El proceso post dictatorial cubano y su justicia transicional resultó ser el más efectivo del mundo: garantizó juicio y castigo a los asesinos, reparación moral y política a las víctimas, respeto a las banderas y sueños de las víctimas y la no repetición de los brutales crímenes de Batista: veinte mil asesinatos y otros tantos torturados de diversos modos.


    Ahora que el heredero Massot de los criminales Massot de la Nueva Provincia de Bahía Blanca, el grupo económico más fascista de la Argentina comprometido hasta la medula en el accionar de  la Triple A y de las bandas de la Marina y el V Cuerpo del Ejercito en la ciudad sureña, ha…