de estado de bienestar sino entre dos modelos capitalistas: uno neoliberal y otro de rostro humano sacando de la discusión nada menos que la Revolución y el Socialismo.   América Latina, de la mano de Fidel Castro, de Shafik Handal, de Manuel Marulanda, de Patricio Echegaray fue un continente de resistencia a la claudicación, juntos escribieron la carta de los cinco en que hablaban del continente de la esperanza revolucionaria y cada uno de ellos, en sus condiciones y contexto, practicaron la solidaridad irrestricta y el internacionalismo revolucionario. 

    A veces se olvidan dos cosas: una es que el ciclo de gobiernos progresistas de Lula, Chávez, Evo, Correa y Kirchner vino luego y no antes de esa resistencia de principios, y segundo que el debate entre revolución y tercera vía atravesó y atraviesa a todos los partidos y todos los espacios.  Incluidos Cuba y Venezuela aunque el secretismo (un hijo putativo de la rezón de estado) no permita conocer los debates reales que transcurren detrás de, solo por ejemplo, la separación de sus funciones de Felipe Pérez Roque y Alejandro Lage en el 2009 cuando eran nada menos que Ministro de Relaciones Exteriores por diez años y secretario del Consejo de Ministros y  uno de los vicepresidentes (desde 1993)  del gobierno revolucionario. 

    Cierto es que Cuba defendió con dientes y uñas a los revolucionarios capturados por el Imperio, así como Venezuela hizo lo mismo con Saab, con toda razón y el acompañamiento de todo el movimiento revolucionario del continente pero también es cierto que hace años que no se escucha ninguna voz clamando por los presos políticos que hemos enumerado más arriba y que el silencio de Cuba y Venezuela ante la proscripción de Evo y los 120 militantes populares bolivianos encerrados por el gobierno de Arce es tan estruendoso como doloroso.  Y lo mismo vale para el Foro de San Pablo, el consejo de movimientos sociales del ALBA TCP, y casi todos los partidos de participación en gobiernos nacionales como el de Uruguay, Chile o Brasil incluida casi toda la izquierda argentina, sea del origen que sea, peronista o comunista de todas las tradiciones.[iii]

    Ante la falta de debate, y de argumentos, se puede pensar que consideran desfavorable para la defensa de sus gobiernos y del proceso de integración latinoamericana o mundial (casi todos ellos apuestan de buen grado y correctamente al crecimiento de los BRICS y el nacimiento de una multipolaridad que algún día modere los apetitos imperiales sobre el continente, idea que merece otro largo debate ya que por ahora sucede lo contrario). Es una falta ética y un error político, ninguna revolución se salva con menos conciencia revolucionaria y dejando de lado el internacionalismo revolucionario o al menos la idea de Bolívar y San Martín, Martí y Sandino, el Che y Allende de que la revolución americana será continental o no será nada.

    Cierro citando al nombrado Salvador Allende en ocasión de tener que decidir sobre el destino de los revolucionarios argentinos fugados de Trelew (22/871972) que pedían salir para Cuba, a poco de iniciar el gobierno de la Unidad Popular y con el asedio extorsivo de los gobiernos de Argentina, Brasil y el omnipotente EE.UU. y la cloaca de la OEA. 

    Chile no es un portaviones para que se lo use como base de operaciones.

    Chile es un país capitalista con un gobierno socialista y nuestra situación es realmente difícil’.   Repitió, haciéndolos propios, todos los argumentos de sus ministros. Nosotros nos hundíamos cada vez más en las sillas. De pronto, Allende dijo: ‘La disyuntiva es entre devolverlos o dejarlos presos…‘. Hubo un segundo de silencio que Allende rompió con un puñetazo sobre la mesa:

     ‘Pero éste es un gobierno socialista, mierda, así que esta noche se van para La Habana’.  [iv]

     

     

     


    [i] https://www.democracynow.org/es/2025/5/30/soy_una_presa_politica_hablamos_con

    [ii] https://derechosdelospueblos.net/2024/09/10/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-presos-politicos-en-toda-america/

    [iii] Para hacer esta afirmación he revisado minuciosamente los siguientes portales: sobre Venezuela  https://www.telesurtv.net/?s=presos+politicos   sobre Cuba   http://www.cubadebate.cu/?s=presos+ppl%C3%ADticos sobre Argentina   Inicio – Nuestra Propuesta  https://www.laizquierdadiario.com/

    [iv] https://ia802306.us.archive.org/35/items/210396/Maria%20Seoane%2C%20Todo%20o%20nada.%20Mario%20Roberto%20Santucho.pdf  página 187, testimonio de Eduardo Duhalde, secretario nacional de derechos humanos en el 2014 en el  juicio por la masacre de Trelew