El uruguayo y la Teresa. Las largas sombras de nuestros desaparecidos


Originalmente publicado en Crónicas del Nuevo Siglo:

Para Javier y Ernesto

que sostienen la bandera

de Teresa en alto

Volver a la cárcel nunca es fácil. Han pasado más de treinta años pero el ruido de los cerrojos atenaza el corazón igual que antes, el ruido de los borceguíes haciendo eco por los pasillos es el mismo y en cualquier momento el olor a orín te golpea en el mentón para recordarte que si algo no cambió, es la cárcel.

Cuando le digo al guardia que voy al Centro Universitario Devoto, el tipo grita “entra un profesor” como si no se pudiera hablarle a los estudiantes si un titulo no te habilita o como cuando el Juez me dijo que como era abogado….y yo que no terminé más que el Comercial de Santa Fe, me cansé de explicar que no soy abogado ni profesor, que lo que se me lo enseñaron en universidades como esta de Devoto…

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Teresa Israel es legado y es bandera. Porque los sueños de libertad nunca desaparecen. Acto de reivindicación el 14 de marzo a las 17hs en Acuña de Figueroa 797


El ocho de marzo de 1977,  Teresa Israel abogada comunista y militante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre era secuestrada y sumergida en el circuito del terrorismo de Estado que desapareció a treinta mil compañeras  y compañeros de la más diversas manera de pensar, actuar y organizarse, pero todas y todos comprometidos con los sueños populares de liberación nacional y algún modo de vivir por fuera del capitalismo. Teresa pasó a ser, hasta hoy, una más de nuestros treinta mil desaparecidos.

Teresa formaba parte de un grupo de esos treinta mil que hoy queremos recordar con particular interés: el de los profesionales del Derecho que en vez de poner su saber al servicio de los poderosos y represores, lo pusieron en la defensa de los derechos del pueblo y pusieron el cuerpo cuando llegó el momento de las bombas, los secuestros y detenciones ilegales. En el juicio oral por los crímenes cometidos en el circuito represivo conocido como ABO (Atlético Banco Olimpo), la sobreviviente Ana María Careaga testimonió haber visto a Teresa a quien pudo reconocer por ser la abogada defensora de su cuñado desaparecido.

El próximo catorce de marzo desde las 17hs. nos convocamos en el Centro Cultural que lleva su nombre, en la esquina de Humahuaca y Acuña de Figueroa, donde su mamá Clarita daba apoyo escolar a los niños del barrio y hoy se siguen desarrollando actividades de educación y cultura popular. Nos encontraremos para rendirle homenaje, celebrar su vida y valorar su legado, que aspiramos a convertir en bandera de las nuevas generaciones que buscan Patria y Dignidad en el marco de la Patria Grande liberada.

Para que cuando nadie se acuerde del nombre de los genocidas Videla y Suarez Mason, cuando ni polvo quede de los huesos del Turco Julián y los torturadores de Teresa, las niñas y los niños del barrio de Almagro sigan creciendo con el ejemplo luminoso de su lucha y la de cada uno de los treinta mil compañeros que seguirán vivos mientras vivan en sus corazones. 

Así lo soñó Teresa, así lo estamos haciendo.

 

CENTRO CULTURAL TERESA ISRAEL

LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE

Buenos Aires, febrero de 2015

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre acompañará a Ernesto De Marco, sobreviviente del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio que funcionara en la ESMA en su declaración testimonial en el marco de la Causa ESMA II que se lleva a cabo desde hace más de dos años en Comodoro Py


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   La Liga Argentina por los Derechos del Hombre acompañará a Ernesto De Marco, sobreviviente del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio que funcionara en la ESMA en su declaración testimonial en el marco de la Causa ESMA II que se lleva a cabo desde hace más de dos años en Comodoro PyEn la mañana del Jueves 19 prestará declaración testimonial en la causa que tramita por ante el TOF n° 1 de la Ciudad de Buenos Aires el militante Ernesto De Marco, quien fuera secuestrado por quienes se identificaron como integrantes de la Policia Federal en marzo de 1978 en una pizzería del centro de la ciudad junto otros dos compañeros que militaban como él en el Partido Comunista.

De Marco, pudo saber recién treinta años después de su secuestro y cautiverio ilegal, que había estado en la ESMA, gracias al trabajo del equipo de conservadores del Instituto Espacio para la Memoria (IEM), que en el año 2008 lograron dar con una inscripción, “De Marco PC“,  en el tanque de agua de la sección de “capuchita” en el más emblemático de los campos de concentración que la dictadura sembró a lo largo de toda la ciudad.

Acompañarán al militante integrantes de la dirección y el equipo jurídico de la Liga, organismo que denunció el hallazgo junto con el referido IEM y que asumió la representación de la querella respectiva de De Marco por ante el Juzgado de Instrucción del Juez Torres en 2010, así como militantes actuales del Partido y la Juventud Comunista.

De Marco, que fuera secuestrado a principios de 1978 junto con otros dos integrantes del Partido Comunista de nombre Ernesto Zarica y Julio Guevara, -ambos delegados gremiales de la Empresa estatal de correos ENCOTEL- cuando estaban preparando una reunión para reclamar aumento salarial para los trabajadores. Los militantes fueron llevados a la Comisaría 1era. sita en la calle Lavalle, aunque después De Marco fue trasladado a la ESMA donde sufrió un cautiverio de alrededor de diez días en el que fue sometido a distintos tormentos tales como el simulacro de fusilamiento  para ser finalmente liberado con evidentes signos de haber sido torturado en la localidad bonaerense de General Pacheco.

El caso de De Marco y el hallazgo de la inscripción hecha aparentemente con un clavo en las instalaciones de la ESMA, dan cuenta del grave estado de impunidad que reinó durante muchos años y prueba que pasaron por el terrible CCDTyE muchísimos más compañeros que los que los registros oficiales y testimonios de víctimas sobrevivientes pueden dar cuenta.

A la hora de valorar la incorporación de su testimonio oral en esta nueva etapa del juicio, De Marco puso de relieve la importancia de su citación para referirse al hecho de su secuestro y de hablar sobre los hechos relativos al secuestro de sus dos compañeros que fueron llevados con él, a la vez de señalar que la marca hizo en el sector “capuchita” del casino de oficiales de la ESMA tuvo que ver con su necesidad de señalar: “quien era y de que partido era” ante la presunción de que perdería la vida.

Bs. As. 18 de febrero de 2015

 

LLAMAMIENTO A UN ENCUENTRO NACIONAL DE ARGENTINOS DE ORIGEN JUDÍO


Durante estos últimos años son cada vez más los argentinos de origen judío, vinculados o no a instituciones de la colectividad, que se sienten totalmente indiferentes y/o ajenos a la actitud de los dirigentes de las entidades centrales comunitarias.

Las conducciones de la DAIA y la AMIA intentan erigirse en únicos representantes de miles de ciudadanos de ese origen ignorando que muchos de ellos no se identifican con su discurso ni con sus posicionamientos en torno a los conflictos nacionales o internacionales.

Quienes formulamos este llamamiento no pretendemos constituirnos en la voz de la totalidad de los argentinos de origen judío pero le negamos a la DAIA y la AMIA la atribución de hablar y negociar en nuestro nombre como si fueran los depositarios  del  monopolio de  “lo judío”.

Reivindicamos nuestro incuestionable derecho a pronunciarnos libremente, con independencia de las opiniones del oficialismo comunitario sustentadas en directivas exteriores. En este sentido vale recordar el vínculo de subordinación del fallecido fiscal de la causa AMIA-DAIA, Dr. Alberto Nisman, con la embajada de Estados Unidos  (ver “Clarín” del 30-8-2011 y “Página/12” del 17-2-2013), conocido a través de los cables de dicha embajada al Departamento de Estado revelados por los wikileaks, pese a lo cual se lo siguió apoyando expresamente hasta el día de hoy; también, el brusco cambio de postura de un día para otro de la dirigencia AMIA-DAIA en torno al Memorándum Argentina-Irán y, asimismo, el ceñirse estrictamente al relato oficial del gobierno de turno de Israel con respecto al conflicto con el pueblo palestino, sin permitirse el más mínimo matiz de diferenciación.

Nuestro destino estuvo -y está- íntimamente enlazado con el futuro de la Argentina, país en el que nacimos o adoptamos como propio, como puede verificarse desde la llegada de los primeros inmigrantes judíos. Nos sentimos herederos de las mejores tradiciones progresistas que están representadas, entre otras, por sus aportes en el surgimiento del movimiento cooperativo y en su activa participación en los inicios del movimiento obrero y estudiantil. Del mismo modo estamos lejos de aquellos sectores que se han cobijado, en defensa de sus intereses, a la sombra del poder político y económico en distintas épocas nefastas para el país.

Nuestras preocupaciones y esfuerzos están dirigidos a conservar y ampliar la democracia con justicia social, la eliminación de todo tipo de discriminaciones y la irrestricta vigencia de los Derechos Humanos.

Somos -y nos sentimos- parte integrante e indisoluble del destino de nuestro país y asumimos como propios los horizontes de una Patria Grande para todos los pueblos de América Latina, ajenos a los intereses de quienes hacen de la guerra y del desastre ambiental algunas de sus acciones más deleznables.

Invitamos  a quienes comparten los fundamentos de este llamamiento  a adherir y a  aportar  sus  opiniones  tendientes a  preparar la realización, en el año 2015, de un Encuentro Nacional, para pronunciarnos con voz propia, acerca  de la problemática descripta.

Buenos Aires,  febrero de 2015

Enviar adhesiones a: argentinosdeorigenjudio@gmail.com

El olor de la papaya madura


pedrito

para Rosa, Luis y Francisco

en memoria de Pedrito

 

Es extraño como los olores pueden ordenar la memoria y los afectos.

En el centro clandestino La Cuarta, un compañero se salvó de otra paliza por el mal olor de sus zapatillas.  Resulta que como no lo dejaron ir al baño por varios días terminó cagando en una de sus zapatillas pensando en limpiarla la primera vez que accediera al agua; pero lo llamaron al rato para “interrogarlo” y por más que quisieran los tipos no se bancaron el olor a mierda que él despedía y lo despacharon en mucho menos tiempo de lo que habían pensado.  Y con ello se salvó de algunos cientos de kilovatios, patadas y otras delicias de la Inteligencia en acción.

Fue cuando el Mono me contó eso que caí en la cuenta que el olor es una categoría política.

Hay olor a pobre, hay olor a indio, y también olor a viejo.

Hace unos años tuve un encuentro con estudiantes de un colegio secundario de la zona de Liniers, muy cerca de la cancha de Vélez Sarfield.  El tema era la diversidad cultural y yo les conté la historia de la dominación americana por parte de los españoles, los ingleses y los yankees, y de la construcción de la discriminación contra los que se busca doblegar, dominar. Costó bastante pero al final logré establecer un dialogo bastante sincero con los muchachos y muchachas. Reconocieron que les molestaban los migrantes de los países vecinos, particularmente los bolivianos. Y de los jóvenes bolivianos les molestaba el olor a ser humano. Es decir, el olor de las personas que no usan desodorante ni perfumes como la mayoría de los argentinos, sean pobres o ricos.

Por eso en nuestra memoria los olores ordenan imágenes y recuerdos, placeres y dolores  y es que los olores no son neutrales. Como casi todo en la vida.

 

Hoy al salir de casa, en la verdulería del boliviano Andrés había un cajón de papayas maduras. Y para mi, desde hace unas semanas, el olor de la papaya me lleva a Guatemala. A su mercado frente a la catedral y a la mesa de Rosa en el desayuno. La papaya me hace pensar en esas mujeres vestidas con sus ropas, las que ellas mismas hilan y cosen, multicolores y hermosas. En la selva y la cultura maya. En la gloria de aquella civilización que en el siglo VII creó una ciudad de 80 mil habitantes donde hoy solo hay selva y construyó un calendario más preciso que cualquier otro de la antigüedad. Pero la papaya, dulce y cremosa, me remite a la tragedia guatemalteca, esa que casi no conocemos por esa manía argentina de ser los mejores y los más grandes del mundo. En el futbol, en el teatro y hasta en el sufrimiento por el terrorismo de Estado. El justo orgullo por las conquistas en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia a veces se transforman en un nacionalismo de pacotilla que  puede llegar a ignorar los otros genocidios y que de tanto mirar al pasado no puede ver el presente. Digo, no ven a los más de 9500 presos políticos colombianos ni a los perseguidos/estigmatizados/asesinados de Paraguay, Honduras o Guatemala.  Los procesos genocidas que se perpetúan en la impunidad y se continúan en el asesinato selectivo y constante de los dirigentes populares que pretenden cuestionar el dominio omnímodo de un bloque social que contiene a los viejos oligarcas y las más modernas empresas transnacionales junto a los militares e intelectuales que sostuvieron aquellos años del lobo.

