Y la culpa no era del soldado Ledo, ni donde estaba, ni como pensaba; la culpa era del Ejército Argentino en Operaciones que tuvo en Milani al ejecutor del Plan Genocida que recolonizó el país al servicio del Imperio yankee.


Si algo está probado en la Argentina del siglo XXI es que sufrimos un Plan de Exterminio, articulado con la Operación Continental de Dominación Norteamericana (golpes de Estado en Paraguay y Guatemala 1954, Brasil 1964, Chile 1973, Uruguay 1974 y Argentina 1976).  Dicho plan fue pergeñado en común por las agencias norteamericanas y las elites locales.   El proyecto de exterminio se volcó al Anexo II del Plan de Operaciones del Ejército Argentino que describía detalladamente las organizaciones a exterminar[i]; el proyecto económico (de reorganización nacional) se dio a conocer en el discurso de Alfredo Martínez de Hoz de abril de 1976.  Nada fue casualidad, nadie puede alegar ignorancia; aunque con métodos clandestinos que procuraban negar lo que se hacía, todo había sido anunciado y proclamado.

También está probado, desde el famoso fallo de la Corte Suprema de 1984 sobre el juicio a la Junta de Comandantes, que todo el proceso de exterminio se hizo de un modo que procuraba siempre engañar a las víctimas y a la población: desaparecidos en lugar de asesinados; sitios de agrupamiento de detenidos en vez centros clandestinos de detención, tortura y exterminio.  Del mismo modo las Operaciones estaban a cargo, por ejemplo del Batallón de Ingenieros 141 de La Rioja que tras ese nombre casi técnico ocultaba la fuerza de inteligencia que perseguía, detenía y torturaba a compañeros. En numerosos juicios hemos probado que todo el accionar del Ejército era cubierto por mentiras y aparentes formalidades como efectivos que estaban en otro destino o de licencia, o hacen desaparecer documentación decisiva como el acta de “deserción” que Milani levanta contra el soldado Ledo al momento de su secuestro y asesinato por la fuerza que el comandaba.  No vamos a discutir contra las mentiras de Milani ni contra sus supuestos discursos revolucionarios, son grotescos.

Lo real es que hubo un grupo de militantes del Partido Revolucionario del Pueblo que fueron espiados, detenidos, torturados y algunos desaparecidos por parte de la fuerza militar acantonada en La Rioja y en Monteros: el Batallón de Ingenieros 141.

Lo real es que Milani revistaba en esa fuerza y participa directamente en muchos casos de violación de derechos humanos, siendo protagonista de dos de ellos: la detención de Olivera y la desaparición forzosa de Ledo.

El 12 de marzo de 1977, Milani encabezó la partida militar que allanó el domicilio de Ramón Olivera (ni siquiera vamos a consignar sin orden judicial, ilegalmente y con violencia, porque ese es el modus operandi de las Fuerzas Armadas en Operaciones desde los tiempos de la Triple A, 1975 en adelante).  A los once días Milani lo vuelve a trasladar desde el Instituto de Rehabilitación de La Rioja, convertido en un centro clandestino de detención tortura y exterminio hasta el Juzgado Federal donde de diversas e inequívocas maneras amenaza a Olivera para que no denuncie las torturas sufridas.

Verónica Mata denuncia lo mismo, allanamientos ilegales encabezados por el milico Milani. 

Verónica formaba parte de un grupo militante junto a Díaz Romero y a Minué, quienes fueron secuestrados el mismo día del allanamiento sufrido por Verónica, felizmente sobreviviente. Fue en julio de 1976 y los luego desaparecidos primero pasaron por el Batallón de Ingenieros 141.

Todo está en la causa y documentado.

Como acotación personal puedo agregar que el ex Juez Federal Víctor Hermes Brusa está preso desde el 2005 por realizar idéntica práctica de amenazas contra un grupo de detenidos desaparecidos entre los que me contaba, según se pudo  probar en diversos juicios en 2009/2014 y 2019. 

Ledo era parte de aquel grupo de militantes y simpatizantes del PRT perseguido por el Batallón de Ingenieros donde revistaba Milani.  El testigo Álvaro Illanez denuncia que el milico Milani se infiltraba en las conversaciones de los colimbas buscando semblantear políticamente a los compañeros.  Así detectan a Ledo y lo envían a Monteros, corazón del Operativo Independencia en Tucumán, uno  de los lugares más cerrados militarmente del país, y del cual Milani pretende que el soldado Ledo desertó. La firma de Milani en el acta de deserción es el acta de culpabilidad más poderoso que hay contra él, más allá que “casualmente” el original desapareció y en esta causa (a diferencia de la de los Cuadernos) alegan que las fotocopias legalizadas no alcanzan para probar su culpa.  Recordemos que en una conversación con Tuny Kollman de Pagina 12 Milani aceptó haber firmado el acta, igual que en un cuestionario del Cels.

Antes habían fusilado en la Quebrada, muy cerca de La Rioja Capital, a un soldado conscripto acusado según los informes de Inteligencia del Batallón 141, de reclutar soldados para el PRT, las conversaciones de Milani con los soldados terminaban en muerte.

En 1979, en un acto de heroísmo cívico y democrático, Olivera denuncia a Milani y en 1980 el caso llega al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas; en ese debate el Estado Mayor del Ejército reconoció que Milani integraba los mandos superiores del batallón y por ende fue parte de la planificación y ejecución de todos los crímenes.

No hemos querido dedicar espacio a las supuestas definiciones políticas del milico Milani, no le creemos nada por ser un mentiroso contumaz y engañador compulsivo

En agosto de 2019, El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA), Williams Kalimán Romero declaraba  “No queda duda pueblo de Bolivia, las FFAA nacimos durante la lucha contra la Colonia y moriremos anticolonialistas, porque es nuestro orgullo y nuestra razón de vida”, solo cuatro meses después encabezaba el golpe de estado contra Evo Morales al servicio del Imperio.

Cuando Milani se arrepienta de sus crímenes y confiese el destino del cadáver del soldado Ledo; cuando purgue su culpa en cárcel común y efectiva, tendrá tiempo para reflexionar y renegar de su pasado cipayo, como cipayos fueron todos los que ejecutaron el golpe de estado gorila y macartista.

A los genocidas, ni Olvido ni Perdón

Que se arrepientan ellos

Gloria a los compañeros desaparecidos de La Rioja y de todo el país.

Ledo vive, la lucha continúa



[i] http://www.desaparecidos.org/nuncamas/web/document/militar/plan/plan03.htm

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