El asesinato de Darío y Maxi : la fundación del capitalismo sojero


José Ernesto Schulman:

A pocos días de un nuevo aniversario del asesinato de Maxi y Darío releí y actualicé un texto en su homenaje de hace unos diez años pero vigente, en mi opinión

Originalmente publicado en Crónicas del Nuevo Siglo:

En junio del 2002, el gobierno justicialista encabezado por Duhalde tomaba una apuesta fuerte: se decidía a producir una masacre que cortara el ciclo de luchas que había implosionado en diciembre 2001 y que no podía poner en caja con clientelismo político y represión acotada.   Haciendo memoria de su historia de dominación, pensaba que una buena paliza, que doliera de verás, quebraría el frente social simbolizado en el “piquetes/cacerolas, la luchaes una sola” y reduciría el activismo nucleado en asambleas populares y movimientos piqueteros.

Esa apuesta, como se sabe, fracasó rotundamente.  La represión no quebró la voluntad de lucha de la militancia y despertó resabios de aquello que alguna vez se llamó “reservas democráticas” en las capas medias o compromiso con el Nunca Más de la sociedad; pero a contrapelo de la euforia izquierdista de entonces (¿se acuerdan de la “situación revolucionaria” del P.O., el “poder asambleario” de…

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A los sesenta y tres


 

doscompañerasdeverdadpara Mariana,

Javier y Ernesto

A los sesenta y tres ,
escribí siete libros y tengo tres hijos
pero no planté árbol alguno
y mi Paco gato se comió
a ultima albahaca que sembré en la ventana.

A los sesenta y tres,
dos veces me secuestraron
y tres me gatillaron en la sien
pero otros murieron por mi,
sin mi permiso
y daría lo que soy
por saber sus nombres.

 

A los sesenta y tres
casi no sueño, aunque de vez en vez,
Alicia cae
por los pasillos de la Cuarta
para que no olvide
que casi siempre duermo solo.

 

A los sesenta y tres ,
he amado mas mujeres que las que me amaron.
pero bien me amaron las que si.

A los sesenta y tres ,
tengo los pies muertos por una cirugía.
pero así como me ven,
he pisado las calles de Sevilla y Bogotá
y subido las pirámides de Teotihuacán.

 

A los sesenta y tres,
ya no creo en los vientos de la historia
pero si en la voluntad humana
y sigo pensando que solo el comunismo
redimirá las penas del hombre

 

A los sesenta y tres,
prometo solemnemente
que jamás volveré a respetar ninguna ortodoxia
en la política o el amor.

 

A los sesenta y tres,
no tengo otra bandera que aquella roja
que flameaba orgullosa en las calles santafecinas
cuando tire mi primera piedra
y me plante en lo que soy y sigo siendo

 a los sesenta y tres.

Borges sobre Luciano Arruga. Los 20 pesos que la Bonaerense le robó a Luciano y la dignidad que los dominadores jamás conocerán. Breve crónica sobre el testimonio de Vanesa Orieta y una hipótesis sobre la tortura.


Nuestro Borges, “nuestro” más allá de sus cegueras políticas que sus poemas valen más que eso, escribió en uno de sus poemas de reflexión/fantasía histórica textualmente: “Yo sé (todos saben) que la derrota tiene una dignidad que la ruidosa victoria no merece, pero también se imaginar que ese juego…descubrirá algún día el arte divino de destejer el tiempo o, como dijo Pietro Damiano, de modificar el pasado” (1)
Y yo elijo partir de esa doble reflexión poética para pensar la lección de dignidad que Vanesa Orieta nos dio a todas y todos los que luchamos por la humanidad de los seres, que sería un buen modo de renombrar la lucha por los derechos humanos para limpiarla de tantas incrustaciones oportunistas que ha sufrido en estos años.
Porque Vanesa habló de la dignidad de los naides, de cómo la familia de Luciano lo sostiene en su decisión de no aceptar el “empleo” que la Bonaerense le propone (pasar a robar para ellos en “territorios liberados”) a pesar de la pobreza extrema que sufre en aquellos años (entre el 2005 y el 2008, supuestos años de oro de la “década”) al llegar al nuevo barrio y alojarse en una casita de tres por uno donde solo entraban dos cuchetas para toda la familia. Vanesa nos habló con tanta ternura y admiración de su hermano que uno lo puede imaginar con sus dientes grandes y sus ojos enormes, arrastrando el carrito cartonero o trabajando en la fundición donde ella le consigue un trabajo al que él acude disciplinadamente. De por qué su hermano creció rápido al tener que asumir el rol del “varón” familiar al borrarse el padre biológico y dejar a todos en la más rigurosa intemperie. E igual que su mamá Mónica, mostró su dolor y su culpa por haber puesto en duda el relato de Luciano duda que le dolió a él casi más que las patadas y golpes que los policías le aplicaban donde quiera le encontraban por el barrio que no eran ellos gente de aceptar una negativa como la que Luciano les había dado. Y de los veinte pesos.
En la noche del día que estuvo preso y sometido a las torturas que ya se han descripto más de una vez, Vanesa convence a su hermano de ir al hospital a revisarse y conseguir un certificado para una futura denuncia (que nunca concretarían espantados de las consecuencias que eso traería para toda la familia ante la vista del carácter institucional del accionar de Torales). El caso es que luego de conseguir que lo revisen, se preguntan el uno al otro si tienen para el colectivo y Luciano le cuenta que los últimos veinte pesos que tenía se los robaron en la comisaría y los dos se largan a reír como los niños que casi son. Lo habían detenido por ladrón, por ladrón le habían pegado y maltratado durante unas nueve horas en la cocina de un destacamento donde había entrado esposado para luego sufrir toda clase de humillaciones hasta la de tener que comerse un sándwiches que previamente habían escupido los policías, valientes como Astiz en Malvinas. Por ladrón, le dijo Torales a Vanesa cuando ella le preguntó por qué estaba preso su hermano. Y resultaba que los únicos ladrones, y no de manera paradójica sino literal, eran los policías Torales y sus secuaces.
Los “vencedores” en la dura lucha por la supervivencia de los pobres; los que habían optado por subirse al carro de los vencedores, conchabarse en el aparato del Estado que es el lugar del PODER real, el de los que vienen venciendo desde que los españoles llegaron a estas tierras y asesinaron a los primeros perdedores, nuestros originarios.
Para Torales claro que el Negrito Luciano Arruga era un perdedor. Dieciséis años tenía Luciano y ya trabajaba en los empleos peor renumerados y ni ducha tenía en su casa que tenía que ir a lo de su hermana para pegarse una ducha antes de salir con sus amigos. Por eso lo de Borges “la derrota tiene una dignidad que la ruidosa victoria no merece”.
La de Luciano es la dignidad del Negrito Avellaneda escupiendo a sus torturadores cuando le preguntan donde encontrar a su papá Floreal fugado de la represión (que tenían la misma edad, niños florecidos por la tortura)
Y me gusta imaginar que los mismos sueños. Mónica nos había contado de sus sueños de estudiar y tener un trabajo bien pago, de viajar y de cuida a la abuela.
Yo se que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, digo que la generación victimizada por Videla había vivido una experiencia colectiva que la había llevado a la militancia política directa, pero no tengo ahora dudas que el sueño del buen vivir es el mismo y que la pared se levanta frente a ese sueño eterno de ser libres y felices, tiene distintos nombres y rostros pero es siempre el mismo, ese que Vanesa ha denunciado en tantos encuentros, y no es otro que el capitalismo.
He escrito decenas de artículos proponiendo la tesis de que el capitalismo es incompatible con los derechos humanos y que por deducción lógica directa, es el pos capitalismo, que a mi me gusta seguir convocando con el viejo y noble nombre de Socialismo el modo más rápido y sencillo de conquistarlos.   El analisis más sencillo del caso Arruga, las declaraciones de Mónica y Vanesa, pero también el accionar injurioso de los defensores del Policía y la evidente incomprensión del mundo de Luciano de los jueces confirman sin lugar a dudas que la hipótesis es certera. Por lo que me animo a avanzar con otra más sencilla: el que quiera terminar con la tortura y el gatillo fácil tendrá que luchar por el socialismo.  Llevamos más de treinta años sufriendo la continuidad de la lógica y la cultura represora en las fuerzas del Estado que portan armas, es hora de despertar de la ingenua ilusión de que no habrá más Torales si hacemos bien los deberes democráticos de darles “charlas” y “cursos de derechos humanos”. Torales es tan indispensable al capitalismo argentino como el Ingeniero Blaquier del Ingenio Ledesma, y para terminar con ellos definitivamente hay que terminar con el sistema que los genera hora a hora. Por su naturaleza injusta, explotadora, discriminadora y asesina.

(1) Jorge Luis Borges na21fo01, del libro La Cifra de 1981.

Comenzó el juicio por las torturas sufridas por Luciano Arruga: la confirmación del Terrorismo de Estado por otros medios


luciano

Por la mañana, en la sede de la Unión Industrial del Partido de La Matanza, en la localidad de San Justo, a unas treinta cuadras del lugar donde Luciano fue torturado en setiembre del 2008, comenzó el juicio oral contra uno solo de los Policías que pretendieron “conchabarlo” como “ladrón con permiso” y que ante la firme negativa de Luciano, lo capturaron y torturaron salvajemente primero y luego, unos meses después –ahora sabemos- lo volvieron a secuestrar y lo asesinaron “desapareciendo” su cadáver hasta el pasado 17 de octubre de 2014.

Para su familia y los organismos de derecho humanos que acompañaron su reclamo, nunca hubo dudas que “a Luciano lo mató la Policía” en un episodio inscripto en una secuencia más larga y más amplia que algunos llaman “violencia institucional”, otros “gatillo fácil” y que constituye una práctica terrorista desplegada desde el Estado como tal, es decir como el conjunto de organizaciones, instituciones, creencias y hegemonías que perpetúan la dominación en la Argentina.

Lastima que los que no comparten esta mirada no se dieron la chance de escuchar la audiencia oral de hoy donde podrían haber obtenido información incontrastable sobre esta verdad de Perogrullo. Veamos rápidamente.

La defensa pública del Policía (debería decir de la Policía, institución, o sea la Bonaerense) presentó su hipótesis de defensa alegando que el Oficial Torturador (no pienso dar nombre a esa rata porque escondería a los miles que hacen lo mismo, ahora mismo) es un preso político, víctima de un complot entre los organismos de derechos humanos y los gobiernos nacional y provincial que han presionado a la Justicia para hacer de un caso vacío de pruebas un juicio oral. Igualito que los defensores públicos de los genocidas. El Estado Democrático de nuestros días acusando al Estado Democrático de inventar crímenes de Estado del mismo Estado que nació torturando guaranies y criollos para no dejar de asesinar, si era necesario, para salvar la base económica y social del Estado verdadero, que de democrático, el nombre.

En el testimonio de la mamá de Luciano, verdadera Madre Coraje que soportó todos estos años la angustia de no saber nada de él y que hoy enfrentó por vez primera un Tribunal Oral que la ninguneó todo el tiempo y que ni siquiera entendía que su profesión es ser artesana, se demostraron todo los elementos del Plan de Exterminio y los sueños de la niñez masacrada en estos años.

Dijo Mónica que todo comenzó cuando Luciano rechazó la oferta de trabajo que le había hecho la Policía, o sea pasar a robar para ellos; digo, que Luciano renuncie a su empleo en una fundición para pasar a ser un desocupado ocupado en robar para la Gorra. Y mostró luego la impunidad asquerosa de quienes lo detenían para pegarle y le armaban causas falsas, como la de setiembre del 2008 (un MP4 y un celular habría sido el botín del robo supuesto, que nunca mostraron ni apareció en las pruebas) y que llegaron al colmo de amenazarlo delante de ella cuando finalmente, luego de nueve horas de una detención ilegal de un menor, incomunicado y sometido a todo tipo de torturas físicas y psíquicas. Mónica, razonablemente, trató de que Luciano no señalara a sus torturadores en el momento de entregarlo a su madre, lo que produjo un gran enojo en Luciano (“no me crees a mi, le crees a la Policía” le grita asombrado y dolido), enojo que todavía le produce a Mónica una culpa inconmensurable, irreparable que se agranda por la incomprensión del último pedido de Luciano.

Contó Mónica que tiempo después de aquel nefasto día de torturas, Luciano le dijo que si se iba, le pusiera su camiseta de River. Adonde vas a ir, le preguntó Mónica sin comprender. Luciano volvió a enojarse, “las madres nunca entienden nada”; te digo que me voy a ir antes que vos y que quiero que la cuides a la Vane que es mi vida y que te cuides para cuidar a mis hermanitos, le respondió Luciano para dar a la última reflexión de su mamá en el juicio.
Ya no tenía sueños. Atrás había quedado su sueño de viajar a las Cataratas de Iguazú, conseguir un empleo seguro y bien pago, estudiar y formar su familia.

Por ese sueño lo mataron; porque si a la generación del Cordobazo la victimizaron por su sueño de Patria y Socialismo, a Luciano y sus pares, los matan porque el capitalismo argentino no tiene lugar para niños pobres que no quieran ser “soldaditos” de la Bonaerense o de los Narcos, que vendría a ser más o menos lo mismo, para no decir igual.

Porque para que ese sueño fructificará tiene que desaparecer la Bonaerense y la tortura, y a “tanto” no está dispuesto ninguna fracción de la burguesía argentina. Ni la más derechista, machista, elitista y brutal, digamos Macri, Massa o Scioli; ni la más progresista que nos ha gobernado estos años y que no tiene grandes dudas en enjuiciar a los asesinos de la Esma pero que hoy faltó a la cita en el Juicio por los crímenes de la Bonaerense. Una lastima, seguro que se podría aprender mucho más de la Argentina real de estos años escuchando a Mónica, a Vanesa y al propio torturador de la Policía que en tantos y tantos actos de nostalgia que no logra contactar con los miles de Lucianos y Vanesas que han crecido entre nosotros y que encarnan, sin lugar a dudas, a los treintamil y la heroica lucha por Verdad, Memoria y Justicia. Toda la verdad, toda la memoria y toda la Justicia. También la de Luciano, carajo

Murió impune Alcídes López Aufranc.


Murió impune Alcides López Aufranc, el General que reprimió el Cordobazo, introdujo la “Escuela Francesa” de Guerra Antisubversiva probada en Argelia y que sucedió a Martínez de Hoz en la presidencia de Acindar. Concentraba en su trayectoria personal todas las perversiones de los represores genocidas y todo el cinismo de los empresarios enriquecidos con la tortura. A pesar de ello nunca fue judicializado ni siquiera amonestado por su publica y orgullosa defensa del Terrorismo de Estado. Falleció el 26 de abril del 2015, día de la euforia derechista en Buenos Aires y su impunidad tiene nombres y apellidos: Oyarbide en Buenos Aires y Bailaque en Rosario.

Así como hay fechas que contienen los más diversos acontecimientos históricos (por ejemplo el 22 de agosto donde viven el recuerdo del renunciamiento de Evita (1953), con el secuestro de Tito Messiez en Rosario (1977) y los fusilamientos de Trelew (1972) junto a la ejecución de Sacco y Vanzetti (1927)), hay personajes que condensan en sí mismos casi toda la pluralidad del sujeto social que ostenta el Poder Real en nuestro país, desde la Conquista Imperial Española pasando por la Republica Conservadora, el Peronismo en todas sus versiones, las dictaduras militares y los gobiernos civiles.

Un conglomerado de militares, empresarios, curas, intelectuales, jueces y otros sujetos que componen el bloque de poder que a veces gobierna sin mediaciones (los gobiernos de Videla o Menem, por ejemplo) y a veces mantiene el Poder a pesar de que en el gobierno haya sectores que buscan distanciarse en uno o más aspectos (Cámpora, Illia, Néstor Kirchner).

Y hay hombres que ostentan en su biografía casi todos los matices y casi todas las funciones de los que ejercen el PODER (así, con mayúsculas para que se perciba que es el real y no el imaginario).

Nacido en 1921, se graduó como Oficial y adhirió al bando de los “azules” en los debates internos posteriores al golpe gorila del 55; las diferencias entre “azules” y “colorados” no eran más que de forma: cuál era el mejor modo de derrotar la subversión comunista que cobraba fuerza en Nuestra América luego del triunfo de la Revolución Cubana. Los “azules” apostaban a un acuerdo con la burocracia sindical y el propio Perón para derrotar el comunismo y la izquierda peronista; los colorados querían hacer tabla rasa con todo. En 1962/63 hubo enfrentamientos hasta armados y en ellos nuestro General adquirió fama de valiente y osado, tanto que se ganó el nombre del Zorro del desierto de Magdalena, aunque nunca disparó un solo tiro de su batallón de tanques. Ganaron los azules y pocos años después los “institucionalistas” del 63 produjeron el golpe de Estado de 1966 que llevo a Onganía al gobierno militar y aceleró los preparativos del Genocidio.

Un poco antes, durante los dos años que arrancan en 1957 había estudiado en París en la Ecole de Guerre todos los secretos de la estrategia francesa de guerra antisubversiva desplegada en Argelia; de allí surgieron las prácticas de ampliar la tortura y dar centralidad a los Servicios de Inteligencia. “En la práctica”, dijo Marie Monique Robin a Página/12 en el 2004, “la llegada de los franceses a la Argentina conllevó a una ampliación masiva de los servicios de inteligencia y de la utilización de la tortura como el arma principal de guerra contra la subversión en el concepto de la guerra moderna”. Los “decretos de aniquilación” firmados por Isabel Perón fueron inspirados en textos en lengua francesa. Durante la guerra de independencia de Argelia, las fuerzas policiales fueron puestas bajo la autoridad del Ejército, y en particular de los paracaidistas, quienes generalizaron las sesiones de interrogatorio, la utilización sistemática de la tortura y las desapariciones.

A pesar de que nunca negó su pasado y aún más lo reivindicó con orgullo en una antológica entrevista grabada en video, nunca fue convocado por Tribunal alguno.