 

En Guatemala perpetraron un Genocidio.  Destruyeron varios grupos de modo tal que la sociedad toda perdió su identidad en formación. Esa que se intentó democrática y plural en el corto periodo que va desde la destitución del Dictador Ubico y el comienzo de la Revolución en Octubre de 1944 hasta el Golpe de Estado organizado y protagonizado por la CIA y los grupos fascistas en 1954 contra Jacobo Arbenz quien había intentado la Reforma Agraria, la legalización de los partidos políticos (incluido el comunista Partido Guatemalteco del Trabajo), el fin de la servidumbre y el trabajo obligatorio de los indios en las plantaciones de café, tabaco y banana, la autonomía de la Universidad San Carlos y algunas otras pocas reformas democráticas y anticolonialistas desde una mirada lejana y desde el siglo XXI. Pero en los cincuenta, la combinación del racismo brutal heredado de la Inquisición Española y el predominio del pensamiento anticomunista en la versión patológica y paranoica que generó el Macartismo en los EE.UU. de los años del comienzo de la Guerra Fría, generó una mirada sobre Arbenz y sus pocos amigos comunistas desproporcionada y que disparó la preparación del segundo golpe en forma que preparó la CIA (el 1º fue en Irán en 1953 para voltear el Primer Ministro  Mohamed Mossadeq) articulando todo tipo de medidas: económicas, diplomáticas, militares y de acción psicológica que contó con radios clandestinas (como la que luego montarían contra la Cuba revolucionaria) y una invasión armada de mercenarios sostenidos por la CIA en un formato que se consolodiría en un “clásico” para la CIA.  El primero en asumir el gobierno dictatorial fue el fascistal Coronel Carlos Castillo Armas que volteó todas las reformas democráticas y lanzó la persecusión contra comunistas y partidarios de Arbenz, gobernó desde julio de 1954 a julio de 1957 fecha en que fue asesinado para que el Coronel Luis Arturo González López asumiera el gobierno hasta octubre del mismo año en que asumió el Coronel Guillermo Flores Avendaño hasta marzo del siguiente año en que asumió un General, José Miguel Ramón Ydigoras Fuentes que duró hasta marzo de 1963 en que otro golpe lo desplazó por Alfredo Enrique Peralta Azurdia que solo gobernó hasta que en julio otro Golpe llamó a “elecciones” para que un civil Julio Cesar Méndez Montenegro, luego de firmar un Pacto Secreto de subordinación al Ejercito, asumiera hasta 1970 en que lo reemplazó otro General, Carlos Arana Osorio hasta 1974 para dejar paso al General Kjell Eugenio Laugerud García que duró hasta 1978 en que otro General, Fernando Romeo Lucas García lo hace hasta que en 1982 asume el más brutal de los genocidas, acaso el más conocido por sus masacres, el General Efraín Ríos Montt que aunque solo gobierna 16 meses ejecuta las más extendidas y masivas masacres contra la insurgencia y los pueblos mayas (20 mil asesinatos o desapariciones forzadas, 324 masacres, 600 comunidades de pueblos originarios destruidas y unos 90 mil refugiados internos que se suman al millón de desplazados. Ríos Montt fue desplazado por otro golpe de estado que puso a Oscar Humberto Mejía Victores quien sancionó una nueva Constitución y llamó a elecciones para que ganara un democristiano, Virginio Cerezo en 1986 y diera comienzo a la “transición” hacia el convenio de paz que se firmaría en 1997.   Si pensamos que los españoles aplastaron la cultura maya y que la Independencia de 1821 agravaría las condiciones de vida de los pueblos originarios al abolir algunas “capitulaciones reales” que daban un mínimo pero real espacio de autonomía en los pueblos de indios; y si desde 1871 en adelante solo habrá gobiernos autoritarios, racistas hasta el paroxismo comprenderemos la extrema importancia que tienen esos diez años que los guatemaltecos llaman la Revolución: entre 1944 y 1954; y si pensamos que lo primero que hace Castillo Armas, el hombre de la CIA para el golpe es anular la Reforma Agraria que había afectado la United Fruit Company (cuyo presidente era hermano del vicepresidente de los EE.UU.), la autonomía de la Universidad San Carlos y anular el derecho al voto a los analfabetos que eran al menos dos tercios de los pueblos originarios, nos estaríamos acercándonos al meollo de la cuestión.

 

En Guatemala hubo un Genocidio. Doscientos mil muertos. Cuarenta y cinco mil desaparecidos. Se exterminó la insurgencia en varias oleadas represivas cada vez más brutales y masivas.  La primera oleada aplastó la sublevación armada de las Fuerzas Armadas Rebelde conformada por militares partidarios de la Revolución del 44 con apoyo comunista; luego se aplastó el movimiento social a finales de los 70 y la nueva ofensiva guerrillera de 1981/1982 del Ejercito Guerrillero de los Pobres y de la Organización Revolucionaria del Pueblo.   También  se aplastó casi hasta la desaparición del Partido Guatemalteco del Trabajo (comunistas), de la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORPA) y del Ejercito Guerrillero de los Pobres quienes en 1982, en el momento de cénit de la lucha guerrillera se habían agrupado en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca.  Se aniquiló el movimiento sindical, estudiantil y campesino de modo tal que algunas organizaciones actuales como la Asociación de Estudiantes Universitario (AEU) portan el nombre de lo que fueran organizaciones de combate, cuyos dirigentes fueron asesinados como el caso más notorio de Oliverio Castañeda de León (1978), pero no tienen relación alguna con aquella lucha. El método de de enfrentar el desafío revolucionario fue el del exterminio total.  En 1965, solo dos años después del comienzo de las acciones de resistencia armada impulsadas por las Fuerzas Armadas Rebeldes creadas en 1963 por oficiales partidarios de Arbenz en acuerdo con los comunistas, el Ejercito secuestró el Comité Central completo del PGT y lo asesinó: 28 compañeros.  Ese fue el estilo hasta el final. Secuestro del Comité Central Confederal de la Central de los Trabajadores y todos asesinados. Ocho de los diez primeros organizadores de Famdegua (organismo similar a Madres o a Familiares de Argentina) asesinados de manera salvaje, todos torturados incluidos niños de tres años que aparecían con los dedos mutilados. La dimensión del exterminio de la izquierda no se puede separar de la subordinación económica, política y cultural de las elites guatemaltecas a los EE.UU. y de la visión anticomunista paranoica que prima allí en los cincuenta.  El Genocido es incomprensible sin pensar el  impacto del triunfo de la Revolución Cubana y el fracaso de la invasión de Playa Girón en los sesenta.  Y para nada es casualidad que Ríos Montt aparezca en 1982 ,solo tres años después del triunfo de la Revolución Sandinista en la cercana Nicaragua.   Solo desde la dimensión continental de la Operación de Contrainsurgencia se puede entender el Genocidio en toda América Latina y también en Guatemala.  Un genocidio que posiblemente comenzó justamente con el golpe contra Arbenz en 1954 y prosiguió hasta el fin del conflicto armado en la misma Guatemala en 1997 cuando los yankees se creen que la victoria en la Guerra Fría ha eliminado el comunismo, las ideologías y hasta el campo de las reformas socialdemócratas. Igual que el Paraguay de Stroessner, el máximo orgullo de los militares y las elites chiapinas era proclamarse campeones del anticomunismo. Valga pues, una mirada de reconocimiento y valoración hacia todos los que sostuvieron el ideal revolucionario en Guatemala en condiciones tan extremas pero valga un reconocimiento especial a esos pocos cientos de militantes del Partido Guatemalteco del Trabajo que mantuvieron la bandera del comunismo en alto a pesar de la histeria anticomunista.  Recordemos por ahora al fundador del Partido, José Manuel Fortuny y el nombrado Oliverio Castañeda de León, militante de la Juventud Patriótica Guatemalteca.

 

En Guatemala hubo un genocidio. Doscientos mil muertos y cuarenta y cinco mil desaparecidos. Pero de ellos, tres de cada cuatro pertenecían a los pueblos originarios. En Guatemala hubo dos genocidios si se quiere decir de esta manera: uno, el mismo que se extendió hasta la Patagonia chilena y argentina en el sur del continente, contra todos aquellos que proponían superar el capitalismo y constituían un escollo serio al nuevo modelo de desarrollo capitalista que se buscaba imponer desde Washington y las oligarquías locales; y otro un Genocidio étnico, una limpieza racial que buscaba completar lo que el Español no terminó en el siglo XV: liquidar los pueblos mayas, borrarlos del mapa social y geográfico. Porque molestaban  para el despliegue de algunos emprendimientos mineros, enérgeticos o agrarios (molestía que persiste y explica el nivel de represión hacia los pueblos originarios de estos días), pero sobre todo por racismo, por la intolerancia hacia el  llevada a la locura de asesinar miles y miles de mujeres, de partir las cabezas de los niños para que corra la sangre como agua hacia el mar, de esclavizar mujeres como esclavas sexuales por años o niños como sirvientes. Sin ese componente racista no se puede entender la decisión de exterminar toda comunidad que hubiera entrado o que ellos pensaran que había entrado en relación con la insurgencia.

 

Digo, no puedo entender el genocidio guatemalteco sin pensar en el olor.  En eso que molesta a los estudiantes del colegio de Liniers de los compañeros bolivianos.  Si en un barrio limítrofe de la Capital Federal, un grupo de estudiantes se molesta por el olor de los hermanos bolivianos, qué les pasaría a los ladinos guatemaltecos al ver las mujeres mayas con sus polleras de colores? Por eso, escribí estas líneas inspirado en el olor de la papaya que trajo mi verdulero boliviano. Y no puedo terminar sin recordar a mi hermano guatemalteco asesinado en 1984 con quien estudié en Moscú en 1970, a su memoria dedico estas líneas que buscan convencer que hay mucho que aprender del genocidio guatemalteco. En memoria de Pedrito.

 Dicen que debajo de esa bandera

dentro de ese pequeño cajón,

están los huesos de Pedro.

Dicen 

que su hija menor, 

que creció sin conocer la historia

tomó la bandera de su padre

y la puso sobre la caja de madera

donde reposan 

los huesos de Pedro.

Dicen 

que cuando lo atraparon

manoteo su 38 y opuso resistencia

cumpliendo con aquella promesa

de una tarde de nieve 

cerca de la Plaza Roja

doce años antes de aquel instantes

 Entonces,

gritó seremos como el Che

o al menos,

corregí yo, como el Che

quería que fueramos

Dicen 

que lo mataron 

a los veinticuatro días:

o sea, el 29 de marzo 

de 1984

Así escribieron los militares

guatemaltecos

tan prolijos como todo

militar latinoamericano

en eso de asesinar 

militantes

Dicen y dicen

porque yo no lo vi más

desde aquella tarde de nieve

No lo vi

cuando cruzaba fronteras

con nombre falso

y bigote recortado

No lo vi

cuando entró a su

Guatemala

y se puso a pelear

justo cuando aquí

caían dictadores y volaban 

Allendes por el cielo

No lo vi 

cuando  volvió a cambiar de nombre

tantas veces que ni él se acordaba quien era

Pero ahora recuerdo

que aquel 29 de marzo de 1984

me tomé un par de vinos 

con el Tito, el Carlos y el Tato

que eran buenos 

en eso de ponerle al pueblo

uniforme de pueblo,

y salir a pasear con las banderas

en alto.

Banderas como esas

que la niña de Guatemala

criada en el país de los gringos

dobló con amor

para poner sobre la caja 

de los huesos de su padre

Mi amigo guatemalteco

perdido en la noche, 

que recuerda la culpa de estar vivo

y no ser, como él,

un puñado de huesos

dentro de una caja

bajo una bandera

La contundente materialidad del discurso justificatorio en la violación de los derechos humanos


KOSTEKI.2

 

“tal vez no registraron en el hospital público las huellas dactilares,
es un tema que ha sido más hospitalario que otra cosa”
Ricardo Casal, Ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires
sobre el caso Luciano Arruga
“estas personas, cuando salen a robar, dejan un tendal en la ciudad. La laxitud judicial
así se lo permite. Generan delitos que son rápidamente excarcelables y,
mientras esperan un juicio que nunca llega, siguen cometiendo delitos.”
Sergio Berni, Secretario de Seguridad de la Nación
sobre los migrantes pobres de la Patria Grande
Es importante el tema de la puerta giratoria: habrá prisión preventiva
de acuerdo a la importancia del hecho, a la conmoción social que cause
y también se tendrá en cuenta la reincidencia del autor”,
Cristina Kirchner. Presidenta de la Nación
pronunciándose contra el garantismo jurídico

Para los cultores del “realismo” en la lucha política, aquellos cultores del respeto irrestricto de la “correlación de fuerzas” hasta reducir el accionar del movimiento social y político a la búsqueda de lo “posible” de alcanzar, nunca más de lo posible porque sería descabellado y terminaría “haciendo el juego a la derecha”, son días difíciles y ciertamente incómodos.

Luego de diez años de Juicios contra los perpetradores del Genocidio y de construcción de políticas públicas de Memoria y de auto erigirse en el modelo de respeto a los derechos humanos, la parte mayoritaria de la fuerza política en el gobierno comienza a asumir sin culpas ni complejos el discurso por medio del cual la derecha clásica y nostálgica resistió esas políticas de Juicios y Memoria hasta lograr instalar en la agenda social su propia secuencia de la historia reciente.

Para quienes luchamos por la verdad, la memoria y la Justicia desde siempre (al menos desde 1937 los militantes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre) la secuencia histórica que defendimos en los juicios ha sido la de injusticia social / resistencia popular y generación de proyectos colectivos de transformación revolucionaria / represión genocida y reorganización profunda y sistémica del tejido social y de la estructura económica, la cultura y el resto de la vida social. Somos una sociedad post genocidio y la impunidad mantenida por décadas, la injusticia social derivada del dominio resultante de aquel genocidio en las condiciones de débil recuperación de los proyectos colectivos abrió espacios por los cuales un nuevo sujeto social de múltiples caras y cuerpos, fruto de la fusión de las mafias de la droga y la trata con altos sectores de las Policías y Fuerzas de seguridad más empresarios y políticos, ha ocupado vastos territorios geográficos y culturales instalando nuevas lógicas de supervivencia y de relacionamiento entre los habitantes pobres de la periferia de las grandes y ricas urbes alimentadas a soja transgénica y corrupción.

La derecha, en cambio, construyó otro relato en el que la secuencia es: la inseguridad es el resultado de la acción delincuencial, la misma está facilitada por el “garantismo judicial” (la “puerta giratoria”) que es el resultado de la decisión de los Montoneros en el gobierno de practicar la venganza contra quienes los vencieron en los 70; ese falso garantismo solo enjuicia a una de las partes (si hay juicios que sea contra todos, dice La Nación con persistencia) y ata las manos de la Policía que así perdió terreno contra la delincuencia, engordada por los extranjeros que vienen a robar porque aquí es jauja para ellos.

Inhibida por la crisis estructural y casi total de finales del siglo XX, asustada por la irrupción popular en el diciembre de 2001, fracasado su intento de cortar el ciclo de luchas populares con el asesinato de Kosteki y Santillán en junio del 2002, la derecha se vio inhibida de desplegar su discurso por un largo periodo.  Resistió los juicios todo lo que pudo, pero fue vencida y como bien decía Foucault “el derecho genera verdad” y esa verdad vino a ratificar nuestro relato y no el de ellos. Pero no abandonaron la pelea. Se agarraron al hilo de la llamada inseguridad y tiraron de ella hasta desenrollar todo un nuevo discurso de la derecha que no dejó de tener efectos sociales muy tangibles a pesar de que desde el gobierno se decía y hacía (por un largo periodo) otra cosa.

Es que la batalla cultural no es solo un descubrimiento de Fidel Castro o Hugo Chávez, es uno de los modos principales con que el bloque social que sostiene el capitalismo como civilización mundial, regional y nacional, defiende el status quo profundo, ese que se dirime en el carácter de la propiedad y del Estado, aquellas cuestiones que llevaron a Juan Gelman a recordar a Lenin en un poema suyo memorable donde estampó: todo es ilusión, menos el poder.

Y es su poder el que han defendido y defienden.

