Recuerdos navideños


Como nací en un hogar de orìgen judeo europeo, aunque no eran religiosos, no le dabamos a la navidad mayor importancia.

Mi primer experiencia “religiosa” fue por 1969 cuando entramos a la Iglesia de Santa Rosa de Lima en Santa Fe para participar en una misa por los caídos y los presos políticos que prosiguió con una colosal marcha del silencio hasta el centro.

La segunda vez fue la Navidad de 1970 que lo pasè en Moscú cuando no había Mac Donalds y las estatuas de Lenin no tenían vergueza de haber nacido en Rusia.  En una ciudad que casí no registraba el acontecimiento religioso, un grupo de latino americanos reunidos para estudiar teoría revolucionaria adornaron un pino y tomaron abundante vodca y coñac ruso para no olvidar que nuestros pueblos confíán en un Jesús nacido en Palestina que dedicó su vida a luchar contra el Imperio Romano y por la fraternidad y dignidad de los hombres y las mujeres.

El tercer recuerdo que tengo fue el de la Navidad de 1976, luego de pasar cincuenta dìas en el Centro Clándestino La Cuarta nos llevaron a la Guardia de Infanterìa Reforzada (seguía en Santa Fe) donde nos amontonaron a decenas en una cuadra (esperando el traslado al penal de Coronda) y allì pudimos celebrar juntos la Noche Buena del 76: conseguimos persmiso para el ingreso de frutas y sobornamos a un guardia que nos vendìo alcohol con el cual preparamos algo asì como un clericò clandestino. A la hora de los brindis yo jurè por la Revolucòn Socialista y algunos se enojaron conmigo, creìan que la conducta ante el enemigo iba a modificar su suerte.  Error que se ha repetido infinidad de veces.

Digo porque es un poco ingenuo “quejarse” de que el gobierno de Cambiemos reprime y bastardea el Estado de Derecho siguiendo el mismo libreto que lleva a Trump a arrasar los pocos derechos sociales del pueblo norteamericano y a pretender disolver en el aire podrido de sus delirios toda la estructura jurìdica e institucional construida por los pueblos tras la victoria sobre el nazi fascismo en 1945.,

En esta Navidad corresponde luchar por la libertad de los presos y comenzar a pensar en los modos de superar en las calles, en los espacios insitucionales y en todos los espacios de disputa social que existan a un enemigo cruel y perverso que por obtener votos cree que tiene derecho a usar las botas.  Hace un montòn de años el poeta mayor de la izquierda argentina, Armando Tejada Gomez lo decía muy lindo:

Es esta la lucha, es esta la suerte de los siglos.

De un lado el jardinero, del otro el asesino.

El hierro serà el hierro.

Pero el lirio es el lirio.

 

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Leoncia Carmen dice:

    “Nosotros aquí aguantamos
    para que alguien
    pudiera abrir la puerta
    y encontrar una mano
    cuando el dolor volviera
    de la ausencia.” Un abrazo profundo Sr Schulman !!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s