Es que el General Alcides López Aufranc no solo fue militar; en 1976 cuando Alfredo Martínez de Hoz tuvo que dejar el directorio de Acindar para ocuparse de los negocios de toda la clase desde el Ministerio de Economía, lo reemplazo al frente de la empresa que simbolizó como pocas la fusión de Poder Económico y Dictadura. Bajo su presidencia se obtuvieron los créditos para construir la Planta Integrada y liquidar el monopolio de producción de acero a partir de mineral de hierro que tenía Somisa; se absorbieron otras siderurgias como Gurmendi, Santa Rosa y Genaro Grasso, se impuso una disciplina militar al interior de las plantas que liquidó el Convenio Metalúrgico y elevó la productividad por trabajador de manera que en mi libro “Tito Martín, el villazo y la verdadera historia de Acindar” intenté describir del siguiente modo:
“El balance empresarial de 1992 informa a los accionistas la reducción de 2.000 operarios en Villa Constitución (de 3.600 a 2.300) con mantenimiento de los niveles de producción anteriores al conflicto del 91’ y una reducción general de gastos del orden del 10%.  Y aún más, la flexibilización impuesta terminó con el convenio colectivo e impuso la polifuncionalidad de los trabajadores quedando estos a disposición discrecional de la empresa para la tarea, el modo y tiempo de efectuarla que ésta desee abriendo paso a nuevos niveles de superexplotación generando reubicaciones y despidos masivos. Lo que en su momento se disciplinó a fuerza de tanquetas, falcón verde y la gendarmería, ahora se impondría por medio del chantaje más brutal: “aceptación o despido”. Una vez más se adelantaba a su tiempo. Recién en 1995, Menem conseguiría aprobar por el Parlamento la ley de flexibilización laboral para hacer en todos lados lo que Acindar hacía desde el 1991 en sus plantas industriales. Todos estos años, y aún ahora, Acindar ha clamado contra el “costo argentino” al que identifican con el alto costo de su mano de obra. En un trabajo elaborado en 1985  habíamos logrado establecer que en una hora de trabajo, el “obrero promedio” de Acindar producía un valor equivalente a su salario mensual. En 1989 el economista Julián Lemoine publicó en el desaparecido diario Sur un extenso estudio donde logra establecer que al 19 de mayo de 1989 el costo de la mano de obra por tonelada de acero producida es de 16.7 dólares con un salario por hora (incluidas primas, insalubridad, peligrosidad, etc.) de 48 centavos de dólar por hora. Esto significaba que la productividad de ese momento era superior un 7 % a la coreana, un 42 % a la brasileña, un 59 % a la japonesa y un 85 % a la norteamericana y que la estructura de costos de la empresa era la siguiente: Incidencia proporcional de cada rubro en el costo final del producto

Laborales 23, 339 %
Materias Primas Nacionales 21, 089 %
Materias Primas Importadas 15, 455 %
Servicios Públicos 12, 968 %53a61bba007ff_200x125
Costos de producción 3, 682 %
Costos de comercialización 1, 098 %
Amortizaciones 9. 173 %
Financiero 13. 000 %
TOTAL      100. 000 %

En 1988 recibe el premio Konex al mérito en el rubro “ejecutivos de la industria”; y vaya si lo tenía merecido: había logrado incrementar ferozmente los beneficios de la empresa bajo la dictadura y continuarlos con la ayuda del gobierno de Alfonsín.
En el año 2010, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre inició una demanda penal contra el directorio de Acindar por las acciones represivas directas (el Operativo del 20 de marzo de 1975 pactado con Isabel y López Rega y sus consecuencias (ocupación militar de la zona y la empresa casi hasta el final de la dictadura) y por las acciones económicas que hemos descripto brevemente más arriba. Para finales del 2013 conseguimos declarar en la causa y que permitan declarar a un grupo grande de sobrevivientes y estudiosos del accionar de Acindar. En el 2014 pedimos la indagatoria del General Alcides López Aufranc, Arturo Acevedo y otros ejecutivos de la empresa. Parecía que al fin derrotábamos la impunidad de los empresarios pero en el último minuto un juez rosarino de apellido Bailaque abrió una causa a pedido del fiscal rosarino Gonzalo Stara.
Tiempo Argentino lo reflejaba así en su edición del 22/06/2014: Justo cuando el juez federal porteño Norberto Oyarbide se disponía a indagar y procesar a la ex presidenta Isabel Martínez y a un grupo de ex militares y directivos de la empresa Acindar, por el operativo represivo desatado en Villa Constitución en marzo de 1975, su par de Rosario, Marcelo Bailaque, solicitó que la investigación pasara al fuero en Santa Fe. Bailaque planteó la inhibición de Oyarbide para investigar los delitos de lesa humanidad perpetrados contra trabajadores metalúrgicos en aquel momento, por entender que esos hechos se produjeron en terreno santafecino, y solo él puede analizarlos. Para la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, principal querellante, el sorpresivo interés demostrado ahora por el magistrado intenta congelar la causa. Y acaso archivarla para siempre. El pedido de Bailaque, además de inconsistente, es absolutamente extemporáneo, y llega 40 años más tarde. Nunca antes la justicia santafecina se mostró tan ansiosa por saber cómo, con la venia de Isabelita, fuerzas conjuntas de seguridad y matones de las Tres A secuestraron a 300 trabajadores para sofocar aquellos reclamos gremiales conocidos como El Villazo, en una movida que contó con la complicidad de la empresa. Y es singular que lo haga ahora, antes de que por primera vez varios de sus antiguos directivos sean detenidos.
La maniobra de Bailaque, además, tira un salvavidas al ex general Alcides López Aufranc, sucesor de Alfredo Martínez de Hoz en la Dirección de Acindar cuando el ex ministro de Economía tuvo que dejar el puesto para hacerse cargo de la caja recaudadora de la dictadura. Increíblemente, el genocida Aufranc esquivó distintas denuncias en su contra a lo largo de estas cuatro décadas, gracias a la cintura de sus abogados. Hay otros que también estaban a punto de ser detenidos, y ahora, gracias al juez rosarino, deben estar respirando aliviados. Como Arturo Acevedo, integrante del grupo familiar fundador, y los directivos Pedro Aznárez y Roberto Pellegrini.

En esa nota se mencionaba una carta del General al directorio de Acindar que resultaba prueba contundente de su compromiso con el Plan de Exterminio y de Reconversión capitalista. Juzguen Uds. mismos: “A comienzos de 1976 –arranca el texto–, el país marchaba aceleradamente hacia su desintegración en medio del caos político y económico, e inmerso en una violencia que inicialmente fue fomentada y luego se hizo ingobernable.” “A partir del 24 de marzo de 1976 –agrega–, en que las Fuerzas Armadas, interpretando adecuadamente la gravedad de la situación, asumieron la responsabilidad histórica de tomar el poder para reordenar el país, se opera un cambio sustancial. Se restablece la disciplina laboral, se combate la subversión con toda intensidad y se encaran medidas económicas que permiten afrontar los compromisos de la deuda externa y reducir la inflación. Se limita el gasto público y se aumenta la recaudación impositiva.”
Para el genocida, “pese a los inconvenientes señalados”, “es evidente que en la República se respira otro aire, y que la capacidad y decisión de quienes han asumido la responsabilidad histórica de recuperar el país, permite ser optimista sobre el futuro. Cuando se hayan roto esas trabas al progreso y desaparezca la subversión, la Argentina iniciará un despegue acelerado, alcanzando en pocos años niveles de progreso y bienestar tales, que harán difícil recordar lo que fue nuestro pasado reciente.”      López Aufranc finaliza: “No deseo terminar esta carta a los accionistas sin rendir un homenaje a los hombres que han dado su vida en la lucha contra la subversión y en defensa de nuestro tradicional estilo de vida, y a todos aquellos que han abandonado su tranquilidad e intereses personales para entregarse de lleno a la noble tarea de reorganizar y recuperar nuestra querida patria.” «


LA LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE AL REPRODUCIR ESTE INFORME SOBRE LAS CONDICIONES DE LOS PRESOS PALESTINOS EN LAS CARCELES DE LA OCUPACION ISRAELI SE PROPONE LLAMAR LA ATENCION SOBRE EL CARACTER PERMANENTE DE LA VIOLACION DE LOS DERECHOS HUMANOS POR PARTE DEL ESTADO DE ISRAEL CONTRA LA POBLACION PALESTINA SOMETIDA A LA OCUPACION MILITAR DE SUS TERRITORIOS, PRIVADOS DE SUS DERECHOS, SOMETIDOS A UN PROCESO DE DETRUCCION DE SU IDENTIDAD Y ENCARCELADO UNA Y OTRA VEZ EN CASTIGO POR SU REBELDIA O COMO PROCEDIMIENTO DE CONTROL SOCIAL Y DISCIPLINAMIENTO.

HEMOS DICHO MAS DE UNA VEZ QUE LA SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLITICOS ES EL UMBRAL DE LA CONCIENCIA DEMOCRATICA Y HUMANISTICA DE TODAS Y TODOS

LOS CONVOCAMOS A PRONUNCIARNOS CONTRA ESTE VERDADERO EJERCICIO DE GENOCIDIOI COTIDIANO Y CONTEMPORANEO DE MODO TAL QUE IMPIDAMOS LA NATURALIZACION DE ESTAS PRACTICAS FASCISTAS QUE NO SE PUEDEN TAPAR CON EXCUSAS DE CARACTER HISTORICA O CUESTIONANDO UNO U OTRO METODO DE LUCHA DE LA RESISTENCIA DE UN PUEBLO OCUPADO Y POR LO TANTO CON TODO DERECHO A EJERCER TODOS LOS MODOS DE LUCHA CONTRA UN OCUPANTE TAN PERVERSO Y CRUEL

EN LA SEMANA DE LUCHA POR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLITICOS

DESDE 1937, CONTRA TODAS LAS VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOSCBNWH19UcAA9JbP

 

 

Desde el comienzo de la ocupación israelí del Territorio Palestino en 1967, más de 850.000 ciudadanos palestinos han sido detenidos. Entre ellos, 15.000 mujeres y decenas de miles de niños.

Desde el año 2000 hasta este día, más de 85.000 casos de detenciones han sido registrados. Entre ellos más de 10.000 son niños (menores de 18 años) y aproximadamente 1.200 son mujeres, más de 65 ministros o miembros del Consejo Legislativo Palestino y más de 24.000 bajo detenciones administrativas[1] que pueden renovarse varias veces.

La detención de los palestinos no está restringida a una categoría o estrato específico. Incluye a todos los estratos y categorías de la sociedad palestina (niños, jóvenes, ancianos, mujeres, madres, esposas, enfermos, discapacitados, trabajadores, académicos, miembros del Consejo Legislativo, Ministros, dirigentes políticos, sindicales, estudiantes universitarios y secundarios, escritores y artistas).

Las detenciones son acompañadas y seguidas de numerosas violaciones al derecho internacional, como ser los métodos, lugar y condiciones de la detención, torturas y métodos utilizados para extraer confesiones. Conforme a los hechos y los testimonios de detenidos, 100% de aquellos que tuvieron la experiencia de ser detenidos o arrestados aseguraron que sufrieron algún tipo de tortura física o psicológica, abuso e insultos ante otras personas o miembros de su familia, y la mayoría sufrió varias de ellas.

Durante los últimos cuatro años, ha comenzado a quedar claro que los niños palestinos son objetivos de detenciones. Se registraron más de 3.755 casos de detenciones a niños, de los cuales 1.266 ocurrieron durante 2014. Durante el primer trimestre del año en curso, más de 200 casos de detenciones a niños han sido registrados sin consideración a su edad o debilidad física y sin atender a sus necesidades básicas. Han sido tratados duramente, torturados, sus derechos humanitarios básicos negados, sentenciados y condenados a prisión, multados y confinados en sus hogares. Más de 95% de los niños liberados de las cárceles aseguran que han sufrido torturas y maltrato durante el interrogatorio y la detención. Estas acciones suponen una amenaza real a la niñez palestina y su futuro.

Detenidos en números

Más de 6.500 presos políticos palestinos se encuentran aún en las cárceles de la ocupación israelí. Entre ellos:

478  Condenados a cadena perpetua una o varias veces

21   Mujeres (2 menores de edad)

200  Niños menores de 18 años

480   Detención administrativa

16   Diputados y dos ex ministros

1500   Enfermos sufriendo diferentes tipos de enfermedades (80 en grave estado)

30      Detenidos previos a los Acuerdos de Oslo (con más de 20 años en las cárceles de la ocupación israelíes)

16      Presos veteranos, pasaron más de 25 años en la cárcel, tal como Karim Younis y Maher Younis que pasaron 33 años continuos allí.

85      Liberados por el Acuerdo Shaleet y detenidos nuevamente. 65 de ellos están todavía en prisión a pesar de haber cumplido condenas de 20 años.

Los presos políticos palestinos están distribuidos en 22 cárceles y centros de detención israelíes, las más destacadas son Nafha, Remon, Asqalan, Beir Sabee, Hadareem, Jalbou, Shata, Ramlah, Damoun , Hasharoon, Hadarim, Naqab, Ofar y Majedo.

Presas

Durante el proceso de detención, las presas palestinas son expuestas a golpes, insultos, humillaciones y desconsideración. No son informadas de su destino durante su traslado a la prisión. Durante el interrogatorio y la investigación, son expuestas a amenazas, intimidaciones, maltratos y golpizas.

El sufrimiento continúa a través del aislamiento, la negación de las visitas familiares, confiscación de productos adquiridos en la cantina del establecimiento, inspecciones provocativas, negación a tratamientos y educación. A siete detenidas se les niega encontrarse, visitar o comunicarse con sus esposos o hermanos presos en otras cárceles.

Detenidos enfermos

Más de 1.500 presos políticos palestinos en las cárceles de la ocupación israelí sufren diferentes enfermedades por las duras condiciones de vida, desnutrición, la contaminación, el trato cruel, la mala atención médica y la negligencia médica. Dieciséis de ellos se encuentran casi de forma permanentemente en el llamado hospital de la prisión “Al-Ramlah” en duras condiciones, sufriendo enfermedades graves (lisiados, con necesidad de intervenciones quirúrgicas, y al mismo tiempo se les prohíbe a médicos de afuera visitar a los enfermos y presentar el debido tratamiento). Asimismo, hay más de 80 casos que padecen de enfermedades crónicas, y 25 de los presos enfermos sufren cáncer y hay docenas de discapacitados mentales y físicos.

Muchos de los presos sufren enfermedades tanto físicas como psicológicas por las condiciones de vida insalubres, propagación de insectos, desnutrición, falta de higiene, poca ventilación, humedad, poca iluminación, hacinamiento, heridas durante la detención y golpes en las heridas para forzar confesiones. Las enfermedades más extendidas en las prisiones son las enfermedades de la piel, infecciones respiratorias, úlceras, tumores cancerígenos, insuficiencia renal, hernias de disco y de médula espinal, reumatología, presión arterial, diabetes, discapacidad visual, problemas dentales y enfermedades psicológicas. Los cuerpos de los presos enfermos se han convertido en campos de prueba para la práctica de médicos israelíes y compañías farmacéuticas.

Detención Administrativa

La detención administrativa es el enemigo desconocido de los presos palestinos. Es castigo sin cargos. Ella implica la detención sin juicio, sin el derecho a la defensa por parte de un abogado o la auto-defensa por falta de evidencia incriminatoria, y está basada en la llamado “archivo secreto” provisto por la agencia de inteligencia de la ocupación israelí.

El tiempo de detención administrativa va desde uno a seis meses. Es emitida por jefes militares en el territorio ocupado palestino, basadas arbitrariamente en órdenes militares. En muchos casos, la detención administrativa puede ser renovada varias veces y muchas de ellas llegan a diez. En ese caso, las víctimas (hombres o mujeres, jóvenes o viejos) pueden llegar a pasar más de cinco años en prisión sin cargos y juicio basado en el “archivo secreto”. La mayoría de los palestinos objetivo de detenciones administrativas son médicos, ingenieros, profesores universitarios, periodistas, diputados del Consejo Legislativo.

Mártires detenidos

Muchos de los presos palestinos murieron en las cárceles de la ocupación israelíes como resultado de las duras y crueles condiciones en las que vivieron, como torturas, negligencia médica, aislamiento, disparos y las agresiones nocturnas a las habitaciones con gases. De acuerdo a los casos documentados en el registro de la Comisión de Presos y ex – Presos, 206 de los presos fueron asesinados luego de su arresto desde 1967. El último caso registrado es el del mártir Raed Aljabari de Hebrón. La causa de muerte de los mártires es como sigue: 71 por torturas, 54 como resultado de negligencia médica, 74 asesinados deliberadamente luego de la detención, 7 por disparos directos de soldados dentro de la celda. Además de decenas de presos que fueron martirizados heredados de las cárceles, tal como: Hayel Abu Zeid, Murad Abu Sakut, Fayez Zaidat, Ashraf Abu Tharea, Zakariya Issa entre otros.

El poder judicial israelí

El poder judicial israelí implementa las leyes militares israelíes en violación al derecho internacional. Ello afecta la imparcialidad del procedimiento legal. La legislación israelí no incluye leyes condenatorias de los crímenes de guerra o de lesa humanidad.

El poder judicial discrimina a los ciudadanos palestinos al dictar las sentencias en relación a los ciudadanos israelíes. La Suprema Corte de Justicia desechó miles de quejas presentadas por presos y abogados en representación de detenidos que sufrieron torturas y malos tratos durante la detención. El poder judicial israelí no ha condenado a ningún oficial israelí de la agencia de inteligencia que haya cometido crímenes de lesa humanidad o asesinado a palestinos durante una detención.

Durante el año 2014, el gobierno israelí se concentró en emitir y aprobar nuevas leyes en el parlamento; medidas legislativas arbitrarias contra los prisioneros como las siguientes:

· Ley de alimentación por la fuerza a los prisioneros en huelga de hambre

· Ley de evitar la amnistía para prisioneros

· Ley del combatiente ilegal

· Aumento de las penas para niños a 20 años de prisión

· La privación de la educación secundaria y terciaria para los prisioneros

· Detención de niños menores de 18 años

· El uso de la tortura bajo el pretexto de riesgos de seguridad

· Imposición de fianzas y compensaciones financieras a los prisioneros

Derecho internacional

La ocupación israelí no reconoce la implementación de la tercera y cuarta convenciones de Ginebra sobre los presos. Trata a los prisioneros políticos palestinos como terroristas y criminales y les implementa sus leyes militares internas. Estas leyes privaron a los presos de sus derechos básicos y quitaron la legitimidad de su lucha contra la ocupación aprobada por resoluciones de las Naciones Unidas.