Ese que no cambió en lo fundamental a pesar de todo lo que pasó en diez años, y claro que pasó mucho más de lo que casi todos imaginábamos.

Pero no cambió el poder y parece que sigue siendo cierto aquella verdad de que quien domina en el terreno de la economía domina en el terreno de las ideas. O para ser más precisos, tiende a dominar si no le oponemos una resistencia en forma.

Qué hacer ante la apariencia de un péndulo que pareciera haber tocado su cenit y comienza su descenso cada vez con más fuerza y velocidad?

Lo primero es trazar una correcta línea divisoria. De un lado los que quieren Patria y del otro los que quieren Colonia. Como en el tema de los buitres, o de la Deuda Externa en su conjunto.

De un lado los que quieren Memoria, Verdad y Justicia y del otro los que quieren Olvido, Falsedad e Impunidad que ya es hora de acelerar los juicios antes que se mueran impunes los viejos asesinos y de juzgar al poder económico y al Imperialismo Yanqui que impulsaron y se beneficiaron del Genocidio

De un lado los que queremos ampliación de derechos e integración de los pueblos de la Patria Grande por el camino de la solidaridad irrestricta entre los que luchamos por el mismo sueño independentista de Bolívar, San Martín, Sandino, Guevara y Chávez; y del otro los que construyen un nuevo enemigo del “progreso” y de la “seguridad” estigmatizando a los migrantes, descalificando el garantismo jurídico y propiciando más mano dura que –deberían admitirlo sin ambages. es el camino directo para más Julio López, más Luciano Arruga y más causas armadas contra los pibes pobres de las barriadas populares.

Y que los de este lado defiendan sus verdades y principios sin asumir el discurso de la derecha clásica, porque es el comienzo de la derrota en todas las líneas, aunque en las urnas parezca que ganemos.

Hace muchos años que aprendimos que la victoria y la derrota son algo más relativos de lo que parece. Porque Raúl Sendic, el revolucionario uruguayo enterrado por años en un pozo, saliendo indemne de su suplicio es mucho más victorioso que el funcionario progresista que asume el discurso de la derecha para conservar su cargo.

Nunca las cosas fueron fáciles para los que quieren humanidad para los seres.

Estos tiempos son excepcionalmente difíciles y requieren lo más difícil de todo: que sigamos siendo nosotros mismos, no importa las condiciones adversas que vengan. Como nos lo enseñaron los treintamil que prefirieron seguir siendo ellos mismos a traicionarse y vivir una vida que no era la suya. Ser nosotros mismos es hoy la táctica más realista y posible, y la más eficaz de todas.

Se nos fue Cristina Guerra, avisen en el cielo que habrá música y bromas para rato


iris-bailando1Cristina Guerra fue una de esas luchadoras de toda la vida.

Digo, de las que peleaban antes de caer en cana; de las que resistieron en los Centros y circuitos clandestinos y de las que no aceptaron nunca ni la impunidad, ni la mentira y mucho menos el abandono de las banderas y sueños revolucionarios de su generación.

Militante de la Juventud Comunista, enfermera, solidaria siempre, cayó en manos de los represores del Circuito Oeste y sobrevivió, pero no para lamerse las heridas mientras se justifica la complacencia con el injusto orden social, sino para vivir cada día con la misma pasión y enjundia revolucionaria del primer día.

Gritona, calentona, la conocí en el local de la Liga un día que se reunían los sobrevivientes de Mansión Seré preparándose para testimoniar en su juicio.

Solo contaré dos anécdotas que la pintan entera: de cuando declaró en el juicio oral y de cuando condenaron a los represores de la Esma

Cuando llegó al primero juicio por Mansión Seré, Cristina se había retirado de la organización comunista y militaba en un movimiento piquetero; pero cuando habló en el juicio afirmó sin vacilaciones que había sido, era y sería toda la vida militante de la Juventud Comunista, de la Fede como se decía en los 70.

Y cumplió.

En sus pocas disposiciones necrófilas pidió que su feretro sea cubierto por las banderas de la Liga y del Partido Comunista; y que cantáramos La Internacional al momento de su viaje final.

Y así lo hicimos.  Hay foto.

También hay otra foto, de cuando bailó en la calle, frente a los Tribunales de Comodoro Py con su hermana Iris Avellaneda.

Entonces escribí:

Iris no danza sola

No danza sola ni triste.

En 1987, Sting, un maravilloso artista inglés, escribió una hermosa canción  dedicada a las madres que luchan contra la impunidad. Ellas bailan solas tituló a la canción porque creía, como muchos, que las madres estaban solas en su lucha. Pero no era así. Nunca ni para ninguna. Y mucho menos para Iris que no conoció la militancia por el dolor sino que conoció el dolor por la militancia. Larga, inclaudicable militancia revolucionaria por los derechos de todos y por la revolución socialista. Que eso era lo que soñaba el Negrito Avellaneda y casi todos los treinta mil. Y por eso Iris nunca estuvo sola, nunca bailo sola. No estuvo sola en el Campito de Campo de Mayo ni el penal de Olmos. No estuvo sola cuando salió ni cuando fue a Montevideo a buscar el cuerpo destrozado de su hijo. Y no estuvo sola en ninguno de los largos años de impunidad, como no estuvo sola aquel día de la condena contra Riveros y Verplaetsen.

Otro grupo de represores, doce esta vez, han sido condenados a perpetua. Entre ellos nada menos que el ángel de la muerte, el símbolo más poderoso de la perversión fascista de la derecha argentina. Puede que alguno de ellos también se beneficie de las dadivas judiciales argentinas. No digo que sea seguro, pero digo que no es imposible. Pero ninguno podrá hacer lo que hizo Iris esa noche de octubre porteño. Bailar un chámame de festejos con su compañera de luchas, la Cristina que sobrevivió a la Aeronáutica en la Mansión Seré y que tampoco baila sola. Es que los que bailan solos no derrotan la impunidad. La victoria llegó de la mano de las que como Iris o Cristina o Taty o la Adriana o tantas y tantos de tantos y tantas organizaciones de derechos humanos, sindicales, sociales y políticos, saben que para la lucha como para el baile, siempre es mejor estar acompañado.

Iris y Cristina  no bailan solas.

Nunca estuvieron solas.

Por eso vencerán.

La disputa por el sentido histórico del once de setiembre


Cuando niño, el once de setiembre tenía sabor a triunfo: no solo era feriado y no había clases sino que era el día del maestro, de Sarmiento, de la causa de la razón contra la ignorancia, de la Civilización contra la Barbarie.

Eso duró hasta mi adolescencia en que comencé a dudar de la sabiduría y hombría de bien del maestro sanjuanino (“no ahorre sangre de indio” comenzaba a hacer ruido en mi despertar ciudadano comprometido con las causas libertarias) y cambió totalmente de sentido desde aquel 1973 en que el sueño del Socialismo en Libertad, por la vía electoral y respetando todas las reglas de la democracia representativa ( o sea, burguesa, formal, clasista y siempre frágil por voluntad del Poder real) desapareció junto con el derrumbe de La Moneda bajo las bombas pinochetistas.  Por qué se quedó Salvador en la casa de gobierno hasta su muerte?  Fue muchos años después que Eduardo Rosenzvaig resolvería el enigma con el ejemplo del maestro tucumano Isauro Francisco Arancibia: “es que hay veces en la vida en que hay que quedarse”.  Fucik lo había dicho unos años antes: héroe es el que hace lo que hay hacer en aras de la humanidad, no importan las circunstancias.  Lo que había que hacer era marcar el camino de la resistencia y las circunstancias que no debían importar era que estaban bombardeando y aseguraban asesinar al Compañero Presidente. Y muchos de nosotros entendimos el mensaje y, con toda la humildad que corresponde, procuramos resistir todo lo que pudimos cuando nos tocó el turno de quedarnos y hacer lo que había que hacer: luchar por la libertad de todas y de todos los secuestrados y presos políticos.

En los ochenta, entendimos el significado histórico del once de setiembre de 1973 que era mucho más que el comienzo de un golpe de estado en un país donde los militares se decían “constitucionalistas”, era el comienzo de un ciclo de dominación continental en base al Terrorismo de Estado y la constitución de las condiciones para cambiar el modo de reproducción ampliada del capitalismo que mucho después llamaríamos neoliberalismo como si se pudiera vincular el ideario de la Revolución Francesa con el horror de Víctor Jara asesinado en el Estadio Nacional.

Pero al inicio del nuevo siglo, la fecha pegó otro viraje y pasó a ser para los medios de comunicación el día del comienzo de la guerra contra el terrorismo mundial. El día en que el imperio recuperó un enemigo capaz de justificar el Acta Patriótica que renegaba de la Declaración de la Independencia de las trece colonias británicas en el norte de las Américas. El “Acta Patriótica” es el nuevo dogma burgués y se abre paso por los medios y las bocas más inesperadas. En la Argentina de los diez años de juicios, es Sergio Berni quien predica el odio al extranjero y la intolerancia hacia los que luchan, los terroristas del 2001, los indios del siglo XIX a los que detestaba Sarmiento.

Mañana se conmemoraran las tres fechas en un solo día y cada uno deberá elegir cual de los once de setiembre vive. El de la constitución de la dominación cultural burguesa en la Argentina, el de la consumación del Golpe de Estado que inició un nuevo ciclo burgués en América Latina y el mundo o el de la fecha de comienzo de la era de la globalización sin otra súper potencia que frene a los yankees.

Aunque también se puede pensar desde esta perspectiva y ver un mismo ciclo civilizatorio, el burgués, que atraviesa por diversas etapas y que se pone diversas mascaras según la ocasión.

En todo caso, yo elijo estar del lado de los indios, de los patriotas chilenos y de los inmigrantes árabes perseguidos en todo el mundo por portación de facciones.

Lo que no se pudo ni se puede ni se podrá es intentar estar de los dos lados. Con Sarmiento y con los indios, con Salvador Allende y con Pinochet o con los pueblos encarcelados en Guantánamo y el Pentágono.

Aunque sea once de Setiembre, la historia sigue siendo la historia de la lucha de clases, de proyectos de vida, de posiciones éticas y de la distancia entre el decir y el hacer.

 

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3 de junio de 1978 en Córdoba


descargaConfieso que me volví desconfiado. De tanto escuchar mentiras en los juicios, cuando veo testimoniar un milico, un gendarme o un policía, me cuesta darle crédito.

Es que tantas veces escuché bolazos y mentiras tan grotescas que ni aún cuando los tipos terminan favoreciendo las querellas no hay caso, no les creo nada.

Cuando en el juicio a Brusa uno de los jefes de la Guardia de Infantería Reforzada dijo que había encontrado una lista de represores que habían participado en el plan de exterminio (porque él, que recibía ordenes directas del Area 212, “nunca le había tocado ni un pelo a un detenido”) pensé que nos estaba tomando el pelo una vez más y no me equivoqué: la lista era una lista de difuntos y ausentes, ni uno solo de los nombres que trajo correspondía a alguien que pudiera testimoniar en el juicio.

Te digo más, no le creí ni al gendarme que dijo que lo vio al Negrito en El Campito de Campo de Mayo, ese que contó que estaba casi totalmente desnudo (tenía el calzoncillito, dijo; y la capucha, claro está, pensé yo) y que cuando le mandó una prisionera que fungía de  enfermera, porque estaba sangrando por todos lados, al sentir la mano de la mujer susurró mamá y la Iris que estaba cerca de mí, se estremeció. Pero no me convenció de que fuera verdad, con eso que el testimonio fue dado como valido por el tribunal y se utilizó en la sentencia contra el General Riveros

Pero a este le creí, te juro que le creí.

 

El juicio era en Córdoba y no se bien si era el segundo o el tercero por los hechos de La Perla; pero para mi era la primera vez que iba y estaba bastante emocionado pensando que en esa sala se había hablado del Alberto y de algunos otros desaparecidos que alcancé a conocer antes del golpe.

El tipo se presentó como Gendarme pero explicó varias veces que solo había estado en la fuerza poco más de un año y engañado. El creyó que lo iban a mandar a la frontera porque decían que allá los gendarmes cobraban un suplemento por desarraigo lo cual es muy loco porque ¿donde carajo debería estar una fuerza que cuida la frontera si no es en la frontera, no?; pero a él no lo mandaron a la frontera después de los tres meses del curso de formación sino a una unidad móvil que iba de La Perla al Penal del barrio San Martín.

Eso lo explicó convincentemente al final del testimonio, cuando el abogado de la Liga le preguntó qué diferencias había entre ir a la frontera y quedarse en Córdoba, porque el tipo se había quejado como tres veces que no habían cumplido la palabra empeñada de mandarlo a la frontera y el gendarme retirado, con toda brutalidad/sinceridad (?) dijo que en la frontera ganaban más plata y él había entrado a Gendarmería porque se cagaba de hambre como mozo del comedor de la Fiat de Ferreyra, o {por qué se pensaba el abogado que él había entrado a la fuerza?, si no tenía ningún “cariño” por los verdes.

Se cuidó muy bien de aclarar de todos los modos posibles que él nunca había estado en contacto con los subversivos, pero que varias veces los había visto hecho mierda tirados en el suelo de La Perla o abandonados medio muerto en las celdas del penal.

Y se lo veía muy conmocionado cuando contaba que una vez había aparecido un niño en La Perla y que estuvo algunos días hasta que un milico se lo llevó. Fue ahí que dijo que lo vio a Menéndez el tres de junio de 1978 y contó con detalles como iba vestido el General y lo que había dicho y lo que había pasado después que el General se retiró y eso volvió loco a la defensa que apenas terminó, comenzó a interrogarlo.

Primero trataron de enredarlo con los actos ilícitos y lícitos, con la obediencia debida y su propia participación en el genocidio; pero el tipo zafó como un duque: les dijo que él nunca había cometido un acto ilícito, y cuándo le preguntaron si podía distinguir entre los actos ilícitos y los lícitos, entre las ordenes que se debían cumplir y las que no, dijo sencillamente que las ilícitas eran las que querían que uno hiciera barbaridades y el no había entrado a Gendarmería para torturar a nadie sino para ganar más plata para mantener la familia.

Pero me convenció de que decía la verdad cuando al preguntarle cómo podía acordarse con tanta precisión que el General Menéndez había estado en La Perla el tres de junio de 1978 lo miró al abogado de los represores con sorpresa y le dijo casi a los gritos: “porque ese día Perú le ganó a Irán por cuatro a uno” y él tenía entradas para ver el partido; que las había comprado como dos meses antes y que estuvo toda la mañana nervioso pensando que la visita del General le podía cagar el acuerdo que tenía con el jefe de cambiar un franco porque el único que tenía entradas para el partido era él y que por suerte Menéndez se fue al medio día y lo dejaron ir al partido, que fue el único que vio del Mundial del 78. Y empezó a explicarle cada uno de los goles de los peruanos pero el tribunal le dijo que no hacía falta, que le creían. Y yo también.

