Amalia Lacroze de Fortabat, Amalita para los íntimos y la prensa, fue una de las mujeres más poderosas del siglo XX argentino. Heredera de las fábricas de Cemento Loma Negra; desde esa posición alentó, sostuvo y se benefició escandalosamente de los contratos de la dictadura para las autopistas y caminos y las obras del Mundial 1978










Era parte de lo que se llamaba la «patria contratista» usufructuaria del Estado durante décadas, incluidos gobiernos peronistas y desarrollistas, pero también del viejo lote de damas de beneficencia (esas que Evita echó a patadas de la Sociedad de Beneficencia.
Esas damas, como Nelly Arrieta de Blaquier, de la familia dueña de los Ingenios Ledesma y autores de la masacre de la Noche del Apagón en Villa Libertador General San Martín en Jujuy, paseaban su aburrimiento en París donde sumaban pinturas y amantes, pero todo con un buen gusto impecable.
Como se podía imaginar la colección de Amalita está en un edificio construido add hoc en la parte norte de Puerto Madero, allí donde todo es mentira y las calles se llaman Juana Manzo o Juana Azurduy.
Pu es bien en ese museo esplendido descubrí que hay obras expuestas de una serie de artistas que pasaron por el Partido Comunista (en general entre los 30 y los 60 del siglo XX, aunque algunos lo fueron desde la adolescencia hasta su muerte.
Herederos del movimiento surrealista primero y del compromiso antifascista después, los comunistas conquistaron la vanguardia artística de esos años llegando con gran prestigio a los comienzos de los 70 donde primero la Jotape y luego el Genocidio los despojaría de sus fuerzas. Pero esa es otra historia que estamos contento en otros lados.
Está el más grande de todos, Carlos Alonso, afiliado a los 16 años en 1945 cuya hija Paloma fue desaparecida por los admirados asesinos de Villarruel
Está Raúl Lozza que siguió en el Partido Comunista hasta su postergada muerte a los noventa años largos 97 años de edad, se había afiliado en 1933 y es creador de una escuela m undial de pintura, el movimiento de arte concreto
Está, acaso, el más conocido de todos, el rosario Antonio Berni, nacido en 1905, afiliado en 1931 y fallecido en 1982, autor de la sensacional serie Juanito Laguna-
Juan Carlos Castagnino, cuya obra alimentaba las campañas financieras del Partido con obras tan famosas como la dedicada a uno de sus referentes máximos Victorio Codovilla y el que pintara para la Liga Argentina por los Derechos del Hombre de Agustín Tosco
Raúl Soldi, nacido en 1905y fallecido en 1994, completa, al menos hasta lo que pude descubrir la lista de artistas comunistas ofrecidos en el Museo de Amalita, al cual hay que reconocer que en casi todos los casos destaca su filiación comunista como un atr4ibuto indispensable de su obre, tan lejos de los que han llegado a robar la identidad comunista de Mercedes Sosa o Osvaldo Pugliese.
En definitiva, recomiendo visitar el museo por la belleza, por lo que se muestra y por lo que uno puede investigar por su cuenta. Claro que no es apto para los macartistas paranoicos del tipo Guillermo Moreno.
Como decía la gran Fany Edelman, el socialismo será tan hermoso como el color de los ojos de nuestra amada













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