Contrariamente a la Cuarta Convención de Ginebra, Israel aún mantiene a prisioneros palestinos en prisiones dentro de Israel a los que priva de las visitas familiares, de ropa de abrigo durante el invierno, el acceso a libros, imposición de castigos individuales y colectivos como la compra de objetos necesarios para cubrir las necesidades básicas.

Por último, Palestina, como Estado reconocido por las Naciones Unidas, se ha incorporado a numerosas convenciones y tratados internacionales. En particular, las cuatro Convenciones de Ginebra y la Corte Penal Internacional. Por ello, se ha hecho necesario llamar a las Altas Partes Contratantes a la Convención de Ginebra a reunirse y obligar a Israel a implementar estos acuerdos en el territorio palestino ocupado y a los presos. Es importante tomar las medidas legales necesarias y activar las herramientas del derecho internacional para procesar a los israelíes en relación a las violaciones cometidas contra prisioneros.

Israel no puede permanecer como un Estado por encima de la ley, violando los derechos de los prisioneros y las convenciones humanitarias internacionales. El tema de los prisioneros es una cuestión humanitaria de justicia. Hay responsabilidad internacional de exigir a Israel que respete el derecho humanitario internacional en el trato a los prisioneros.

A nivel político, el tema de los prisioneros ocupa un lugar importante en la sociedad palestina relacionado con los derechos y la lucha legítima por la libertad, dignidad y auto-determinación. Cualquier paz normal y genuina en la región debe incluir la liberación de los prisioneros como parte de una solución o acuerdo político y estabilidad en la región.

El gobierno de Israel debe hacerse responsable de detener las negociaciones políticas a fines de 2013 luego de negar la liberación de la tercera grupo de prisioneros detenidos antes de los Acuerdos de Oslo, y de esta manera no adherir a los acuerdos en ese punto, además de continuar construyendo asentamientos en Cisjordania y Jerusalén.

[1] La detención administrativa implica la detención sin juicio, sin el derecho a la defensa por parte de un abogado o la auto-defensa por falta de evidencia incriminatoria, y está basada en la llamado “archivo secreto” provisto por la agencia de inteligencia de la ocupación israelí.

El triunfo de Netanyahu y la larga marcha del fascismo en Israel


La maniobra electoral de Netanyahu se mostró eficaz.
Al mostrarse como el más agresivo de los dirigentes que construyen el Estado de Israel como un Estado racista y ocupante de los territorios de los pueblos árabe y palestino, como el más provocador de los ultra conservadores defensores de la supuesta “excepcionalidad” israelí, esta vez osando desafiar al propio Obama en su casa, logró subir un poco el apoyo popular y obtener un nuevo ciclo de gobierno, lo que lo encamina a ser el gobernante de mayor duración temporal en Israel.
En un artículo publicado en la Agencia de Noticias Enlace Judío México, Irving Gatell desgrana sin tapujos el pensamiento dominante en la fuerza política que se agrupa tras Netanyahu y que muestra un apoyo popular indudable. Veamos algunas de sus reflexiones:
“¿Realmente Netanyahu ha llevado a Israel a un punto de conflicto con los Estados Unidos? No. Eso es falso. Apenas a inicios de este mes, quedó demostrado en un controvertido discurso pronunciado frente al Congreso, donde fue ovacionado como pocas personas lo han sido en ese espacio. Entonces, seamos precisos: Netanyahu ha llevado a un punto crítico las relaciones de Israel con Barak Obama y su administración, pero no con los Estados Unidos. Por el contrario: lo que evidenció ese discurso fue que más bien es Barak Obama el que además está en conflicto con un amplio espectro de gente en su propio país -políticos y ciudadanos-….En resumen, apelar a que Israel se ha aislado diplomáticamente de Estados Unidos y de Europa es falaz. En el caso de Estados Unidos, el aislamiento sólo afecta la relación con la administración Obama, no con el resto de la estructura política norteamericana. Y hay que señalar que, en realidad, es Obama quien se ha aislado de la geopolítica en Medio Oriente. Y en el caso de Europa, no es un fenómeno reciente ni achacable a Netanyahu. Europa siempre ha mantenido una línea abiertamente anti-israelí (y da lo mismo que esté Likud o el Laborismo en el gobierno), que va de la mano con una complacencia literalmente suicida hacia los árabes. Los últimos atentados en Europa demostraron quién se ha venido equivocando.”
“¿Qué hay respecto a que Netanyahu ha dicho que no habrá un Estado Palestino? Seamos honestos: eso no es ser cruel y malvado. Es, simplemente, ser realista. Los palestinos no están en condiciones de tener un Estado. Si en este momento se declarase un Estado Palestino independiente, lo primero que habría sería una guerra civil entre Al Fatah y Hamas por el control y el poder. Y las guerras civiles palestinas no son, precisamente, amables. Ya se tuvo una probada de ello cuando Israel se retiró unilateralmente de Gaza, y el resultado inmediato fue que Hamas se dedicó a masacrar a los militantes de Al Fatah.”
¿Se entendió?: “los palestinos no están en condiciones de tener un Estado”, para ellos pues, el destierro y la muerte.
Para Aluf Ben, editor responsable de Haaretz, “Netanyahu triunfó en las elecciones porque dejó de disfrazarse de un líder centrista y comenzó a exponer sus verdaderas concepciones. El conductor del Likud convenció a sus votantes de derecha que es nacionalista no menos que Benet y racista no menos que Liberman. Y ellos le creyeron”. En un ataque netamente racista y falto de veracidad, Netanyahu deslegitimó al 20% de la población de Israel por el solo motivo de ser árabes con intención de votar en contra del Likud o su coalición. “El poder de la derecha está en peligro” declaró, para luego agregar “los votantes árabes marchan como muchedumbre a las urnas”.
Y Guideon Levy, también desde Israel afirma con contundencia: “La primera conclusión a la que se llegó sólo minutos después del anuncio de los sondeos de boca de urna fue particularmente desalentadora. Hay que reemplazar la nación. No se precisa otra elección para la dirigencia del país, sino elecciones generales para escoger un nuevo pueblo israelí –de inmediato–. El país lo necesita urgentemente. No podrá resistir otro período de Benjamin Netanyahu, quien emergió como el hombre que formará el próximo gobierno. Si después de seis años de nada, después de seis años sembrando miedo y ansiedad, odio y desesperación, esta es la elección de la nación, entonces está verdaderamente muy enferma. Si después de todo esto, el fénix israelí logró levantarse de las cenizas y ser reelegido, si después de todo esto el pueblo israelí lo prefirió para dirigir durante otros cuatro años, algo está verdaderamente roto, tal vez irreparablemente.
Netanyahu merece al pueblo israelí y éste se lo merece.”
Volvamos a leer: “. No se precisa otra elección para la dirigencia del país, sino elecciones generales para escoger un nuevo pueblo israelí –de inmediato–.”
En los años duros del Terrorismo de Estado, se extendió por América Latina un debate en forma sobre a qué llamar fascismo. En un libro indispensable, “Estado, Capitalismo y democracia en América Latina”, Atilio Borón pasaba revista a los debates históricos y los de aquella época; conservan toda su vigencia. Por un lado Borón llamaba a no bastardear el concepto asumiendo el discurso liberal de vincular el fascismo con cualquier forma de autoritarismo, incluso llegando a las cuestiones personales (el “enano fascista”, tal organización es fascista porque no es suficientemente democrática, o esa acción violenta –incluso si es de un grupo de izquierda- la denominamos fascista) sino pensarlo “como una forma históricamente determinada a partir de la cual una burguesía –acorralada por sus antagonistas domésticos y sus rivales externos – reorganiza su hegemonía sobre las demás clases de la sociedad e impone sus nuevas condiciones de dominación a sus aliados y a sus adversarios”
Y quisiera, finalmente prestar atención al párrafo que dice “reorganiza su hegemonía sobre las demás clases de la sociedad”; porque Borón dice “hegemonía” y no “dominación”; es decir que utiliza la categoría gramsciana que da cuenta de una operación político cultural por la cual una fracción de la clase dominante no solo ocupa posiciones de conducción, sino que logra que una parte sustancial de las clases dirigentes y de las clases subalternas piensen como ella y la acompañen en su estrategia de ocupación militar, súper explotación, persecución y tortura de un pueblo hasta lograr su destrucción como grupo nacional tal como advertía el articulo dos del Convenio de Prevención y Castigo del Genocidio sancionado por la ONU en 1948, casi en paralelo con la creación del Estado de Israel.
De nada de eso hablan las organizaciones comunitarias de la Argentina subsumidas hace décadas en la estrategia estatal de Israel y solo un ingenuo separaría la crisis de la impunidad sobre los atentados de Amia y la Embajada de la larga marcha del Estado y el pueblo de Israel hacia el fascismo al que ha llegado, parece que para quedarse.
Cómo se llegó hasta aquí desde aquellos judíos polacos o rusos que conspiraban contra el Zar y resistían los progroms es un largo debate que no puede resolverse en dos carillas, pero el único servicio que podemos hacer al pueblo de Israel es denunciar el fascismo que hoy domina, aislar el Estado diplomática y económicamente y exigir a las Naciones Unidas que hagan cumplir las resoluciones mil veces tomadas y nunca cumplidas que permitan la existencia real de un Estado Palestino libre y autosustentable. Y que cada argentino de origen judío ser rebele contra el fascismo israelí que intenta hacer pie en nuestra tierra de la mano de la Embajada, la Amia y sus colaterales.
La contradicción entre la sumisión a las estrategias del estado de Israel y los principios democráticos que forjamos en los años de lucha contra el Terrorismo de Estado y la Impunidad, casi cuarenta años de lucha, han llegado a un punto inconciliable.
Cada cual elegirá, como siempre, el punto de la ética donde se pare. Sobre el mío no tengo duda alguna. Es el mismo que asumió mi abuelo cuando decidió unirse al Ejercito Rojo para enfrentar el Ejercito Alemán en los bosques de Bielo Rusia para negarse a emigrar a Israel después o el de mi viejo, que rompió con el sionismo a los quince años cuando comprendió, en su aldea rusa en 1920, que los ricos dominaban el sionismo y que por ello no les podía creer su discurso “socialista”.
Hay muchos modos de ser argentino de origen judío, yo elijo el que se para en el antifascismo que hoy domina Israel.CBNWH19UcAA9JbP

Otro 24 de marzo: ¿ya vencimos la derrota?. El mito de Jano para entender la situación de los DD.HH. en la Argentina


floreal-jose.jpg“cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota”
Mario Benedetti

En la noche trágica de aquel 24 de marzo, intentando escapar de la persecución represora, una pregunta me atormentaba la conciencia: ¿Cómo saldríamos del pozo donde nos veníamos hundiendo desde hacía meses gracias a la Triple A y la grosera impunidad habilitante? ¿Y cómo habíamos caído en el cuando parecía que avanzábamos hacia la Patria Socialista?

Muchos años después, bastante más de lo deseado, pudimos entender algunas cosas de aquel momento con lo que quisiera comenzar la reflexión. En pocas palabras, el Golpe del 24 de marzo era parte de una Operación Continental de Contrainsurgencia, en el marco de la Guerra Fría pero en la región que los EE.UU. consideran desde Monroe a Obama su patio trasero lo que aumenta su tradicional brutalidad asesina; en segundo lugar, en la Argentina, el Golpe tuvo un carácter preventivo, digamos una Contra/revolución preventiva dado que el proceso de acumulación de fuerzas desplegado entre el golpe gorila del 55 y el comienzo del Terrorismo de Estado a finales del 74 (aproximadamente claro, desde diciembre de 1973 ya actuaba la Triple A) era suficiente para desafiar al Poder, asustarlo, “enojarlo” mucho, pero todavía no tenía capacidades suficientes para confrontarlo en regla y derrotarlo, se adelantaron a la construcción de la alternativa política unitaria capaz de lograr esas capacidades; y lo hicieron en procura de rescatar el capitalismo argentino de su crisis, la crisis que las luchas le habían puesto al modelo distributivo, de Estado Benefactor o como quieran llamarlo pero que había llegado a entregar el 50% de la renta nacional a los que cobraban salarios y jubilaciones; ese modelo no funcionaba, estaba en crisis y “su” solución fue la modificación abrupta de todas las variables económicas empezando por los salarios, las leyes laborales, las empresas estatales y las regulaciones de cualquier tipo.

Fue un genocidio en regla: la destrucción de un “grupo nacional” para reorganizar radicalmente la sociedad. Y lo lograron. Por su fuerza histórica como Estado Nacional nacido como Estado Represor, por el apoyo estratégico de los EE.UU., por la complicidad de un amplio campo de fuerzas sociales y políticas que prefirieron entregarse a los militares al riesgo del triunfo revolucionario. Era el fin del supuesto carácter progresista de la burguesía nacional, en vez de aliarse a los trabajadores se sumaban al discurso de la “guerrilla fabril” del demócrata Balbín. Y todo facilitado por la ausencia de una fuerza política que represente los sueños de libertad y socialismo.

En estos 39 años cada uno de estos ítems ha sido objeto de manipulaciones desde la fracción que está en el gobierno. “Gesta patriótica” para los genocidas, “desvío irracional” para los radicales de Alfonsín que se amarraron al Nunca Más como el horizonte conquistado, reedición de la vieja historia de unitarios contra federales,” gorilas contra peronistas” para la corriente conocida como nac & pop. En estos últimos años se fue pasando de caracterizar el gobierno surgido del 24 de marzo de “dictadura militar” a “dictadura cívico militar” y ahora se abre paso una ampliación del foco hacia el poder empresarial.

Pero la idea que el golpe fue contra “la democracia” y por eso debe ser una “fiesta cívica”, con feriado nacional turístico incluido revela la intención de ocultar la razón profunda de la derrota y la falta de voluntad de construir fuerza política suficiente para llevar las banderas de los treintamil a la victoria La derrota y la victoria son algo más relativas de lo que parece. El papelón histórico que acaba de protagonizar el hijo de Raúl Sendic, que se atrevió a dudar de la veracidad de las denuncias de Maduro contra el golpismo imperial yanqui, recién llegado al gobierno uruguayo gracias a la portación de apellido, grafica eso de que se puede salir de estar encerrado años en un pozo (como le ocurrió a Raúl) con la cabeza en alto, victorioso, o se puede llegar a la Casa de Gobierno, dispuesto a satisfacer cualquier pedido del imperio, el mismo que encerró y torturó a su padre. Quiero decir que no todo se puede medir con cifras y fotos.

En la Argentina hemos conquistado un proceso histórico, ejemplar regionalmente y de valor universal, de enjuiciamiento a una parte de los represores que rompió la impunidad dura, aquella que aseguró la tranquilidad de los militares y policías que asesinaron y torturaron desde la Guerra de la Triple Alianza en 1870 hasta el fin de la ultima dictadura militar. Son 554 condenados en 21 juicios orales finalizados donde se absolvió a 59 de ellos. En total son 1064 los “privados de la libertad” por condena o detención preventiva, pero de ellos, el 40.5% están en su casa por decisión judicial y solo el 16% de las sentencias está confirmada por la Corte Suprema. En este universo casi no hay empresarios, curas, intelectuales, funcionarios; el foco de la Justicia se cerró en la escena de la tortura, solo ven a las victimas y los torturadores y nada del contexto. Del Plan de Exterminio reconocido desde el Juicio a la Junta y de la Operación Continental de Contrainsurgencia que se viene probando en el Juicio por el Plan Cóndor. De uno u otro modo, hay causas judiciales donde se trata lo ocurrido por algo más de 11 mil compañeros (entre sobrevivientes, asesinados y desaparecidos), lo cual es una cifra importante, proporcionalmente mucho mayor que los apenas mil represores investigados, ni siquiera dos por centro clandestino (habría unos 570, ya reconocidos judicialmente).

Las reiteradas promesas de Lorenzetti de garantizar la continuidad de los juicios (así como se procesan, con sus obvios límites y fortalezas) expresan el grado de instalación social de la necesidad de castigar aquellos crímenes, pero vistos como algo del pasado. No es la misma fuerza social la que reclama la Cárcel para Milani o para los responsables de los centenares de crímenes cotidianos como el que sufrió Luciano Arruga.

Como Jano , la situación de los derechos humanos en la Argentina, tiene dos caras muy definidas: la que mira al pasado, es fuerte y digna; la que mira el presente y el futuro, está cargada de las marcas del genocidio y sufre de las mismas carencias populares que resonaron en aquel 24 de marzo, y sigue restallando: la ausencia de una fuerza popular democrática antiimperialista y revolucionaria capaz de derrotar la continuidad del país fundado por la picana y abrir paso a los cambios que ya soñaban los treintamil y siguen esperando.

Ya hemos dicho de la cara que mira al pasado (podríamos sumarle la conquista de un proceso de memoria que excede largamente lo institucional y que se extiende por todo el país, vindicando a cientos de militantes dignos de ser legado y bandera de las nuevas generaciones y que ha llegado a una parte de los niños y adolescentes en un proceso casi inédito en el país y la región, no lo subestimamos para nada, nuestro Negrito Avellaneda y la Teresa Israel son parte de esa mitología popular en formación, como tantos otras y otros) pero digamos algo de la otra cara, esa que se podría graficar con la foto de Milani al frente del Ejercito, Berni en la secretaría de seguridad o Granados en el Ministerio de la Pcia de Buenos Aires avalando la tortura y el armado de causas por las fuerzas estatales que portan armas (no solo las Policías, también la Gendarmería, la Prefectura y el Servicio Penitenciario) que son las nuevas Fuerzas Armadas en reemplazo del viejo Ejercito Nacional, achicado por Menem para “profesionarlo” y ponerlo en las misiones de la ONU. Son ellos los que torturan en sede policial y penitenciaria, los que arman causas y realizan ejecuciones extrajudiciales (“gatillo fácil”); los que espían y controlan al movimiento popular y crecientemente arman provocaciones y directamente reprimen en las calles como desde hace tiempo se practica en Formosa o las localidades de Malvinas o San Miguel en el Gran Buenos Aires de donde emergió la estrella sciolista de la seguridad, el Ministro Granados.
No hace mucho Capitanich explicó que son 400 mil hombres armados y bien preparados para la lucha de calles y agregamos que si superponemos el mapa de la pobreza y el mapa de los recursos naturales estratégicos con el mapa de la dispersión geográfica de los hombres del estado con armas encontraremos una superposición más que evidente.