LA INVISIBILIDAD DE LOS PRESOS DE LAS HERAS Y EL SACCO Y VANZETTI DEL CERVANTES


 

 
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Schulman, de frente junto a Zito Lema, Alfredo Grande y Norita Cortiñas

(Por José Schulman* para La Retaguardia) Hay una historia de las resistencias obreras y comunistas en los EE.UU. que están ocultas tras los miles y miles de películas, obras de teatro, novelas y ensayos que el Poder ha editado desde que el gobierno de la Unión comenzó su larga marcha imperialista ocupando y dominando la isla de Cuba (1899), hasta entonces bajo dominio colonial español y a punto de independizarse por la larga lucha de los campesinos y patriotas inspirados en José Martí.

La operación de ocupación y dominio de Cuba fue al mismo tiempo una enorme operación de falsificación de los hechos históricos y de creación de una leyenda: la “inferioridad” de los mambises cubanos que requerían del “cuidado” de los norteamericanos, tomada por verdadera, por la mayoría de la sociedad.
Desde finales del siglo XIX, los inmigrantes europeos sometidos a las más crueles condiciones de súper explotación en las minas, fabricas y talleres de la naciente burguesía yankee van a protagonizar huelgas, manifestaciones y la creación de grandes organizaciones sindicales y políticas. Tanto, que los mismos Carlos Marx y Federico Engels del Manifiesto Comunista se vinculan con ellos y hasta mudan la sede de la Internacional a los EE.UU. reconociéndolo como el lugar central de su lucha anticapitalista en el mundo.
Las luchas y la represión tuvieron carácter cíclico y permanente al menos hasta la gran ofensiva del Macartismo de los ’50 que arrasaría con toda tradición democrática y revolucionaria, centrando –casualmente- en el mundo del cine, de la literatura y del arte, la persecución y la muerte civil.
Fue la “solución final” a la resistencia obrera y socialista.
Eran Sacco y Vanzetti dos obreros anarquistas que en las peleas de los años ’20 del siglo pasado fueron utilizados como “chivos expiatorios”, condenados injustamente y asesinados en la silla eléctrica el 23 de agosto de 1927. Un día después del aniversario de la masacre de Trelew de 1972, del renunciamiento de Evita en 1951 y del secuestro del militante comunista Tito Messiez en 1977, en el centro de Rosario.
De la epopeya de Sacco y Vanzetti escribió Howard Fast, un gran escritor comunista norteamericano y su obra conmovedora fue uno de los libros que formaron mi vocación militante en los primeros años de mi adolescencia. Lo leí tantas veces que casi me acuerdo de memoria los párrafos del alegato de Vanzetti que la obra adaptada por Kartum, puesta en escena por un magnifico elenco en el Teatro Nacional Cervantes, asume como discurso propio con una contundencia envidiable. “No soy culpable de ningún crimen, ni de los que ustedes me acusan, ni de aquellos que vuestras leyes no consideran delito: la explotación del hombre por el hombre.”  O, “Cuando ni polvo quede de los  huesos de ustedes el nombre de Nicola Sacco seguirá conmoviendo a las jovenes generaciones”.
Hubo, en los ’70, una versión cinematográfica del drama que tenía como música de fondo a las canciones de Joan Báez. Era de las que se repetían una y otra vez en los cine club de la época.
Howard Fast y Joan Báez hicieron por la memoria de Sacco y Vanzetti un aporte extraordinario, contribuyeron que el enorme movimiento solidario de aquellos años de principios del siglo XX no cayera en el olvido ni siquiera con la Segunda Guerra Mundial y las dictaduras latinoamericanas que asolaron durante los ’70. Es más, su memoria alimentó la subjetividad de la generación del Cordobazo, la que soñó –como ellos- con repetir el “cielo por asalto” de la Comuna de París de 1871 enlazando la historia con la vida y la lucha cotidiana.
La puesta en el Cervantes de la versión teatral de la historia se inscribe en esa tradición pero como lo hace de un modo eficaz, conmoviendo al espectador hasta las lagrimas y los gritos de aprobación o rechazo a los argumentos del escenario, nos llevan a una pregunta sencilla: ¿qué hacemos con este acto de Memoria? ¿Lo tomamos como una foto del pasado que felizmente ya pasó o lo utilizamos como poderoso instrumento de comprensión del presente?.
Digámoslo de entrada, ni la Argentina de 2014 es equiparable a los EE.UU. de 1927 ni los compañeros de Las Heras, presos injustamente por una decisión arbitraria tomada en su momento para castigar la lucha de los trabajadores petroleros por reivindicaciones justas y legitimas, corren peligro de ser asesinados en la silla eléctrica.
Pero hay entre los dos casos una serie de coincidencias que nadie puede ignorar: la increíble arbitrariedad de la “Justicia”, el propósito de castigar a la lucha obrera y la campaña de infamias que desde “los medios” de comunicación se ha montado contra ellos. Y aunque parezca mentira, a diferencia de los anarquistas italianos presos en los EE.UU., los obreros petroleros del sur condenados a cadena perpetua (la muerte “civilizada” del Código Penal argentino vigente) no cuentan con el apoyo ni la solidaridad de todos los que se conmueven por otros hechos, digamos por simple ejemplo, con el caso de Sacco y Vanzetti.
El simplismo de establecer una relación directa y estricta entre los avances de Juicio y Castigo a los perpetradores del Genocidio de los ’70, los avances de la recuperación de la Memoria y de la identidad de los bebes robados por la dictadura con la “vigencia plena e irrestricta” de la Justicia y los derechos humanos en la Argentina les juega en contra a los compañeros petroleros. También la tendencia a transformar cualquier debate y cualquier tema en una obligada toma de partido entre el gobierno y la oposición. Desde esa perspectiva, sea que se piense que “los Kirchner” condenaron a los petroleros o al revés, se tenga la convicción de que exigir su libertad le hace el caldo gordo a la “oposición”, la solidaridad con los presos de Las Heras es muy débil.
En febrero de 2006, fui parte de un “loquísimo” viaje en colectivo de ida y vuelta hasta Las Heras, adonde llegamos luego de más de un día de viaje, estuvimos unas horas en un acto, compartimos con los trabajadores y las familias, y nos volvimos en una jornada que no duró menos de 56 horas. Luego conocí al compañero Navarro, cuya detención desató la rebelión obrera y los incidentes en los que muere el policía que propicia la condena de los trabajadores, y pude completar la comprensión de los hechos que originaron la lucha y los hechos mismos que desencadenaron la muerte del policía. No tengo la menor duda de la inocencia de los compañeros y el examen más simple de la causa judicial debería convencer a cualquiera que tenga un poco de respeto por las garantías judiciales y constitucionales. Mi acompañamiento a Nora Cortiñas y los demás compañeros con los que abordamos a los espectadores de “Sacco y Vanzetti”, el domingo pasado en el Cervantes, se inscribe en esta secuencia de lecturas y locuras: volví al Howard Fast de mi adolescencia y a la Joan Báez de los ’70, a aquella puesta de la misma obra en los ’90 menemista y a aquel viaje de ida y vuelta hasta Las Heras.
Muchas cosas han cambiado en el mundo y la Argentina entre 1927 y el 2014, y aún entre el 2006 y el 2014; no las desconozco, para nada; pero la vida de un hombre castigado por luchar sigue teniendo el mismo valor sagrado para los seres que respetamos la humanidad.  En esa perspectiva, y aceptando todas las consideraciones que lo relativizan, es justo afirmar con Osvaldo Bayer que los petroleros de Las Heras son nuestros Sacco y Vanzetti.

 
*Secretario Nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)

Es tiempo de juzgar al Poder Ecónomico que fue parte del Terrorismo de Estado e impuso la Deuda Externa y el Neoliberalismo en la Argentina


La Liga Argentina por los Derechos del Hombre te propone sumarte a dos actividades con este objetivo

el jueves próximo, 7 de agosto, a las 12 hs. se realizará en los Tribunales de Comodor Py, una audiencia oral ante la Cámara Nacional de Casación en defensa de la Causa que la Liga y los dirigentes obreros de Villa Constitución, Alberto Piccinini, Carlos Sosa y Juan Actis abrimos en el año 2010, en la que hemos pedido indagatoria y prisión para el Gral. Alcides López Aufranc, los ex gerentes Aznares y Pellegrini y el empresario Arturo Acevedo.  En una maniobra dilatoria, el Poder Judicial de Rosario que en 40 años no movió un dedo, “pídió” justo ahora investigar con lo que frenó las detenciones…..

y el viernes 8 de agosto desde las 19 hs. en nuestro local de Corrientes 1785 2º C puedes participar de un debate sobre el estado de las causas contra los directivos de Ledesma, Ford y Acindar con la participación de Carlos Propatto, Nuria Giniger, Liliana Milinari y Pedro Dinani.

Carlos es de la Com. de Ex Trabajadores de Ford, Nuria es investigadora, Liliana es del Equipo Jurídico del Codesedh y litigante contra Blaquier y Pedro actua en el juicio contra Acindar por la Liga.

Puedes ser parte de esta pelea: el jueves a las 12hs en el Hall  de Comodoro Py y el viernes a las 19 hs. en el local de la Liga, Corrientes 1785  2º C

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La agresión Israelí contra el pueblo Palestino: una tragedia humanitaria por el delito de Genocidio que se perpetra y por la complicidad de la llamada “Comunidad Internacional”


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Si algo hemos aprendido los argentinos en nuestra larga lucha contra la impunidad de los crímenes del Terrorismo de Estado que azotó la región suramericana en la séptima década del siglo pasado, es que no hay violación de derecho humano (desde la más pequeña discriminación hasta las más brutalwes masacres) que no tenga un discurso justificador y la complicidad activa de los poderes estatales nacionales y supranacionales responsables de administrar las leyes y convenios internacionales que –de aplicarse- impedirían cada uno de estos episodios de inhumanidad.
En nuestro país, fue la propia Corte Suprema de Justicia quien en 1930, poco después del primer Golpe de Estado contra un gobierno electo bajo las normas constitucionales, sancionó la llamada “continuidad jurídica” de las acciones estatales, dándole dimensión de “legalidad” a lo que por su naturaleza era manifiestamente ilegitima e ilegal: nada legitimo ni nada legal puede surgir de un acto delictivo como es alzarse en armas contra el gobierno constitucional. De allí en más, golpe tras golpe (y hubo golpes de estado en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976) serían legitimados por los gobiernos constitucionales que lo sucedían, de modo tal que dejaban preparadas las condiciones para el siguiente atentado a la legalidad.
Desde 1902, con la sanción de la llamada “ley de residencia”, la 4144, un sofisticado edificio jurídico fue respaldando la discriminación, la persecución, la privación ilegal de la libertad y hasta la extradición de aquellos que no aceptaran el dominio capitalista sobre la nación, y la hegemonía imperial inglesa primero, norteamericana después, sobre el Poder Real.
Desde la 4144 hasta la 20840, toda la legislación represiva se basó en la ideología de la “guerra fría”: el anticomunismo que consideraba “subversivos” “terroristas” a todos los que luchaban por los derechos populares y la dignidad nacional. Casi siempre, pero especialmente con los gobiernos del matrimonio Perón (1974/1976) que el despliegue de la legislación represiva y del discurso anticomunista preparó y creo las condiciones suficientes para que el Terrorismo de Estado se desate y el Golpe de Estado se perpetre. Es en “democracia” que se gestan los regímenes antidemocráticos y son los ámbitos encargados de impedirlo los que los auspician con su silencio y/o pasividad cómplice. Así fue con el Terrorismo de Estado contra los latinoamericanos y así es ahora contra los palestinos. Desde 1948, nada menos.
Las causas penales desplegadas en la Argentina, y en otros países de la Región, probaron que el Plan de Exterminio de la dictadura había sido consensuado y se articulaba con los gobiernos vecinos de Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay bajo la supervisión y conducción del gobierno de los EE.UU. y la complicidad pasiva de los organismos internacionales de entonces: la OEA y la ONU.
La realización del Mundial de Futbol de 1978 puso a prueba el verdadero compromiso de la comunidad internacional con los derechos humanos y ya sabemos cuál fue el resultado.

Los organismos de derechos humanos que en estos días nos comprometemos con la causa palestina y contra el terrorismo de estado israelí, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre fundada en 1937, el Servicio de Paz y Justicia presidido por el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de amplia diversidad ideológica y política y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, tomamos en cuenta nuestra propia experiencia tanto como el riguroso examen de los hechos para decidirnos a protagonizar iniciativas de respaldo a los reclamos de respeto a los derechos del pueblo palestino a la autodeterminación nacional y el cumplimiento de la añeja resolución de crear dos estados en el antiguo territorio colonial bajo mandato británico de 1948 tal como afirmamos en las dos declaraciones emitidas en estos días:
“Que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación que lleva ya 47 años. Que este despiadado ataque, potencia las ambiciones coloniales e imperialistas en la región, en donde Israel se ha convertido sin ambages, en el más grande portaaviones que posee los Estados Unidos de Norteamérica en lugar alguno del planeta, destinado a ser una verdadera cuña en el mundo árabe con el claro fin de acceder y apropiarse de sus recursos naturales e hidrocarburíferos. Que esta agresión, ha tenido como objetivo primario destruir cualquier intento para consolidar el gobierno de unidad nacional palestino, conformado luego de un arduo trabajo colectivo, para que ese querido pueblo pueda contar con una sola voz ante el concierto de las Naciones y para terminar con la división en el seno de las organizaciones palestinas. Que la excusa esgrimida por el gobierno israelí para iniciar este despiadado ataque, ha sido el repudiable asesinato de tres jóvenes colonos israelíes en Cisjordania, de los que acusó inmediatamente al Movimiento Hamás, sin que hasta la fecha se haya constatado de manera alguna que así haya sido, ni se hayan exhibido pruebas que respalden tan temerarias afirmaciones….. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar la salvaje agresión militar de que es objeto el pueblo palestino. Debemos recordar para todo efecto, que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación y no existe simetría posible entre ambas condiciones.”

Conmovidos por la magnitud del Genocidio en curso, nos auto convocamos en los primeros días del inicio de los bombardeos y el miércoles 16 de julio realizamos la primer marcha sobre la Embajada de Israel en Buenos Aires, de modo tal de manifestar nuestro rechazo a sus prácticas terroristas y exigir medidas diplomáticas de nuestro gobierno, tal como habíamos reclamado desde el exilio y desde la Argentina contra el gobierno argentino en los años de perpetración del Genocidio argentino y de su continuidad por medio de la impunidad para sus gestores. Así fue que elaboramos un segundo documento (firmado por un amplio espacio social, político y personalidades de la cultura y la ciencia) en el que afirmamos: “Ante la gravedad de la agresión del Estado de Israel contra la Franja de Gaza, agudizada por la invasión de tropas israelíes a la misma, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino reitera su pronunciamiento del día 16 de este mes, en el sentido de que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, que al momento supera las quinientas vidas humanas y miles de heridos, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación, que lleva ya 47 años. No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar esta salvaje agresión militar. Señalamos que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación, y no existe simetría posible entre ambas condiciones. Consideramos que los actos del Estado de Israel están comprendidos entre los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto, definidos por el Estatuto de Roma, que nuestro país ratificó en febrero de 2001. Constituyen un acto de Genocidio, porque comprenden la matanza general de la población palestina, incluidos sus ancianos, sus mujeres y sus niños. Constituyen un Crimen de Lesa Humanidad porque comprenden asesinatos generalizados y sistemáticos de la población palestina, que vienen a agravar la situación de apartheid en que esta población ya se encuentra, e incluyen la privación del acceso a alimentos y medicinas por el empeoramiento de las condiciones de bloqueo preexistentes. Constituyen también Crímenes de Guerra porque todos los actos de la presente agresión comprenden el homicidio intencional de los dirigentes del pueblo palestino, y la destrucción de la infraestructura imprescindible para la vida en todo el territorio de Gaza (hospitales, escuelas, viviendas, etc.) a gran escala, ilícita y arbitrariamente. El gobierno de Argentina, en su carácter de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene particular responsabilidad de cumplir con el propósito fundamental de la ONU de “tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión”. Consideramos que toda declaración de repudio de la agresión israelí debe servir de base a acciones concretas que conduzcan efectivamente a frenar esta escalada de violencia, para que de una buena vez se pueda establecer un mecanismo que finalice en la creación de un Estado Palestino con capital en Jerusalén Oriental, que signifique paz y seguridad para todos los pueblos de la región sin excepciones. En definitiva, dar cumplimiento a las normas internacionales, únicas garantes de una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente. En consecuencia, solicitamos por su intermedio al Gobierno Nacional que, como parte de estas acciones concretas, y en tanto esta grave crisis humanitaria no esté resuelta: 1.Retire el embajador argentino ante el Estado de Israel, 2.Realice por sí, y promueva en la ONU, un embargo militar al Estado de Israel, tanto de ventas como de compras, 3. Suspenda en todos sus alcances el Tratado de Libre Comercio entre el MERCOSUR y el Estado de Israel, 4.Suspenda toda compra gubernamental a empresas del Estado de Israel, 5.Realice por sí, y promueva en la ONU, la efectiva asistencia sanitaria, alimentaria y toda otra ayuda humanitaria que pueda aliviar la crítica situación que vive la población de Gaza. “

La declaración respalda de manera explicita la valiente decisión de los gobiernos de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Brasil y busca influir positivamente en las deliberaciones del Mercosur a realizarse en Caracas en estos días, donde se tratará el tema.

Si el terrorismo de estado de los 70 se justificó en el anticomunismo, el Genocidio Israelí busca justificarse en un discurso de “victimización” que aprovecha la descontextualización de los análisis. Excede el sentido de este articulo la construcción discursiva del Holocausto como un genocidio particular y separado del resto de los genocidios, pero se asienta en una secular idea de la “particularidad” de los judíos que alguna vez fundamentara el antisemitismo, y hoy el sionismo genocida. Fue Ana Arendt la que reveló la responsabilidad de la cúpula sionista en la colaboración con el mismo Adolf Eichman que juzgarían a principios de los 60. Fue en función de lo sufrido que se aceleró el plan de creación de un estado nacional judío, y se lo hizo en detrimento de los derechos ancestrales de los palestinos. La increíble sucesión de incumplimiento a todas las resoluciones de las Naciones Unidas, consentidas por estas, ha sido la causa principal de la crisis de estos días. Podríamos preguntar qué tienen que ver los niños palestinos asesinados a mansalva como ratas con el terrorismo de estado alemán inspirado por el nazi fascismo, pero sencillamente afirmamos que la condición de víctimas no genera derechos sino deberes: el deber de luchar por la verdad, por la memoria y por la justicia. Como proclamaban los guerrilleros judíos que se rebelaron contra el extermino nazi en el Ghetto de Varsovia: la lucha es siempre por nuestra y vuestra libertad puesto que al luchar por la dignidad del agredido, se lucha por la dignidad de la humanidad toda.
Esa es la relación entre la resistencia palestina y la dignidad humana, y viceversa, entre el fascismo sionista israelí y la decadencia ética y el hundimiento de la humanidad en los centros capitalistas de Europa y Norteamérica. Cada cual, elige el lugar donde colocarse. Del lado del humanismo y la dignidad o del lado del fascismo y la claudicación moral.

“La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.”

Eduardo Galeano. 2014

4 | La maniobra intenta proteger al ex general López Aufranc y empresarios Frenan detención de civiles y militares por la represión en Acindar….nota de Tiempo Argentino del domingo 22 de junio


Frenan detención de civiles y militares por la represión en Acindar

Un juez provincial reclamó el pase de la causa a Santa Fe en momentos en que el juez porteño Oyarbide se disponía a detener a varios acusados.

 Justo cuando el juez federal porteño Norberto Oyarbide se disponía a indagar y procesar a la ex presidenta Isabel Martínez y a un grupo de ex militares y directivos de la empresa Acindar, por el operativo represivo desatado en Villa Constitución en marzo de 1975, su par de Rosario, Marcelo Bailaque, solicitó que la investigación pasara al fuero en Santa Fe.

Bailaque planteó la inhibición de Oyarbide para investigar los delitos de lesa humanidad perpetrados contra trabajadores metalúrgicos en aquel momento, por entender que esos hechos se produjeron en terreno santafecino, y solo él puede analizarlos. Para la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, principal querellante, el sorpresivo interés demostrado ahora por el magistrado intenta congelar la causa. Y acaso archivarla para siempre.
El pedido de Bailaque, además de inconsistente, es absolutamente extemporáneo, y llega 40 años más tarde. Nunca antes la justicia santafecina se mostró tan ansiosa por saber cómo, con la venia de Isabelita, fuerzas conjuntas de seguridad y matones de las Tres A secuestraron a 300 trabajadores para sofocar aquellos reclamos gremiales conocidos como El Villazo, en una movida que contó con la complicidad de la empresa. Y es singular que lo haga ahora, antes de que por primera vez varios de sus antiguos directivos sean detenidos.
La maniobra de Bailaque, además, tira un salvavidas al ex general Alcides López Aufranc, sucesor de Alfredo Martínez de Hoz en la Dirección de Acindar cuando el ex ministro de Economía tuvo que dejar el puesto para hacerse cargo de la caja recaudadora de la dictadura. Increíblemente, el genocida Aufranc esquivó distintas denuncias en su contra a lo largo de estas cuatro décadas, gracias a la cintura de sus abogados. Pero esta causa en particular lo incrimina con un documento que Tiempo Argentino incorpora en la presente nota: la carta con su firma manuscrita que el entonces general del Ejército envió al Directorio de la metalúrgica en 1977, tomada como prueba de la colaboración de Acindar en esos secuestros y desapariciones masivas.
Hay otros que también estaban a punto de ser detenidos, y ahora, gracias al juez rosarino, deben estar respirando aliviados. Como Arturo Acevedo, integrante del grupo familiar fundador, y los directivos Pedro Aznárez y Roberto Pellegrini.
QUE NO QUEDE NINGUNO. El 20 de marzo de 1975, un operativo articulado entre las bandas represivas policiales de la Federal y la santafecina, la Guardia Rural “Los Pumas” –fuerza de choque similar a “Los Cardenales” creada por la empresa inglesa La Forestal en los años 20–, Prefectura Naval, la Secretaría de Inteligencia del Estado, Gendarmería, matones del Ministerio de Bienestar Social, militares y pistoleros de la Triple A, invadieron Villa Constitución y detuvieron a 300 trabajadores que venían resistiendo persecuciones y despidos masivos. El gobierno de Isabel ordenó reconvertir el Albergue de Solteros de la planta como cárcel clandestina. Una veintena de militantes continúan desaparecidos.
Carlos Del Frade, uno de los periodistas que investigó el despliegue, sostuvo que los camiones y autos utilizados por las fuerzas de seguridad ocupaban “una columna de un kilómetro y medio” de  largo. “Policías provinciales, federales, hombres de la pesada de la derecha sindical peronista y personajes como Aníbal Gordon, entre otros, hicieron del Albergue de Solteros de Acindar el primer Centro Clandestino de Detención del país. Había una razón de peso: el ex comisario de la Policía Federal, Rodolfo Peregrino Fernández, confesó que Martínez de Hoz, presidente de Acindar, pagó cien dólares a cada uno de los represores”.
La Iglesia también fue invitada a la fiesta. El cura misionado en las localidades de Pavón, Empalme y Theobald, Samuel Martino, festejó la matanza haciendo sonar las campanas de la parroquia San Pablo Apóstol.
El despliegue fue total. Las policías se reservaron la zona de la fábrica y los barrios lindantes. El local de la UOM de la Villa fue clausurado, y la mayor parte de su Comisión Directiva, con Alberto Piccinini a la cabeza, fue detenida. Sólo en la ruta que conecta la Villa con San Nicolás y Rosario, se contabilizaron más de cien vehículos integrantes de los grupos de choque, con un promedio de tres personas en cada uno. Entre otros, del asalto participaron los comisarios Córdoba Caín y Antonio Fischietti; los oficiales Salas, Morales, Muñoz, Mojica y Miranda; los agentes Chamorro y Castillo entre el grupo Los Pumas; y algunas bandas policiales encabezadas por Raúl Ranure.
Durante varias semanas de resistencia, las asambleas en la planta llegaron a superar los 3000 trabajadores. Hasta el 19 de mayo de 1975, cuando después de dos meses de huelga, una brutal represión final logró que los manifestantes desocuparan el predio. Los dieciséis miembros de la Comisión Directiva de la UOM local fueron trasladados al penal de Rawson.
LO QUE BAILAQUE ABORTÓ. A fines del año pasado, Oyarbide determinó que el grupo empresario fue clave en la gigantesca represión montada el 20 de marzo de 1975 en la localidad santafecina de Villa Constitución contra trabajadores de la UOM. Y que por su grado de preparación y despliegue, el operativo merecía una investigación especial.
El tema venía siendo analizado dentro del expediente 1625/2010 a partir de una querella presentada por la Liga, pero dentro de una causa más amplia, la 1075, que abarca cientos de delitos cometidos por la Alianza Anticomunista Argentina. Los avances logrados en el expediente en los últimos cuatro años motivaron que Oyarbide le concediera al “Villazo” un tratamiento aparte.
La pesquisa apunta sobre todo a Isabel, Martínez de Hoz, López Aufranc y el Directorio de la empresa. En ella, el juez porteño incluye un trabajo realizado por el antropólogo Jorge Winter, donde se sostiene que “los vehículos desde los cuales partieron las balas que mataron a un trabajador portuario y a un vendedor de diarios en abril de 1975 habían tenido libre acceso al camino de INDAPE, firma entonces controlada por el grupo Acindar. Al día siguiente, durante la movilización de los trabajadores de Acindar en contra de esos asesinatos y otras intimidaciones, un helicóptero de la Policía Federal se dedicó a ‘marcar’ y a hostigar a los manifestantes. Dicho helicóptero había estado estacionado (y desde allí había partido para reprimir a los trabajadores) en el helipuerto de Acindar”.
La existencia de un destacamento en el interior de la fábrica fue confirmada por varios testimonios. Uno de ellos es el del ex comisario inspector Carlos Rampoldi: “En el año 1977 ingresé a la Jefatura de la Policía de Villa Constitución  en el cargo de comisario inspector a cargo de la División Informaciones. En ese momento, el grupo de Los Pumas ya estaba acantonado en la fábrica Acindar, cumpliendo tareas”.
La red para desaparecer, secuestrar y asesinar a los trabajadores se extendió a otras firmas del grupo, como Metcon, Vilber y Marathon. El trabajo sucio lo encabezó Fischietti, conocido como “Don Chicho”, entonces delegado policial en Tucumán y jefe del Area IV de Seguridad Federal en el noroeste.
En la resolución que ahora intenta dormir Bailaque, Oyarbide sostiene que “se involucra la responsabilidad del Directorio de una empresa como Acindar, cuyo presidente en el momento de los hechos era José Alfredo Martínez de Hoz, quien luego de ocurrido el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 pasó a ser el ministro de Economía del gobierno militar que tomó el poder, circunstancia ésta que no puede soslayarse, dado que los intereses económicos de Acindar, prima facie, no parecen ajenos a la represión que se desata el 20 de marzo de 1975 en Villa Constitución”. Y agrega: “Por otra parte, la represión contra los militantes, empleados y delegados gremiales de Villa Constitución, que comenzó en el año 1975, continuó bajo el gobierno militar”.
El juez brinda ejemplos concretos de esa continuidad. Como el de Nadia Doria, delegada de Acindar  y ex compañera del dirigente metalúrgico perseguido Alberto Piccinini. Doria fue detenida por primera vez aquel 20 de marzo, y nuevamente en marzo de 1976. La dictadura la fusiló en enero del año siguiente.
MANIOBRA DILATORIA. Con el débil argumento de que la represión se produjo en Santa Fe –algo cierto, pero que no limita el análisis de lo ocurrido sólo a esa provincia–, el intento de Bailaque para sacarle la causa a Oyarbide muestra varios puntos flojos en lo jurídico. Resta importancia, por ejemplo, a que el operativo represivo se haya originado en la Ciudad de Buenos Aires, mediante la movilización de fuerzas federales hacia Villa Constitución; y un comunicado del gobierno nacional de la época, reservándose la custodia de los detenidos. En respuesta al pedido de inhibitoria del juez porteño, la Liga se basó en testimonios de los testigos Juan Jesús Martínez y Jorge Aníbal Lozano Windus, ex miembros de la Policía Federal, que reconocieron haber sido convocados especialmente para la movida.
“Desde esta querella –afirma la Liga–, estamos probando que la asociación ilícita entre funcionarios nacionales, empresarios de Acindar y jerarcas militares no sólo se limitó a los hechos de Villa Constitución, sino que trascendieron a los mismos, puesto que la empresa criminal que emprendieron continuó con su secuencia de secuestros, asesinatos y negocios espurios con posterioridad al 20 de marzo de 1975. Es esta la hipótesis que se debe seguir investigando…  y es al Juzgado Federal Nro. 5 a cargo del Dr. Norberto Oyarbide a quien le corresponde entender en esta investigación”.
El escrito, firmado por Graciela Rosenblum en representación del organismo, sostiene que “la causa ha avanzado, se sigue incorporando prueba, se insta a diversas indagatorias, siguen declarando testigos. Lo único que hace este planteo de inhibitoria, es retrasar la dinámica de la etapa instructoria actual, con el consiguiente beneficio de los posibles imputados, que ven con agrado cómo se aleja la posibilidad de ser juzgados alguna vez por las atrocidades realizadas”.
Para la Liga, el manotazo del juez rosarino es “una maniobra dilatoria que otorga impunidad”
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El largo juego de Oyarbide para garantizar la impunidad de la Triple A…..ahora procesa a Villone pero abre un juicio ni oral ni publico…..nota en Tiempo Argentino


Martes 24 de Junio de 2014

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POLÍTICA • Martes 24 de Junio de 2014 | 09:27
Por Gerardo Aranguren

Procesaron a ex secretario del “Brujo” por el asesinato de Mugica

Carlos Villone fue uno de los funcionarios más cercanos a López Rega en Bienestar Social. La justicia lo consideró “autor” del homicidio del religioso, ocurrido el 11 de mayo de 1974.