Si el exterminio planificado de los militantes de los 70 se fundaba en la ideología de la seguridad nacional y el combate al comunismo internacional, ¿cuál es la razón para esta matanza silenciosa y cotidiana contra jóvenes pobres habitantes de barriadas populares con poco o ningún grado de organización previa?. La razón está en la continuidad del capitalismo y su necesidad extrema de control social, de imponer respeto y miedo a los pobres y los que se animan a resistir las dinámicas de enriquecimiento. Y por que saben que alguna vez pueden volver a necesitar un Videla. Por eso ninguno de los gobiernos electos por el voto popular desde el 83 en adelante disolvió los Servicios de Inteligencia o la Policía Federal sabiendo como saben que son imposibles de reformar. Miles de charlas de derechos humanos. Cursos y seminarios. Palabras y medallas no han servido para cambiar la cultura represora que se renueva y fortalece con la impunidad que el Poder Judicial (casi en bloque, salvo honrosas y dignas excepciones) les garantiza a los asesinos de Fuentealba o los secuestradores de Julio López. Esa cultura represora es, sin lugar a dudas, el mayor de los peligros que amenaza la vigencia de los derechos humanos dado que es la lucha popular el camino para hacerlos visibles, deseables, reconocidos y aceptados en la ley, así como es la lucha la que puede lograr su acceso pleno y universal. Y de eso se trata, que de leyes y Convenios Internacionales que no se cumplen estamos llenos y hartos. Los derechos humanos son aquellos que se ejercen sin limitaciones, y por todas y todos.

A pocos meses de finalizar el ciclo kirchnerista en el gobierno, el balance no es fácil y no queremos pecar de unilaterales (solo ver la cara que mira la memoria o solo ver la cara que acepta la tortura cotidiana) ni de componedores: un poco bien y un poco mal….

Es más complejo, la fracción en el gobierno trató y trata de que la Memoria tape la violación cotidiana y a futuro de los derechos humanos pero no le fue ni le será fácil; nosotros, y hablo de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y los organismos que no renunciamos ni a la autonomía ni al antimperialismo ni al compromiso con la liberación verdadera, nos hemos esforzado para que la Memoria ilumine el presente de modo tal que la comprensión del pasado reciente refuerce la voluntad de luchar contra toda forma de represión y violencia institucional, contra toda limitación de los derechos económicos, culturales, sociales y ambientales de nuestro pueblo. Y en parte, aunque sea pequeña, lo hemos logrado.

Por ello tenemos una mirada optimista para el futuro, no porque creamos que la Justicia trajo el Nunca Más; sino porque aprendimos que “el Derecho genera verdad” y hay una porción mayor que antes de la sociedad que sabe lo que pasó, y por qué paso. Con ellos nos disponemos a construir los movimientos y acuerdos que consigan la fuerza necesaria para terminar con la represión y la violencia institucional contra los pobres. Porque es hora de construir lo que nunca tuvimos, la fuerza popular capaz de derrotar la derrota y avanzar hacia la patria libre, hermanada con todos los pueblos que quieren dignidad y libertad.
Y tenemos derechos a soñar: no nos ganó la noche del 24 de marzo del 76 ni tantos años de frustraciones y traiciones. Solo se trata de aprender de cada derrota y construir algo más grande que nosotros mismos.

Carta de Perez Esquivel en solidaridad con Venezuela, para difundir y adherir


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​ El compañero Adolfo Perez Esquivel se ha pronunciado en solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela ante las amenazas de EE.UU.
Los abajo firmantes, adherimos a sus conceptos y llamamos a difundir la carta y sumar adhesiones
Atilio Borón, sociologo
Stella Calloni, periodista
Ana María Careaga, psicologa, ex directora del Instituto Espacio para la Memoria
José Schulman, Iris Avellaneda y Graciela Rosenblum a nombre ​de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre
Arturo Blatesky, pastor y coordinador del Movimieto Ecumenico por los Derechos Humanos


La declaración de Venezuela como una amenaza para la Seguridad Nacional de Estados Unidos es un formalismo que siempre ha usado ese país para realizar embargos económicos y una posterior intervención militar en diversos países alrededor del mundo.
Han intentado invadir Cuba y fueron derrotados, han intentado vencerla con bloqueo económico y han sido derrotados. El mismo presidente Obama lo reconoció abriendo una nueva etapa de diálogos con la Isla. ¿Por qué ahora intentar hacer lo mismo con otro país latinoamericano? Nadie niega que hay serios conflictos y un incremento de la violencia en Venezuela pero ¿Acaso alguien puede creer que represente un peligro para el pueblo estadounidense o algún otro país del mundo? ¿Porqué EEUU se contradice deliberadamente en sus injerencias externas? ¿No hay acaso una clara crisis humanitaria en México que obvia mencionar?
Si se trata de violaciones a DDHH, los países latinoamericanos debemos declarar a EEUU, sus injerencias y sus bases militares una amenaza para todos los pueblos de la región. Pero Nuestra América es una región solidaria y de paz, no pretendemos invadir a nadie, sólo queremos respeto a nuestra soberanía y nuestra autodeterminación.
La situación de Venezuela debe resolverse en el marco de sus instituciones democráticas y con colaboración de nuestros organismos regionales. Así lo ha hecho, por ejemplo, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), con su reciente visita a Caracas, la cual fuera apoyada por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon. En su visita, la UNASUR ha reconocido intentos de desestabilización en Venezuela para interrumpir la cadena de legitimidad democrática lo que explica, entre otras cosas, las situaciones de desabastecimiento económico.
El único peligro para el pueblo de Estados Unidos está en Estados Unidos. Son los lobbys corporativos militares y financieros, que consideran que una región sin guerras y con recursos que no pueden controlar, es un peligro para sus intereses económicos y de poder profundamente antidemocráticos. Sectores que se sustentan en el ataque a otros pueblos, en la desinformación y utilización del pueblo norteamericano pudiente y de piel blanca, y del empobrecimiento, encarcelamiento y persecusión de los norteamericanos e inmigrantes de piel oscura.
Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, es el cuarto suplidor de crudo de EEUU, fortalece su economía real, sus políticas sociales y ha logrado una revolución democrática y bolivariana a fuerza de elecciones que han sido declaradas por el ex presidente norteamericano, James Carter, como una de las más transparentes del mundo. A lo que se debe agregar haber sido el primer país en la historia de los Estados Nación en crear un referéndum revocatorio y en aplicarlo. Esta declaración de Obama es la única forma de aislar políticamente a una Venezuela digna y solidaria, que a pesar de los ataques, desde el año 2007 envía petróleo para la calefacción gratuita de millones de personas de los sectores populares de 16 estados norteamericanos a través de su filial norteamericana CITGO.
Si el gobierno norteamericano quiere hablar de Paz para su pueblo, el Congreso debe derogar la Ley de sanciones a Venezuela 2014 y Obama debe anular la declaración de Venezuela como amenaza a la seguridad nacional.
Por su parte, la CELAC, la UNASUR y el MERCOSUR deben defender a Venezuela de estas agresiones norteamericanas. Maduro fue bien claro en su discurso ante todos los bloques parlamentarios “nadie podrá detener que este año 2015 haya elecciones parlamentarias, y si perdemos, perdemos, si ganamos, ganamos, pero son los venezolanos los que tomarán la decisión. Aquí no pisará la bota norteamericana”.

Adolfo Perez Esquivel, premio nobel de la Paz

Por los Seis Campesinos Paraguayos, presentación de la Liga ante la Cancillería Argentina en reclamo por el cumplimiento de los tratados internacionales de extradición violados por Paraguay y Argentina


SOLICITA URGENTE ADOPCIÓN DE LAS MEDIDAS DIPLOMÁTICAS CORRESPONDIENTES ANTE FLAGRANTE
INCUMPLIMIENTO DE NORMAS INTERNACIONALES POR LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY

Sra. Presidenta de la Nación:
Dra. Cristina Fernández
C/C

Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto
Emb. Héctor Marcos Timerman

I.- INTRODUCCIÓN
La República Argentina, el 12 de diciembre de 2008, extraditó a la
República del Paraguay a los campesinos Arístides VERA SILGUERO, Agustín
ACOSTA GONZÁLEZ, Simeón BORDÓN SALINAS, Basiliano CARDOZO
GIMÉNEZ, Gustavo LEZCANO ESPÍNOLA y Roque RODRÍGUEZ TORALES,
mediante Sentencia dictada el 14-12-06 en causa 6850/06 del Juzgado Nacional de
Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal nro. 4, a cargo del Dr. Ariel
Lijo. Sentencia que fue confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en
Expte. A-2112/06 (XLII ROR) el 21-10-2008. También se les denegó el refugio político
que habían solicitado en nuestro país, ofrecido por el Embajador Argentino en la
hermana república del Paraguay en su momento, ofrecimiento que los decidió a ingresar
a nuestro paìs.
Estos seis campesinos permanecieron detenidos en la República
Argentina desde el 2 de mayo de 2006, fecha de su detención ordenada por el Juez Lijo,
hasta la efectivización de su extradición, es decir el 12-12-08. A partir de entonces,
pasaron a estar bajo prisión preventiva en la República del Paraguay.
Tres años y medio más tarde, el 11 de julio de 2012, el Tribunal de
primera instancia, luego de la realización de un juicio oral y público, dictó la Sentencia
Definitiva de condena N° 58, que no fue debidamente notificada según lo establecido
por el artículo 399 del CPP.
El 17 de agosto de 2012 se interpuso Recurso de Apelación Especial
contra la sentencia de condena de primera instancia ante el Tribunal de Apelación de la
Ciudad de San Lorenzo. Después de otros dos años, el 11 de julio de 2014, el Tribunal
Colegiado de Apelación en lo Penal de San Lorenzo dictó su Acuerdo y Sentencia N°
85, notificado el 18 de agosto ppdo., recurrido por Recurso Extraordinario de Casación
ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, por lo que aún no se halla firme
ninguna condena y el estado de inocencia de los seis campesinos sigue todavía intacto,
por imperio del articulo 127 del CPP paraguayo, acorde con los artículos XXVI de la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, 11.1 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, 8.2 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos y 14.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Consideramos que el Estado argentino, al haber entregado a los seis
campesinos para ser sometidos a un juicio que se vislumbraba como arbitrario e injusto
(características nefastas que se vieron tristemente corroboradas en las sucesivas
sentencias no firmes dictadas en la causa) y sobre cuyas consecuencias esta organización
igual que muchas otras personalidades y fuerzas sociales y políticas lo advirtió repetidas
veces y de múltiples modos, ha incurrido en responsabilidad internacional, violando los
derechos de los seis peticionantes de refugio político a quienes se juzgó sin garantías,
como anunciaba la defensa de los extraditables.
Sin perjuicio de esta consideración general, dadas las dificultades
prácticas para que la República Argentina se expidiera ahora sobre las múltiples
violaciones de las garantías de Vera Silguero, Acosta González, Bordón Salinas,
Cardozo Giménez, Lezcano Espínola y Rodríguez Torales por parte del Poder Judicial
de la República del Paraguay, hemos decidido concentrar esta presentación en una
cuestión de fácil comprobación, que constituye una flagrante violación de las
obligaciones internacionales asumidas por la República del Paraguay con relación a la
República Argentina y a la vez perjudica gravemente los derechos de estos seis
campesinos.

II. – OMISIÓN DE CONSIDERAR EL PERÍODO DE PRISIÓN SUFRIDO EN ARGENTINA
Al momento de imponer las penas privativas de libertad a estos seis
acusados, el tribunal omitió considerar el período de más de 2 años y 7 meses que ellos
estuvieron privados de libertad en la República Argentina.
La mayoría del Tribunal de Apelaciones del Paraguay sostuvo que: “(…)
este tribunal ya tiene el criterio conocido por todas las partes en esta causa, sobre el
cómputo del tiempo que los hoy condenados se hallan privados de su libertad, es decir, a
partir del 12 de diciembre de 2008, fecha en que, por resolución judicial, se había
declarado el cese de rebeldía de los procesados. Es por ello que el cómputo realizado por
el Tribunal de Mérito para la determinación del tiempo de compurgamiento de la
condena impuesta, es absolutamente correcto, consecuentemente la argumentación
ensayada por el recurrente en ese aspecto no puede prosperar, sobre todo si
consideramos el argumento del A-quo que nos señala que no existen constancias en
autos, que corrobore la situación procesal de los prófugos de la justicia paraguaya,
en su estadía en Argentina.”
En realidad, se encuentra debidamente acreditado en autos el período de
detención en Argentina, atento que una de las condiciones para que prospere la
extradición es la establecida en la ley de cooperación internacional en materia penal nro.
24.767 que rigió en el proceso y juicio oral junto con el tratado de extradición entre
Argentina y Paraguay, que en el art. 11 establece: La extradición no será concedida: a)
“. Continuó señalando la referida sentencia del Tribunal de Apelaciones:
“Por lo demás, nuestra Constitución Nacional está por encima de los Tratados, según el
art. 137, por ello la redacción del artículo 19 de la misma, en cuanto a la
excepcionalidad, no debe leerse solo en cuanto a una limitación de la prisión preventiva;
sino también como una posibilidad de extensión de la misma en casos excepcionales. No
cabe duda que éste que nos ocupó en esta oportunidad, es un caso excepcional, por las
características propias del hecho punible perpetrado, por la gravedad, el contexto social,
y sobre todo por el motivo del crimen”.
Esta interpretación que la mayoría del Tribunal pretende hacer de la C.N.
del Paraguay es una muestra de la manifiesta arbitrariedad que es su materia
constitutiva. El carácter excepcional de una medida de restricción de los DD.HH. jamás
puede ser interpretado como excusa para aplicarlo a casos en los cuales no sea
estrictamente necesaria su aplicación. Mucho más cuando el propio art. 19 C.N. veda esa
interpretación.
Asimismo, esta mayoría relativizó el alcance de la normativa
internacional en materia de extradición, al sostener que: “El acuerdo sobre la
extradición, en principio, son reglas para provocar la repatriación de un procesado, por
ello son reglas que se estudian ex ante a que se produzca la extradición. Una vez
dispuesta y efectivizada la misma, ya queda a criterio del país requiriente
cumplirlas en cuanto sean pertinentes jurídicamente. En este caso, prima la
Constitución Nacional antes que esta regla. Por otro lado, el cómputo del plazo de
alguna restricción de libertad dispuesta y/o cumplida en el extranjero, debe realizarse
toda vez que la Corte Suprema de Justicia de aquél país haya certificado el
cumplimiento de la restricción de libertad en aquél país, verificando también el tiempo y
el grado de la misma (por ejemplo el arresto domiciliario); lugar donde se efectuó la
privación de libertad y el juzgado o autoridad que la dictó. Entonces, si la cuestión es
relativa al tiempo de privación de libertad cumplida en Argentina debe ser computado a
la pena impuesta en Paraguay, debe cumplir con las siguientes reglas de aplicabilidad: 1)
Que no lesione el principio de excepcionalidad de la extensión de privación de libertad
(según el caso), en virtud al artículo 19 de la Constitución Nacional, 2) y siempre y
cuando dicho término haya sido certificado (verificado) por la Corte Suprema de Justicia
del país desde donde fue extraditado.”
Resulta evidente la relativización por la mayoría del Tribunal del valor
de los tratados internacionales, a través de una interpretación de mala fe, que atenta
contra los principios del derecho internacional público y de los derechos humanos.
El Tribunal de Apelaciones se aparta notoriamente de las reglas de la
Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, celebrada el 23 de mayo de
1969, a la que Paraguay adhirió (Ley 289/1971).
El art. 26 de ese instrumento internacional establece expresamente que
todos los tratados que se encuentran en vigor obligan a las partes a su cumplimiento y
deben ser cumplidos de buena fe; en idéntico sentido, el art. 27 señala que: “Una parte
no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del
incumplimiento de un tratado. Esta norma se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto
en el artículo 46”, que se refiere a los vicios en el consentimiento de los Estados con
relación a la competencia para celebrar tratados.
La Convención de Viena sobre los Derechos de los Tratados, en sus arts.
31 y 32, establece las reglas que rigen la interpretación de todo tratado, de la que no
puede apartarse el Tribunal de Alzada, mucho menos en virtud de una interpretación
inconstitucional del art. 19 C.N.
Ni el Tratado de Extradición firmado entre la República del Paraguay y la
República Argentina el 25 de octubre de 1996 (Ley 1061/97), ni tampoco el Acuerdo
sobre Extradición entre los Estados Partes del MERCOSUR ( Ley N° 2753/05), firmado
el 10 de diciembre de 1998 contienen manifiestas violaciones al derecho interno
paraguayo; mucho menos a su C.N.
El art. 17 del Acuerdo sobre Extradición entre los Estados Partes del
MERCOSUR (al igual que el art. 11 de la ley argentina 24.767) establece con relación al
cómputo de la pena que: “El período de detención cumplido por la persona extraditada
en el Estado Parte requerido en virtud del proceso de extradición, será computado en la
pena a ser cumplida en el Estado Parte requirente.” Resulta manifiesta la sucesiva
violación (por parte del tribunal de juicio y de la Alzada) de las reglas de interpretación
de tratados (cuestión sobre la cual me explayaré a continuación) y, asimismo, del
principio pro homine, específicamente enunciado en el art. 30 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos de las Naciones Unidas (Ley 5/92) y en la Convención Interamericana de
Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica (Ley 1/89).
El acápite 2) del inciso 1 del art. 2 de la Convención de Viena sobre el
Derecho de los Tratados establece que: “Se entiende por “tratado” un acuerdo
internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el derecho internacional,
ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera
que sea denominación particular”. En consecuencia, el Acuerdo sobre Extradición entre
los Estados Partes del MERCOSUR es un tratado; por ende, las partes están obligadas a
cumplirlo de buena fe (art. 26 de la misma Convención sobre el Derecho de los Tratados)
La obligación de interpretar los tratados conforme a la buena fe impide
interpretar el principio de excepcionalidad de la prisión preventiva en contra de su
objetivo protectorio. Pero además, se contrapone a la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, cuyo art. 30 ordena que: “Nada en esta Declaración podrá
interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una
persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la
supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.”
En similar sentido pueden citarse el art. 5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (“1. Ninguna disposición del presente Pacto podrá ser interpretada en el sentido
de conceder derecho alguno a un Estado, grupo o individuo para emprender actividades
o realizar actos encaminados a la destrucción de cualquiera de los derechos y libertades
reconocidos en el Pacto o a su limitación en mayor medida que la prevista en él. 2. No
podrá admitirse restricción o menoscabo de ninguno de los derechos humanos
fundamentales reconocidos o vigentes en un Estado Parte en virtud de leyes,
convenciones, reglamentos o costumbres, so pretexto de que el presente Pacto no los
reconoce o los reconoce en menor grado.”) y el art. 29 del Pacto de San José de Costa
Rica, relativo a las “Normas de Interpretación” (“Ninguna disposición de la presente
Convención puede ser interpretada en el sentido de: a) permitir a alguno de los Estados
Partes, grupo o persona, suprimir el goce y ejercicio de los derechos y libertades
reconocidos en la Convención o limitarlos en mayor medida que la prevista en ella; b)
limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que pueda estar reconocido de
acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados Partes o de acuerdo con otra
convención en que sea parte uno de dichos Estados; c) excluir otros derechos y garantías
que son inherentes al ser humano o que se derivan de la forma democrática
representativa de gobierno, y d) excluir o limitar el efecto que puedan producir la
Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y otros actos internacionales
de la misma naturaleza.”)