Nota de Tiempo Argentino

 

 

El juez federal Norberto Oyarbide dictó el procesamiento al ex secretario privado de José López Rega, Carlos Villone, por el asesinato del cura Carlos Mugica realizado por la Triple A el 11 de mayo de 1974.

El ex funcionario del Ministerio de Bienestar Social ya se encontraba procesado por asociación ilícita en la causa en la que se investiga la organización parapolicial y está siendo juzgado en un juicio escrito. La querella de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) criticó al magistrado por las demoras en la investigación.

Villone integró el círculo íntimo de López Rega, ministro de Bienestar Social entre 1973 y 1975, durante el gobierno de Juan Domingo Perón y, luego, de su viuda María Estela Martínez, y creador de la Alianza Anticomunista Argentina, más conocida como Triple A.

Su cercanía al “Brujo” lo llevó a ocupar lugares de poder, ya fuera dentro de la Triple A, haciendo las veces de enlace con la Casa Rosada y la Policía Federal, o en el Ministerio, donde llegó a ocupar la secretaría de Coordinación y Promoción Social.

Si bien el fallo de Oyarbide se conoció recién ayer, tiene fecha del 13 de mayo pasado. Allí, el juez procesó a Villone como “autor” del asesinato del padre Mugica tras una misa, el 11 de mayo de 1974 en la iglesia San Francisco Solano de Villa Luro.

 

El ya fallecido policía federal Rodolfo Almirón fue señalado en la investigación como el autor material de los 14 disparos de ametralladora que terminaron con la vida del religioso.

Con el nuevo procesamiento, el juez suma a la autoría también a Villone, a quien además lo responsabilizó por el asesinato el 30 de octubre de 1974 de Carlos Llerena Rosas, quien era militante en el Frente de Izquierda Popular (FIP).

 

Ricardo Capelli, amigo de Mugica y sobreviviente de ese atentado, reconoció a Almirón, a quien conocía de la cartera de Bienestar Social, como quien disparó sobre el religioso.

Por la muerte de Llerena Rosas el magistrado procesó además a otro miembro de la Triple A, el periodista Jorge Conti, responsable de prensa del Ministerio de Bienestar Social y yerno de López Rega.

Al igual que Villone, Conti se encontraba detenido y procesado por “asociación ilícita” en la causa. El juez, apremiado por las críticas de la Cámara Federal, los había acusado junto a otros tres imputados: el ex cabo de la Bonaerense Norberto Cozzani, el jefe de la Juventud Peronista de la República Argentina (JPRA), Julio José Yessi, y el ex policía federal Rubén Pascucci.

Los cinco están siendo sometidos a juicio por el viejo Código Penal, en un proceso escrito que lleva adelante la jueza María Servini de Cubría por asociación ilícita, ya que integraron la patota para policial.

Tras esa acusación genérica por asociación ilícita, ahora el juez responsabilizó a Villone por el hecho concreto del asesinato del cura. Una de las pruebas que apuntan a su rol en ese hecho es la confesión y los datos aportados por el ex teniente del ejército Salvador Horacio Paino, un arrepentido que en 1975 declaró que Villone le mostró una lista de personas que iban a ser ejecutadas por la Triple A, entre quienes estaba Mugica.

La decisión de Oyarbide despeja aún más las dudas que desde ciertos sectores se intentan imponer sobre la muerte del religioso cuando al cumplirse el aniversario vincularon a la organización Montoneros con su asesinato, a pesar de que las pruebas judiciales apuntan hacia otro lado.

Ricardo Capelli, amigo de Mugica y sobreviviente de ese atentado, reconoció a Almirón, a quien conocía de la cartera de Bienestar Social, como quien disparó sobre el religioso.

EL EXPEDIENTE. La causa penal 6511 contra la Triple A se inició en 1975 por una denuncia del abogado Miguel Radrizzani Goñi, amigo del abogado asesinado Rodolfo Ortega Peña, que pidió investigar a la organización paraestatal. En 2006 la investigación se reabrió cuando Oyarbide declaró la imprescriptibilidad de esos crímenes, pero recién en 2012, tras el llamado de atención de la Cámara Federal, se produjo el primer hecho concreto, al detener a siete ex policías y funcionarios, entre quienes se encuentran los ahora juzgados.

José Schulman, querellante por la LADH y víctima de un atentado de la Triple A en 1975, cuestionó la lentitud de Oyarbide para investigar el caso y aseguró que esas demoras se traducen en impunidad.

“En 2006 le entregamos una carpeta con 600 casos. Son ocho años que viene bicicleteando y lo único que abrió es un juicio secreto que nadie sabe que existe”, se quejó Schulman, quien consideró “difícil de explicar” que el magistrado haya realizado una acusación por asociación ilícita contra quienes pertenecieron a la Triple A pero sin hacer referencia a ningún hecho concreto, lo que llevaría a una pena muy baja en caso de una condena

 Ante la disolución del Instituto Espacio para la Memoria el Consejo Directivo en su última  reunión repudió tal acto de desmemoria y se comprometió a continuar la lucha con las mismas convicciones y compromiso


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Pergeñado a espaldas de quienes sosteníamos el  ámbito que fuera creado por la voluntad del Legislador en 2002 , como resultado de las luchas populares contra el menemismo y su intento de demoler la Esma para construir un Monumento a la Reconciliación Nacional que coronara la impunidad.

 

 Presentado con argumentos falaces que agravian  más a quienes los crearon y a quienes los aceptaron mansamente que a quienes se pretende difamar, el Instituto Espacio para la Memoria ha sido disuelto por la voluntad de una mayoría de los legisladores y la decisión del Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como expresión de la continuidad de la lucha entre el olvido y la impunidad, contra la memoria y la justicia.   Se ha dado forma y vida a un acuerdo sin principios entre el Gobierno Nacional y el Gobierno Local  que se unieron para liquidar una experiencia de gestión de la Memoria que excedía los límites de lo Estatal y garantizaba el respeto a las tradiciones de lucha y los acuerdos gestados durante décadas por quienes lucharon contra el olvido y forman parte de esa formidable fuerza social que derrotó la Impunidad con que siempre pretendieron los genocidas.

 

La eterna ilusión de  que “hubo historia, ya no la hay”, la misma que pretende congelar el presente apropiándose de un pasado que por definición  solo pertenece a la Memoria del Pueblo y a nadie más; aparece como sustrato de una decisión tan reprochable que pocos se hacen cargo de ella y con argumentos lamentables.

 

Han llevado la democracia representativa al máximo de la formalidad: ya no es que el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes, es mucho más que eso: los legisladores se negaron al deber que ellos tienen a escuchar otras voces (justamente la de quienes hemos gestionado por casi ocho años el IEM, sin que hasta ahora ni  uno solo de ellos haya presentado una queja formal sobre nuestro desempeño) y deliberar al menos por unas horas. 

 

Para que  fuera posible  aprobarlo,  debieron  actuar como si la historia de la lucha por la Memoria no existiera; como si nosotros, representantes de una parte de los organismos de derechos humanos que la Ley del año 2002 y su modificatoria del 2006, contemplaba taxativamente, no existiéramos, no tuviéramos voz ni pensamiento. 

 

Algunos de nosotros, sobrevivientes del Terrorismo de Estado que estuvimos por cierto tiempo desaparecidos, hemos vuelto a ser silenciados, invisibilizados, desconocidos en nuestras convicciones, conductas y posturas. 

 

Para hacer desaparecer al Instituto Espacio para la Memoria fue necesario  primero votar que los representantes del Consejo Directivo presentes en la sesión legislativa donde –sin tratamiento en comisiones ni debate previo- debía aprobarse su disolución, no tenían derecho a hablar ni a presentar siquiera los documentos de este Consejo Directivo.

 

Hace muchos años, en condiciones históricas muy distintas, un intelectual de fuste como Miguel de Unamuno espetó a quienes lo expulsaban de su cátedra.  “…Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha…”.  

 

Algo similar podríamos  decir ahora: tienen la fuerza suficiente para clausurar una experiencia plural y democrática, pero no tienen ni la razón ni el derecho que solo da la legitimidad de las causas populares, nunca el oportunismo del acuerdo espurio.

 

El silencio al que nos condenaron, la trama de mentiras difundidas por los medios de comunicación hegemónicos  era y sigue siendo imprescindible  para ellos porque el IEM demostró, en apenas 8 años de vida, que la articulación entre la sociedad civil y el Estado puede gestionar en forma eficaz, autónoma y plural, ejecutando verdaderas políticas públicas de Memoria que perdurarán por años, cual ha sido nuestro último acto institucional: publicar  el libro “Fotos sacadas en y desde la Esma” para que la gesta épica de Víctor Basterra, uno de nuestros consejeros, siga convocando rebeldías y sueños de justicia como le pedía aquel compañero de la ESMA: “si sobrevives, que no se la lleven de arriba”. 

 

El libro condensa el balance de trabajo de nuestro Instituto Espacio para la Memoria: el cuidado de los sitios puestos bajo nuestra gestión, la recuperación de la Memoria de la resistencia al Terrorismo de Estado,  siempre respetando la pluralidad de las culturas políticas y las tradiciones que fueron victimizadas.  Ese ha sido nuestro “pecado “, insoportable para quienes no vacilaron en arrasar un Consejo Directivo que contaba con el protagonismo de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, nuestra entrañable Marta Vásquez, del Servicio de Paz y Justicia encabezado por quien llegó al Nobel de la Paz desde la lucha contra la represión de la dictadura, de los compañeros y compañeras de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, la organización más antigua del continente en el terreno de la lucha por los derechos humanos, de los miembros de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, histórica entidad, plural y consecuente, de los y las familiares de las víctimas agrupadas en Hermanos, de los compañeros del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos que vienen peleando desde los primeros días de la dictadura junto a compañeros y compañeras que solo con nombrarlos alcanza para valorar su presencia: Stella Calloni, Ana María Careaga, Víctor Basterra, Alcira Argumedo, Lita Stantic o Beinusz Szmucler.

 

Desde hoy, el Instituto Espacio para la Memoria no existe más y vanos serán los intentos confusionistas que pretenden su reemplazo por un Consejo Asesor del Gobierno de la Ciudad que ha demostrado total desinterés y descompromiso con la causa que nos convoca y compromete.  

 

La clausula transitoria número seis de  la Ley Disolutoria,  que transfiere nuestra representación en el Ente que gestiona la ex Esma a dicho Gobierno es una afrenta a la lucha histórica y una confirmación del carácter regresivo de la disolución del Instituto Espacio para la Memoria. 

 

A los que no les importa nada de la memoria e hicieron todo lo posible para encorsetar nuestra acción se los premia con la participación en la mesa de decisiones sobre el predio de la ex Esma y los que se cansaron de mentir con el falaz argumento que el IEM “respondía a Macri” son justamente aquellos que los llevan a dicho ámbito de decisiones.  

 

Quien quiera ver la verdad tiene en este hecho el hilo conductor de toda la trama de mentiras con que se tejió la infamia, nadie puede alegar ahora ingenuidad o ignorancia.

 

En las nuevas condiciones los integrantes del Consejo Directivo del Instituto Espacio para la Memoria nos comprometemos a continuar la lucha que hemos sostenido desde siempre y que en estos años hizo del IEM “nuestra casa”: un espacio colectivo, plural y respetuoso, del que también formaban parte los trabajadores y un sinnúmero de organismos de derechos humanos, organizaciones y fuerzas populares del que estamos y estaremos orgullosos  por siempre y nos alienta a proponernos nuevas batallas para que los ideales de los treinta mil compañeros detenidos-desaparecidos no sean banalizados ni bastardeados, sino respetados en profundidad, al levantarlos como bandera invencible de futuras luchas por la Verdad, toda la verdad, la Memoria, toda la memoria y por la Justicia, toda la justicia. La lucha continua.

A pedido de Macri: los que disolvieron el IEM le dieron un lugar en el Ente que gestiona el Espacio Memoria y DDHH, ex ESMA, expulsando al compañero Beinusz Szmucler que representaba al Instituto Espacio para la Memoria.  Que conste en la memoria popular.


 

 Como se sabe, hace unos días, el ocho de mayo, con el voto asociado del PRO y el interbloque del Frente para la Victoria (salvo las honrosas excepciones de Pablo Ferreyra y Gabriela Cerruti ) se disolvió el Insituto Espacio para la Memoria; el 19 de mayo (anticipando a los plazos normales) el Ingeniero Macri promulgó la norma que desde ahora se irá aplicando.

 

Entendemos que el debate fue dificil de entender para muchos, y que el silencio de los organismos de derechos humanos que tienen más prensa, contribuyó a la confusión.

 

Dijimos que la decisión de anular un ambito autonomo transformaba las políticas publicas de memoria en políticas de gobierno, que además en el 2015 todas las conquistas de memoria podrían estar en peligro (como el Editorial de La Nación confirmó en estos días) pero la realidad siempre supera todas las prevenciones: desde ahora, es la Subsecretaría de DDHH y pluralismo cultural de Macri reemplaza al delegado del IEM en el Ente Esma. 

 

Para ser muy claros: los que votaron la ley 4929 no solo disolvieron el IEM sino quitaron el lugar que el IEM ocupaba, con la digna figura del compañero Beinusz Szmucler, militante histórico por los derechos humanos, integrante de la Comisión Jurídica de la Liga durante la dictadura, animador de la Asociación de Abogados de Buenos Aires y de la Asociación Americana de Juristas, para asignarle ese lugar al Licenciado Avruj.

 

Hace falta decir algo más?

 

 

 

Anexo uno: así estaba compuesto el ente hasta la sanción de la Ley

 

de la web del ente ex esma:

 

Autoridades

El Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos está compuesto por un Órgano Ejecutivo tripartito integrado por un representante del Gobierno Nacional, un representante del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y un representante del Directorio de Organismos de Derechos Humanos. 

Integrantes del Órgano Ejecutivo

  En representación del Poder Ejecutivo Nacional  (Archivo Nacional de la Memoria):

Paula Maroni 

  En representación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Instituto Espacio para la Memoria): Beinusz Szmukler 

  En representación del Directorio de Organismos de Derechos Humanos:

Valeria Barbuto 

 

 

Anexo dos: Clausula Transitoria sexta de la Ley promulgada el 19 de mayo.

se puede consultar en la web de la Legislatura

“El titular de la Subsecretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Gobierno de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires o el organo que en el futuro lo reemplace, ejercerá la representación del Poder Ejecutivo en el órgano ejecutivo del Ente Público Espacio para la Memoria, la Promoción y la Defensa de los Derechos Humanos cuyo Convenio de creación fue creado por Ley 2955”

La reconciliación en marcha: declaraciones de Fresneda, Alegre y la formación de la Mesa de Juventudes Políticas entre el Pro, una agrupación de la UCR y La Cámpora ¿Ya no hay enemigos del proyecto nacional y popular?


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En el marco de la campaña de desprestigio contra el Instituto Espacio para la Memoria el grupo de trabajadores de la memoria encargados del trabajo sucio de mentir y agraviar a los que lo defendemos (llegaron a insultar a Adolfo Perez Esquivel en el IEM, tirar golpes de puño contra Nora Cortiña en el pasillo de la Legislatura, y publicaron toda clase de mentiras)  el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, el Dr. Martín Fresneda “responde” generosamente a preguntas add hoc del tipo “Creo que como respuesta al convenio que se firmó el Ente está paralizado. ¿Cómo se paraliza el Ente? Con un solo integrante del órgano ejecutivo que no ponga la firma no se cobran horas extras, no se pueden hacer actividades etc. Beinusz Schmucler (representante del IEM en el ejecutivo) no generó el consenso necesario haciendo uso de su firma. ¿No crees que la conformación de un órgano tripartito (ciudad, organismos y nación) que solo puede ejecutar por unanimidad atenta contra la práctica que la gestión demanda?” a lo que Freneda le da la razón en una respuesta a medida en la que dice “Soy muy conciente que existen posiciones que afectan los derechos de los trabajadores. Creo que una nueva etapa de debate se tiene que saldar estas cuestiones que quizás se diseñaron para poder preservar pero no para impedir “La “nueva etapa” de Fresneda se llamaba disolución del IEM y como sobre eso hemos escrito bastante, a esos textos me remito.

Pero en el mismo “reportaje” habla directamente de la reconciliación con los represores, va textual “Entonces, el puente de la resolución de los conflictos del pasado, esa vieja Argentina con impunidad, resuelto con la decisión de incorporar memoria, verdad y justicia, es un puente que en el marco de la democracia nos va a llevar un tiempo atravesarlo. Y nos va a llevar un tiempo volver a mirarnos la cara. En alguna oportunidad existía quien decía que debíamos reconciliarnos los argentinos, en base al perdón, no en base a la justicia, nosotros siempre dijimos que no hay reconciliación ni perdón, más si debía haber justicia, memoria y verdad. Y eso iba a provocar el reencuentro de los argentinos. Está faltando el reencuentro entre algunos argentinos. Nosotros también somos responsables, la sociedad en general, de hacernos cargo de que esta es nuestra policía, que esta es nuestra Argentina, que el hombre que comete un femicidio es un argentino y la practica viciada que constantemente todos de actuar con el dedito cual si fuera la policía de otro país; no, es nuestra policía, discutamos que policía queremos, invitemos a ellos también a discutir que sociedad quieren ellos”

Aquí hay una naturalización inaceptable de que la Argentina que tenemos es así porque si, sin decir lo que hemos aprendido en estos diez años de juicios, memoria y verdad: que somos el resultado de un proceso de genocidio, que el genocidio fue la reorganización radical de la sociedad argentina de manera integral (económica, socialmente, políticamente, culturalmente, institucionalmente, etc.) y que por ello somos una sociedad post genocidio que debe considerar como objeto del proceso de memoria, verdad y justicia al Genocidio mismo de modo tal que no quede nadie de los perpetradores sin castigo (y no solo los ejecutores de las acciones de violencia directa contra las victimas directas sino todos los actores que prepararon, justificaron, legitimaron, ejecutaron y se beneficiaron del Genocidio en su conjunto) y no quede acción genocida sin reparación. Y eso nos lleva de un modo directo al Poder Económico, la Deuda Externa, la precarización laboral y la pobreza del pueblo que subsisten como dato incontrastable que un Genocidio sin castigo siempre es en tiempo presente, nunca en tiempo pasado como pretende Fresneda y buena parte del oficialismo.

Y luego dice clarito: Menem quería reconciliación sin Justicia; pero ahora que “hay” Justicia (y eso es tan discutible si tomamos solamente el caso Milani, de puro ejemplo nomás) viene el tiempo del reencuentro con los que practican la cultura represora de nuestros días, que no son otra cosa que los continuadores del genocidio por medio del gatillo fácil, la tortura en sede policial y demás acciones por todas conocidas.

Cuando dijimos que la disolución del Instituto Espacio para la Memoria excedía la cuestión de hacer un Museo en el Casino o de borrar de un plumazo a una porción del movimiento de derechos humanos que no se subordina al gobierno (la agrupada en el IEM precisamente), sino que debía inscribirse en una acción de más profundidad que es el fin de las políticas publicas de memoria, algunos pensaron que exagerábamos. Pero el día de la sesión en la Legislatura que disolvió el IEM, Gabriela Alegre, a nombre del Frente Para la Victoria dijo claramente que no había ningún peligro en poner las políticas de memoria en manos del gobierno de turno (y el gobierno va a cambiar en el 2015 inexorablemente) porque no hay nadie en la Argentina que desacuerde con el rumbo de memoria, verdad y justicia. Ese día, ver a los militantes del Kirchnerismo aplaudir a los legisladores del Pro nos pareció un espectáculo asombroso, más doloroso que la propia disolución del IEM o los insultos que recibimos de varios legisladores (a mi me agravió duramente el  legislador Campagnoli de Nuevo Encuentro, con un macartismo propio de la derecha más rancia), pero solo era el anticipo de lo que viene.

Para desgracia de Gabriela Alegre pocos días después La Nación publicó un editorial: “La justicia prevaleció sobre la venganza” celebrando la absolución de un Juez que fuera parte del dispositivo del terrorismo de Estado: ” El caso Hooft es, a todas luces, un ejemplo de persecución política en nombre de los derechos humanos que el kirchnerismo enarboló recién en 2003, nunca antes, y que utilizó como un ariete e instrumento de venganza para destruir o intentar hacerlo con todas aquellas personas o instituciones que no se encolumnaron detrás de su maniquea visión.  Así, sufrieron los embates la Iglesia Católica, los medios periodísticos independientes, la Justicia, sectores del empresariado y numerosos oficiales de las Fuerzas Armadas, hoy presos políticos por la venganza oficial, que en su condición de jóvenes militares enfrentaron a las organizaciones terroristas en la guerra interna que vivió el país con un saldo de dolor y muerte por ambos sectores enfrentados. Un gobernante que busque el bien común debe tender a sanar heridas del pasado, a fomentar la reconciliación nacional y la concordia entre sus gobernados mirando a las generaciones jóvenes, y no, como lo ha hecho, promoviendo la confrontación y la división social.”

¿Cómo era eso de que no hay enemigos de las políticas publicas de memoria, verdad y justicia, compañera Gabriela Alegre?  O es que al revés de lo que intuimos, el acuerdo no es por más memoria, más verdad y más justicia sino como propone el Secretario Fresneda: en “reencontrarnos”. Todo está en debate y no es tiempo de hacer afirmaciones absolutas pero uno tiene derecho a relacionar una cosa con otra porque pasados unos días de las declaraciones de Fresneda, la disolución del IEM y el discurso de Alegre, se informa que se ha formado la Mesa de las Juventudes Políticas.

La Nación lo refleja brevemente: “Todos juntos. En el mismo espacio. Codo a codo. Militantes de La Cámpora, el Pro y la UCR se reunieron hoy en el Cabildo para lanzar la mesa de juventudes políticas. El encuentro contó con la presencia del titular de la Sedronar, Juan Carlos Molina , la ministra de Desarrollo Social porteña, Carolina Stanley, y el titular de Red Solidaria, Juan Carr. En diciembre pasado, representantes de las tres fuerzas políticas Congreso para avanzar en el lanzamiento de una campaña nacional de prevención de adicciones, con el apoyo de la Sedronar y Red Solidaria. Esa idea se concretó este mediodía con el acto realizado en el Cabildo. El líder de La Cámpora, Andrés “El Cuervo” Larroque , Pedro Robledo , de la juventud del Pro, Leandro Santoro, de Los Irrompibles (UCR), entre otros, dieron a conocer “su documento fundacional y un cronograma de trabajo”.

Pagina 12 lo relata bastante parecido:  “JOVENES DEL FPV, LA UCR Y EL PRO PRESENTARON LA MESA DE JUVENTUDES POLITICAS. Un espacio para el consenso juvenil. Los integrantes de los diferentes partidos aspiran a generar acuerdos en torno de problemas sociales. Como primer paso, van a trabajar sobre la problemática de las adicciones. El Frente Renovador fue invitado, pero no participó. Dirigentes jóvenes del Frente para la Victoria, la Unión Cívica Radical y el PRO lanzaron la Mesa de Juventudes Políticas, en el Cabildo. Desde allí, los integrantes de los distintos partidos esperan abordar diferentes problemas sociales en los que encuentren consenso. La primera tarea que se dieron es sobre la problemática de las adicciones. Aunque el Frente Renovador de Sergio Massa estaba invitado, no concurrió al encuentro. La mesa de lanzamiento estuvo integrada por el secretario general de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque, y el diputado Horacio Pietragalla, por el Frente para la Victoria; Leandro Santoro, por la juventud de la UCR, y Pedro “Piter” Robledo, por los jóvenes del PRO. El panel lo completaron la ministra de Desarrollo Social porteña, Carolina Stanley; el titular de la Sedronar, Juan Carlos Molina, y el director de la Red Solidaria, Juan Carr.”

En los 70 la Coordinadora de Juventudes Políticas, conformada por la Juventud Peronista de las Regionales (Tendencia Revolucionaria), la Federación Juvenil Comunista, la Juventud Radical que levantaba el programa socialista de la declaración de Guadalupe (porque se firmó en las cercanías de la ciudad de Santa Fe) movilizaba contra el golpe de Estado en Chile y con sus últimas fuerzas resistió el golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Con sus límites, fue una de las expresiones más altas de la unidad antimperialista y del esfuerzo por crear algo más grande que cada una de las fuerzas que la componían. Aquí si que vale aquello de que lo que alguna vez fue tragedia hoy es comedia.

Pero no menos dolorosa, nunca es grato ver negociada la sangre derramada.

 

 

 

 

La lucha continúa. Declaracion de los organismos de DDHH del IEM ante la decisión conjunta del PRO y el FPV de disolverlo


La lucha continúa
Ante la disolución del Instituto Espacio para la Memoria resuelta hoy por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, decimos que se ha perpetrado una agresión a la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia que siempre se apoyó en la pluralidad, la autonomía y el respeto de todas las fuerzas y tradiciones.
Al disolver el IEM y traspasar los Sitios a la Nación se perjudican gravemente las políticas públicas de memoria que pasan a ser políticas de un gobierno, que tendrán su impronta parcial y cambiarán con cada cambio de gobierno.
Al ser desplazado de su cátedra, Miguel de Unamuno espetó a los franquistas que lo agraviaban: “… Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha…”
Del mismo modo, decimos que el bloque de los dos oficialismos, de la Ciudad y de la Nación, unidos y organizados para disolver el IEM y traspasar los Sitios de Memoria de modo tal que se termine con una experiencia de gestión de lo público que no se agotaba en lo estatal, que desde la autonomía y la autarquía permitía mantener el pluralismo en la construcción de memorias que caracterizaba al sujeto social que sufrió el terrorismo de Estado , ni convence ni persuade porque le falta razón y derecho.
Un convenio tramado y firmado a espaldas del Instituto que se proponía disolver, de espaldas al movimiento de derechos humanos que lo conquistó y oculto por una insólita red de lealtades entre los órganos oficialistas y opositores (en el lenguaje en que ambos se descalifican) está logrando la previsible aprobación legislativa local y nacional. Pero ni convencen ni persuaden porque no tienen ni razón ni derecho. Ni legitimidad. Y como todo lo que se hace contra la ética y la razón de lucha de nuestro pueblo, está condenado al fracaso.
No es cierto que el Estado per se, sea mejor garante que el movimiento de derechos humanos en la gestión de los Sitios de Memoria. El IEM demostró, en apenas 8 años de vida, que la articulación entre la sociedad civil y el Estado pudo gestionarlos en forma eficaz autónoma y plural, ejecutando verdaderas políticas públicas de Memoria. Así, entre la falta de interés del gobierno local, la falta de visión estratégica del gobierno nacional y la falta de escrúpulos de los representantes de ambos, al IEM lo disuelven más por sus aciertos que por lo que no tuvo tiempo de realizar.
Los integrantes del Consejo Directivo del IEM nos comprometemos a continuar la lucha que hemos sostenido desde siempre y que en estos años hizo del IEM “nuestra casa”: un espacio colectivo, plural y respetuoso, del que estamos orgullosos y nos alienta a proponernos nuevas batallas para que los ideales de los treinta mil compañeros detenidos-desaparecidos no sean banalizados ni bastardeados, sino respetados en profundidad, al levantarlos como bandera invencible de futuras luchas por la Verdad, toda la verdad, la Memoria, toda la memoria y por la Justicia, toda la justicia.