A mayor abundamiento, el art. 11 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos prescribe que: “Toda persona acusada de delito tiene derecho a que
se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en
juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su
defensa.” Entre estas garantías procesales se encuentra indudablemente el principio de
excepcionalidad de la prisión preventiva, que afecta el derecho a la libertad consagrado
en el artículo 3 de esa Declaración.
En el mismo sentido, el Pacto de San José de Costa Rica en el art. 7
establece que: “(…) 1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad
personales. 2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en las
condiciones fijadas de antemano por las Constituciones Políticas de los Estados Partes o
por las leyes dictadas conforme a ellas. 3. Nadie puede ser sometido a detención o
encarcelamiento arbitrarios. (…) 5. Toda persona detenida o retenida debe ser llevada,
sin demora, ante un juez u otro funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones
judiciales y tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en
libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso. Su libertad podrá estar condicionada a
garantías que aseguren su comparecencia en el juicio. 6. Toda persona privada de
libertad tiene derecho a recurrir ante un juez o tribunal competente, a fin de que éste
decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o detención y ordene su libertad si el
arresto o la detención fueran ilegales. (…)”.
A su vez, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reconoce
en su art. 9 que: “1. Todo individuo tiene derecho a la libertad y a la seguridad
personales. Nadie podrá ser sometido a detención o prisión arbitrarias. Nadie podrá ser
privado de su libertad, salvo por las causas fijadas por ley y con arreglo al
procedimiento establecido en ésta. (…) 3. Toda persona detenida o presa a causa de una
infracción penal será llevada sin demora ante un juez u otro funcionario autorizado por
la ley para ejercer funciones judiciales, y tendrá derecho a ser juzgada dentro de un
plazo razonable o a ser puesta en libertad. La prisión preventiva de las personas que
hayan de ser juzgadas no debe ser la regla general, pero su libertad podrá estar
subordinada a garantías que aseguren la comparecencia del acusado en el acto del juicio,
o en cualquier momento de las diligencias procesales y, en su caso, para la ejecución del
fallo. 4. Toda persona que sea privada de libertad en virtud de detención o prisión tendrá
derecho a recurrir ante un tribunal, a fin de que éste decida a la brevedad posible sobre
la legalidad de su prisión y ordene su libertad si la prisión fuera ilegal.(…).”
Este pacto también reconoce expresamente el principio de legalidad en su
art. 15: “1. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de
cometerse no fueran delictivos según el derecho nacional o internacional. Tampoco se
impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito. Si
con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una pena más
leve, el delincuente se beneficiará de ello. (…)”.
De este plexo normativo internacional, de carácter obligatorio para la
República del Paraguay, surge el derecho de toda persona a no ser sometidos a prisión
arbitraria, la excepcionalidad de la imposición de la prisión preventiva, la prohibición de
imponer una pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito y
el derecho a recurrir ante los órganos jurisdiccionales para que se expidan sobre la
legalidad de la prisión preventiva.
Por ende, se debieron haber analizado los argumentos vertidos por la
defensa tanto durante el juicio como en el recurso de apelación especial. El Tribunal de
Alzada omitió analizar debidamente el cómputo realizado por el Tribunal de Sentencia,
cuestión que trató con evidente desprecio por la normativa internacional en materia de
DD.HH., de los tratados de extradición e incluso de las reglas sobre interpretación de los
tratados internacionales, circunstancias que podrían generar responsabilidad
internacional del Estado paraguayo, a pesar del claro mandato del art. 9 del Código de
Organización Judicial (Ley 879/81), que obliga a los magistrados a aplicar “la
Constitución, los Tratados Internacionales, los Códigos y otras leyes, los decretos,
ordenanzas municipales y reglamentos en el orden de prelación enunciado”.
En definitiva, resulta evidente la violación de la normativa internacional
por parte de la República del Paraguay (a través de su Poder Judicial, que está obligado
a aplicarla conforme los principios de buena fe), que pretende negar a los seis
campesinos extraditados desde la Argentina el cómputo del largo tiempo de prisión
cumplido en este país.

III.- PETICIÓN
Este grave y notorio incumplimiento por parte del Estado paraguayo
pone en cabeza del Estado nacional la obligación de reclamar que se hagan
efectivos los derechos internacionalmente garantizados a Arístides VERA
SILGUERO, Agustín ACOSTA GONZÁLEZ, Simeón BORDÓN SALINAS,
Basiliano CARDOZO GIMÉNEZ, Gustavo LEZCANO ESPÍNOLA y Roque
RODRÍGUEZ TORALES.
En caso contrario, la República Argentina, que entregó a estos seis
campesinos a pesar de la ausencia de adecuadas garantías, sería responsable por permitir
la impune violación de sus derechos.
La Sentencia dictada por el Juez Lijo estableció, ante el pedido de los
defensores de los hoy extraditados que sin perjuicio de disponer la extradición se
debe poner en conocimiento del Ministerio de Relaciones Exteriores de la
Argentina las posibles irregularidades en el marco de la causa penal de origen
denunciadas por los requeridos así como por los testigos del juicio (Estela Calloni,
Carlos Aznarez y Teresita Asilvera) y por los defensores de los requeridos.
Consideró que el Estado Argentino deberá garantizar que la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos –o el organismo internacional de derechos
humanos que corresponda- tome intervención en el trámite de dichas actuaciones a
fin de verificar el resguardo de las garantías judiciales mínimas de los imputados
así como su integridad física (arts. 5 y 8 de la Convención Americana de Derechos
Humanos).
También el entonces Procurador General de la Nación adjunto, Dr.
LUIS SANTIAGO GONZALEZ WARCALDE estableció el 4 de mayo de 2007
“Sin perjuicio de ello, si V.E. lo considera pertinente, puede disponer por
intermedio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y
Culto de la Nación, la entrega en condiciones que preserven la seguridad personal
del extraditado (Fallos 322:507).” Se aclara que el fallo de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación mencionado al comienzo de esta presentación dice en su artículo
3°) Que esta Corte comparte y hace suyos los fundamentos y conclusiones desarrollados
en el acápite II del dictamen del señor Procurador Fiscal, a cuyos términos se remite en
razón de brevedad.
La Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), creada el 20 de
diciembre de 1937 y más tarde constituida como asociación civil sin fines de lucro, es el
más antiguo de los organismos de DD.HH. de América del Sur y uno de los más
antiguos a nivel mundial. Sus miembros bregan por la defensa de los derechos humanos
dentro y fuera del ámbito de la República Argentina.. Es miembro fundador de la
Federación Internacional de Ligas por los Derechos Humanos (FIDH), con estatus
consultivo ante la ONU. Nuestra organización ha realizado, desde el momento de la
detención en la República Argentina de estos seis campesinos paraguayos solicitantes de
refugio político, investigaciones independientes, seguimiento, asesoramientos e
intervenciones jurídicas concretas con relación a su situación jurídica. La Liga
Argentina por los Derechos del Hombre siempre se ha manifestado a favor de la
vigencia plena de los derechos humanos, incluyendo entre muchos otros el derecho a la
vida, a la dignidad, a la prohibición de ser sometido a torturas y/o tratos crueles
inhumanos o degradantes, a un juicio justo realizado dentro de un plazo razonable y el
derecho de los campesinos a la tierra que trabajan. Por ello, hoy estamos fuertemente
interesados en que cese la vulneración de derechos de estos seis campesinos que fueron
extraditados desde la República Argentina.
Solicitamos, por lo expuesto, ser informados de las medidas diplomáticas que se
hayan tomado en estos años o que se tomen en estos días en procura del cumplimiento
de las obligaciones internacionales de la Argentina tomen, dado que influirían en la
formulación de las eventuales denuncias ante los órganos internacionales de garantía de
los DD.HH., que estamos analizando a fin de lograr el debido respeto por los derechos
de estos seis prisioneros políticos paraguayos.
Saludamos con nuestra consideración más distinguida tacu

Pensar los Derechos Humanos a cien años del genocidio armenio……curso de la Liga en el Prof. A. Palacios de Barracas


 

Curso cuatrimestral del Profesorado de Historia Alfredo Palacios organizado por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre
con el apoyo de la Cátedra Libre de Estudios Palestinos W. Said de la Facultad de Filosofía de la UBA y de Unión Cultural Armenia para alumnos del Profesorado, activistas de derechos humanos y militantes populares en general

El propósito de esta propuesta es comenzar un camino que nos permita ampliar el horizonte y las posibilidades para la lucha constante por los derechos humanos.
Pretendemos con esta iniciativa aportar a la formación de nuevas generaciones de hombres y mujeres que mantengan los principios de memoria, verdad y justicia que han inspirado el accionar de las organizaciones de derechos humanos y de sus militantes y no solo eso; que los proyecten hacia las luchas independentistas que en el siglo XXI libran y librarán los pueblos de Nuestra América hasta lograr la Segunda y Definitiva Independencia por la que ya han muerto millones de nuestras hermanas y hermanos .

Aspiramos también a que el Curso contribuya a la sistematización de experiencias que paulatinamente deberían constituirse en el cuerpo de una doctrina popular para el trabajo de los organismos de lucha por la vigencia de los derechos humanos en nuestra Argentina y la Patria Grande.
Queremos como homenaje a los luchadores populares por los derechos humanos, revivir sus experiencias y estudiar a fondo las doctrinas para transformar la sociedad que seguro todos y todas han anhelado como proyecto de nuestra América.

A partir de estas consideraciones generales los objetivos del Curso son:

1) ampliar la noción de Derechos Humanos actualmente difundida, sometiendo a una crítica fundada la tradición liberal y la perspectiva de abordar la temática solo desde la posición de víctimas, en tanto nos llevan a perder la imprescindible autonomía que hay que construir frente al Estado y los organismos internacionales; asumir las experiencias de lucha como aprendizajes imprescindibles sobre los saberes populares y los modos de dominación que se han practicado entre nosotros.

2) aportar a construir una nueva praxis en los Derechos Humanos que vincule de un modo virtuoso la lucha por la Verdad, la Memoria y la Justicia con el compromiso militante con todas las luchas por la vigencia plena y el acceso universal de todos los derechos para todas y todos convencidos que la lucha por los derechos humanos solo es si es colectiva y parte de una gesta social;

3) fortalecer el desarrollo de atributos éticos, políticos y organizativos de una nueva generación de intelectuales y militantes por los derechos humanos que buscan profundizar la construcción de conocimiento y consolidar la formación de colectivos militantes, dado que en este terreno como en cualquier otro, no hay héroe individual sino construcciones colectivas, basadas en proyectos políticos que asuman y continúen las luchas bicentenarias de nuestros pueblos.

Para el cumplimiento de dichos objetivos proponemos la implementación de un Curso de 12 clases agrupados en cuatro bloques temáticos a desarrollarse a lo largo del primer cuatrimestre del año 2015, a cargo de importantes referentes en la lucha por los Derechos Humanos e intelectuales de probado pensamiento crítico. Aspiramos a un proceso colectivo de conocimientos donde los profesores aporten experiencias y saberes que deberán ser sometidos a la crítica y el cotejo por parte de los estudiantes con otras posiciones y experiencias que podrán sumarse a los debates que el curso promoverá en cada clase y de manera especial. La dirección del Curso aportará una bibliografía general de lectura recomendada y materiales específicos para cada tema que serán de lectura obligatoria y optativa de modo tal que al finalizar el curso cada cual tenga en su poder una pequeña biblioteca de los derechos humanos.

Los contenidos a trabajar en las clases serían:

Bloque uno: El concepto de los derechos como territorio en disputa y elementos de la historia del movimiento de lucha en la Argentina.  Bloque dos: El genocidio argentino y la quiebra de la impunidad histórica  Bloque tres. El genocidio como práctica de dominación social universal   Bloque cuatro .   La violencia institucional como mecanismo de control social en el siglo XXI

Compañeros convocados a dictar clases y coordinar los talleres: Atilio Borón, José Schulman, Jaime Fuchs, Graciela Rosenblum, Gerardo Etcheverry, Nuria Giniger, Sabrina Dentone, Tilda Rabi, Gabriel Sivanian, Marcelo Freyre, Malena Silveyra, Carlos Zamorano, Oliver Reboursin, Jorge Beinstein, Liliana Mazea y protagonistas de la lucha contra la violencia institucional de estos días

El discurso de Lorenzetti: bastante más que la disputa por la AMIA y Nisman


03_29b_calonso_grEn su discurso de inauguración del año judicial, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Dr. Ricardo Lorenzetti desplegó una serie de razonamientos que fueron leídos por casi todos en clave de confrontación con la presidenta Cristina Fernández acerca de la muerte del fiscal Nisman, su imputación (absurda y funcional a la extrema derecha imperial local, israelí y yankee) de encubrimiento en la causa Amia y la disputa que se lanzó desde su muerte por condicionar el escenario político de finales del actual gobierno y aún del próximo. Y es cierto. Es más, podría casi suscribir la mayoría de los análisis críticos que se hicieron desde esa perspectiva de confrontación de coyuntura. Pero no solo eso.

A algunos periodistas “progresistas”, como le ha pasado todo el tiempo, lo urgente les impide ver lo importante y la coyuntura la perspectiva. No es que no tengan una mirada política, pero justamente su política es dar respuesta al hoy del modo que sea. El pragmatismo es característico del periodo kirchnerista como la propia causa Amia lo confirma: del discurso contra Irán en las Naciones Unidas en el 2007 (en ese momento funcional a la estrategia de confrontación de Israel y los EE.UU. con Irán) a considerar el contexto internacional en el que se producen los atentados para insinuar el beneficio imperial de los actos terroristas; de designar a Nisman y asignar a Stiusso como soporte de la Side a la denotación de ambos por su subordinación a los poderes imperiales, y mucho más. Pero no queremos discutir ni la muerte de Nisman ni la impunidad en la causa Amia, nos remitimos a la declaración inicial de la Liga que mantiene vigencia , queremos analizar un poco el discurso de Lorenzetti desde otra perspectiva, la de la conformación de un pensamiento en defensa del orden y el progreso de nuevo tipo, lejos del positivismo del siglo XIX pero también del neoliberalismo de finales del siglo XX.

Lo primero que quisiéramos decir es que hay que prestar atención a Lorenzetti. El se propone como el custodio de la Republica y la Constitución Nacional, pero aún más, como el guardián de la legalidad y las instituciones (incluyendo la presidencial, como aclarara varias veces) y la garantía de preservar las conquistas de esta década, incluyendo los pasos positivos en la redistribución progresiva de la riqueza y los juicios contra los terroristas de Estado. No es poco. Como parte de su discurso, aunque sin asumir la autoría, Lorenzetti presentó un video que ha sido muy discutido por la imagen final del fiscal Nisman, pero en el cual se presentan imágenes de víctimas del Terrorismo de Estado y de varias tragedias o masacres, como la de Once. No aparecen en esa seguidilla de fotos, las víctimas de la “inseguridad” tal y como la definen burdamente Massa, Macri y hasta el propio Berni. No, se concentra en las grandes tragedias nacionales de las cuales dice varias cosas: que a lograr justicia hay que consagrar los mejores esfuerzos coordinados del Estado, que hay que prestar atención al costado humano de las víctimas y los familiares y que en esas “tragedias” se revela lo peor del ser humano: el egoísmo, el odio, el afán de poder absoluto. Con esta operación discursiva, en la que va a basar todo el relato que propone sobre lo ocurrido, sobre la realidad nacional cotidiana y sobre su propuesta de superación, consigue dos cosas: darle una base ética a su propuesta (nos debemos a las personas, ellas no esperan de los Poderes que peleen sino que resuelvan sus problemas) y borrar toda huella de la lucha de clases en la historia nacional en una versión más sutil de la teoría de los dos demonios con que Alfonsín justificó el golpe de estado del 76, el terrorismo de Estado y su negativa a juzgar a todos los responsables del genocidio como entonces pedía el movimiento de derechos humanos y la izquierda. Más adelante, dirá Lorenzetti que “cada uno tiró de la cuerda hasta que estalló todo” en directa referencia a los momentos en que la democracia fue dejada de lado en la Argentina.

En esa confrontación verá la razón última de la tragedia nacional, aunque no propone la “paz de los cementerios” y el orden dictatorial, desarrolla una compleja teoría de la gobernabilidad del siglo XXI que se basaría en reconocer los cambios radicales habidos en el orden social y reemplazar la dirección (en un sentido gramsciano, imponer un rumbo desde la fuerza que da la conquista de posiciones dominantes en el Estado) por la conducción armónica de colectivos diferentes y cambiantes. En la pretensión de interpretar el todo, que adjudica a Cristina, ve Lorenzetti la raíz de todos los problemas de estos días y en su reemplazo por otro estilo, el cooperativo, el comienzo de las soluciones. El que piense que está jugando fuerte a favor de Macri, Massa o Scioli (los tres dicen, de un modo bastante más burdo, lo mismo), piensa bien. Lorenzetti apuesta a un ciudadano del siglo XXI que no solo vote, que se preocupe y ocupe por razones éticas y humanas: la solidaridad con los que menos tienen, el cuidado del medio ambiente, etc. pero al cual ve incapacitado de pensar la totalidad y de preocuparse por ello. Le reclama a Cristina, sin nombrarla, que sigue atada a formas organizativas del siglo XX que fueron pensadas en el siglo XIX y XVIII. Sin decirlo del todo se refiere a los llamados Partidos de Masas, con anclaje de clase y programa reivindicativo, como lo fueron alguna vez el radicalismo, el peronismo, el socialismo y el comunismo. En su prédica posmoderna propone agrupamientos parciales y temporales por diversos y muy distintos intereses en que los ciudadanos del siglo XXI se podrían interesar si renuncian a superar el capitalismo, y más aún el capitalismo neoliberal, como veremos.

Lorenzetti exhorta a respetar la Constitución Nacional, y más precisamente la versión que nos dio la Reforma Constitucional de 1994, a la que no trata como proceso, no la contextualiza de modo tal de borrar por completo el Pacto de Olivos y el Menemismo que hegemonizó la reforma constitucional. Para los jóvenes y los olvidadizos, les cuento que Carlos Menem quería la reelección y para ello fuerza un acuerdo con el radicalismo en el cual Menem ganó la reelección y la legitimación del proceso de cambios regresivos que implementó como un modo diferido de “realización” del genocidio (Menem ejecutó lo que Videla y Martínez de Hoz propusieron y prepararon) a cambio de conceder el Consejo de la Magistratura y la admisión de la legitimidad interna de los Convenios y Pactos Internacionales de protección de los derechos humanos. Le adjudica a dicha Reforma todo el mérito de los logros de la década kirchnerista, dice que la Reforma proclamó el carácter progresivo de los derechos y eso es lo que se hizo en estos años por la acción coordinada de los tres poderes del Estado, como si no fueran el resultado de la convergencia virtuosa de luchas obreras y populares, algunas de larga data, con las necesidades de legitimación política y la mirada “desarrollista con inclusión social” de una fracción del peronismo que se propuso relanzar el capitalismo, castigado por el fracaso del neoliberalismo, de modo tal de cumplir con los sueños de justicia social de tantas generaciones de luchadores y militantes populares (más allá de que la apuesta misma fuera un “sueño” irrealizable por la esencia misma del capitalismo y la llamada burguesía nacional). Pero poner al Pacto de Olivos, uno de los acuerdos más abyectos y desvergonzados de la política nacional, que en mucho colmaron la paciencia popular y prepararon la revuelta de diciembre de 2001, es una verdadera exageración en el autoelogio neoliberal.

Todo el tiempo, el Dr. Lorenzetti se presenta como facilitador de todas las conquistas de la década y su verdadero garante gracias al poder constitucional de ratificar o avalar leyes y sentencias. Pero dice que no es bueno quedarse en el asistencialismo, impuesto por la crisis del 2001 insinúa, sino que hay que avanzar en el terreno de ampliar derechos hasta el punto en que la igualdad se verifique…..en la igualdad de oportunidades que es exactamente el punto de partida del liberalismo fundado en la Revolución Francesa. Los hombres son iguales ante la Ley (bueno, llegaron a serlo en un largo proceso; no lo eran puntualmente ni en la Francia de 1789 ni en la Argentina de Mayo de 1810, ni de 1902 sino hasta mediados del siglo XX con el peronismo, que a su vez recogió más de cien años de lucha obrera anarquista, socialista y comunista) y la Ley debe garantizar a todas y todos las mismas oportunidades de desarrollo. Claro que ante la evidencia de la desigualdad brutal que hay entre los trabajadores precarios o desocupados u los habitantes originarios que pueblan el Chaco profundo o Formosa y los dueños de los bancos y la soja, Lorenzetti avisa que es partidario de dotarlos de un paquete de bienes primarios pero abandonar todo tipo de subsidios, asistencia especial, fomento particular, etc que denosta como el más clásico derechista. Un filósofo francés, Francois Dubet, insospechado de subversivo declaró al diario La Nación (¡) lo siguiente sobre el viejo tema de la igualdad de oportunidades: -Decir que somos libres e iguales es una ficción, y la igualdad de oportunidades es indiscutiblemente una ficción. Es un principio de justicia que individualiza a los actores y pone a todos en competencia, y creo que no está bien construir una sociedad sobre un principio como ése. Además, el logro del mérito puede incrementar considerablemente las desigualdades sociales. En el fondo, el mérito no impide que los más ricos tengan todo y que estemos convencidos de que lo merecen, así como de que los pobres merecen la pobreza. Como estamos en una sociedad muy individualista, capitalista y liberal, el principio de la igualdad de oportunidades la transforma en muy desigual, muy violenta y muy poco solidaria. Hoy la concepción de las desigualdades sociales en Estados Unidos, Canadá y Europa está basada únicamente en la discriminación, es decir, en los obstáculos al mérito. Es verdad, pero no hay que olvidar que si un obrero está mal pagado no es porque no tenga mérito, sino porque está siendo explotado. (La Nación del 3/672011). Fue contra la mentira de la igualdad de oportunidades que proclamó la Revolución Francesa que Carlos Marx elaboró su propuesta comunista de superar la igualdad formal por la igualdad real. Eduardo Barcesat definió que sin el acceso pleno y universal de todas todos a todos los bienes materiales necesarios para satisfacer las necesidades no hay vigencia de los derechos humanos: “Ahora bien, cómo se accede a los derechos humanos. Volvemos a remarcar que el “acceso” al derecho es el tramo más importante de una política de derechos humanos.- El acceso al derecho comporta, esencialmente, el poner en conexión la necesidad con la satisfacción social de esa necesidad. No es, por ello, un mecanismo eminentemente jurisdiccional, pero debe contar, en todos los casos, con una garantía judicial de su efectividad en el supuesto que algo obste a esa realización.- Si los derechos humanos no son mercancías –y bregamos por profundizar esta distinción-, la estructura social debe proveer de mecanismos que pongan en conexión la necesidad –sustrato material que subyace a cada derecho humano-, con la satisfacción social de esa necesidad.- Es decir, que el acceso no sólo que tiene que estar formulado en la norma de derecho, sino que la estructura institucional debe indicar los mecanismos –las teclas que deben pulsarse-, para que dicho acceso se produzca, efectivamente, en el mundo material y cotidiano que es donde se padecen las necesidades.- Y aquí está el gran problema: ¿Quién es el responsable de proveer ese acceso para quienes carecen de los recursos económicos para tener el derecho reconocido en la norma jurídica “para todos”? No debe haber vacilaciones en la respuesta a este crucial interrogante: el responsable es el Estado (local, provincial, nacional e internacional).-

Del mismo modo se presenta como el habilitador de los juicios por delitos de lesa humanidad y su garantía a futuro, lo que tiene varias lecturas. Una de ellas es la constatación de que no será fácil para nadie arrebatarnos lo que supimos conquistar: jubilaciones, asignaciones para salud y educación, juicios y memoria, etc., y nos reconforta. La otra es que Lorenzetti apunta a demoler el principal argumento electoral del peronismo que se referencia o al menos no rompe con Cristina: o nosotros o el caos que sería la pérdida de conquistas. Sin ese argumento, ¿qué impide votar a Macri o a Massa?, descontando a Scioli. Es ahora que adquiere otra dimensión el debate que hubo en la Legislatura porteña en ocasión de la liquidación del Instituto Espacio para la Memoria, mayo del 2014, un ámbito plural, autónomo, de articulación entre el movimiento de derechos humanos más consecuente con la tradición antiimperialista y de autonomía de los poderes como resultado de un acuerdo entre el gobierno nacional y Macri. Fue Gabriela Alegre quien impugnó nuestras advertencias que llevaban al lobo al rebaño de los corderos al introducir a Macri en la gestión de la Esma, con la aseveración de que las políticas de memoria son políticas de estado, asumidas por todos los sectores. No creemos en la redención de los fascistas y cipayos de la embajada de los EE.UU. Estamos convencidos que se vieron inhibidos por el avance de las luchas contra la impunidad y en pro de la Memoria, políticas potenciadas por el Kirchenerismo hasta hacerlas políticas de gobierno; pero que no renuncian ni a la teoría de los dos demonios ni a la impunidad.

Y una sola nota sobre la Corte y los juicios de lesa humanidad. Según el informe anual 2014 de la Unidad Fiscal para Delitos de Lesa Humanidad hay 134 causas que llegaron a juicio oral y obtuvieron sentencia (solo el 29% de las causas abiertas, el resto está en instrucción –otro 29%-, o con pedido de elevación a juicio –un 8%-, elevada a juicio que no comenzó –un 33%- o llevándose a cabo el juicio oral –solo 15 juicios o un 3%); pero de las 134 sentencias obtenidas en los juicios orales, solo 21 de las sentencias –un 29%- está firme por decisión de la Corte mientras el resto de las sentencias deambula por las instancias judiciales de apelación gracias a la chicanas jurídicas consentidas. Poco trabajo el de la Corte Suprema, algo que el Dr. Lorenzetti analizó largamente como la ineficacia que distancia lo dicho de lo percibido, creando según él la principal causa de apatía y desencanto con la democracia y los gobiernos en el siglo XXI. Es que “el Estado Espectáculo”, definido por el Ministro de Medio Ambiente brasilero, Benjamín Recacha García como aquel que habla pero no resuelve, denuncia pero no asume responsabilidades bien podría ser el Poder Judicial argentino, que consiente los avances en el proceso de juicio y castigo al terrorismo de Estado pero no investiga, no se compromete y sobre todo no ha sido capaz de generar las políticas de Estado para juzgar integralmente el Genocidio. Casi no hay causas que no sean acerca la responsabilidad de militares, policías y agentes de inteligencia. Las pocas abiertas contra empresarios no llegan nunca al momento del juicio oral ni la condena. Hay anda el perverso ingeniero Blaquier todavía libre y gozando de sus riquezas inconmensurables. Cuando habló del “estado espectáculo”, Lorenzetti apeló a seguir el proceso judicial luego de las sentencias y preocuparse por su cumplimiento. Le acercamos datos sobre lo que pasa con los represores. Por su peligrosidad y dimensión del castigo al que están expuestos, no solo están privados de su libertad los 544 condenados sino una cifra similar de encausados con prisión preventiva hasta llegar a una cifra de 1064 personas; pero de ellas solo 58% está en Sitios Penitenciarios (siempre con privilegios irritantes) y un 40, 5% cumple su detención en su casa. Es decir en sus countries o mansiones de privilegio. Es que confluyen dos razones: una es que la impunidad de tantos años hizo que asesinos y torturadores que actuaron muy jóvenes, fueran juzgados muy viejos; y la otra es que en todos estos años nadie pensó seriamente en donde se alojarían los condenados por delitos de lesa humanidad y las cárceles no están preparadas para alojar gente con más de ochenta años, que lógicamente tienen problemas de salud. ¿Improvisación, desidia, premeditación? Seguro que falta de eficacia del Poder Judicial y no solo, que aquí se demuestra la falacia de que el proceso de juicios fue una decisión del Estado que graciosamente nos regaló los juicios (y ojo que hay una versión kirchnerista de esta historia, tan falsa como la de Lorenzetti), pero esa es otra historia que amerita otro articulo.

Lo cierto es que hace algunos años, el ex Ministro de De la Rúa, López Murphy, en un encuentro con familiares de terroristas de estado, explicó que no hay espacio social ni político para la amnistía pero si para lograr las “domiciliarias”, y es lo que están logrando ante la mirada pasiva y complaciente de la Corte Suprema, y algunos otros más que en estos casos no escuchamos la cantinela de la puerta giratoria y todo el verso usado para reclamar mano dura contra los que cometen delitos no avalados por el Poder. En definitiva, Lorenzetti no solo intervino del modo que lo hizo en la polémica sobre la muerte de Nisman y la impunidad del caso AMIA, también se posicionó como “garante” de las conquistas de la década y aportó a redefinir el discurso liberal en el siglo XXI, lo que no es poca cosa. El liberalismo, hijo dilecto de la Gran Revolución, la francesa de 1789 que completó la conquista del poder para la burguesía no solo en Francia, cumplió un ciclo histórico de legitimación del capitalismo que llegó hasta el comienzo del siglo XXI; exactamente hasta el 11 de setiembre del 2001, día en que con motivo del atentado a las torres se proclamó el fin de las libertades públicas en los EE.UU. y comenzó un proceso de redefinición global de la gobernabilidad y los derechos ciudadanos, subordinando todo a la guerra contra el terrorismo. El Acta Patriótica, la declaración de la OTAN sobre su derecho a intervenir donde se le ocurra y sin motivo alguno, los nuevos modos de intervencionismo imperial que niegan el derecho de los pueblos a la autodeterminación mientras claman por el respeto a los derechos individuales al modo burgués revestidos del prestigio de los derechos humanos, dan cuenta de ese proceso.

Lorenzetti hace su aporte para dotar a la derecha argentina de un pensamiento más atractivo y moderno, pero no menos funcional al mantenimiento del sistema capitalista que otras doctrinas. Su pretendido humanismo contrasta con la defensa del sistema que ha sido la causa de los sufrimientos y dominaciones sufridas desde finales del siglo XIX, desde que Roca se hizo presidente, desde que el Ejercito se estrenó matando dos de cada tres paraguayos varones en la Guerra de la Triple Alianza y desde que con las leyes 4144 de 1902 de persecución a los inmigrantes indeseables por su compromiso con la lucha anticapitalista y la Ley Sáenz Peña del Sufragio “Universal” (que era para los varones nativos, dejando fuera del proceso a todas las mujeres y los inmigrantes, mucho más que la mitad de la población de entonces) se conformó la legalidad que respaldó al ciclo de negocios y garantías de preservación al capitalismo mediante la persecución del “comunismo” (así al modo tosco con que la derecha nombró a todos los que no se subordinaban a sus deseos durante todo el siglo XX, pero sobre todo en el largo ciclo de golpes de estado que fue de 1930 a 1983) que culminó en el genocidio perpetrado entre 1975 y 1982, que en lo fundamental sigue impune como demostramos más arriba

Lorenzetti se esfuerza y logra objetivos altos en su cometido. Redefine la ciudadanía del siglo XXI, clama por una gobernabilidad de nuevo tipo, pone la división de poderes por sobre la soberanía popular y mucho más; pero no logra salir del pantano liberal de confundir lo real con lo deseable, remplaza la vida cotidiana por la formalidad inscripta en la Ley o al decir gramsciano confunde deliberadamente el deber ser con el ser. Habla de un país y un poder judicial que debería existir según las leyes y Pactos Internacionales, pero que no es el que conocemos y sufrimos. El poder judicial realmente existente avala la violencia institucional y bardea a los pobres sumergiéndolos en las cárceles abyectas de la democracia, sin juicio pero con castigo. Es veloz con los funcionarios del gobierno que han caído en desgracia (casi siempre con razones muy contundentes y de peso) pero terriblemente morosa si de perseguir poderosos de su simpatía se trata. Los conozco personalmente. En noviembre de 1977 un secretario del Juzgado Federal de Santa Fe de apellido Brusa participaba en las sesiones de tortura que sufríamos en el Centro Clandestino conocido como la Cuarta. De esa parte de la historia se olvidó de hacer filosofía el Dr. Lorenzetti. Como decían algunos en esos tiempos, por algo será.

El uruguayo y la Teresa. Las largas sombras de nuestros desaparecidos


Originalmente publicado en Crónicas del Nuevo Siglo:

Para Javier y Ernesto

que sostienen la bandera

de Teresa en alto

Volver a la cárcel nunca es fácil. Han pasado más de treinta años pero el ruido de los cerrojos atenaza el corazón igual que antes, el ruido de los borceguíes haciendo eco por los pasillos es el mismo y en cualquier momento el olor a orín te golpea en el mentón para recordarte que si algo no cambió, es la cárcel.

Cuando le digo al guardia que voy al Centro Universitario Devoto, el tipo grita “entra un profesor” como si no se pudiera hablarle a los estudiantes si un titulo no te habilita o como cuando el Juez me dijo que como era abogado….y yo que no terminé más que el Comercial de Santa Fe, me cansé de explicar que no soy abogado ni profesor, que lo que se me lo enseñaron en universidades como esta de Devoto…

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Teresa Israel es legado y es bandera. Porque los sueños de libertad nunca desaparecen. Acto de reivindicación el 14 de marzo a las 17hs en Acuña de Figueroa 797


El ocho de marzo de 1977,  Teresa Israel abogada comunista y militante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre era secuestrada y sumergida en el circuito del terrorismo de Estado que desapareció a treinta mil compañeras  y compañeros de la más diversas manera de pensar, actuar y organizarse, pero todas y todos comprometidos con los sueños populares de liberación nacional y algún modo de vivir por fuera del capitalismo. Teresa pasó a ser, hasta hoy, una más de nuestros treinta mil desaparecidos.

Teresa formaba parte de un grupo de esos treinta mil que hoy queremos recordar con particular interés: el de los profesionales del Derecho que en vez de poner su saber al servicio de los poderosos y represores, lo pusieron en la defensa de los derechos del pueblo y pusieron el cuerpo cuando llegó el momento de las bombas, los secuestros y detenciones ilegales. En el juicio oral por los crímenes cometidos en el circuito represivo conocido como ABO (Atlético Banco Olimpo), la sobreviviente Ana María Careaga testimonió haber visto a Teresa a quien pudo reconocer por ser la abogada defensora de su cuñado desaparecido.

El próximo catorce de marzo desde las 17hs. nos convocamos en el Centro Cultural que lleva su nombre, en la esquina de Humahuaca y Acuña de Figueroa, donde su mamá Clarita daba apoyo escolar a los niños del barrio y hoy se siguen desarrollando actividades de educación y cultura popular. Nos encontraremos para rendirle homenaje, celebrar su vida y valorar su legado, que aspiramos a convertir en bandera de las nuevas generaciones que buscan Patria y Dignidad en el marco de la Patria Grande liberada.