 

CONSEJO DIRECTIVO INSTITUTO ESPACIO PARA LA MEMORIAImagen

No regalar lo conquistado…..nota de opinión publicada por el portal notas.org.ar


Por José Ernesto Schulman, secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Una mirada sobre el actual debate en relación al proyecto de disolución del Instituto Espacio para la Memoria de la Ciudad de Buenos Aires con respaldo del Estado Nacional.

El Instituto Espacio para la Memoria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IEM) es el único ámbito de gestión de políticas publicas de memoria que tiene autonomía y autarquía, es decir, que sus políticas no son “del gobierno de turno” sino que son decididas por un Consejo Directivo donde tienen mayoría propia los representantes de los organismos de derechos humanos y un conjunto de compañeros de amplia trayectoria en esta lucha. Actualmente componen el Consejo Directivo representantes del Servicio Paz y Justicia (Serpaj) que preside Adolfo Perez Esquivel, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora que participa por medio de su presidenta Marta Vásquez, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), la organización Hermanos, y compañeros como Víctor Basterra, Beinusz Szmucler, Lita Stantic, Alcira Argumedo, Stella Calloni y Ana María Careaga, junto a representantes de los bloques legislativos y del poder ejecutivo de la ciudad.

El IEM es una verdadera “anomalía” en un país donde lo público se confunde con lo estatal y lo estatal se toma como un botín de guerra para el partido político que es transitoriamente mayoría. El carácter autónomo del IEM es su máxima fortaleza y ventaja a defender puesto que de perderla (ya sea por disolución o por transferencia de los sitios a su cargo a otros ámbitos puramente estatales) las políticas públicas de memoria volverían a ser políticas de gobierno y sujetas al cambio de ocupante de la Casa Rosada en el 2015. El simple examen de las políticas de gestión de los sitios de Memoria y de producción ideológica del IEM durante los gobiernos de Aníbal Ibarra, Jorge Telerman y Mauricio Macri permitiría a cualquier verificar nuestra autonomía política.

La autonomía del IEM no fue un regalo, sino el resultado de las luchas populares para impedir que Carlos Menem demuela y lotee la Esma y fue sancionada por la primera Legislatura que tuvo la ciudad, siguiendo la tradición de la Reforma Universitaria y los nuevos vientos constitucionalistas de América Latina que se preocupan por distinguir lo publico de lo estatal. Pero esa autonomía, que permitió gestionar los sitios de memoria de la Ciudad, como Virrey Cevallos, Orletti, Olimpo, Atlético y los edificios emblemáticos de la Esma como el Casino o el Cuatro Columnas, de un modo ejemplar, respetando su significado histórico y evitando la banalización, no ha sido gratuita.

Sufrimos las restricciones presupuestarias de Macri y el acoso de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (sobre todo, luego del fallecimiento del compañero Eduardo Luis Duhalde). Finalmente, se firmó un acuerdo entre Nación y Ciudad para terminar con la experiencia que molestaba a ambos. A Macri, porque el IEM construyo una mirada de reivindicación de las luchas de los 70 (el libro sobre Terrorismo de Estado construido por el Consejo y redactado por Osvaldo Bayer, Atilio Borón y Julio Gambina es un alto ejemplo) y un compromiso latinoamericano impecable; al Gobierno Nacional porque es el único ámbito de autonomía que sabe valorar los pasos positivos pero no se subordina a nadie. Esa es la razón por la cual algunos organismos, encabezados por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), en rechazo a la postura del IEM contra la Ley Antiterrorista de 2007, se retiraron de las reuniones del Consejo y comenzaron un vaciamiento que hoy parece culminar en una acción que tarde o temprano caerá sobre todos los luchadores por la Memoria, la Verdad y la Justicia porque –y esto debe quedar muy claro- están poniendo la gestión de los sitios de memoria, incluyendo la Esma, en manos del próximo gobierno nacional. Prefieren que los gestione Massa, Scioli o Macri antes de compartir debates y construir consensos con los organismos de derechos humanos que sostuvimos el IEM hasta hoy. No solo es una grave falla ética, es un error político grave que pone en peligro el legado histórico. Tanto hablar de los que son funcionales a la derecha para ser los perfectos funcionales de la derecha que sin esfuerzo se queda con la Esma y la Memoria institucionalizada.

Pero la decisión de acordar con Macri y las derechas para terminar con la experiencia de autonomía del IEM no es un rayo en un cielo azul; todo lo contrario, es inseparable de la designación del Gral. César Milani como Jefe del Ejercito, del ascenso de Sergio Berni a la conducción del verdadero aparato armado del Estado que es la conjunción de Gendarmería, Prefectura, Policías Provinciales y Federal, más el Servicio Penitenciario Federal y las FFAA como tal, la designación de Alejandro Granados con su discurso de mano dura y el proyecto de represión a las movilizaciones populares de los supuestos progresistas Carlos Kunkel y Diana Conti. Y no es que todo empezó a fin del año pasado, pero las tendencias regresivas que se alimentaron estos años (mano dura, represión a los pueblos originarios, tortura en sede policial y penitenciaria, Leyes Antiterroristas, etc.) ni eran dominantes ni eran avaladas desde el gobierno nacional. El discurso de Cristina Fernández ante el Parlamento del 1º de Marzo avala y potencia estas tendencias, pone marco y explica el acuerdo con Macri y presagia tiempos difíciles para la vigencia de los derechos humanos concebidos como aquellas conquistas populares en marcha hacia una mejor vida para todos, y también para las políticas publicas de Memoria que con esta decisión arbitraria y regresiva, comienzan su retroceso. Es la hora pues, de la unidad en defensa de lo conquistado y también el tiempo para que cada cual demuestre su compromiso con la causa de los treintamil. Tenemos plena confianza en que amplios sectores populares no regalarán nada de lo conquistado ni permitirán la banalización de la sangre derramada

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre rechaza el proyecto Kunkel


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La Liga Argentina por los Derechos del Hombre rechaza el proyecto Kunkelde restricción y represión al derecho del pueblo a reunirse, manifestarse y luchar por sus derechos libremente; convocamos a resistir contra su eventual aprobación.

El primer derecho de los pueblos es a luchar por conquistar derechos; reprimirlo es violar los derechos humanos en tiempo presente.

“Decreto 1066 de 1983. 1) Que la Constitución Política

del Estado, en su artículo 19, N° 13,   asegura a todas las personas,

el derecho a reunirse pacíficamente  sin permiso previo y sin armas…

3) – Que el ejercicio de  estos derechos tiene por límite

el resguardo de un tercero  y su uso no puede llegar hasta lesionar

la libertad  de otra persona o la conveniencia de la sociedad;

4).- Que es un deber de la autoridad ejercer la vigilancia

y cuidar de la integridad de las personas,

y la conservación de las plazas, calles, etc.etc.”

AUGUSTO PINOCHET UGARTE, General de Ejército,

Presidente de la República de Chile

 

El proyecto del Frente Para la Victoria, anticipado por la Presidenta Fernandez de Kirchner en su discurso del 1º de marzo, tiene un claro carácter restrictivo de los derechos humanos en cuanto penaliza la movilización popular (no solo los piquetes como falsamente se informa, sino toda forma de protesta social, prohibiendo sin más las que se quieran realizar frente escuelas, hospitales, comisarias –art 2, inciso a-) que es el primero de los derechos de los pueblos: sin lucha social ni movilización popular no hay posibilidad alguna de conquistar el acceso a los derechos formalmente proclamados, defender los amenazados o conquistar nuevos derechos.

El proyecto se coloca en una secuencia histórica de larga data que fue rota por las luchas populares de Diciembre del 2001; desde entonces la derecha busca sacar al pueblo de las calles sin éxito, y está por verse si aún consiguiendo la aprobación del engendro consiguen romper la creciente dinámica de luchas contra el ajuste y los casos de “gatillo fácil”.

La ley anuncia el aval oficialista de la cultura represora que nunca desapareció de las fuerzas de seguridad, pero que por algunos años había estado huérfana de legitimidad social y aval gubernamental, el solo anuncio del proyecto incrementará la represión porque la Bonaerense, la Gendarmería, la Federal, etc. tienen un oído muy fino para “leer” los mensajes del Poder, y este es un claro mensaje de penalización de la lucha popular y de amenazas represivas.  El proyecto pareciera buscar la “normalidad” represora que caracterizó nuestra historia desde nuestros inicios como Nación (ley 4144 de 1902, por ejemplo)

El diputado  Kunkel y quienes lo acompañan van más atrás de las leyes macristas que indican que se debe avisar “cuando sea posible”. Con la Ley Kunkel las movilizaciones del 19 y 20 de Diciembre del 2001 o las del Puente Pueyrredón de junio del 2002 cuando asesinaron a Kostecky y Santillán, serían ilegales y por ende “legal” la represión.   Conviene resaltar que el proyecto Kunkel no se presentó en el 2008 cuando la burguesía sojera y los grupos económicos poderosos impulsaban la protesta callejera contra la Resolución 125; no, se presenta ahora cuando crece la resistencia al ajuste de la economía derivado de la devaluación realizada a pedido del FMI y demás organismos financieros internacionales con los que se está negociando nuevos pagos de la eterna deuda externa impuesta por el Terrorismo de Estado, por lo que consideramos que su texto es uno más de los efectos a largo plazo del Genocidio.

Arrogarse el derecho de decidir cuál reclamo popular y cual organización social tiene “derecho” a protestar y cual no tiene un cuño fascista indudable[1] que se fortalece con la exigencia de un “delegado”, como si los parisinos del Tercer Estado que atacaron la Bastilla, dando inicio a la Gran Revolución Francesa, la revolución burguesa  por antonomasia, hubieran tenido delegado. Junto con el costado represivo, el proyecto revela un profundo costado elitista y soberbio que pretende borrar al pueblo como sujeto de la historia. La sola elección del “delegado” le garantiza a este su procesamiento en la o las causas penales que se inicien a posterioridad de la protesta.

Al exigir que el aviso sea dado a las fuerzas policiales, el proyecto muestra su propósito represivo con claridad aún mayor que la normativa de Pinochet, que establece que el aviso debe darse a autoridades políticas (el mismo criterio sostiene el poder judicial de la C.A.B.A., ante la referencia genérica a la “autoridad” en la norma local).

El proyecto da un plazo de dos horas para la negociación, amén de lo ridículo Y exiguo del plazo, ello impide a quienes protestan cualquier consulta racional con sus bases, asesores, amigables componedores, etc. Asimismo, el plazo contradice groseramente el declamado propósito de garantizar la libre expresión y vulnera el derecho de defensa. Obviamente, el no acuerdo en la “mediación” abre el camino para la represión y desalojo en forma directa prácticamente apenas comenzada la protesta.

Pese a las declamaciones contenidas en el Cap. III sobre el uso de la fuerza, la exigüidad del plazo y la posibilidad de desalojar o reprimir una protesta ilegitima o que se transforme en tal en caso de no arribar a un acuerdo, torna letra muerta tales propósitos. Y es muy grave que cuando habla de prohibición de portación de armas de fuego al personal de las fuerzas de seguridad, aclara que solo para aquellos que estén en contacto directo con los manifestantes. Para el resto, o sea los que se ubiquen solo un poco mas lejos lo permite. Con ello se da un permiso legal para amenazar con armas a la vista. O para usarlas en definitiva como ocurrió en el asesinato de Fuentealba, los Qom de Formosa, los compañeros del Parque Indoamericano y muchos más en estos años. Claro que desde ahora, será “legalmente” y con el apoyo político del oficialismo y la oposición de derecha que saluda estas iniciativas con alborozo.

El Kirchnerismo tuvo políticas de memoria y de reparación material y simbólica hacia las víctimas del terrorismo de Estado que valoramos y apoyamos en toda circunstancia . Esas políticas fortalecieron la lucha histórica por Memoria, Verdad y Justicia, y en cuanto convergieron con esas luchas posibilitaron los juicios, la creación de sitios de memoria y una resignificacíón de la historia reciente en una dirección de más cercanía con la verdad. Hemos sido parte de los juicios y asumimos nuestras responsabilidades en la construcción de sitios de Memoria, fundamentalmente desde el Instituto Espacio para la Memoria de la ciudad autónoma de Buenos Aires creado por ley en 2004.

En esta década se han dado pasos de gigante en los temas de Memoria, Verdad y Justicia, pero nunca se interrumpieron las prácticas represoras por parte del aparato armado del Estado que en la década kirchnerista se reformuló y creció exponencialmente como acaba de jactarse Capitanich al sumar más de 400 mil hombres bien armados, mejor estrenados y sujetos a un mando único que por ahora es Berni pero se procura que el Ejercito, y por eso la promoción de Milani a pesar de su pasado genocida, recupere la articulación y comando de semejante aparato de control social y represión.

Al contrario de la propuesta Kunkel, habría que hacer efectiva la prohibición de torturar y cesar la represión de las manifestaciones populares, haciendo responsable a la autoridad política que “manda” las fuerzas de seguridad de sus acciones, como así también sancionar leyes que depuren las fuerzas policiales, de seguridad y militares de todo personaje vinculado a la represión histórica, el gatillo fácil y las mafias de la droga que hoy acechan en el territorio. Es necesario asimismo tomar las medidas legales que sean necesarias para hacer cesar la criminalización de la protesta, que ha llevado a la arbitraria condena de los trabajadores petroleros de Las Heras y tantos otros militantes populares. Hacen falta leyes que garanticen la libre organización popular (por ejemplo, una nueva ley sindical que termine con las burocracias sindicales corruptas y mafiosas que toleran el trabajo en negro, el trabajo infantil y el trabajo esclavo, todas formas de violación de los derechos económicos sociales formalmente garantizados por la Constitución Nacional).

La historia nos ha enseñado que ninguna Ley es garantía suficiente para el respeto de los derechos humanos; solo el pueblo organizado hace visible, conquista el reconocimiento por parte del Estado y con las luchas sociales se logra el acceso universal a los mismos. Encorsetar la lucha popular es antagónico a tal proceso y por tanto, antagónico a la lucha por los derechos humanos.

Cada cual puede elegir de qué lado de la cuestión se coloca.

La Liga Argentina por los Derechos del Hombre, como lo hace desde hace 76 años, seguirá firme junto a los que luchan por la libertad, la igualdad y la justicia para todos