Para que cuando nadie se acuerde del nombre de los genocidas Videla y Suarez Mason, cuando ni polvo quede de los huesos del Turco Julián y los torturadores de Teresa, las niñas y los niños del barrio de Almagro sigan creciendo con el ejemplo luminoso de su lucha y la de cada uno de los treinta mil compañeros que seguirán vivos mientras vivan en sus corazones. 

Así lo soñó Teresa, así lo estamos haciendo.

 

CENTRO CULTURAL TERESA ISRAEL

LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE

Buenos Aires, febrero de 2015

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre acompañará a Ernesto De Marco, sobreviviente del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio que funcionara en la ESMA en su declaración testimonial en el marco de la Causa ESMA II que se lleva a cabo desde hace más de dos años en Comodoro Py


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   La Liga Argentina por los Derechos del Hombre acompañará a Ernesto De Marco, sobreviviente del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio que funcionara en la ESMA en su declaración testimonial en el marco de la Causa ESMA II que se lleva a cabo desde hace más de dos años en Comodoro PyEn la mañana del Jueves 19 prestará declaración testimonial en la causa que tramita por ante el TOF n° 1 de la Ciudad de Buenos Aires el militante Ernesto De Marco, quien fuera secuestrado por quienes se identificaron como integrantes de la Policia Federal en marzo de 1978 en una pizzería del centro de la ciudad junto otros dos compañeros que militaban como él en el Partido Comunista.

De Marco, pudo saber recién treinta años después de su secuestro y cautiverio ilegal, que había estado en la ESMA, gracias al trabajo del equipo de conservadores del Instituto Espacio para la Memoria (IEM), que en el año 2008 lograron dar con una inscripción, “De Marco PC“,  en el tanque de agua de la sección de “capuchita” en el más emblemático de los campos de concentración que la dictadura sembró a lo largo de toda la ciudad.

Acompañarán al militante integrantes de la dirección y el equipo jurídico de la Liga, organismo que denunció el hallazgo junto con el referido IEM y que asumió la representación de la querella respectiva de De Marco por ante el Juzgado de Instrucción del Juez Torres en 2010, así como militantes actuales del Partido y la Juventud Comunista.

De Marco, que fuera secuestrado a principios de 1978 junto con otros dos integrantes del Partido Comunista de nombre Ernesto Zarica y Julio Guevara, -ambos delegados gremiales de la Empresa estatal de correos ENCOTEL- cuando estaban preparando una reunión para reclamar aumento salarial para los trabajadores. Los militantes fueron llevados a la Comisaría 1era. sita en la calle Lavalle, aunque después De Marco fue trasladado a la ESMA donde sufrió un cautiverio de alrededor de diez días en el que fue sometido a distintos tormentos tales como el simulacro de fusilamiento  para ser finalmente liberado con evidentes signos de haber sido torturado en la localidad bonaerense de General Pacheco.

El caso de De Marco y el hallazgo de la inscripción hecha aparentemente con un clavo en las instalaciones de la ESMA, dan cuenta del grave estado de impunidad que reinó durante muchos años y prueba que pasaron por el terrible CCDTyE muchísimos más compañeros que los que los registros oficiales y testimonios de víctimas sobrevivientes pueden dar cuenta.

A la hora de valorar la incorporación de su testimonio oral en esta nueva etapa del juicio, De Marco puso de relieve la importancia de su citación para referirse al hecho de su secuestro y de hablar sobre los hechos relativos al secuestro de sus dos compañeros que fueron llevados con él, a la vez de señalar que la marca hizo en el sector “capuchita” del casino de oficiales de la ESMA tuvo que ver con su necesidad de señalar: “quien era y de que partido era” ante la presunción de que perdería la vida.

Bs. As. 18 de febrero de 2015

 

LLAMAMIENTO A UN ENCUENTRO NACIONAL DE ARGENTINOS DE ORIGEN JUDÍO


Durante estos últimos años son cada vez más los argentinos de origen judío, vinculados o no a instituciones de la colectividad, que se sienten totalmente indiferentes y/o ajenos a la actitud de los dirigentes de las entidades centrales comunitarias.

Las conducciones de la DAIA y la AMIA intentan erigirse en únicos representantes de miles de ciudadanos de ese origen ignorando que muchos de ellos no se identifican con su discurso ni con sus posicionamientos en torno a los conflictos nacionales o internacionales.

Quienes formulamos este llamamiento no pretendemos constituirnos en la voz de la totalidad de los argentinos de origen judío pero le negamos a la DAIA y la AMIA la atribución de hablar y negociar en nuestro nombre como si fueran los depositarios  del  monopolio de  “lo judío”.

Reivindicamos nuestro incuestionable derecho a pronunciarnos libremente, con independencia de las opiniones del oficialismo comunitario sustentadas en directivas exteriores. En este sentido vale recordar el vínculo de subordinación del fallecido fiscal de la causa AMIA-DAIA, Dr. Alberto Nisman, con la embajada de Estados Unidos  (ver “Clarín” del 30-8-2011 y “Página/12” del 17-2-2013), conocido a través de los cables de dicha embajada al Departamento de Estado revelados por los wikileaks, pese a lo cual se lo siguió apoyando expresamente hasta el día de hoy; también, el brusco cambio de postura de un día para otro de la dirigencia AMIA-DAIA en torno al Memorándum Argentina-Irán y, asimismo, el ceñirse estrictamente al relato oficial del gobierno de turno de Israel con respecto al conflicto con el pueblo palestino, sin permitirse el más mínimo matiz de diferenciación.

Nuestro destino estuvo -y está- íntimamente enlazado con el futuro de la Argentina, país en el que nacimos o adoptamos como propio, como puede verificarse desde la llegada de los primeros inmigrantes judíos. Nos sentimos herederos de las mejores tradiciones progresistas que están representadas, entre otras, por sus aportes en el surgimiento del movimiento cooperativo y en su activa participación en los inicios del movimiento obrero y estudiantil. Del mismo modo estamos lejos de aquellos sectores que se han cobijado, en defensa de sus intereses, a la sombra del poder político y económico en distintas épocas nefastas para el país.

Nuestras preocupaciones y esfuerzos están dirigidos a conservar y ampliar la democracia con justicia social, la eliminación de todo tipo de discriminaciones y la irrestricta vigencia de los Derechos Humanos.

Somos -y nos sentimos- parte integrante e indisoluble del destino de nuestro país y asumimos como propios los horizontes de una Patria Grande para todos los pueblos de América Latina, ajenos a los intereses de quienes hacen de la guerra y del desastre ambiental algunas de sus acciones más deleznables.

Invitamos  a quienes comparten los fundamentos de este llamamiento  a adherir y a  aportar  sus  opiniones  tendientes a  preparar la realización, en el año 2015, de un Encuentro Nacional, para pronunciarnos con voz propia, acerca  de la problemática descripta.

Buenos Aires,  febrero de 2015

Enviar adhesiones a: argentinosdeorigenjudio@gmail.com

El olor de la papaya madura


pedrito

para Rosa, Luis y Francisco

en memoria de Pedrito

 

Es extraño como los olores pueden ordenar la memoria y los afectos.

En el centro clandestino La Cuarta, un compañero se salvó de otra paliza por el mal olor de sus zapatillas.  Resulta que como no lo dejaron ir al baño por varios días terminó cagando en una de sus zapatillas pensando en limpiarla la primera vez que accediera al agua; pero lo llamaron al rato para “interrogarlo” y por más que quisieran los tipos no se bancaron el olor a mierda que él despedía y lo despacharon en mucho menos tiempo de lo que habían pensado.  Y con ello se salvó de algunos cientos de kilovatios, patadas y otras delicias de la Inteligencia en acción.

Fue cuando el Mono me contó eso que caí en la cuenta que el olor es una categoría política.

Hay olor a pobre, hay olor a indio, y también olor a viejo.

Hace unos años tuve un encuentro con estudiantes de un colegio secundario de la zona de Liniers, muy cerca de la cancha de Vélez Sarfield.  El tema era la diversidad cultural y yo les conté la historia de la dominación americana por parte de los españoles, los ingleses y los yankees, y de la construcción de la discriminación contra los que se busca doblegar, dominar. Costó bastante pero al final logré establecer un dialogo bastante sincero con los muchachos y muchachas. Reconocieron que les molestaban los migrantes de los países vecinos, particularmente los bolivianos. Y de los jóvenes bolivianos les molestaba el olor a ser humano. Es decir, el olor de las personas que no usan desodorante ni perfumes como la mayoría de los argentinos, sean pobres o ricos.

Por eso en nuestra memoria los olores ordenan imágenes y recuerdos, placeres y dolores  y es que los olores no son neutrales. Como casi todo en la vida.

 

Hoy al salir de casa, en la verdulería del boliviano Andrés había un cajón de papayas maduras. Y para mi, desde hace unas semanas, el olor de la papaya me lleva a Guatemala. A su mercado frente a la catedral y a la mesa de Rosa en el desayuno. La papaya me hace pensar en esas mujeres vestidas con sus ropas, las que ellas mismas hilan y cosen, multicolores y hermosas. En la selva y la cultura maya. En la gloria de aquella civilización que en el siglo VII creó una ciudad de 80 mil habitantes donde hoy solo hay selva y construyó un calendario más preciso que cualquier otro de la antigüedad. Pero la papaya, dulce y cremosa, me remite a la tragedia guatemalteca, esa que casi no conocemos por esa manía argentina de ser los mejores y los más grandes del mundo. En el futbol, en el teatro y hasta en el sufrimiento por el terrorismo de Estado. El justo orgullo por las conquistas en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia a veces se transforman en un nacionalismo de pacotilla que  puede llegar a ignorar los otros genocidios y que de tanto mirar al pasado no puede ver el presente. Digo, no ven a los más de 9500 presos políticos colombianos ni a los perseguidos/estigmatizados/asesinados de Paraguay, Honduras o Guatemala.  Los procesos genocidas que se perpetúan en la impunidad y se continúan en el asesinato selectivo y constante de los dirigentes populares que pretenden cuestionar el dominio omnímodo de un bloque social que contiene a los viejos oligarcas y las más modernas empresas transnacionales junto a los militares e intelectuales que sostuvieron aquellos años del lobo.

 

En Guatemala perpetraron un Genocidio.  Destruyeron varios grupos de modo tal que la sociedad toda perdió su identidad en formación. Esa que se intentó democrática y plural en el corto periodo que va desde la destitución del Dictador Ubico y el comienzo de la Revolución en Octubre de 1944 hasta el Golpe de Estado organizado y protagonizado por la CIA y los grupos fascistas en 1954 contra Jacobo Arbenz quien había intentado la Reforma Agraria, la legalización de los partidos políticos (incluido el comunista Partido Guatemalteco del Trabajo), el fin de la servidumbre y el trabajo obligatorio de los indios en las plantaciones de café, tabaco y banana, la autonomía de la Universidad San Carlos y algunas otras pocas reformas democráticas y anticolonialistas desde una mirada lejana y desde el siglo XXI. Pero en los cincuenta, la combinación del racismo brutal heredado de la Inquisición Española y el predominio del pensamiento anticomunista en la versión patológica y paranoica que generó el Macartismo en los EE.UU. de los años del comienzo de la Guerra Fría, generó una mirada sobre Arbenz y sus pocos amigos comunistas desproporcionada y que disparó la preparación del segundo golpe en forma que preparó la CIA (el 1º fue en Irán en 1953 para voltear el Primer Ministro  Mohamed Mossadeq) articulando todo tipo de medidas: económicas, diplomáticas, militares y de acción psicológica que contó con radios clandestinas (como la que luego montarían contra la Cuba revolucionaria) y una invasión armada de mercenarios sostenidos por la CIA en un formato que se consolodiría en un “clásico” para la CIA.  El primero en asumir el gobierno dictatorial fue el fascistal Coronel Carlos Castillo Armas que volteó todas las reformas democráticas y lanzó la persecusión contra comunistas y partidarios de Arbenz, gobernó desde julio de 1954 a julio de 1957 fecha en que fue asesinado para que el Coronel Luis Arturo González López asumiera el gobierno hasta octubre del mismo año en que asumió el Coronel Guillermo Flores Avendaño hasta marzo del siguiente año en que asumió un General, José Miguel Ramón Ydigoras Fuentes que duró hasta marzo de 1963 en que otro golpe lo desplazó por Alfredo Enrique Peralta Azurdia que solo gobernó hasta que en julio otro Golpe llamó a “elecciones” para que un civil Julio Cesar Méndez Montenegro, luego de firmar un Pacto Secreto de subordinación al Ejercito, asumiera hasta 1970 en que lo reemplazó otro General, Carlos Arana Osorio hasta 1974 para dejar paso al General Kjell Eugenio Laugerud García que duró hasta 1978 en que otro General, Fernando Romeo Lucas García lo hace hasta que en 1982 asume el más brutal de los genocidas, acaso el más conocido por sus masacres, el General Efraín Ríos Montt que aunque solo gobierna 16 meses ejecuta las más extendidas y masivas masacres contra la insurgencia y los pueblos mayas (20 mil asesinatos o desapariciones forzadas, 324 masacres, 600 comunidades de pueblos originarios destruidas y unos 90 mil refugiados internos que se suman al millón de desplazados. Ríos Montt fue desplazado por otro golpe de estado que puso a Oscar Humberto Mejía Victores quien sancionó una nueva Constitución y llamó a elecciones para que ganara un democristiano, Virginio Cerezo en 1986 y diera comienzo a la “transición” hacia el convenio de paz que se firmaría en 1997.   Si pensamos que los españoles aplastaron la cultura maya y que la Independencia de 1821 agravaría las condiciones de vida de los pueblos originarios al abolir algunas “capitulaciones reales” que daban un mínimo pero real espacio de autonomía en los pueblos de indios; y si desde 1871 en adelante solo habrá gobiernos autoritarios, racistas hasta el paroxismo comprenderemos la extrema importancia que tienen esos diez años que los guatemaltecos llaman la Revolución: entre 1944 y 1954; y si pensamos que lo primero que hace Castillo Armas, el hombre de la CIA para el golpe es anular la Reforma Agraria que había afectado la United Fruit Company (cuyo presidente era hermano del vicepresidente de los EE.UU.), la autonomía de la Universidad San Carlos y anular el derecho al voto a los analfabetos que eran al menos dos tercios de los pueblos originarios, nos estaríamos acercándonos al meollo de la cuestión.

 

En Guatemala hubo un Genocidio. Doscientos mil muertos. Cuarenta y cinco mil desaparecidos. Se exterminó la insurgencia en varias oleadas represivas cada vez más brutales y masivas.  La primera oleada aplastó la sublevación armada de las Fuerzas Armadas Rebelde conformada por militares partidarios de la Revolución del 44 con apoyo comunista; luego se aplastó el movimiento social a finales de los 70 y la nueva ofensiva guerrillera de 1981/1982 del Ejercito Guerrillero de los Pobres y de la Organización Revolucionaria del Pueblo.   También  se aplastó casi hasta la desaparición del Partido Guatemalteco del Trabajo (comunistas), de la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORPA) y del Ejercito Guerrillero de los Pobres quienes en 1982, en el momento de cénit de la lucha guerrillera se habían agrupado en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca.  Se aniquiló el movimiento sindical, estudiantil y campesino de modo tal que algunas organizaciones actuales como la Asociación de Estudiantes Universitario (AEU) portan el nombre de lo que fueran organizaciones de combate, cuyos dirigentes fueron asesinados como el caso más notorio de Oliverio Castañeda de León (1978), pero no tienen relación alguna con aquella lucha. El método de de enfrentar el desafío revolucionario fue el del exterminio total.  En 1965, solo dos años después del comienzo de las acciones de resistencia armada impulsadas por las Fuerzas Armadas Rebeldes creadas en 1963 por oficiales partidarios de Arbenz en acuerdo con los comunistas, el Ejercito secuestró el Comité Central completo del PGT y lo asesinó: 28 compañeros.  Ese fue el estilo hasta el final. Secuestro del Comité Central Confederal de la Central de los Trabajadores y todos asesinados. Ocho de los diez primeros organizadores de Famdegua (organismo similar a Madres o a Familiares de Argentina) asesinados de manera salvaje, todos torturados incluidos niños de tres años que aparecían con los dedos mutilados. La dimensión del exterminio de la izquierda no se puede separar de la subordinación económica, política y cultural de las elites guatemaltecas a los EE.UU. y de la visión anticomunista paranoica que prima allí en los cincuenta.  El Genocido es incomprensible sin pensar el  impacto del triunfo de la Revolución Cubana y el fracaso de la invasión de Playa Girón en los sesenta.  Y para nada es casualidad que Ríos Montt aparezca en 1982 ,solo tres años después del triunfo de la Revolución Sandinista en la cercana Nicaragua.   Solo desde la dimensión continental de la Operación de Contrainsurgencia se puede entender el Genocidio en toda América Latina y también en Guatemala.  Un genocidio que posiblemente comenzó justamente con el golpe contra Arbenz en 1954 y prosiguió hasta el fin del conflicto armado en la misma Guatemala en 1997 cuando los yankees se creen que la victoria en la Guerra Fría ha eliminado el comunismo, las ideologías y hasta el campo de las reformas socialdemócratas. Igual que el Paraguay de Stroessner, el máximo orgullo de los militares y las elites chiapinas era proclamarse campeones del anticomunismo. Valga pues, una mirada de reconocimiento y valoración hacia todos los que sostuvieron el ideal revolucionario en Guatemala en condiciones tan extremas pero valga un reconocimiento especial a esos pocos cientos de militantes del Partido Guatemalteco del Trabajo que mantuvieron la bandera del comunismo en alto a pesar de la histeria anticomunista.  Recordemos por ahora al fundador del Partido, José Manuel Fortuny y el nombrado Oliverio Castañeda de León, militante de la Juventud Patriótica Guatemalteca.

 

En Guatemala hubo un genocidio. Doscientos mil muertos y cuarenta y cinco mil desaparecidos. Pero de ellos, tres de cada cuatro pertenecían a los pueblos originarios. En Guatemala hubo dos genocidios si se quiere decir de esta manera: uno, el mismo que se extendió hasta la Patagonia chilena y argentina en el sur del continente, contra todos aquellos que proponían superar el capitalismo y constituían un escollo serio al nuevo modelo de desarrollo capitalista que se buscaba imponer desde Washington y las oligarquías locales; y otro un Genocidio étnico, una limpieza racial que buscaba completar lo que el Español no terminó en el siglo XV: liquidar los pueblos mayas, borrarlos del mapa social y geográfico. Porque molestaban  para el despliegue de algunos emprendimientos mineros, enérgeticos o agrarios (molestía que persiste y explica el nivel de represión hacia los pueblos originarios de estos días), pero sobre todo por racismo, por la intolerancia hacia el  llevada a la locura de asesinar miles y miles de mujeres, de partir las cabezas de los niños para que corra la sangre como agua hacia el mar, de esclavizar mujeres como esclavas sexuales por años o niños como sirvientes. Sin ese componente racista no se puede entender la decisión de exterminar toda comunidad que hubiera entrado o que ellos pensaran que había entrado en relación con la insurgencia.

 

Digo, no puedo entender el genocidio guatemalteco sin pensar en el olor.  En eso que molesta a los estudiantes del colegio de Liniers de los compañeros bolivianos.  Si en un barrio limítrofe de la Capital Federal, un grupo de estudiantes se molesta por el olor de los hermanos bolivianos, qué les pasaría a los ladinos guatemaltecos al ver las mujeres mayas con sus polleras de colores? Por eso, escribí estas líneas inspirado en el olor de la papaya que trajo mi verdulero boliviano. Y no puedo terminar sin recordar a mi hermano guatemalteco asesinado en 1984 con quien estudié en Moscú en 1970, a su memoria dedico estas líneas que buscan convencer que hay mucho que aprender del genocidio guatemalteco. En memoria de Pedrito.

 Dicen que debajo de esa bandera

dentro de ese pequeño cajón,

están los huesos de Pedro.

Dicen 

que su hija menor, 

que creció sin conocer la historia

tomó la bandera de su padre

y la puso sobre la caja de madera

donde reposan 

los huesos de Pedro.

Dicen 

que cuando lo atraparon

manoteo su 38 y opuso resistencia

cumpliendo con aquella promesa

de una tarde de nieve 

cerca de la Plaza Roja

doce años antes de aquel instantes

 Entonces,

gritó seremos como el Che

o al menos,

corregí yo, como el Che

quería que fueramos

Dicen 

que lo mataron 

a los veinticuatro días:

o sea, el 29 de marzo 

de 1984

Así escribieron los militares

guatemaltecos

tan prolijos como todo

militar latinoamericano

en eso de asesinar 

militantes

Dicen y dicen

porque yo no lo vi más

desde aquella tarde de nieve

No lo vi

cuando cruzaba fronteras

con nombre falso

y bigote recortado

No lo vi

cuando entró a su

Guatemala

y se puso a pelear

justo cuando aquí

caían dictadores y volaban 

Allendes por el cielo

No lo vi 

cuando  volvió a cambiar de nombre

tantas veces que ni él se acordaba quien era

Pero ahora recuerdo

que aquel 29 de marzo de 1984

me tomé un par de vinos 

con el Tito, el Carlos y el Tato

que eran buenos 

en eso de ponerle al pueblo

uniforme de pueblo,

y salir a pasear con las banderas

en alto.

Banderas como esas

que la niña de Guatemala

criada en el país de los gringos

dobló con amor

para poner sobre la caja 

de los huesos de su padre

Mi amigo guatemalteco

perdido en la noche, 

que recuerda la culpa de estar vivo

y no ser, como él,

un puñado de huesos

dentro de una caja

bajo una bandera

La contundente materialidad del discurso justificatorio en la violación de los derechos humanos


KOSTEKI.2

“tal vez no registraron en el hospital público las huellas dactilares,
es un tema que ha sido más hospitalario que otra cosa”
Ricardo Casal, Ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires
sobre el caso Luciano Arruga

“estas personas, cuando salen a robar, dejan un tendal en la ciudad. La laxitud judicial
así se lo permite. Generan delitos que son rápidamente excarcelables y,
mientras esperan un juicio que nunca llega, siguen cometiendo delitos.”
Sergio Berni, Secretario de Seguridad de la Nación
sobre los migrantes pobres de la Patria Grande

Es importante el tema de la puerta giratoria: habrá prisión preventiva
de acuerdo a la importancia del hecho, a la conmoción social que cause
y también se tendrá en cuenta la reincidencia del autor”,
Cristina Kirchner. Presidenta de la Nación
pronunciándose contra el garantismo jurídico

Para los cultores del “realismo” en la lucha política, aquellos cultores del respeto irrestricto de la “correlación de fuerzas” hasta reducir el accionar del movimiento social y político a la búsqueda de lo “posible” de alcanzar, nunca más de lo posible porque sería descabellado y terminaría “haciendo el juego a la derecha”, son días difíciles y ciertamente incómodos.

Luego de diez años de Juicios contra los perpetradores del Genocidio y de construcción de políticas públicas de Memoria y de auto erigirse en el modelo de respeto a los derechos humanos, la parte mayoritaria de la fuerza política en el gobierno comienza a asumir sin culpas ni complejos el discurso por medio del cual la derecha clásica y nostálgica resistió esas políticas de Juicios y Memoria hasta lograr instalar en la agenda social su propia secuencia de la historia reciente.

Para quienes luchamos por la verdad, la memoria y la Justicia desde siempre (al menos desde 1937 los militantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre) la secuencia histórica que defendimos en los juicios ha sido la de injusticia social / resistencia popular y generación de proyectos colectivos de transformación revolucionaria / represión genocida y reorganización profunda y sistémica del tejido social y de la estructura económica, la cultura y el resto de la vida social. Somos una sociedad post genocidio y la impunidad mantenida por décadas, la injusticia social derivada del dominio resultante de aquel genocidio en las condiciones de débil recuperación de los proyectos colectivos abrió espacios por los cuales un nuevo sujeto social de múltiples caras y cuerpos, fruto de la fusión de las mafias de la droga y la trata con altos sectores de las Policías y Fuerzas de seguridad más empresarios y políticos, ha ocupado vastos territorios geográficos y culturales instalando nuevas lógicas de supervivencia y de relacionamiento entre los habitantes pobres de la periferia de las grandes y ricas urbes alimentadas a soja transgénica y corrupción.

La derecha, en cambio, construyó otro relato en el que la secuencia es: la inseguridad es el resultado de la acción delincuencial, la misma está facilitada por el “garantismo judicial” (la “puerta giratoria”) que es el resultado de la decisión de los Montoneros en el gobierno de practicar la venganza contra quienes los vencieron en los 70; ese falso garantismo solo enjuicia a una de las partes (si hay juicios que sea contra todos, dice La Nación con persistencia) y ata las manos de la Policía que así perdió terreno contra la delincuencia, engordada por los extranjeros que vienen a robar porque aquí es jauja para ellos.

Inhibida por la crisis estructural y casi total de finales del siglo XX, asustada por la irrupción popular en el diciembre de 2001, fracasado su intento de cortar el ciclo de luchas populares con el asesinato de Kosteki y Santillán en junio del 2002, la derecha se vio inhibida de desplegar su discurso por un largo periodo.  Resistió los juicios todo lo que pudo, pero fue vencida y como bien decía Foucault “el derecho genera verdad” y esa verdad vino a ratificar nuestro relato y no el de ellos. Pero no abandonaron la pelea. Se agarraron al hilo de la llamada inseguridad y tiraron de ella hasta desenrollar todo un nuevo discurso de la derecha que no dejó de tener efectos sociales muy tangibles a pesar de que desde el gobierno se decía y hacía (por un largo periodo) otra cosa.

Es que la batalla cultural no es solo un descubrimiento de Fidel Castro o Hugo Chávez, es uno de los modos principales con que el bloque social que sostiene el capitalismo como civilización mundial, regional y nacional, defiende el status quo profundo, ese que se dirime en el carácter de la propiedad y del Estado, aquellas cuestiones que llevaron a Juan Gelman a recordar a Lenin en un poema suyo memorable donde estampó: todo es ilusión, menos el poder.

Y es su poder el que han defendido y defienden.

Ese que no cambió en lo fundamental a pesar de todo lo que pasó en diez años, y claro que pasó mucho más de lo que casi todos imaginábamos.

Pero no cambió el poder y parece que sigue siendo cierto aquella verdad de que quien domina en el terreno de la economía domina en el terreno de las ideas. O para ser más precisos, tiende a dominar si no le oponemos una resistencia en forma.

Qué hacer ante la apariencia de un péndulo que pareciera haber tocado su cenit y comienza su descenso cada vez con más fuerza y velocidad?

Lo primero es trazar una correcta línea divisoria. De un lado los que quieren Patria y del otro los que quieren Colonia. Como en el tema de los buitres, o de la Deuda Externa en su conjunto.

De un lado los que quieren Memoria, Verdad y Justicia y del otro los que quieren Olvido, Falsedad e Impunidad que ya es hora de acelerar los juicios antes que se mueran impunes los viejos asesinos y de juzgar al poder económico y al Imperialismo Yanqui que impulsaron y se beneficiaron del Genocidio

De un lado los que queremos ampliación de derechos e integración de los pueblos de la Patria Grande por el camino de la solidaridad irrestricta entre los que luchamos por el mismo sueño independentista de Bolívar, San Martín, Sandino, Guevara y Chávez; y del otro los que construyen un nuevo enemigo del “progreso” y de la “seguridad” estigmatizando a los migrantes, descalificando el garantismo jurídico y propiciando más mano dura que –deberían admitirlo sin ambages. es el camino directo para más Julio López, más Luciano Arruga y más causas armadas contra los pibes pobres de las barriadas populares.

Y que los de este lado defiendan sus verdades y principios sin asumir el discurso de la derecha clásica, porque es el comienzo de la derrota en todas las líneas, aunque en las urnas parezca que ganemos.

Hace muchos años que aprendimos que la victoria y la derrota son algo más relativos de lo que parece. Porque Raúl Sendic, el revolucionario uruguayo enterrado por años en un pozo, saliendo indemne de su suplicio es mucho más victorioso que el funcionario progresista que asume el discurso de la derecha para conservar su cargo.

Nunca las cosas fueron fáciles para los que quieren humanidad para los seres.

Estos tiempos son excepcionalmente difíciles y requieren lo más difícil de todo: que sigamos siendo nosotros mismos, no importa las condiciones adversas que vengan. Como nos lo enseñaron los treintamil que prefirieron seguir siendo ellos mismos a traicionarse y vivir una vida que no era la suya. Ser nosotros mismos es hoy la táctica más realista y posible, y la más eficaz de todas.

Se nos fue Cristina Guerra, avisen en el cielo que habrá música y bromas para rato


iris-bailando1Cristina Guerra fue una de esas luchadoras de toda la vida.

Digo, de las que peleaban antes de caer en cana; de las que resistieron en los Centros y circuitos clandestinos y de las que no aceptaron nunca ni la impunidad, ni la mentira y mucho menos el abandono de las banderas y sueños revolucionarios de su generación.

Militante de la Juventud Comunista, enfermera, solidaria siempre, cayó en manos de los represores del Circuito Oeste y sobrevivió, pero no para lamerse las heridas mientras se justifica la complacencia con el injusto orden social, sino para vivir cada día con la misma pasión y enjundia revolucionaria del primer día.

Gritona, calentona, la conocí en el local de la Liga un día que se reunían los sobrevivientes de Mansión Seré preparándose para testimoniar en su juicio.

Solo contaré dos anécdotas que la pintan entera: de cuando declaró en el juicio oral y de cuando condenaron a los represores de la Esma

Cuando llegó al primero juicio por Mansión Seré, Cristina se había retirado de la organización comunista y militaba en un movimiento piquetero; pero cuando habló en el juicio afirmó sin vacilaciones que había sido, era y sería toda la vida militante de la Juventud Comunista, de la Fede como se decía en los 70.

Y cumplió.

En sus pocas disposiciones necrófilas pidió que su feretro sea cubierto por las banderas de la Liga y del Partido Comunista; y que cantáramos La Internacional al momento de su viaje final.

Y así lo hicimos.  Hay foto.

También hay otra foto, de cuando bailó en la calle, frente a los Tribunales de Comodoro Py con su hermana Iris Avellaneda.

Entonces escribí:

Iris no danza sola

No danza sola ni triste.

En 1987, Sting, un maravilloso artista inglés, escribió una hermosa canción  dedicada a las madres que luchan contra la impunidad. Ellas bailan solas tituló a la canción porque creía, como muchos, que las madres estaban solas en su lucha. Pero no era así. Nunca ni para ninguna. Y mucho menos para Iris que no conoció la militancia por el dolor sino que conoció el dolor por la militancia. Larga, inclaudicable militancia revolucionaria por los derechos de todos y por la revolución socialista. Que eso era lo que soñaba el Negrito Avellaneda y casi todos los treinta mil. Y por eso Iris nunca estuvo sola, nunca bailo sola. No estuvo sola en el Campito de Campo de Mayo ni el penal de Olmos. No estuvo sola cuando salió ni cuando fue a Montevideo a buscar el cuerpo destrozado de su hijo. Y no estuvo sola en ninguno de los largos años de impunidad, como no estuvo sola aquel día de la condena contra Riveros y Verplaetsen.

Otro grupo de represores, doce esta vez, han sido condenados a perpetua. Entre ellos nada menos que el ángel de la muerte, el símbolo más poderoso de la perversión fascista de la derecha argentina. Puede que alguno de ellos también se beneficie de las dadivas judiciales argentinas. No digo que sea seguro, pero digo que no es imposible. Pero ninguno podrá hacer lo que hizo Iris esa noche de octubre porteño. Bailar un chámame de festejos con su compañera de luchas, la Cristina que sobrevivió a la Aeronáutica en la Mansión Seré y que tampoco baila sola. Es que los que bailan solos no derrotan la impunidad. La victoria llegó de la mano de las que como Iris o Cristina o Taty o la Adriana o tantas y tantos de tantos y tantas organizaciones de derechos humanos, sindicales, sociales y políticos, saben que para la lucha como para el baile, siempre es mejor estar acompañado.

Iris y Cristina  no bailan solas.

Nunca estuvieron solas.

Por eso vencerán.

La disputa por el sentido histórico del once de setiembre


Cuando niño, el once de setiembre tenía sabor a triunfo: no solo era feriado y no había clases sino que era el día del maestro, de Sarmiento, de la causa de la razón contra la ignorancia, de la Civilización contra la Barbarie.

Eso duró hasta mi adolescencia en que comencé a dudar de la sabiduría y hombría de bien del maestro sanjuanino (“no ahorre sangre de indio” comenzaba a hacer ruido en mi despertar ciudadano comprometido con las causas libertarias) y cambió totalmente de sentido desde aquel 1973 en que el sueño del Socialismo en Libertad, por la vía electoral y respetando todas las reglas de la democracia representativa ( o sea, burguesa, formal, clasista y siempre frágil por voluntad del Poder real) desapareció junto con el derrumbe de La Moneda bajo las bombas pinochetistas.  Por qué se quedó Salvador en la casa de gobierno hasta su muerte?  Fue muchos años después que Eduardo Rosenzvaig resolvería el enigma con el ejemplo del maestro tucumano Isauro Francisco Arancibia: “es que hay veces en la vida en que hay que quedarse”.  Fucik lo había dicho unos años antes: héroe es el que hace lo que hay hacer en aras de la humanidad, no importan las circunstancias.  Lo que había que hacer era marcar el camino de la resistencia y las circunstancias que no debían importar era que estaban bombardeando y aseguraban asesinar al Compañero Presidente. Y muchos de nosotros entendimos el mensaje y, con toda la humildad que corresponde, procuramos resistir todo lo que pudimos cuando nos tocó el turno de quedarnos y hacer lo que había que hacer: luchar por la libertad de todas y de todos los secuestrados y presos políticos.

En los ochenta, entendimos el significado histórico del once de setiembre de 1973 que era mucho más que el comienzo de un golpe de estado en un país donde los militares se decían “constitucionalistas”, era el comienzo de un ciclo de dominación continental en base al Terrorismo de Estado y la constitución de las condiciones para cambiar el modo de reproducción ampliada del capitalismo que mucho después llamaríamos neoliberalismo como si se pudiera vincular el ideario de la Revolución Francesa con el horror de Víctor Jara asesinado en el Estadio Nacional.

Pero al inicio del nuevo siglo, la fecha pegó otro viraje y pasó a ser para los medios de comunicación el día del comienzo de la guerra contra el terrorismo mundial. El día en que el imperio recuperó un enemigo capaz de justificar el Acta Patriótica que renegaba de la Declaración de la Independencia de las trece colonias británicas en el norte de las Américas. El “Acta Patriótica” es el nuevo dogma burgués y se abre paso por los medios y las bocas más inesperadas. En la Argentina de los diez años de juicios, es Sergio Berni quien predica el odio al extranjero y la intolerancia hacia los que luchan, los terroristas del 2001, los indios del siglo XIX a los que detestaba Sarmiento.

Mañana se conmemoraran las tres fechas en un solo día y cada uno deberá elegir cual de los once de setiembre vive. El de la constitución de la dominación cultural burguesa en la Argentina, el de la consumación del Golpe de Estado que inició un nuevo ciclo burgués en América Latina y el mundo o el de la fecha de comienzo de la era de la globalización sin otra súper potencia que frene a los yankees.

Aunque también se puede pensar desde esta perspectiva y ver un mismo ciclo civilizatorio, el burgués, que atraviesa por diversas etapas y que se pone diversas mascaras según la ocasión.

En todo caso, yo elijo estar del lado de los indios, de los patriotas chilenos y de los inmigrantes árabes perseguidos en todo el mundo por portación de facciones.

Lo que no se pudo ni se puede ni se podrá es intentar estar de los dos lados. Con Sarmiento y con los indios, con Salvador Allende y con Pinochet o con los pueblos encarcelados en Guantánamo y el Pentágono.

Aunque sea once de Setiembre, la historia sigue siendo la historia de la lucha de clases, de proyectos de vida, de posiciones éticas y de la distancia entre el decir y el hacer.

 

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